Web de Félix Sautié Mederos

LEP 467 . ALGUNOS AVANCES Y SIGNIFICADOS QUE SE MANIFIESTAN EN EL PROCESO DE DEBATE DEL PROYECTO DE CONSTITUCIÓN

Tal y como he estado calificando en artículos anteriores el momento que vivimos los cubanos en la actualidad, ha adquirido un significado histórico que será recordado en los futuros que tenemos por delante. En este orden de cosas, puedo decir que en mi criterio nos encontramos en un muy especial punto de inflexión que algunos esperaban para ver el desmoronamiento biológico  de la Revolución por  motivo de la necesidad de relevo de la Generación Histórica que realizó la insurrección contra el nefasto y sangriento  régimen de Fulgencio Batista y que encabezó los 60 años de la etapa de la Revolución Triunfante.

En este orden de cosas se presenta en los ámbitos de la política y la economía  con  mucha fuerza una polaridad manifiesta entre los que identificamos la existencia de problemas , errores e inconsecuencias pero que esencialmente apoyamos el proceso revolucionario cubano que en su suma ha logrado los más importantes avances sociales de equidad, justicia y desarrollo humano que nunca antes,  mientras que otros los niegan todos y atacan con saña a un proceso socio político liberador y popular que es enfrentado por el Imperialismo del Norte Revuelto y brutal que nos desprecia con el cual coinciden plenamente  con el Bloqueo económico más largo de la Historia Universal que constituye una medida genocida contra el pueblo cubano especialmente los más débiles, entre otras medidas imperiales contra la Revolución Cubana como por ejemplo la voladura de un avión de Cubana de Aviación en pleno vuelo..

Yo pienso que en estas circunstancias y coyunturas en Cuba se ha ahondado la brecha entre los que pensamos de una y de otra forma. En mi criterio y puede que esté equivocado, porque en la sociología ni en la filosofía analíticas  nunca hay afirmaciones exactas ni absolutas,  creo que estamos viviendo un momento decisivo de la Historia quizás sin los aspectos dramáticos de otras épocas en que las manifestaciones cruentas han copado los momentos decisivos. Ahora en estos  momentos de relevo en continuidad manifiesta en que las nuevas generaciones con Miguel Díaz Canel a la cabeza  han comenzado a empuñar los timones de mando de la sociedad  con nuevos bríos de continuidad, perfeccionamiento y desarrollo rumbo al futuro, no lo  perdonan quienes odian a todo lo que sea popular y revolucionario.

Esta es una etapa del proceso que les confieso que en mi larga vida de revolucionario que comenzó en 1957 y que llega hasta la fecha en que escribo este capítulo, nunca pensé que en las postrimerías de mi peregrinaje terrenal iba a ser testigo de excepción de lo que estoy testimoniando y que iba incluso a recibir increpaciones algunas de amigos y otras de adversarios por mi decidida complacencia y defensa conceptual y práctica de lo que está haciendo Díaz Canel en los primeros tiempos de su mandato con un equipo de renovación y continuidad, que no ha dejado para nada caer las banderas victoriosas  de la Revolución Triunfante que ha recibido de manos de la Generación Histórica refrendada por el pueblo cubano y que está manteniendo enhiestas y erguidas con gran dignidad e incluso podría decir que con pasión e inteligencia revolucionaria..

Considero que es muy importante manifestarse abiertamente en estas circunstancias y momentos históricos porque estamos viviendo el punto de inflexión quizás más importante de la Revolución Cubana que como expresara Fidel es una desde la Demajagua de 1868 a la fecha y que ya cumplido 150 años de batallar que hace algunos días conmemoramos solemnemente.

Lo expreso así, porque es un momento único y muy característico ya que las generaciones que antecedieron a la actual generación del Siglo XXI vivieron momentos de guerras y enfrentamientos la mayor parte de las veces sin haber podido acceder al poder de los timones de mando de la sociedad, solo este acceso después de mucha sangre y luchas se logró con la Revolución Triunfante de 1959 que ya cumple 60 años de existencia ininterrumpida y de la cual son hijos legítimos los nacidos y formados después de este triunfo decisivo que por ley de vida hoy han asumido los puestos de mando de una sociedad en plena ebullición revolucionaria, como parte esencial de una nueva etapa caracterizada por circunstancias muy especiales en la que le darán continuidad enfrentados a poderes fácticos internacionales ;  en mi consideración quizás más sutiles pero decisivamente más inteligentes y peligrosos que todos los que en estos 150 años ha tenido que enfrentar el pueblo cubano.

Nunca deberíamos  analizar a la sociedad de manera estática sin tomar en cuenta el  movimiento, porque sería irnos fuera de la realidad histórica tal y como los fundamentalistas y dogmáticos lo hacen constantemente. Cada etapa tiene sus características y coyunturas propias en el devenir del tiempo y es muy importante tenerlo en cuenta para  no equivocarnos en las evaluaciones que nos son necesarias, así como para comprender las realidades del momento en cuestión y plantearnos los rumbos y propósitos que debemos poner en práctica para continuar avanzando en el presente y proyectarnos hacia el futuro.

Aquí se encuentra en  mi consideración el meollo de lo que quiero plantear al respecto del momento que estamos viviendo y de ahí la importancia  de tomar decisiones constructivas y positivas de apoyo decisivo al tránsito generacional que estamos viviendo; y que en opino, que en nada están defraudando las esperanzas que los revolucionarios de muchos años que hemos tenido en las generaciones formadas por la Revolución.

Como ya he planteado cada etapa histórica tiene sus propias características, circunstancias y yo me regocijo profundamente de haber llegado con vida a las actuales que estoy viviendo. Por tanto, considero que mi tarea principal antes de dejar este mundo definitivamente es dar testimonio objetivo y honrado de lo que estoy viviendo al respecto. En consecuencia, poco me importan las increpaciones que he recibido por hacerlo, ya sea el testimonio y las valoraciones que escribo al respecto, lo que considero mi deber de ser humano y de revolucionario.

En este sentido quiero expresar algunas consideraciones muy personales que están caracterizando a este momento histórico:

En primer lugar una ingente actividad que se manifiesta día a día sin descanso alguno del nuevo Gobierno de Cuba presidido por Miguel Díaz Canel, de la cual incluso escribí un extenso testimonio en el anterior capítulo y que por tanto no voy a reiterar en el actual que escribo. Solo quiero decir que cada día me siento más complacido de lo que he escrito y  publicado al respecto. Es lo que puedo hacer para darle continuidad a mi labor revolucionaria de muchos años. Considero además que es fundamental, escribirlo y explicarlo, porque la acción de los medios de los poderosos de la tierra tergiversan, engañan con sus “fake news“ habituales  y no nos perdonan la independencia alcanzada con nuestros esfuerzos, nuestros sacrificios, nuestras luchas e incluso nuestros propios errores.

Los estilos de trabajo del Nuevo Gobierno de Cuba, confieso que me recuerdan aquellos primeros años de la Revolución en que Fidel se movía por todo el país, actuaba con decisión y valor excepcional, conversaba con la población en vivo y en directo. Al respecto considero que Miguel Díaz Canel se ha constituido en un discípulo adelantado de aquellos tiempos tras los ejemplos de Fidel, del Che y de Raúl. Es así como lo siento, lo vivo y los expreso sin rubor alguno para que quede plena evidencia en éstas, mis memorias de vida.

El debate masivo que se está efectuando del Proyecto de Nueva Constitución del país, al respecto de lo cual he estado escribiendo en los últimos tiempos con insistencia reiterada  es quizás las característica conceptual más importante de la nueva etapa, porque en la Constitución que masivamente estamos debatiendo,  en definitiva  en  mi criterio muy personal, va a resultar el mayor aporte conceptual y revolucionario desde el punto de vista de la teoría revolucionaria  que la población cubana en general está realizando más allá de lo estrictamente académico, porque el pueblo y la academia se han fundido en un único cuerpo legislativo para hacer la República del futuro revolucionaria, socialista , próspera, sustentable, con todos y para el bien de todos en la que queremos vivir y que vivan nuestros hijos, nietos y descendientes en general.

Una característica muy específica de este debate y estos aportes en esta nueva etapa es que los cubanos emigrados en el exterior también están participando activamente  en este proceso;  y que sus criterios van a ser tenidos en cuenta también, lo cual era impensable años atrás. En consecuencia quiero expresar que la polarización que planteo al inicio de este capítulo no es entre los de adentro y de los de afuera sino que es entre los queremos una República de justicia social y equitativa y los que se plantean a favor de una República de clases en donde el individualismo y la exclusión de los legítimos intereses del pueblo sea lo decisivo.

Pero, además en estas circunstancias , puedo decir que en  la dinámica del proceso que estamos viviendo se puede identificar que del masivo debate popular que se está desarrollando no solo va a surgir el proyecto de país con el que queremos continuar adelante, como he dicho socialista, próspero sustentable con todos y para el bien de todos, sino que también se están manifestando métodos , procedimientos e incluso mecanismos de participación que el pueblo está significando y haciendo uso de ellos masivamente.

Así es que por ejemplo básico al respecto de lo que planteo, los CDR han experimentado una acción revitalizadora popular como mecanismo de verdadera utilidad para dar espacio a la expresión popular de todos , de los militantes, de los no militantes, de los obreros, los trabajadores, los intelectuales, los académicos, los deportistas, loas artistas, los trabajadores  por cuenta propia, etc.. En definitiva puedo decir que de toda la coloratura que tiene el pueblo cubano. Es algo que será de gran utilidad en el presente inmediato y en el futuro. 

Las generaciones que lucharon para alcanzar el Triunfo de 1959 y que posteriormente en estos 60 años transcurridos construyeron la Revolución ya no estaremos presentes; y es muy importante que las nuevas generaciones de cubanos encuentren mecanismos efectivos de participación masiva en las nuevas circunstancias y coyunturas que el movimiento de la vida nos van presentando.

Esta idea que expreso en el párrafo anterior, ya antes que yo la han expresado otros y muy especialmente se plantea al respecto en un editorial  publicado en el portal revista  “ La Joven Cuba” en el número 19 del 2018 que recomiendo leer detenidamente.

Es algo muy significativo que se manifiesta en esta etapa de debates profundos y que no quiero pasar por alto. En próximos capítulos continuaré testimoniando al respecto de este aleccionador debate popular que tiene una importancia decisiva de presente y de futuro, pero ahora debo continuar con el esquema de trabajo que estoy desarrollando en los capítulos de La Espiritualidad Prohibida , LEP, de comentar las crónicas que he escrito anteriormente , en este caso del año 2017, y la coincidencia cronológica nos plantea algo que es coincidente con las increpaciones que algunos plantean ante los testimonios al respecto del Gobiernos de Miguel Díaz Canel que he estado publicando en los últimos tiempos.

Así es que con fecha, martes 4 de julio del 2017. Publiqué una crónica en Por Esto! al respecto de un artículo escrito por el conocido actor de la televisión cubana Luis Alberto García titulado CON ANEXIONISMO, ODIOS Y REVANCHAS, nada bueno se podrá alcanzar, con el exergo  Mi opinión sobre un  artículo del conocido artista cubano Luis Alberto García cargado de dignidad  que algunos no pueden aceptar. “Huele a anexionismo a 90 millas de distancia”.

El planteamiento de Luis Alberto es explícito y se explica por sí mismo y tiene mucho que ver con las increpaciones y odios que en el tiempo algunos plantean a la Revolución Cubana a que me refiero en los párrafos anteriores, los que presentan una  continuidad en el tiempo recrudecida en mi criterio como consecuencia de la actual polarización que mucho tiene que ver con las frustraciones de quienes esperaban un derrumbe de la Revolución en los momentos en que se produjera por motivo de la biología que temporalmente es implacable el relvo de la Generación del Centenario y de las generaciones  que implementaron el Triunfo de 1959. Cito textual:

“Queridos lectores de Crónicas Cubanas, hace algunos días les escribí mi opinión de rechazo total a las declaraciones sobre Cuba del Señor Trump en un teatro de Miami (1); y quiero reiterarles un párrafo de aquel artículo, porque  no lo considero ocioso hacerlo como fundamento personal de lo que les escribiré a continuación. Cito pues: ‘…En este orden de afirmaciones y contradicciones que estamos presenciando a veces atónitos por su desparpajo, se multiplican las provocaciones de fuerza que potencian los rencores, los odios y los pases de cuenta. Un ejemplo vivo de lo que les estoy planteando son las últimas declaraciones del Señor Trump contra Cuba, expresadas en un Teatro de Miami con un telón de fondo conformado por extremistas envejecidos y desgastados que se han olvidado de que el encuentro, el diálogo y la concertación en todo lo que sea posible, constituyen de conjunto el verdadero camino exento de crueldades y enfrentamientos fraternales que deberíamos enrumbar los cubanos de adentro y de la diáspora para resolver nuestro problemas y desencuentros…’

Continúo pues con el tema, porque considero que estamos en unos momentos  muy complicados en los que como expliqué en otra crónica mía posteriormente a esas afirmaciones (2) considero que  es fundamental poner los puntos sobre las ‘ies’,  para que no queden dudas sobre las definiciones de identidad nacional de las que en mi opinión deberíamos partir quienes amamos a Cuba y nos sentimos profundamente cubanos estemos a favor o en contra. En este orden de pensamiento debo decir que he leído posteriormente un artículo del muy admirado artista Luis Alberto García a quien distingo muy especialmente en la distancia física de ser un simple espectador de sus actuaciones y de sus obras, titulado ‘Huele a anexionismo a 90 millas de distancia’. Lo escrito por el afamado artista obliga a mi conciencia ‘a no pasarme con ficha’ como algunos han hecho y como se dice en buen cubano, porque Luis Alberto que no tiene nada de dogmático oficialista y que ejerce con toda dignidad el pensamiento propio y la crítica oportuna asumiendo todas sus consecuencias, ha tocado en mi opinión muy personal un punto medular del cual nunca deberíamos prescindir quienes hemos nacido en este archipiélago del Caribe insular que lleva por nombre Cuba.

En mi criterio el artículo en cuestión no tiene desperdicio alguno y cito dos párrafos en que Luis Alberto plantea lo esencial de su opinión: ‘No me gustó la locación, ni el nombre de la sala, ni el casting, ni la figuración, ni el contenido del libreto ni la dramaturgia, ni las actuaciones, ni la labor de los asesores históricos (imagino que los hubo), ni la escenografía, ni la música. Los departamentos de vestuario y maquillaje funcionaron bien. Se me antoja desde todo punto de vista, imposible, prestarle atención a un grupo de cubanos que asegura querer lo mejor para su gente y que pretenda hacerlo bajo una bandera y un himno nacional que no son los de su país de origen. Está raro eso. Muy raro. No va conmigo. Hiede a anexionismo a 90 millas de distancia’; y termina su planteamiento que recomiendo leer completo con una frase final que considero valiente y digna de asumir plenamente, la que hago mía también ‘Pd: Y ahora, vengan a por mí los talibanes de todas las denominaciones. Estoy listo.’

No puedo dejar de acompañar a Luis Alberto García en el debate y en las consecuencias de insultos y amenazas que ¡talibanes’ y oportunistas de todas las denominaciones  están expresando y que expresarán sobre su contenido. Es mi opinión que con odios, rencores, revanchas, pases de cuenta, amenazas y advertencias vengan de donde vengan, no se podrá construir una República en la que quepamos todos dentro de un estado de derechos con todos y para el bien de todos. Considero que son unos farsantes quienes para apoyar sus criterios y opiniones políticas tienen que ampararse y entregarse a una bandera distinta que la nuestra de la estrella solitaria por la que tantas generaciones de cubanos dignos han entregado sus vidas.

Así lo pienso y así lo expreso en mi derecho a opinar con mis respetos para la opinión diferente y sin querer ofender a nadie en particular.”

(Fin de la crónica citada)

http://www.poresto.net/ver_nota.php?zona=yucatan&idSeccion=22&idTitulo=572054

Continuará

Publicado en Unicornio el domingo 4 de noviembre del 2018, y en la sección digital de Especiales del Periódico Por Esto!.

http://www.poresto.net/2018/11/04/algunos-avances-y-significados-del-proceso-de-debate-del-proyecto-de-constitucion-en-cuba/

Compartir

  0  Comentarios

  Aún no se ha agregado ningún comentario.

  Deja un comentario

- No se permiten insultos, ni palabras soeces o despectivas.
- No se permiten alusiones ofensivas sobre personas, hechos ni entidades.
- No se permiten conceptos racistas ni irrespetuosos a la diversidad de opción de las personas.
- No se permiten amenazas de ningún tipo.