Web de Félix Sautié Mederos

LEP 470. La importancia de escuchar y ser escuchado en un diálogo en el que no cabe esperar, con respetos para la opinión diferente.

DE LO QUE HE VISTO, DE LO QUE HE VIVIDO, DE LO QUE PIENSO Y CREO.  

En Especiales

CDLX

Considero que es una responsabilidad muy importante poseer la capacidad y las posibilidades de comunicación para dejar una huella del paso de uno por la tierra y eso trato de hacer con la Espiritualidad Prohibida que publico en Por Esto! desde el año 2008 y que con ésta arribo a la 470 entrega. Lo hago frente a las fuerzas ocultas del dogmatismo, la burocracia y los que ni saben hacia dónde dirigir sus rencores que de conjunto me mantienen ausente de los medios locales de comunicación, sin tener en cuenta mi militancia inclaudicable, ni mi labor concreta en las responsabilidades que he ocupado.

Hacerlo  con mi pluma como único instrumento que me es posible, me hace y valga la redundancia del término, especialmente feliz porque le encuentro una importante razón de ser a mi vejez y a mi jubilación; nunca a un retiro que no pienso hacer hasta que el final de mis día llegue y salga de este mundo físico y material en el que ya no estaré físicamente presente y de nuevo valgan las redundancias. Además puedo decir que lo hago, mientras  que  el soma me limita sensiblemente mi accionar físico con la agilidad que poseía antes; y en tanto que no obstante mis imposibilidades físicas del momento,  las posibilidades de pensar y de escribir las poseo plenamente vigentes todavía en mi persona. Posibilidades en activo, que se han convertido en mi principal ocupación del tiempo y que las trato de ejercer con la mayor responsabilidad que me es posible en mis circunstancias específicas desde mi Rincón de Centro Habana.

Esa responsabilidad que planteo me obliga con la verdad y la transparencia, lo que ocasionalmente me trae complicaciones con los dogmáticos con poder que quieren imponer sus dogmas y criterios precisamente por la fuerza de su poder temporal, que como todo lo humano es endeble y circunstancial. Anteriormente cuando era más joven no me importaban mucho esos avatares y acciones de los dogmáticos;  pero, en cambio, ahora cuando estoy de lleno inmerso en la última etapa de mi peregrinaje terrenal, mucho menos pueden importarme. La vejez en el movimiento de la vida me ha situado en aquel estatus que definimos como el “estar  más allá del bien y del mal”, que nos hace más inmunes a las imposiciones y los daños espirituales que otros me intentan perpetrar; y que para mí, no han sido y no son pocos. Todavía hay personas con poder, que no me perdonan mis definiciones cristianas y socialistas porque ellos las encuentran contradictorias y yo no. Las que siempre he mantenido vigentes en mi vida, porque dogmáticamente conciben en sus conceptos ateístas y autoritarios que un socialista, un comunista solo pueden ser genuinos si son conceptualmente ateístas científicos. Craso error de algunos en las iglesias y de otros en los partidos obreros, socialistas y comunistas; error en el que en Cuba no somos una excepción, mientras que algunos de los importantes no tengan oídos para oír.

En cambio el Papa Francisco en el año 2016 declaró al diario “La República” de Italia que: “Son los comunistas los que piensan como los cristianos”; con lo cual refrendó lo que se plantea en el “Nuevo Testamento” en el libro “Los Hechos de los Apóstoles”, capítulo 2, versículo 44 que expresa textualmente: “Todos los creyentes estaban de acuerdo y tenían todo en común; vendían sus posesiones y sus bienes   y lo repartían entre todos según la necesidad de cada uno. Acudían diariamente  al Templo con perseverancia y con un  mismo espíritu, partían el pan en las casas y tomaban el alimento con alegría y sencillez de corazón alabando a Dios y gozando de toda la simpatía del pueblo”  (Biblia de Jerusalén). Un milenio antes de que Carlos Marx definiera la Ley fundamental del Comunismo estaba expresada en la práctica cotidiana de los antiguos cristianos,

No obstante ese desentendimiento, que expreso de encontrarme como plantea el dicho popular de estar “más allá del bien y del mal”, confieso y puedo reconocer que esas imposiciones y que esos conceptos a que me refiero, en la realidad que he vivido y que vivo me han hecho daños y puedo exhibir arañazos. Incluso añado que he sufrido también por causa de los arribistas, escaladores y de quienes en sus amarguras  las exteriorizan con sus versiones limitadas y rencorosas en ocasiones, y en otras oportunistas y/o facilistas para no buscarse problemas,  al respecto  de una realidad de la que solo conocen una parte de lo que les has rodeado y la extienden irresponsablemente  hacia aspectos más complejos, personas y espacios  que se les han escapado a sus limitadas versiones, especialmente en lo referido a la historia de la cultura cubana, muy al respecto en determinadas etapas como ,las denominadas del “Quinquenio gris” en las que no son capaces de ir al fondo de las responsabilidades en su estructura total que partió de las más altas decisiones e instancias que convocaron al “Congreso Educación y Cultura de La Habana”; y en cambio, se ceban hacia abajo sin mirar hacia arriba. Con mucho miedo a ejercer lo que vulgarmente se conoce como escupir hacia  arriba.

De ello poseo ejemplos concretos. que  me han afectado por causa de los análisis parciales que han sido realizados por algunos desde sus limitadas versiones, al respecto de una realidad que en definitiva han desconocido en su totalidad o no han querido analizarla hasta sus últimas consecuencias, pero que en cambio  han podido reflejarla en sus muy limitadas y rencorosas versiones, dado su acceso a espacios de comunicación e información que me son vedados por el dogmatismo. Hay quienes lo han perpetrado  guiados por sus sentimientos de rencor, así como por el tránsito por los caminos más fáciles y trillados. Todo lo cual se ha constituido en una tendencia que hace muy difícil restablecer la verdad objetiva, especialmente por causa de un determinado oportunismo y superficialidad expresiva de continuar la corriente y de no buscarse problemas.

Bueno lo anterior es algo que realmente merece una explicitación mayor, la que pienso expresar antes de que me toque marcharme definitivamente hacia la Casa que no se Acaba en la que todos habremos de habitar algún día junto al Padre Celestial que siempre nos espera. Obviando para hacerlo los profundos sentimientos y amarguras que me causan la endeblez humana, el seguidismo, el dogmatismo y el oportunismo. Por el momento solo lo  planteo como prolegómeno y como fundamento de doble vía, de lo que considero una necesidad cuya solución definitiva no puede esperar más y que como La Habana según lo que se expresa en la ya tradicional canción de los “Van-Van”, “no aguantan más”. Lo que en definitiva es lo central del contenido de este capítulo.

Me refiero principalmente a la importancia que tiene escuchar y ser escuchado, que como dije en el párrafo anterior es un asunto de doble vía, porque si importante es que nos escuchen los demás, especialmente los que tienen poder en la sociedad, también no es menos importante escuchar nosotros a los demás incluyendo a los que no  escuchan a nadie.  Muy en especial lo planteo desde el punto de vista social en los momentos culminantes de inflexión  que estamos viviendo en la actualidad cubana de hoy, la que por cierto es muy esencial comprenderla a profundidad para no equivocarnos en el camino que deberíamos tomar los de arriba y los de abajo.

Además de reconocer esa importancia y urgente necesidad a la que me refiero, puedo decir en virtud de lo que he expresado en los párrafos anteriores que soy un testigo de excepción  e incluso un  sufriente directo y ocasional de los zarpazos   de los dogmáticos que no soportan que los que les rodean actúen con pensamiento propio y que incluso con especial autosuficiencia se molestan que desde las bases le hagan planteamientos y sugerencias al respecto de su actuación conforme a sus responsabilidades en la sociedad.

En la Cuba de hoy, se ha abierto una verdadera explosión de ideas. , planteamientos y criterios, especialmente en el campo de la Economía al respecto de lo que podría denominarse como el qué país queremos tener. Además todo se ha incentivado sensiblemente e incluso con entusiasmo manifiesto diría yo, por el extraordinario proceso de debate masivo del Proyecto de la Nueva Constitución que habrá de aprobarse en referendo  convocado para el 24 de febrero del 2019.

Considero muy especial que también ha influido sensiblemente la muy positiva acción y actitud del Presidente Miguel Díaz Canel y su nuevo gobierno que día a día recorre el país dialogando, escuchando y recogiendo los criterios, anhelos y los intereses del pueblo que no se limita para planteárselos.  

Puedo decir que en resumen estamos viviendo un momento de entusiasmos desbordados al estilo  de los primeros tiempos de la Revolución y de los métodos de masas de Fidel, que ha entrado en un contrapunteo intensivo con los problemas detenidos en el tiempo que no se resuelven y con las actitudes y acciones dogmáticas, autoritarias y burocráticas que lo traban todo en la sociedad contemporánea.

Así lo percibo y así lo planteo con el criterio de que para salir adelante lo decisivo ha de ser escuchar y  ser escuchado entro de un gran diálogo de todos con todos que no cabe esperar con respetos para la opinión diferente.

En esta dirección regresando al método que desde hace algún tiempo estoy aplicando en la confección de los capítulos de La Espiritualidad Prohibida LEP, paso a incluir el análisis cronológico de las crónicas publicadas en tiempo similar del año 2017.

Con fecha martes 11 de julio del 2017, publiqué una crónica en Por Esto! titulada con UN DIÁLOGO en el que   no cabe esperar”, con el exergo “El respeto por la opinión diferente y el derecho a opinar sin insultos, odios, ni rencores”. En esta crónica de nuevo cito los muy útiles y profundos debates que se están realizando en el Blog Segunda Cita  de  Silvio Rodríguez en el que me honro en ser un participante activo, que considero que es uno de los espacios más genuinos y efectivos de estos momentos de entusiasmos desbordados por expresar y canalizar el planteamiento de los deseos, los anhelos  y los problemas que afectan a la población y a la Revolución en general con propuestas efectivas y concretas que deben ser ampliamente escuchados. La Crónica se explica por sí misma y cito textual a continuación:

“Queridos lectores de Crónicas Cubanas, parece que algunos no se han enterado todavía que estamos viviendo momentos de cambio de época, de peligros inminentes y de que la vida es movimiento que nos hace pasar por diversidad de etapas, coyunturas y circunstancias distintas que requieren que actuemos en consecuencia tomándolas muy en consideración. Hay quienes han dejado el movimiento solo como una referencia intelectual de que estudiaron filosofía, pero sin comprender que en realidad existe y que es imprescindible tenerlo muy en cuenta, porque lo que puede poner en crisis a cualquier proceso político y especialmente si es o se proclama revolucionario, sería detenerse en el tiempo para seguir tras los que detenidos en el tiempo luchan para que nada cambie.

En mi opinión estamos viviendo momentos históricos y trascendentales en Cuba y en el mundo que nos rodea en que no cabe continuar esperando para cambiar todo lo que deba ser cambiado de acuerdo con las circunstancias y coyunturas actuales. Hay que cambiar lo que deba ser cambiado no como una frase hecha que algunos utilizan como consigna abstracta sin comprenderla a cabalidad; y en consecuencia, disponernos efectivamente a cambiar lo que haga falta para poder continuar adelante con honor y dignidad. Son tiempos  cruciales en los que se atisban rencores, odios y pases de cuenta que algunos por ahí  además manifiestan abiertamente en un intento de ahogar  a la opinión diferente así como al derecho a pensar y a expresar sin ambages la opinión propia. Nos lo  tratan de imponer como si fueran los únicos que saben y que tienen derecho para ello a partir de la acción de los extremismos de Tirios y Troyanos.

Unos lo hacen y plantean por un criterio de ultraizquierda y otros por sus concepciones derechistas disfrazados de revolución entre los que se destacan también algunos que últimamente tratan de revivir los planteamientos de un anexionismo entreguista y desfasado aprovechándose de errores, bloqueos internos y deficiencias que realmente hay que rectificar, pero por nosotros mismos sin tener que acudir a nadie de afuera para que venga a empeorarnos los problemas que nosotros si nos empeñamos en hacerlo con honestidad y participación podemos resolverlos con el diálogo de todos con todos sin exclusiones onerosas, con todos y para el bien de todos y valgan las redundancias del término todos. Entiéndase que uso los términos de izquierda y de derechas para resumir en el corto espacio de que dispongo actitudes mucho más complejas que se manifiestan en la realidad, porque gris es la teoría y solo es verde el árbol de la vida como plantea Goethe en Fausto.

En este orden de pensamiento debo decir que he leído detenidamente  un diálogo fecundo suscitado en el Blog de Silvio, “Segunda Cita” (1) que por lo extenso y por su continuidad diaria no puedo reproducir en su totalidad, en el que el propio Silvio y otros plantean criterios muy importantes, algunos de los cuales tomo como botón de muestras  porque  que les concedo una muy directa relación con lo que expreso  en esta “Crónicas Cubanas”; con los que además, estoy de acuerdo y quiero citarlos de manera textual y en síntesis expresa : “Luchar honestamente por mejorarnos, sin echarle tanta culpa a los demás, es una forma más digna de ser revolucionarios. Bueno, es lo que yo aprendí. (Silvio)…Si alguien te convida de buena fe, emite un criterio diferente al tuyo y obra con ética desde la sapiencia teórica y científica, y lo hace con sentimientos y convicciones que sustenten la dimensión movilizadora de una actuación esencialmente humanista para contigo y la sociedad que los formó, no lo desdeñemos, mejor hemos de ser constructores de lo nuevo junto a los verdaderos actores de la contemporaneidad política, económica y social del país, no carcoma ni arcoíris de escalas grises, que solo ofrecen un futuro incierto, escabroso y de guerra cultural, que aunque lo niegan, va dirigido a cercenar este proyecto de altísimo valor humano que es la Revolución Cubana, para asirlo al sistema opuesto que los azuza(Daniel Guerra)… no me parece conveniente estar colocando permanentemente calificativos imprecisos y descalificadores, haciendo discusiones abstractas, basadas en un radicalismo fatuo que poco ayuda para resolver los complejos desafíos de hoy. Hay que discutir con humildad ideas concretas, opciones, análisis específicos, sin excluyentismos. Creo que estamos de acuerdo en que es mucho lo que está en juego hoy, (Julio Carranza)… Es muy bueno que afloren opiniones diversas, aunque algunas nos resulten pasmosas, y otras, peligrosas. Eso mismo sucede cuando intentamos que se ventilen errores pasados: salen individuos a taponearnos. Como si las brujitas de la lluvia pudieran ocultar el sol. Buen momento para citar al grandioso poeta indio Tagore: ‘Cuando se cierra la puerta a todos los errores, también la verdad se queda afuera’. En lugar de temerle tanto a un supuesto y no bien aclarado ‘centrismo’, deberíamos concentrarnos en ayudarnos más, en trabajar más, en afrontar juntos los riesgos que se avecinan.(Laidi Fernández de Juan)… Es con el conocimiento objetivo de la sociedad y sus circunstancias que la voluntad sí puede y debe, ejercer su propósito transformador… Lo que habría que acabar de aceptar es que sobre la apreciación de la realidad tenemos diferencias notables que deberíamos discutir con altura, sin calificativos vacíos y sin ofensas irracionales, puesto que es mucho y precioso lo que está hoy en juego... Por supuesto que hay posiciones irreconciliables, pero hay muchas que no lo son. (Aurelio Alonso)… hace rato que he  argumentado que una de las claves del futuro es la ampliación del espacio público en nuestro país de manera tal que todos los puntos de vista aparezcan. (Carlos Alzugaray)…

Lamento lo sintetizado y lo que no he podido citar, pero quizás continúe en otra crónica con un tema tan decisivo. Lo importante en mi opinión, es debatir sin tener que acudir a los insultos,  los calificativos excluyentes, los odios y los rencores. Hay valores decisivos de la convivencia, a partir de una identidad compartida de los que nacimos en una misma nación y estamos obligados a convivir en paz y armonía con todos y para el bien de todos como lo soñó José Martí. Así lo pienso y así lo expreso en mi derecho a opinar con mis respetos para el pensamiento diferente y sin querer ofender a nadie en particular. ¡Albricias por Segunda Cita!

(1)Ver en Segunda Cita. El Canciller de la dignidad, por Raúl Roa Kouri http://segundacita.blogspot.com/2017/07/el-canciller-de-la-dignidad-2.html

Palabras para hoy, Aurelio Alonso, http://segundacita.blogspot.com/2017/07/palabras-hoy.html

Fin de la Crónica Citada.

http://www.poresto.net/ver_nota.php?zona=yucatan&idSeccion=22&idTitulo=573604

Continuará....

http://www.poresto.net/2018/12/02/la-importancia-de-escuchar-y-de-ser-escuchado-en-un-dialogo-con-respeto-para-la-opinion-diferente/

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