Blog de Félix Sautié Mederos
POR UN SOCIALISMO PARTICIPATIVO Y DEMOCRÁTICO

LEP 464 En el verano del 2018. La Iglesia católica no está en el mundo para cambiar gobiernos y el diálogo es el único camino

CDLXIV

El verano del 2018 que estamos culminando considero que no ha sido para nada una temporada más. Por lo menos eso es lo que para mí ha significado, y así lo puedo decir porque lo he vivido muy intensamente, no solo en lo personal por haber cumplido 80 años de edad el pasado 28 de julio, sino por todo lo que ha estado sucediendo a mi alrededor en lo familiar, en lo interno del país y en lo externo internacional.
Durante casi todo este verano he estado de viaje por España, lo que he testimoniado en capítulos precedentes; y, en consecuencia, no me voy a extender en los temas relacionados. Solo me referiré a algunos aspectos específicos que considero esenciales e, incluso, trascendentes, que me faltan por testimoniar. Además, también quiero significar que casi todo lo vivido en este tiempo, en mi criterio, presenta los signos de lo trascendente y no debería ser obviado.


En este sentido, hay algunos temas esenciales que aunque no los puedo abordar todos de una sola vez y trataré de referirlos en mi testimonio por partes. En este orden de cosas, ha asaltado mi conciencia de manera especial la situación de crisis de grandes proporciones que está viviendo la Iglesia católica en lo externo de mi rincón de Centro Habana. A tales efectos, como cristiano, católico convencido, me siento obligado moralmente a expresarme y tomar partido. Mientras que en lo interno, donde han continuado manifestándose dinámicas muy activas, e incluso renovadoras, tales como el proceso de debate masivo a lo largo y ancho del país del Proyecto de la Nueva Constitución. Un proceso histórico en el año 60 de la Revolución cubana que marcará definitivamente el futuro de esta en momentos que el movimiento de la vida y la biología están determinando un relevo generacional que será decisivo para la Revolución en lo adelante.

En tanto que ese mismo relevo encabezado por el nuevo gobierno del país, que preside Miguel Díaz-Canel, en la actualidad que testimonio está recobrando y planteando pautas en el ejercicio de un gobierno participativo y cercano a la población, dejando atrás el secretismo y la centralización que tanto daño nos han hecho, en mi criterio muy personal. En esta dirección percibo que se retoman con creatividad y energía sostenida los métodos de masas que Fidel puso en práctica durante mucho tiempo. Además, todo se está realizando muy en concordancia con los ingentes esfuerzos renovadores de Raúl. Así es que este es otro proceso importante del que ya he hablado en anteriores capítulos, que está poniendo en práctica concreta Miguel Díaz-Canel; y que como planteé antes, presenta la novedad de haberse continuado ejecutando en agosto, período en que tradicionalmente estas actividades también recesaban por vacaciones a la par con el conjunto de la sociedad.

Pero lo referido a la Iglesia católica en el mundo, es para mí lo descollante noticioso que durante este tiempo se han agudizado los escándalos de pedofilia con puntos muy álgidos en Chile y en Estado Unidos. En esta dirección ha sucedido y está sucediendo aunque precisamente a Francisco, que ha sido el papa que ha actuado decididamente con especial energía para acabar con los silenciamientos sin principios de estos hechos calificados por él como “crimen horrendo”, es a quien atacan con gran intensidad las derechas extremas del Vaticano y de la Iglesia en general.

 Para nada han tenido en cuenta que ha sido el papa quien ha pedido perdón en nombre de la Iglesia con firme propósito de la enmienda; que se ha reunido con las víctimas a las que además ha apoyado sin ambages para que sean indemnizadas; que ha tomado medidas severas contra sacerdotes, religiosos, obispos e, incluso, cardenales; y que ha planteado cooperar con la justicia de los distintos países afectados por estos males, para que se adopten severas medidas jurídicas. Resulta que a pesar de todo esto los ataques dirigidos a derrocarlo se han agudizados en los meses y las semanas de este verano procedentes de los estamentos rigoristas de extrema derecha de dentro del Vaticano y de la Iglesia en general, especialmente desde Estados Unidos, lo que en realidad considero que no es una casualidad. Debo decir, coincidiendo con el criterio al respecto de renombrados especialistas del tema, que lo que todos los complotados no le perdonan a Francisco es su amplio expediente de enfrentamiento al “capitalismo que mata”, según su específica calificación al respecto.

 Nunca, en realidad, le han perdonado a Francisco que haya planteado desde los inicios de su Pontificado que quiere una Iglesia pobre para los pobres y que haya actuado con determinación y firmeza sostenida para depurar las lacras existentes en la Iglesia universal, especialmente en El Vaticano y en el Banco de Vaticano, Instituto para las Obras de la Religión (IOR), donde ha ejecutado un conjunto de medidas drásticas ejemplarizantes. Algo así se propuso realizar el frustrado papa Juan Pablo I, quien duró muy poco en su pontificado por haber aparecido muerto en el apartamento papal en el Palacio Apostólico de El Vaticano. Al respecto debo decir que es muy significativo el hecho de que Francisco desde un inicio de su Pontificado no se haya mudado para ese apartamento de los papas, que según se expresa en el portal de Wikipedia “Desde el siglo xvii los apartamentos papales han sido la residencia oficial del papa por su condición religiosa (como Sumo Pontífice)”; y que haya fijado, su residencia en la Casa de Santa Marta, que es el hogar de tránsito del Vaticano. Así lo expresa este mismo portal al decir que: “Sin embargo, el papa Francisco, después de su elección, se negó a permanecer en los Apartamentos papales en favor de su residencia de dos habitaciones en la Domus Sanctae Marthae. Del mismo modo, se quedó en un apartamento en vez de El Palacio del Obispo, como hizo durante su mandato como arzobispo de Buenos Aires”

..Atacan a Francisco dentro del mundo católico a un movimiento rigorista de extrema derecha que trata de derrocarlo por las vías concretas que pueden hacerlo según la teología católica, que son o por su renuncia o por su muerte, porque el Papa es el sucesor de San Pedro y vicario de Cristo en la tierra y que todo lo que ate en la tierra será atado en el cielo, mientras que todo lo que se desate en la tierra a su vez será desatado en el cielo, de acuerdo con la promesa que Jesús planteó concretamente a Pedro, cuando le dijo:

...tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella. A ti te daré las llaves del Reino de los Cielos y lo que ates en la tierra quedará atado en los cielos, y lo que desates en la tierra quedará desatado en los cielos... (Mateo 16,18 al 20. BJ)

Este es un movimiento de extrema derecha generalizado, entre los que se encuentran los lefrebistas que desde sus inicios se ha enfrentado a Francisco, y que, en general, coinciden en sus diversas manifestaciones en no perdonarle sus esfuerzos renovadores en un momento de especial crisis. Es la reacción del capitalismo y del imperialismo ante la consecuencia de un Pastor del Pueblo de Dios que se ha tomado muy en serio el Evangelio, y que, actúa ingentemente por reformar a la Iglesia católica y depurarla de lacras que ha arrastrado durante siglos. Francisco recientemente ha planteado al respecto una frase lapidaria, que ha sido motivo de escándalo para los rigoristas enemigos de cualquier reforma positiva dentro de la Iglesia y que siempre han actuado ingentemente para anular todo lo positivo que ha significado el Congreso Vaticano II, cuyos principios básicos ha retomado Francisco, quien, en definitiva ha dicho públicamente que: “Jesús está llamando desde dentro, para que le dejemos salir de esta Iglesia llena de corrupción y suciedad”.

Los más intensos ataques que últimamente se están manifestando, como ya he expresado, no por casualidad provienen de los Estados Unidos, en donde actúan desde hace tiempo varios lobby de millonarios. Lo que ha sido denunciado en un extenso artículo publicado en el portal Religión Digital, que encabeza don José Manuel Vidal, con fecha 4 de septiembre del 2018. En donde se expresa un trabajo muy bien informado firmado por Cameron Doody que “desvela la red de millonarios especuladores que quiere comprar cambios en la doctrina” y que plantea concretamente que se ha usado “Dinero sucio: la Iglesia capitalista que usa a Viganò para atacar a Francisco” y que el principal atacante a Francisco en la actualidad es este ex nuncio en los Estados Unidos expresando que “Los medios que publicaron el ‘testimonio’ del ex nuncio están en manos de lobbies ultra liberales”.

La jugada contra Francisco es evidente y coincide con lo que la derecha y especialmente los ultraderechistas están poniendo en práctica en el mundo de hoy, que en Nuestra América presenta manifestaciones muy directas en Brasil, Colombia, Argentina, Chile y Ecuador, en donde la traición por el presidente Lenín Moreno se manifiesta con un desparpajo inusitado. Además en las campañas internacionales contra Venezuela, Nicaragua y Cuba.

Por mi parte, no me puedo quedar como un cobarde en silencio y proclamo abiertamente mi apoyo a Francisco en estos momentos difíciles, porque considero que apoyarlo es para mí un deber inclaudicable de conciencia. En este orden de pensamiento, Francisco ha declarado que no les va a responder y continúa con su obra concreta, pero los que somos creyentes y estamos de acuerdo con sus reformas, considero que sí moralmente tenemos que responderles y apoyar a Francisco, porque su liquidación podría convertirse en un daño irreversible para la verdad, para la justicia y para la Iglesia, que se sumaría con esa fuerza más a la ofensiva de la derecha internacional que actualmente aparece por todas las latitudes en el mundo que nos ha tocado vivir.

La Iglesia católica tiene que dejar a un lado el clericalismo que tanto daño le ha hecho y abrirse con fuerza hacia los laicos y las mujeres con fórmula efectiva contra todos estos males, de lo cual Francisco está muy consciente y actúa en consecuencia en el movimiento de reformas que está encabezado.

 Finalmente, quiero añadir que de acuerdo con el esquema de trabajo de La Espiritualidad Prohibida que estoy desarrollando, para culminar el capítulo debo referirme a las crónicas que he estado publicando en el verano del 2017 y, precisamente, en continuación con los dos capítulos precedentes, en el orden cronológico tenemos que con fecha lunes 26 de junio del 2017 publiqué en POR ESTO! una crónica que viene muy al caso con lo que he estado explicando sobre Iglesia Católica en la actualidad con el título “El diálogo es el único camino y la Iglesia no está en el mundo para cambiar gobiernos” , y el exergo “Algo que todos deberíamos comprender”, cito:

Queridos lectores de Crónicas Cubanas, vivimos en la actualidad una época dramática cargada de peligros, barbaridades supinas e inculturas de quienes no se resignan a perder sus poderes y privilegios. Estamos ante fenómenos que son muy importante identificarlos claramente para que, en definitiva, nadie pueda llamarnos a los engaños que proliferan en los mensajes de los medios de comunicación comprometidos con los poderes fácticos, que han abandonado, sus compromisos profesionales y humanos de buscar la verdad en todo momento y ser portadores de su expresión.

En este orden de afirmaciones y contradicciones que estamos presenciando a veces atónitos por su desparpajo, se multiplican las provocaciones de fuerza que potencian los rencores, los odios y los pases de cuenta. Un ejemplo vivo de lo que les estoy planteando son las últimas declaraciones del señor Trump contra Cuba, expresadas en un teatro de Miami con un telón de fondo conformado por extremistas envejecidos y desgastados que se han olvidado de que el encuentro, el diálogo y la concertación en todo lo que sea posible, constituyen de conjunto el verdadero camino exento de crueldades y enfrentamientos fraternales que deberíamos enrumbar los cubanos de adentro y de la diáspora para resolver nuestro problemas y desencuentros. Camino que podría propiciarnos una concertación que haga posible los cambios necesarios consensuados con vistas a edificar un futuro de encuentro, paz y concertaciones que nos permitan erigir una República cubana en la que quepamos todos con todos y para el bien de todos. Esto es algo que deberíamos comprender, tanto los que están a favor como los que están en contra.

Los extremistas, ya sean de un bando o de otro, se retroalimentan entre sí, siempre más allá del dogmatismo intrínseco de sus posiciones públicamente planteadas. Ellos, en definitiva, no entienden de la necesidad del encuentro y del diálogo. Solo comprenden y aceptan el uso de la fuerza, la represión y la confrontación cruenta que casi siempre desembocan en crisis sin salidas si no se interpone una mediación honrada. Repudio y rechazo los tambores de guerra que con el presidente Trump han comenzado a retumbar para Cuba dado el anuncio del recrudecimiento del Bloqueo y de los propósitos de rendir por hambre a nuestro pueblo. Política anticubana fracasada durante más de 50 años y renovada por el presidente Trump que algunos se han apresurado a aplaudir, mientras que otros se hacen los desentendidos y muchos las rechazan con dignidad y valentía.

Así lo manifiesto sin ambages como cubano comprometido de por vida con los intereses de mi pueblo, y muy especialmente con las ideas liberadoras del Evangelio de Jesús de Nazaret. Lo hago también en nombre de un verdadero socialismo participativo y democrático, que no se pliega, como algunos ya lo han hecho en su nombre, a los intereses de los poderosos de la tierra que desde el Norte Revuelto y Brutal nos desprecian y subestiman. En este sentido actúan los que intentan recuperar su traspatio de antaño en complicidad con una OEA agresiva, descolorida y desencajada a los efectos de revertir los avances de una izquierda diversa y variopinta, que con sus errores, defectos, virtudes y logros intenta abatir para siempre la dominación y la sojuzgación de los más fuertes y poderosos en Nuestra América.

En estas circunstancias tan adversas, en mis dos últimas Crónicas Cubanas publicadas en POR ESTO!,1 me hice eco de la providencial presentación en La Habana que suspira ante tanta desidia, del libro del Cardenal Jaime Ortega y Alamino Encuentro, diálogo y acuerdo2 que no me canso de releer y comentar; que además, como ya he expresado, nos relata las intríngulis de los principios éticos y morales ejemplarizantes para estos complicados momentos de Cuba y del mundo, que movieron la actuación del papa Francisco encaminada a propiciar el encuentro, el diálogo y el acuerdo que posibilitaron el restablecimiento de relaciones diplomáticas entre Estados Unidos y Cuba. Así como de una política de acercamientos y concertaciones propugnada por la administración del presidente Obama, que en estos momentos plantea revertir Donald Trump en lo que fuera un notorio acto de revanchismo, intransigencias, rencores y odios que nunca pueden conducirnos a nada bueno.

En su libro el cardenal Jaime Ortega nos plantea y explica el criterio pastoral de Benedicto XVI, asumido además por Francisco de que “La Iglesia no está en el mundo para cambiar gobiernos” y que “El diálogo es el único camino” para la solución de problemas y diferendos por muy complicados que se encuentren. A partir de estos conceptos básicos y de la solicitud de las partes implicadas Estado Unidos y Cuba, según la declaración pública que hace en su libro el Cardenal cubano, fue que “pasó el Santo Padre a desempeñar un papel preponderante y definitivamente resolutorio en aquellas negociaciones ya iniciadas, de larga duración y no pocas dificultades”.

Ante tantos odios y rencores el camino en que insiste y nos muestra en su libro testimonial el cardenal Ortega, es el del diálogo y no el de la confrontación, así como el del encuentro en el que la Iglesia devino un poder moral capaz de mediar eficazmente en favor de la concertación y el amor de partes, así como del estímulo necesario para enfrentar los rencores, los odios y los revanchismos que afectan efectivamente a los verdaderos intereses del pueblo cubano que busca vivir en paz. Así lo pienso y así lo expreso en mi derecho a opinar, con mis respetos para la opinión diferente y sin querer ofender a nadie en particular.


Notas

1 Ver en POR ESTO! , “Un libro providencial, en un momento significativo...” domingo 18 de junio 2017,


http://www.poresto.net/ver_nota.php?zona=yucatan&idSeccion=22&idTitulo=568235
Lo que me faltó por decir:


http://www.poresto.net/ver_nota.php?zona=yucatan&idSeccion=22&idTitulo=569181
2 Ediciones Paulinas, S.A. de CV., México, D.F.

,
http://www.poresto.net/ver_nota.php?zona=yucatan&idSeccion=22&idTitulo=570049

Continuará.

Finalmente, les reitero mi correo electrónico con el propósito de que puedan trasmitirme dudas, criterios, opiniones y preguntas: fsmederos@gmail.com

 

 
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