Web de Félix Sautié Mederos

LEP 469. Sobre los jóvenes cubanos de hoy

De lo que he visto, de lo que he vivido, de lo que pienso y creo

En Especiales, Unicornio, Por Esto!

CDLXI

No transcurre una semana sin que alguien me escriba algún criterio al respecto de mis crónicas y artículos que publico en Por Esto!  Ya me he acostumbrado a esto al punto de que cuando pasa algún tiempo sin que reciba algún mensaje de esos, me inquieto por no conocer el sentido del impacto de mis artículos entre los lectores. Siempre respondo los mensajes y algunos he comenzado a incluirlos en la sección de Comentarios de mi página WEB (felixsautie.com), otros no por razones de su intimidad. En este orden de cosas debo decir, que hace unos pocos días recibí un interesante mensaje de alguien a quien respeto y aprecio muy especialmente. Una persona cuya identidad me reservo por razones obvias. Pero puedo decir que es un español residente en Cuba, educador consagrado de especial sensibilidad cristiana, religiosa y poética que en mi criterio,  siempre merece la mayor atención y consideración  a sus criterios y planteamientos.

Su mensaje que cito textual a continuación, me animó a escribir nuevamente aunque quizás de manera más completa y específica al respecto del tema que plantea y que se refiere a la juventud, que por demás reitero que para mis artículos y escritos no es ajeno, es más bien frecuente. En este sentido, debo confesar que mi visión ha sido  implicarme siempre en el tema especialmente en lo referido a la necesidad imprescindible que las nuevas generaciones formadas por la Revolución asuman los timones de mando de la sociedad en el tiempo que les corresponde hacerlo porque nadie por muy importante y necesario que sea espiritual ni biológicamente debería considerarse eterno. Todo en lo humano ante la fragilidad de la vida requiere relevo a tiempo.  Estos conceptos  han sido un planteamiento muy reiterado por mí cada vez que me acerco al tema de la juventud porque puedo decir además que he tenido algunas experiencias directas así como también algunos años en la función de líder y dirigente juvenil. Por otra parte,  considero que debo hacerlo en esta ocasión  en respuesta a la solicitud de mi amigo en virtud y cumplimiento del exergo esencial de la Espiritualidad Prohibida, que planteo en cada capítulo: “De lo que he visto, de lo que he vivido, de lo que pienso y creo”.

En consecuencia con lo que he expresado, cito textual a continuación el correo electrónico recibido:

“Hola, Felix. Gracias por tus artículos. Me gustaría que en algún
momento analizases los motivos que tienen los jóvenes cubanos para
irse de esta tierra tan hermosa. ¿Por qué hay jóvenes cubanos que se
van a otros países, no necesariamente a Estados Unidos? Sin duda que
hay jóvenes entusiastas en Cuba dispuestos a trabajar por su patria,
pero ¿por qué hay tantos que se van? Me gustaría que hicieras una
reflexión al respecto y señalaras, si las conoces, algunas de las
causas que les motivan a emigrar. Yo llevo doce años en Cuba y no
logro comprender este fenómeno tan notorio. Gracias!”


Considero que estas preguntas plantean lo esencial de su preocupación de educador comprometido siempre con la niñez y la juventud. No eludo lo que para algunos podría ser un desafío , pero que para mí es una preocupación justa y muy importante, y me propongo al respecto a continuación expresar algunas consideraciones esenciales, que ni mucho menos podrían considerarse una respuesta completa y acabada a un tema que en mi criterio requiere de un análisis interdisciplinario más completo y profundo.. Lo expresaré sin emociones sentimentales o concepciones ideológicas inamovibles y preconcebidas que interfieran la evaluación sociológica y por tanto científica de un problema que es evidente y que solo se resisten a reconocer los dogmáticos, triunfalistas y autoritarios que son reacios a las necesarias críticas y autocríticas objetivas y constructivas que según ellos solo ayudan al “enemigo (¿??).  Además confieso que en este asunto tengo una implicación personal muy profunda en razón de mis hijos y nietos asentados en el exterior que explicaré más adelante, lo que en virtud a la verdad nunca podría negar.

Los dogmáticos y triunfalistas en sus consignas y planteamientos se niegan a reconocer algunas verdades que nos son adversas con el propósito de “no coincidir y no ayudar a los enemigos” según ellos. Como si la verdad no fuera conocida a veces con mayores detalles que los que tenemos nosotros mismos por amigos y enemigos, principalmente por los servicios especiales de los países occidentales. Al contrario es mi opinión que su ocultamiento, maquillaje y/o desestimación  constituye  lo que realmente sería dañino en grado extremo para el adecuado desenvolvimiento y desarrollo de los procesos de justicia social y equidad distributiva que la Revolución Triunfante de  1959 a la fecha ha establecido en Cuba. La Revolución Cubana lo ha realizado en mi criterio en una evidente acción liberadora con una especial preocupación por la educación de la juventud como tarea primordial de la Revolución con muchos y evidentes resultados positivos que  considero han sido alcances efectivos que realmente  no se podrían negar,  desde la campaña de alfabetización a la fecha en que prácticamente está cubierta de manera total la educación y formación de la niñez y la juventud quienes reciben una enseñanza universal  y gratuita de calidad desde los primeros años de vida hasta la universidad y su ubicación laboral segura.

Esto que se ha logrado en la Cuba revolucionaria es muy importante y es algo por lo cual luchan denodadamente los jóvenes  en muchos países, Chile por ejemplo, lo que muy periódicamente lo podemos ver en los telediarios. Son luchas juveniles  para alcanzar esa educación que en Cuba es universal y gratuita para todos sin distingo alguno sobre la base de lo que el Che planteo: “La arcilla de nuestra obra es la juventud y en ella depositamos nuestra esperanza y la preparamos para tomar de nuestras manos la bandera”

Pero quizás también debo reconocer que eso solo no basta y en esto recuerdo algo al respecto que desde que se produjo se me clavó en mi conciencia más profunda. Tengo 7 hijos de 8 que tuve porque uno se me murió de cáncer siendo muy niño, y de los 7 que me quedan vivos están radicados en el exterior 6. Luego en consecuencia puedo decir  que poseo profundas experiencias personales al respecto de la pregunta que me plantea mi amigo. Todos mis hijos se han educado en Cuba e incluso han logrado carreras universitarias y de educación técnica que en otros países hubieran sido muy costosas y quizás inalcanzables para ellos, pero además a pesar de haberse formado en una familia revolucionaria tengo que 6 han emigrado en busca de nuevos horizontes y de realización personal sin que en ellos hayan influido criterios políticos que no fueran los económicos y los de realización personal que aquí  no les ha sido posible en el grado que ellos han deseado.

He apreciado que mis hijos, después de haberse marchado y de haber establecido familias y hogar en otros países, sus anhelos han ido evolucionando de acuerdo con las nuevas ubicaciones  sociales alcanzadas. En esto quiero exponer   que desde mi experiencia familiar, como primera gran experiencia alcanzada y valga la reiteración del  término, he visto corroborada en la realidad concreta de mi familia aquello que Carlos Marx planteó de que el hombre piensa según vive.

Pero de todas mis experiencias y sentimientos al respecto quiero expresar que la última relacionada con la salida de mis hijos del país en busca de nuevos horizontes, fue la que más profundamente ha calado en mi conciencia. Me refiero la vez que uno de mis hijos en una cena familiar me planteó muy seriamente algo con mucho sentimiento que nunca podré olvidar: “Papi no me cuentes más lo que tú hiciste, yo nací en otra época con salud pública y educación gratuita, pero lo que quiero es otra cosa, realizarme conforme a  mis expectativas y posibilidades”. Para mí resultó un grito de protesta  a mi conciencia relacionado con esa tendencia paternalista que tenemos en la Revolución Cubana  de planificarle a las personas todo en su vida, apresándonos  de su libre albedrío y  de su creatividad individuales que son inherentes a la condición humana.

Fue una expresión tan espontánea, sentida y sincera como la que un hijo le puede decirle a sus padres,  como  resultado de una larga cadena de trabas burocráticas que se encontró en su nueva ubicación laboral después de haberse graduado de ingeniero en la Ciudad Universitaria José Antonio Echeverría de La Habana. Por cuanto como organizador del trabajo y de sistemas que le asignaron en su ubicación laboral como consecuencia de su trabajo de diploma, presentó una serie de iniciativas en el centro laboral que le asignaron para su ubicación como joven trabajador recién graduado, que por lo novedoso y estricto de los controles que planteaba  chocaron con una muralla burocrática de intereses creados que le causó  el desánimo y la desesperanza. Como resultado de aquello se inscribió y se fue a trabajar para una brigada de construcción a realizar trabajo de  obrero voluntario movilizado directo en la albañilería, hasta que en definitiva  después de múltiples gestiones internas infructuosas, encaminó su vida hacia el exterior en donde se mantiene en posiciones de izquierda pero trabajando en lo que es su vocación.

Hay algunas otras experiencias al respecto ilustrativas  porque el burocratismo en grado extremo es un mal que choca frontalmente con el idealismo socialista revolucionario  con que educamos a las nuevas generaciones y los que no se disponen a luchar internamente contra este mal que es cómo un cáncer que corroe nuestras vidas sociales, económicas y políticas, terminan con la desesperanza y el desánimo. Mis otros hijos que están el exterior han tenido desmotivaciones similares quizás menos intensas que las suyas, entre otras dificultades muy concretas para realizarse, crear a sus propias familias y poder establecerse con un hogar propio.

Otro problema no menos importante ha sido la acción del ateísmo científico sobre las personas, aunque en sus esencias generales ya derogado conceptualmente   aún mantiene vigente algunas secuelas concretas. Su solución fue  desde que el en el Cuarto Congreso del Partido se planteó anular el concepto confesional de estado ateísta por el de estado laico que en definitiva constituyó la base para una Reforma Constitucional que declaró  a Cuba un Estado Laico aconfesional. En estas circunstancias, encontramos  que los años de la política constitucional y legal del ateísmo científico, resultaron especialmente dañinos para quienes tienen fe religiosa que en muchas cosas fueron excluidos, especialmente  los jóvenes que no tuvieron acceso universitario para estudiar determinadas carreras de humanidades principalmente. Estas situaciones específicas de exclusión determinaron que muchas personas optaran por salir del país. Aunque esas situaciones jurídica y constitucionalmente ya están subsanadas aún quedan  prejuicios que actúan en las conciencias de las personas de manera negativa y que continúan funcionando como estímulos junto con los problemas económicos que mueven  al abandono del país y el consecuente aumento de la diáspora cubana.

Por tanto a partir de mis experiencias muy personales, he encontrado algunas causas concretas que pueden responder a la interrogante planteada por mi amigo, las que además de las personales que he relatado, las he podido observar en otras experiencias similares de amigos y compañeros de lucha, todos dentro de la Revolución, en tal magnitud que puedo decir que muchos de los que hemos luchado por la Revolución hemos pasado por las amargas experiencias de sufrir que nuestros hijos se hayan marchado a establecerse en otros países, después de haber sido formados como profesionales por la Revolución.

En consecuencias con estas experiencias personales tan dolorosas con que choqué, escribí un libro de análisis de nuestro proceso con el título SOCIALISMO Y RECONCILIACIÓN EN CUBA. UNA MIRADA DESDE ADENTRO, en el que planteo mi análisis al respecto de lo que vivido y visto, expresado desde el punto de vista revolucionario de quien quiere resolver los problemas que tenemos y defiende hasta la muerte las ideas primigenias de justicia social y equidad distributiva de la Revolución Cubana. Mi libro fue publicado en España por una Editorial de izquierda LOS LIBROS DE LA CATARATA, Madrid 2007, porque internamente el dogmatismo extremo no hizo posible su publicación.

Como ejemplo de lo que planteo quiero citar algunos párrafos que considero esenciales extraídos del Capítulo I “MIS RAZONES. VER OBJETIVAMENTE NUESTRO PASADO, NUESTRO PRESENTE Y SU PROYECCIÓN AL FUTURO”. Cito textual:

“...Así voy a escribir desde dentro, y nunca saliéndome hacia afuera de un proceso en el que he participado de unas forma u otras desde  1957 a la fecha con mayor o menor responsabilidad, pero nunca desde  posiciones neutras. En este orden de pensamiento quiero expresar que yo plantearé mis criterios y análisis plenamente comprometido con el ideal de justicia social y de equidad distributiva que proclama el cristianismo (véase en el Nuevo Testamento, Hechos de los Apóstoles 2,44) y el socialismo verdadero...”

“...Algunos nos idealizan mucho más allá de lo que somos y otros nos demonizan totalmente. Hay quienes se aferran con obsesión al paradigma que les ofrecen sus criterios sobre nosotros, sin darle espacio a la dialéctica de la vida y a la necesidad del  constante perfeccionamiento de errores y desviaciones. Se olvidan del planteamiento de Heráclito: ‘No te bañarás dos veces en el agua del mismo río’...”

“...Además si somos capaces de llegar a la base de la sociedad  cubana contemporánea  a donde no van los turistas ni esos visitantes oficiales, se podría observar un trecho faltante en el que anidan  una desesperanza y un hastío no bien identificado junto con lo que resulta extemporáneo  y malo para la sociedad en su conjunto, lo que es negado a priori, tal y como lo hace el triunfalismo de que les hablo...”

“...Hay algunas cuestiones fundamentales que deberíamos resolver en Cuba para evitar que todo lo positivo que ha tenido el proceso revolucionario de 1959 pueda ser arrasado por los errores y los graves problemas   que se han acumulado en los últimos cincuenta años...” (Téngase en cuenta que escribí este libro en el período que va del año 2006 al 2007 en que se publicó)

“...Mi posición nunca podría ser la de atacar un proceso cuyas ideas y realizaciones  primigenias   han tenido un talante de justicia social para el pueblo cubano, pero tampoco puedo detenerme en el tiempo, como lo han hecho algunos que lo ven todo en las claves de los años cincuenta del siglo pasado, porque desde entonces han sucedido muchas cosas que no se pueden pasar por alto, y más del 70 por ciento de la población actual han nacido después de 1960. Personalmente,  me encuentro en la posición de los que vemos todo lo bueno y lo apreciamos, pero que también identificamos los errores, las desviaciones y las perversiones que hay que erradicar por todas las vías posibles.

El no haberle dado paso real, y no virtual, en el poder máximo de la sociedad  (de nuevo especifico que escribo en el año 2007) a las nuevas generaciones que han ido surgiendo en estos años para que hubiera una permanente dialéctica de renovación desde las cúpulas hasta las bases, ha determinado y desvirtuado mucho los avances iniciales, incluso puedo plantear que algunos han sido borrados casi totalmente”

Bueno no puedo citar el libro completo en donde se analiza un problema de fondo que tiene mucho que ver con los desencantos y las desesperanzas que han motivado el abandono de muchos del país, especialmente los jóvenes que se abren a la vida  con deseos y proyectos que la burocracia, los triunfalismos y los enquistamientos de los detenidos en el tiempo que le han hecho mucho daño a la sociedad.

En esto tengo que recordar algo en lo que Fidel insistió mucho incluso desde su memorable discurso el 8 de enero 1959 en su entrada en La Habana frente a la puerta de Ciudad Libertad, cito textual: La Revolución tiene ya enfrente un ejército de zafarrancho de combate.  ¿Quiénes pueden ser hoy o en lo adelante los enemigos de la Revolución?  ¿Quiénes pueden ser ante este pueblo victorioso, en lo adelante, los enemigos de la Revolución?  Los peores enemigos que en lo adelante pueda tener la Revolución Cubana somos los propios revolucionarios. Es lo que siempre les decía yo a los combatientes rebeldes: cuando no tengamos delante al enemigo, cuando la guerra haya concluido, los únicos enemigos de la Revolución podemos ser nosotros mismos...”

También quiero llamar la atención al respecto de lo que Fidel expresó  el 17 de noviembre  del  2005 en el Aula Magna de la Universidad de La Habana en reiteración al anterior concepto. Cito textual: ¿Es que las revoluciones están llamadas a derrumbarse, o es que los hombres pueden hacer que las revoluciones se derrumben? ¿Pueden o no impedir los hombres, puede o no impedir la sociedad que las revoluciones se derrumben? (…) Esta Revolución puede destruirse… nosotros podemos destruirla, y sería culpa nuestra”,

En este sentido además el Che en su obra cumbre EL SOCIALISMO Y EL HOMBRE EN CUBA, expresó al respecto de este asunto un párrafo que cito textual: “Sin embargo, el Estado se equivoca a veces. Cuando una de esas equivocaciones se produce, se nota una disminución del entusiasmo colectivo por efecto de una disminución cuantitativa de cada uno de los elementos que la forman, y el trabajo se paraliza hasta quedar reducido a magnitudes insignificantes; es el momento de rectificar...Es evidente que el mecanismo no basta para asegurar una sucesión de medidas sensatas y que falta una conexión  más estructurada con la masa...”

En estos planteamientos esenciales, expresados por Fidel y por el Che, encuentro razones más que suficientes para comprender una triste realidad que tiene mucho que ver con la respuesta de la interrogante que me plantea mi amigo en su mensaje.

Dentro de la Revolución es posible encontrar fuerzas centrífugas y centrípetas  del dogmatismo, el autoritarismo y el centralismo que enfrían sus relaciones con las masas al decir del propio  Che y que mientras que los revolucionarios construimos sin descanso por los ideales básicos de la Revolución estas fuerzas día a día crean una brecha con la población que constantemente profundizan con su burocratismo, sus intransigencias e incluso sus corrupciones que chocan con muchos especialmente jóvenes que no están dispuestos a luchar desde adentro contra esos males y se desencantan, pierden las esperanzas optando por marcharse hacia otras latitudes en donde esperan encontrarse con lo que ellos añoran.

En ocasiones ante hechos concretos me he referido  que las revoluciones como Saturno son capaces de devorar a sus propios hijos. En este sentido, considero que la medida que se ha establecido desde hace algún tiempo de ampliar la posibilidad de estancia legal de los cubanos en el exterior a dos años, ha creado una situación muy favorable que anula el concepto de salida definitiva del país por cuanto facilita que los cubanos puedan salir al exterior, radicarse y trabajar en su nueva radicación haciendo cada dos años un viaje de actualización al país aunque sea por poco tiempo, anteriormente esto no era posible. Además el denominado proceso de repatriación para quienes abandonaron definitivamente el país, que en sus esencias los califica para sus viajes por el tiempo que deseen y los sitúa en iguales condiciones que las que tienen los cubanos residentes con todos los derechos garantizados como los de salud y educación gratuita así como le restablecen su libreta de abastecimiento, quedando en las mismas condiciones con los residentes de poder mantenerse en exterior residiendo siempre y cuanto hagan un viaje cada dos años al país.

Estas medidas junto con lo que se plantea en el proyecto de nueva Constitución que se debate en la actualidad denominado de ciudadanía efectiva que coexiste con la posibilidad de una doble ciudadanía, son avances muy positivos que abren una vía de soluciones que en el tiempo actuarán a favor de la solución y valga la redundancia del termino; pero todavía faltan otras medidas y un largo trecho a recorrer que pasa por el desarrollo económico del país y la eliminación del Bloqueo que Estados Unidos tiene establecido contra Cuba y que afecta decisivamente nuestras posibilidades de desarrollo económico, como factor principal que entorpece objetiva y subjetivamente nuestras posibilidades de desarrollo a partir de su objetivo principal declarado abiertamente desde un principio de crear hambre y desesperación en el pueblo cubano para que se levante contra el Gobierno Revolucionario. Esto es un factor muy importante que nunca debería desestimarse.

También quiero reconocer algo al respecto de lo cual he escrito mucho en los últimos tiempos que es el  momento que estamos viviendo en Cuba con el efectivo tránsito de los timones de mando de la sociedad hacia las nuevas generaciones formadas por la Revolución que como jóvenes están aportando energías, ideas y actitudes que se proyectan sobre la Revolución  como un aire fresco renovador y de continuidad que con Miguel Díaz Canel al frente se están relacionando muy directamente con el pueblo, escuchando sus anhelos y criterios sobre los cuales están trabajando con tesón en medidas concretas que de acuerdo con nuestras posibilidades del momento se encaminan a resolver muchos problemas que pueden resolverse más allá de las afectaciones del Bloqueo y de la guerra económica, psicológica e incluso en algunos casos material, a que nos tienen condenados los poderes fácticos del imperialismo y sus aliados.

 Así es que en medio de mis angustias encuentro un renacer del cual espero que pronto comience a darnos frutos muy positivos en continuidad de las ideas primigenias de justicia social y equidad distributiva que comportan una sociedad socialista participativa, democrática, próspera y sustentable que nos proponemos construir más allá de nuestros propios errores y deficiencias. He podido apreciar de conjunto una intensa voluntad política de resolver los problemas y de salir adelante a la cual los jóvenes se están uniendo masivamente  como adelantados que siempre son de todo lo positivo y de avance. Poco a poco el nuevo Gobierno de Cuba está colmando mis esperanzas e iniciativas y espero que esas tendencias de escape a que me estado refiriendo irán disminuyendo sensiblemente en la medida que los dogmáticos, autoritarios y conservadores vayan siendo apartados del camino por el diálogo con el pueblo, el trabajo sin descanso y las soluciones concretas con cero tolerancia para el burocratismo y sus corrupciones se vaya imponiendo. Sé que  a mi respuesta le falta un mayor análisis  más abarcador de los hechos y las circunstancias concretas porque eso en definitiva tendría que ser el objeto de un análisis y un estudio científico, interdisciplinario y objetivo que quizás se esté realizando en alguna universidad o institución cubana de lo cual no poseo información específica.

Hasta aquí solo un acercamiento por mi parte de acuerdo además con algunas experiencias personales al respecto de un tema que considero muy complejo y no resuelto que en mi opinión tenemos que encarar muy específicamente en el proceso de perfeccionamiento de nuestro sistema socio económico y político.

Continuará.

Publicado en el Semanario Unicornio de Ciencia y Cultura y en la –Sección de Especiales del periódico Por Esto! de Mérida , Yucatán, México el domingo 25 de Noviembre del 2018.

http://www.poresto.net/2018/11/25/sobre-los-jovenes-cubanos-de-hoy

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