Web de Félix Sautié Mederos

LEP 474. -TERMINAMOS EL 2018 ESPERANZADOS CON EL NUEVO LIDERAZGO DE LA REVOLUCIÓN QUE ES CONTINUIDAD Y NO RUPTURA.

DE LO QUE HE VISTO, DE LO QUE HE VIVIDO, DE LO QUE PIENSO Y CREO. 

CDLXXI

Hay momentos y circunstancias en los que mi sentido místico y sentimental me lleva a reflexiones esenciales al respecto de lo que he realizado, aprendido y expresado así como a los resultados que he logrado durante mi peregrinaje terrenal. Esto me sucede con frecuencia, pero en época de Navidad y Fin de Año siempre me regresan estos pensamientos y reconsideraciones. Me refiero específicamente a algo que me sucede con alguna frecuencia en mi  Peregrinaje terrenal que evidentemente estoy terminando, porque de seguro no me voy  a quedar en este mundo para semilla, hasta ahora nadie lo ha logrado y yo no voy a ser el primero. Tampoco puedo pronosticar realmente el tiempo de peregrinaje que me queda.

No obstante hay cuestiones que en mi opinión muy personal es necesario que las prevea y las vaya poniendo en orden,  además de  testimoniar  vivencias y sentimientos que no debo callarlos, porque  lo que testimonie y exprese al respecto siempre podría ser de ayuda a los que vienen detrás. Ya sea para no aceptarlo, no hacerlo igual o bien utilizarlo en su enriquecimiento espiritual. Así como yo veo los testimonios de los que me han precedido y considero que siempre debería ser una cadena en el accionar humano con vista al perfeccionamiento y la virtud de quienes vayan a accediendo a la vida terrenal.

Por otra parte, también lo considero esencial para enriquecer el acervo   y el conocimiento de la historia de vida. Comprendo que quizás esas acciones mías que planteo en su exceso que algunos podrían señalarme por mi reiteración en mis escritos,  respondan a una deformación profesional de quien pretende ser en vida un teólogo y un sociólogo  que trata de comprender el misterio  de la existencia humana.

En este orden de pensamiento, puedo decir en auxilio a mis reiteraciones, que desde que se inventó el registro escrito con lenguaje de símbolos o letras de las más diversas formas y estilos de acuerdo con lo creado al respecto por las culturas ancestrales del género humano, se hizo posible un desarrollo inusitado de la ciencia y de la Historia en una espiral de movimiento que ya es indetenible y que de seguro llevará a la Humanidad a las más altas metas. Desarrollo inusitado  que se puede expresar sin temor a equivocarse porque los avances que hoy disfrutamos y su creación  permanente así lo testimonian y así nos permiten imaginarnos cómo será el futuro que no vamos a ver.

Eso que planteo lo  considero una responsabilidad personal muy importante, especialmente para los que tenemos sentido de la importancia que posee  la trascendencia que podamos provocar en nuestra existencia terrenal (uso el término provocar a exprofeso debido a lo que semánticamente debería  significar para la responsabilidad existencial de cada cual). Una trascendencia forjada por uno mismo  pequeña y modesta, pero que pueda ser de beneficio para los que vienen detrás de nosotros.

Creo que es importante que aprovechando esta época festiva y de recuento del año 2018, escriba estas consideraciones al respecto de la responsabilidad que tenemos con la vida que está por venir y con la edificación de un futuro mejor posible Lo hago después  de haber dedicado  toda mi vida a trabajar intensamente por la Revolución, la justicia y el bienestar de mi pueblo; Revolución Triunfante que ya cumple  60 años. En especial escribo al  respecto  de lo que en mi opinión siempre podría ser una contribución positiva para los demás que nos sucederán en el tiempo. Mi soma se convertirá en polvo y a la tierra regresará por siempre; como dice la liturgia católica “Recuerda Hombre que polvo eres y en polvo habrás de convertirte”. Eso no lo puedo evitar, es ley de vida; pero si perfectamente puedo legar los sentimientos y los frutos de mi espiritualidad, así como mis testimonios, criterios y la evolución de mis pensamientos para que me sobrevivan. Pienso que nunca será un tiempo perdido y quizás sí un tiempo que pudiera ser bien aprovechado y ganado a la espiral existencial en definitiva, por los que me sucederán en esa espiral de la vida terrena que todos recorremos. Lo que planteo es lo que trato de realizar con la Espiritualidad Prohibida, LEP, que estoy publicando en Unicornio de Por Esto! desde el año 2008 y esta es la entrega 474.

En este sentido, sobre la base de todo lo que he expresado anteriormente, quiero exponer algunas consideraciones esenciales al respecto de las circunstancias, problemas y esperanzas que se presentan en Cuba, especialmente enfocadas desde La Habana en mi Rincón de Centro Habana, en donde mi estado de salud me mantiene recluido por el momento. 

Terminamos el 2018  en medio de un conjunto de situaciones suigéneris, algo contradictorias algunas de índole muy positiva, otras no tanto  así como de un  recrudecimiento de los peligros que nos han estado asechando desde los primeros años del Triunfo de la Revolución de 1959. Debo  decir que en mi criterio muy personal todas esas situaciones actuales convergen en un punto de inflexión esencial cuya existencia es ya de algunos años para nuestra nación cubana.

Ese punto de inflexión está  determinado por una confluencia e interacción entre el tiempo transcurrido en proceso de Revolución y la biología que ha comenzado a cerrar un ciclo histórico determinado por los heroísmos. Una sociedad forjada por héroes y de héroes hacia una sociedad administrada y dirigida por las generaciones formadas al abrigo de esas  heroicidades que han terminado o están terminando su ciclo de vida terrenal para trascender al Olimpo de la virtud, la ejemplaridad y la Historia en una forma de vida superior y eterna que iluminará a nuestra historia por el siempre de los tiempos que están por venir en cualquier circunstancia que la vida nos pueda reservar por adversa que pueda ser.

Digo esto pensando en el Che en su reposo en el corazón de la Ciudad de Santa Clara en el centro del país, en Fidel en su Roca de Santiago de Cuba junto a Martí, Céspedes, Mariana y un conjunto patrimonial de héroes asentados en Santa  Ifigenia. Y cuando me vuelvo hacia La Habana encuentro  la elevación descollante del Cacahual en donde Maceo el hijo de Mariana y del Oriente Cubano, vela por nuestro Occidente en un símbolo y un signo de la Historia Nacional Cubana que sella para siempre la unidad y diversidad de nuestra nación.

La Revolución Cubana forjada por la insurrección y las guerrillas de la Sierra y el Llano ha  marcado la primera etapa definitiva en mi criterio del forjamiento de nuestra nación libre de todas las ataduras que los imperios nos han impuesto por la fuerza. En la inflexión a que  me refiero pasamos a la etapa en que las generaciones que han sido formadas y educadas por los héroes epónimos de la Patria, cuyos ejemplos más descollantes he descrito, pasa ahora a los primeros planos y le ha tocado un momento esencial de edificaciones, reconsideraciones fundamentales de qué concretamente debe ser en estos momentos el todo lo que deba ser cambiado que señaló Fidel en su legado histórico, que en mi criterio muy personal podría decirse que es un documento programático rumbo al futuro.

Hemos comenzado pues una etapa de continuidad que no será ruptura como planteó nuestro Presidente Miguel Díaz Canel, en los principios de su mandato (abril del 2018) que es un mandato de recepción de los batones de mando que le ha entregado la generación histórica del Centenario en nombre de los mambises, los luchadores de la época de la  República encadenada por el imperialismo y de los combatientes de la Sierra y el Llano junto con el pueblo que peleó en Girón , que se dispuso a soportar una guerra atómica  en la Crisis de Octubre y que marchó a África para saldar una deuda de sangre con nuestros ancestros oprimidos.  Pueblo que en estos 60 años ha soportado las penurias del Bloqueo criminal que nos han impuesto y que no ha cejado nunca en su voluntad soberana de ser libre e independiente, dueño de su propio destino.

Todo eso ha marcado la época que “inflexiona” en este 2018. He vivido esa etapa intensamente, puedo decir que he sido un testigo de excepción y un participante modesto que disfruta estos momentos como un regalo de la vida y en definitiva de Dios, porque es un privilegio apreciar la obra comenzada en su desarrollo continuado que las nuevas generaciones le han comenzado a dar en una seguridad de que serán continuación y no de ruptura.

En esto quiero decir que especialmente me ha impresionado el discurso de nuestro Presidente Miguel Díaz Canel en la clausura de la Asamblea Nacional el pasado 23 de diciembre del presente año, del cual cito algunos párrafos esenciales que le dan fundamento a mis esperanzas que se van colmando al respecto de su accionar. Cito textual: 

...El 2018 casi termina y volvemos a reunirnos para el tradicional abrazo y la evaluación de un período crucial en la historia de la Revolución Cubana.
El que hoy despedimos quedará en nuestra memoria nacional como el año en que una nueva generación, de manera gradual y paulatina, en clara expresión de continuidad, comenzó a asumir tareas principales de dirección, con la suerte de mantener la guía de la Generación Histórica, en particular del General de Ejército Raúl Castro Ruz, Primer Secretario del Partido Comunista de Cuba...
 

Durante los meses transcurridos desde las sesiones de la Asamblea en abril, hemos contado con esa guía ante los más duros e inesperados desafíos y encontrado en su confianza y en la dirección colectiva los recursos fundamentales para llegar hoy aquí a rendirles cuenta, comprometidos con la solución de los problemas que más preocupan al pueblo, que son los que absorben cada minuto de nuestros días y cada partícula de nuestras energías....

...Con ese debate, no solo hemos enriquecido nuestra cultura política, el sentido de pertenencia a una nación y el futuro del país. Nos hemos acercado más a las preocupaciones y demandas de nuestra gente, objetivo fundamental de la Revolución del que siempre han intentado distraernos los adversarios, empeñados en fracturar y dividir a la sociedad cubana, conscientes de que la unidad es su más cara fortaleza....

...Y es preciso decir que también tuvimos pruebas realmente duras, como las inundaciones que asolaron las provincias centrales y la caída de un avión que dejó un doloroso saldo de 112 muertes y una sola sobreviviente, quien en días recientes ha enviado un hermoso mensaje de agradecimiento a sus compatriotas y en especial al equipo médico que la mantuvo con vida.
Cumplida la triste tarea de revivir la peor noticia de este año para Cuba, retomo la más estimulante....

...El país continúa sufriendo una tensa situación en las finanzas externas debido al no cumplimiento de los ingresos planificados por exportaciones, el turismo y la producción azucarera, a lo que se suman los daños ocasionados por una prolongada sequía, seguida por los destrozos del huracán Irma y posteriormente la ocurrencia de intensas lluvias, todo lo cual ha condicionado afectaciones en los arribos de materias primas, equipos e insumos...


...Se impone reforzar nuestras estructuras y equipos de dirección y gestión económica con los aportes de especialistas y expertos de las Ciencias Económicas en particular y de otras en general. No podemos cansarnos de oír a los que saben, valorar sus propuestas y articularlas con lo que nos proponemos lograr....

(Hasta aquí los párrafos citados del discurso del Presidente, que considero que debe ser estudiado en su conjunto).

Para finalizar este capítulo de acuerdo con el método de trabajo que he estado desarrollando al respecto, cito la crónica que cronológicamente me corresponde comentar de lo publicado el pasado año 2017.

Con fecha lunes 7 de agosto del 2017, publiqué una crónica tituladaLa importancia del concepto de la convivencia pacífica a que aspiramos, que en mi criterio se explica por sí sola y resulta muy oportuna en los momentos actuales también,  como lo fue cuando se publicó el año pasado que cito a continuación:

Queridos lectores de Crónicas Cubanas, hay temas que por su importancia y permanencia a veces nociva en el medio cotidiano en que nos desenvolvemos existencialmente requieren de un análisis descarnado, fundamentalmente por motivo de su persistencia en el desenvolvimiento social a partir de un conjunto de causas objetivas y subjetivas que necesitan de una reconsideración crítica, sistemática y sostenida que nos permitan alcanzar y mantener en vigencia el objetivo planteado por las tendencias políticas universales de carácter progresista que propugnan el propósito de unirnos en la diversidad que nos es inherente a nuestra condición humana para trabajar de conjunto por la creación de un mundo lo mejor posible, cuando nuestro planeta más lo necesita para evitar su extinción. En sus esencias estos temas a que me refiero transcurren imperturbablemente mientras envejecemos poco a poco y el tiempo pasa.

En estas circunstancias y coyunturas que estamos viviendo en la actualidad, quiero referirme a algunas cuestiones ineludibles que forman parte de los asuntos y problemas que señalo; y que son esenciales para la convivencia de todos sin excepciones onerosas y que en mi opinión resultan insustituibles; y que en los últimos tiempos se han puesto en el orden del día entre nosotros los cubanos de hoy, próximos al imprescindible relevo biológico de las generaciones protagonistas del Triunfo de la Revolución Cubana en 1959, entre las que modestamente me incluyo con mis 79 años de edad. Nos encontramos pues, inmersos en un verdadero punto de inflexión en que es imprescindible actuar en consecuencia con sentido revolucionario de justicia ante algo que el movimiento de la vida lo hace inexorable y nos lo impone más allá de cualquier otra consideración de índole económica, política y/o sociocultural.

El tiempo no transcurre en vano, y muchos están en edad de entregar los batones de mando de la sociedad a los que vienen detrás y que tienen derechos plenos para ejercerlos conservando los logros, las virtudes y las esencias de una Revolución que se ha hecho para quedarse en constante superación para el bien de la población especialmente en lo referido a la justicia social, la equidad distributiva, la inclusión, la participación popular, la convivencia y la paz de todos los cubanos dentro de una República en la que quepamos todos con todos y para el bien de todos como la soñó José Martí, como se plantea en la Constitución de la República a contrapelo de lo que algunos expresan como parte de sus concepciones dogmáticas y extremistas que podrían dividirnos lamentablemente.

Quiero plantear al respecto, como esperanza y horizonte básico del punto de inflexión que estamos atravesando la imperiosa necesidad de mantener y desarrollar entre todos los cubanos una esencial fraternidad que se distinga por el diálogo civilizado y respetuoso en momentos en que el análisis y la participación de todos es imprescindible a los efectos de alcanzar la concertación de los consensos ineludibles; la salvaguarda de la independencia y la soberanía de nuestro país, así como manifestarnos a una por el respeto y el ejercicio de nuestra identidad, idiosincrasia y cultura nacional sin distingos de razas, condición social y/o económica ni de ideas religiosas de ninguna índole. En este orden de cosas es esencialmente decisivo el respeto a los demás en sus pensamientos propios y diferentes, libertades de expresión y derechos inalienables que rigen para todos conforme a la condición humana que nos es inherente en medio de una expectativa de vida que en verdad resulta muy corta en las esencias básicas del tiempo, aún incluso para los más longevos y para los países más desarrollados al respecto.

Pienso que en esa consideración fraternal entre seres humanos y en ese necesario relevo generacional en los timones de mando de la sociedad, es como podría medirse el concepto de la convivencia pacífica a que aspiramos para hacer cada vez más vivible a nuestro país y a nuestro planeta. Esta es una consideración esencial que debía regir para todos sin excepción en los momentos que estamos viviendo y que tenemos por delante; pero lamentablemente, algunos pujan por ponerla muy en precario.

Para ello los extremos que nos conducen a ver enemigos por todas partes y por dónde no lo son, incluso desviándonos de verlos y enfrentarlos en donde verdaderamente lo son, resultan prácticas muy dañinas que es necesario desecharlas para que se propicie un clima de paz y cooperación en aras de los grandes intereses de la justicia social, la equidad y convivencia para todos. Sé que es algo complejo y difícil, que a veces cuesta trabajo distinguirlo adecuadamente entre los problemas que tenemos que enfrentar, pero considero que debemos proponérnoslo en estos momentos de inflexión en pro del futuro de la nación cubana, de su pueblo e incluso de la Revolución Triunfante.

En este sentido, el diálogo, el respeto y los consensos esenciales con la mayor ética y responsabilidad posible, constituyen el único camino seguro que tenemos por delante, respetando el pasado pero intentando superarlo positivamente sin dogmatismos, autoritarismos ni extremismos que no conducen a nada bueno; lo  otro podría ser la confrontación cruenta que estamos observando en distintas latitudes del mundo en la actualidad, de lo cual Venezuela deviene el ejemplo más significativo. Para ello los revolucionarios cubanos estamos en posesión de un instrumento esencial, que es el concepto de Revolución legado por Fidel a que me he referido en múltiples Crónicas Cubanas (1) y que considero es de permanente estudio y aplicación en nuestro diario desempeño como ejemplo de vida por el que debemos luchar, principalmente en los diálogos necesarios porque dialogar nunca significa transigir con lo indeseable. Manifestados además, siempre en medio del razonamiento, la participación, la tolerancia y el respeto por los derechos de los demás cuyo límite han de ser nuestros propios derechos como diría Don Benito Juárez el mejicano egregio de todos los tiempos.

Así lo pienso y así lo expreso en mi derecho a opinar con respeto para el pensamiento diferente y sin querer ofender a nadie en particular. fsmederos@gmail.com

(Fin de la crónica citada).

http://www.poresto.net/ver_nota.php?zona=yucatan&idSeccion=22&idTitulo=579935

  1. Ver en Por Esto!, Sin Renacimiento espiritual; no habrá futuro próspero… Sección de cultura, el jueves 5 de enero 2017.
    http://www.poresto.net/ver_nota.php?zona=yucatan&idSeccion=33&idTitulo=530212

Continuará...

Publicado en el suplemento de ciencia y cultura Unicornio y en la sección  de Especiales del periódico Por Esto! de Mérida , Yucatán , México el domingo 30 de diciembre del 2018

http://www.poresto.net/2018/12/30/terminamos-el-2018-esperanzados-con-el-nuevo-liderazgo-de-la-revolucion-que-es-continuidad-y-no-ruptura/

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