Web de Félix Sautié Mederos

LEP 477.- MIS CONSIDERACIONES DE HABANERO DE PURA CEPA SOBRE LOS 500 AÑOS DE LA FUNDACIÓN DE LA HABANA.

DE LO QUE HE VISTO, DE LO QUE HE VIVIDO, DE LO QUE PIENSO Y CREO

Las ciudades tienen vida real como las personas y son sensibles al trato que se les dispense, lo que muchos no entienden porque solo ven las piedras y no son capaces de ver lo que se encuentra más allá  que les da fundamento de vida espiritual  a esas estructuras de esas piedras. Los conceptos del materialismo vulgar asociados con la superficialidad y la banalidad que han calado en algunos así como los de un ateísmo a ultranza que niega todo lo que sea espiritual, laico o religioso, han sido factores muy dañinos para la comprensión del valor intrínseco que ha tenido y que tiene La Habana como la más importante ciudad cubana, centro vital y capital de todos los cubanos ya longeva en el tiempo con sus 500 años cumplidos.   No entenderlo en su conjunto, tal y como se ha manifestado durante algún tiempo últimamente, constituye un fenómeno de incultura e insensibilidad que bien puede ser ingenuo, inculto o de mala fe más allá de cualquier ingenuidad o incultura. Se puede ser universitario, inculto e insensible a la vez, porque la cultura abarca costumbres, tradiciones, historias, sentimientos y en general facetas esenciales de lo que denominamos la espiritualidad de las personas  e incluso de los ambientes, sectores de la sociedad y ámbitos geográficos, étnicos e históricos que conforman las sociedades creadas por los seres humanos a partir de su condición humana en lo esencial.

Las ciudades y los ámbitos urbanos son especialmente agradecidos cuando se les respeta, se les cuida y se les mejora, pero cuando se les maltrata, explota en grado máximo y/o se les olvidan en el tiempo, pueden expresar sus descontentos y/o sus reacciones espirituales y físicas incluso de las más diversas formas, algunas inclusive inusitadas y/o sorpresivas, lo que es muy importante conocer,  interpretar y prevenir a tiempo. Incluso estas reacciones  en ocasiones pueden llegar a ser cruentas con accidentes provocados en las vías, calles, aceras, y los edificios así como en las redes técnicas en mal estado. Hechos que pueden implicar heridos y muertos según sea la sorpresa y la magnitud de los mismos. Quizás sea que las ciudades responden y hacen justicia por ellas mismas en el tiempo. Una vez en la espiral de la desatención y la desidia eso quizás sea más difícil de prevenir y evitar.

Las ciudades son hijas legítimas de la cultura y de la civilización humana, constituyen en mi criterio uno de los  símbolos más demostrativos del desarrollo de la vida sobre el planeta. Las ciudades son también hijas legítimas del comercio, las ferias, las celebraciones, las costumbres religiosas, étnicas, locales, familiares, etc. 

En general de todo lo que podemos agrupar en lo que se cataloga sociológica y antropológicamente como la Fiesta o la Feria. En este orden pensamiento tengo que reconocer que he aprendido mucho al respecto de estos temas con las conversaciones compartidas, intervenciones así  como las lecturas de los artículos, ensayos y  libros al respecto de la ciudad de mi muy cercano amigo el filósofo, antropólogo, humanista y político de izquierda, ilicitano Dr. Manuel Rodríguez Maciá. Quien fue el primer alcalde de la transición española en la Ciudad de Elche en el Levante de la península ibérica, en donde se juntan e incluso eclosionan “amalgamándose”  las tradiciones con lo que  podría denominarse como los embrujos de las civilizaciones europeas, las específicas mediterráneas y/o del Norte África todas convergentes en una ciudad pletórica de palmeras mediterráneas que con el tiempo ha ido adquiriendo una personalidad propia y única. Lo que indudablemente ha influido en la formación e incluso erudición de mi amigo que ha dedicado buena parte de su vida intelectual, académica y política a la investigación, análisis y difusión de asuntos tan importantes para entender los intríngulis de la ciudad, su formación y su historia. Confieso pues  que debo mucho de mi comprensión de estas esencias, a mis  intercambios con Don Manolo y a mis visitas a Elche con su Virgen María de Alcaldesa emérita, Nuestra Señora de Elche,  su Dama misteriosa que un día emergió de los arenales del tiempo donde había quedado sepultada  y la escenificación del misterio de la Ascensión en vida de la Virgen María, madre de Jesús el Mesías, que también se recuerda en el nombre de nuestra Baracoa primada en nuestro oriente del archipiélago cubano.

Nuestra Señora de la Asunción de Baracoa, denominación ancestral de la primera villa cubana que nos une en la historia y la tradición al fervor ilicitano por su fiesta principal. Ancestros muy valencianos como lo fue el padre de nuestro José Martí,  que en Elche  en el tiempo se rebelaron  contra las prohibiciones absurdas del Concilio de Trento, que les prohibió celebrar sus fiestas de la asunción en el templo, un paso sacramental hoy único en los templos católicos, prohibición a la que le hicieron caso omiso los ciudadanos de Elche encabezados por su alcaldía de entonces hasta la fecha. Tradición levantisca no solo del Levante geográfico sino correspondiente al concepto del Levantamiento de las personas contra una sojuzgación nunca aceptada,  que puedo decir que también heredamos de nuestros ancestros hispánicos.

Es por todo eso que considero que castigar a las ciudades por su incidencia histórica o  su conformación es un absurdo,  porque incluso en las viejas escrituras ancestrales como el Antiguo Testamento se habla de la destrucción de Sodoma y Gomorra no como un castigo a las piedras y al urbanismo en general del conjunto que las conformaron. Se  describe   que lo que se castigó en sí mismo fue la corrupción, la maldad y el actuar vicioso y lascivo de sus habitantes, nunca a la ciudad y sus piedras como tal. Los castigados fueron los seres humanos nunca las piedras de Sodoma y Gomorra. En mi consideración esto es muy importante comprenderlo para entender lo absurdo que ha sido mantener relegada a La Habana en su urbanismo y sus piedras por tanto tiempo como ha estado en respuesta a haber alcanzado  su desarrollo deslumbrante  en el tiempo en contraposición con el subdesarrollo, la desatención y la pobreza de las demás ciudades y poblados del país. Porque con esas actitudes lo que se ha logrado  definitivamente  es la semi destrucción de las piedras de La Habana perdiendo mucho del patrimonio acumulado en tantos años, con independencia de lo que justamente se ha ido alcanzando en los demás poblados del país gracias a la preocupación y el interés generado y aplicado a su favor por la Revolución Triunfante y nunca por el resultado de un menosprecio o castigo a la Capital. La única excepción la Oficina del Historiador de la Ciudad, Eusebio Leal, que tiene una obra concreta de rehabilitación, reconstrucción y mantenimiento urbano en todos los sentidos en el Centro Histórico de la ciudad, La Habana Vieja que es Patrimonio Universal de la Humanidad.

La esencia y la solución  de todo ello en mi opinión, es trabajar para elevar el nivel no alcanzado en las otras ciudades y poblados y no bajar el de La Habana para nivelarlo todo por debajo. Eso en mi opinión de habanero que nací en esta ciudad en el Cerro en 1938, quizás polémica, es lo que ha sucedido en La Habana. Desidia y más desidia, constituye la calificación de lo que ha sucedido en La Habana en el tiempo. No obstante, debo reconocer que justamente nuestro Presidente Miguel Díaz Canel desde los primeros días de su gestión, ha dado muestras efectivas de que trabajará concretamente para subsanarlo con el impulso de la gestiones de reconstrucción y embellecimiento de nuestra Capital de todos los cubanos como una labor permanente en el tiempo.

He expresado desde el inicio de este capítulo LEP 447, estos conceptos generales que definen a la ciudad teniéndolos muy en cuenta por su incidencia en nuestra Habana. En todo esto, he estado pensando mucho e incluso repasando las lecturas de artículos y libros referidos a la importancia y las esencias de las ciudades en el tiempo, en los que tengo en el primer orden del día todo lo que mi amigo ilicitano don Manolo ha  escrito al respecto, porque considero que el año de la conmemoración del 500 Aniversario de La Habana nos exige ante todo alcanzar una comprensión cabal de la importancia material, histórica y humana que tiene la ciudad en sí misma. Todo lo que se manifiesta en las esencias fundantes de La Habana. Ciudad de insurrección clandestina en su lucha contra la dictadura batistiana de los años 50, que se multiplica por su condición de Capital de todos los cubanos, su historia, su composición humana  y por ser la primera Capital Socialista del Hemisferio Occidental, socialismo por el cual entregó  su sangre la clase obrera capitalina vestida de milicianos en las arenas de Playa Girón y en los montes del Escambray cuando la invasión mercenaria de la  Bahía de Cochinos y la lucha contra bandidos en aquel macizo central montañoso. Ciudad estoica que se acuarteló y armó hasta los dientes  cuando la Crisis de Octubre para enfrentar la amenaza nuclear inminente y que ha sufrido estoicamente junto a todo el país los efectos perversos y criminales del Bloqueo Imperialista a Cuba, así como la desidia y la desatención que la mantenido con basurales, descolorida y con muchos edificios prácticamente en ruinas.

La Habana en su cosmopolitismo tradicional que le viene dado  incluso por ser ancestralmente  el primer puerto de mar de todo el país y la primera entrada aérea a Cuba desde el extranjero, muchas veces se ha visto menospreciada en sus tradiciones autóctonas invadidas y transformadas como lo que le ha sucedido a sus carnavales tradicionales, muy importantes en el pasado para Nuestra América. Carnavales habaneros realizado como corresponde a su nombre a los inicios de la cuaresma, trasladados sin la menor consideración histórica para los meses de verano de julio y agosto en recordación de otras tradiciones propias de las fiestas de Santa Ana y de Santiago Apóstol que tradicionalmente se han celebrado en Santiago de Cuba conforme a sus esencias patrimoniales que lógicamente no son las mismas que las de La Habana. El haber querido unificar esas tradiciones a partir de una sola en la del verano santiaguero dejando a un lado la tradicional habanera de los inicios de la Cuaresma, ha sido en definitiva un empobrecimiento cultural injustificable. En este orden de cosas ha habido un determinado menosprecio de las tradicionales comparsas habaneras en tanto que se han estado recuperando las agrupaciones de charangas y parrandas de varias regiones del país.

Todo esto y mucho más es lo que se debe superar en mi criterio como respuesta al 500 aniversario habanero, a la vez que quiero expresar mis más sentidas esperanzas en lo que ha estado realizando al respecto de ña atención a La Habana, nuestro Presidente Miguel Díaz Canel con la creación de un grupo ministerial de atención a La Habana así como por sus reiterados recorridos habaneros en los que ha dialogado directamente con el pueblo. En los que además, recientemente inclusive arroyó con la rumba tradicional habanera por las calles del Barrio de Atarés con la recién fortalecida comparsa tradicional de “Los Marqueses de Atarés” cuyo local fue remozado en celebración del 500 Aniversario de la Ciudad; todo un símbolo de sensibilidad Popular que dice mucho lo que está haciendo ya y lo que se va a hacer por nuestra ciudad Capital de todos los Cubanos.

No quiero terminar con el tema en este capítulo, sin antes reconocer y expresar de nuevo, porque en mi criterio siempre es poco lo que se diga de la Obra habanera de Eusebio Leal. Vaya hacia Leal, Hacia sus colaboradores y hacia obra en definitiva mi más sentida gratitud por todo lo que en el tiempo ha realizado sin desmayos entregando todo lo que ha tenido incluyendo a los más preciado de su salud, el muy querido por todos los cubanos Eusebio Leal Historiador de La Habana quien ha sido un  verdadero profeta y un paladín sin descanso con su verbo y sus obras concretas durante mucho tiempo en pro de salvar a nuestra Habana Maravilla.

Finalmente para continuar con mi procedimiento de elaboración de los capítulos de la Espiritualidad Prohibida de nuevo regreso en el orden cronológico para comentar una crónica que publiqué con fecha  sábado 19 de agosto 2017 titulada Las consecuencias del no pensamiento…, que en mi opinión del momento tiene mucho que ver con las actitudes que debemos asumir los revolucionarios en el año 2019 que recién comenzamos. Cito textual:

 

Queridos lectores de Crónicas Cubanas, ejercer el pensamiento es una actividad que nos identifica en nuestra condición humana, porque hasta el momento no tenemos constancia de que otros seres vivos ejerzan la capacidad de pensar con similar posibilidad de análisis abstracto. Hay quienes consideran que el tema constituye una verdad de Perogrullo, porque quizás opinen que pensar es algo tan obvio como la respiración que no vale la pena que ocupe el tiempo tanto el mío como el de mis lectores con un escrito sobre las consecuencias del no pensamiento, y que si bien el pensamiento es una función inherente de la conciencia  que es propia de la condición humana, su ejercicio práctico tiene  una importante dependencia de la libre voluntad de ejercerlo; lo cual es estrictamente cierto, aunque pienso que lo correcto es ejercerlo. 

En tales circunstancias, puedo decir que la vida diaria y los avatares a que nos enfrentamos a diario cuando nos tomamos un tiempito para analizarlos a partir de  nuestra experiencia concreta del día a día, siempre podemos encontrar que nos presenta  algún problema que consideramos que deberíamos haberlo pensado mejor antes de enfrentarlo con determinado criterio y/o actuación específica. Porque para eso el pensamiento abstracto entre otras cuestiones esenciales; es lo que nos da una superioridad muy importante en la naturaleza en que estamos inmersos. Una capacidad de análisis de nuestros aciertos y errores, que nos permite planificar correcciones y proyectar estrategias y tácticas a seguir en nuestro comportamiento presente y futuro.

Por otra parte ejercer el pensamiento con cabeza propia, tener criterios personales y expresarlos es otro estadio superior del ejercicio del pensamiento en el que interviene muy decisivamente el libre albedrío que mueve  la voluntad encaminada a expresarlo. Y es en esta característica y posibilidad en donde se nos traba el paragua por decirlo de alguna manera comprensible, porque pensar con cabeza propia es enfrentarse decisivamente contra los poderes fácticos dominantes que tratan de uniformarlo todo comenzando por el pensamiento conforme a sus intereses propios de dominación y sojuzgación, así como a las tendencias conceptuales de índole esquemático-religiosa, política, económica y sociales que pretenden determinar los rumbos de nuestro pensamiento sin que se pueda poner en práctica el análisis conceptual ni el razonamiento lógico. De aquí parte y se nutren los dogmatismos que tanto daño nos hacen.

Las consignas como prácticas sistematizadas en la sociedad en determinadas circunstancias y  momentos precisos, adquieren un valor sintético que puede ser positivo y aglutinador para el momento específico de que se trate, pero cuando se abusa con un uso excesivo tal y como muchas veces sucede, pueden proyectar sobre la sociedad que se aburre por atiborramiento todo lo contrario que su contenido  y propósitos expresan. Esta es una manifestación de lo que podríamos denominar como el no pensamiento que nos convierte en autómatas y muchas veces por voluntad propia mal entendida  en alabarderos del pensamiento oficial al decir del Che.

En este orden de concepciones tenemos que la promoción del ejercicio masivo del pensamiento propio; y su práctica sistemática en el diálogo dentro de la sociedad en su conjunto le confiere específicamente al ente social en sí mismo una dinámica determinada que facilita y enriquece la participación de todos en la conducción de los timones de mando de la sociedad. En esta dirección los parlamentos locales, nacionales e incluso regionales son espacios para la manifestación civilizada y sistemática del pensamiento propio ejercido en función de los intereses esenciales de la localidad, sociedades o grupos político-económicos representados en las instancias regionales; lo que no siempre se logran cuando priman los intereses sectarios, dogmáticos y/o elitistas. El ejercicio del pensamiento tiene dentro de la civilización que la humanidad ha alcanzado una vigencia de especial importancia, porque sin el pensamiento e incluso sin su debate y concertación entre las personas no habríamos salido nunca de las cavernas. Encontrarse con estas definiciones esenciales que estoy planteando es determinante para la edificación del futuro que tenemos por delante fundamentalmente en lo concerniente a la subsistencia de la humanidad y a la de nuestro planeta amenazado por nosotros mismos.

Pero hay que tener muy en cuenta que dentro de las fuerzas retrógradas que se mueven en la sociedad como parte esencial del movimiento, en ocasiones se generan tendencias conformistas, apologéticas y reaccionarias que con el uso del miedo, de la saturación de mentiras en los medios de comunicación social con la finalidad de que por su repetición se conviertan en verdades aceptadas; y que la desidia, el desinterés y el no querer buscarse problemas crean desentendimientos y abulias de muchos que se proclaman apolíticos pero que transigen con todo y aprueban todo lo que venga orientado desde arriba. Es en estas circunstancias  en que aparecen y se desenvuelven los que Che denominó como alabarderos del pensamiento oficial y becarios del presupuesto del Estado.

El no pensamiento se oculta con mucha facilidad dentro del conjunto de la sociedad en cuestión y se refleja en ciudadanos pacíficos incapaces de hacerle daño a nadie, normales en todas sus apariencias porque no se complican nunca para merecer toda la consideración social. Es ahí en donde en mi opinión aparece el gran peligro del no pensamiento y de sus tendencias dañinas y en ocasiones perversas; porque cuando se hacen mayorías los que no piensan y se detienen en el tiempo, devienen factores que favorecen y perpetúan los procesos dogmáticos y de dominación de unos sobre los otros abriendo paso a los autoritarismos, los más de lo mismo, los extremismos y en general los procesos de dominación social  dirigidos a imponer a determinados intereses e ideas desfavorecedores de la convivencia, la paz, la justicia social, la igualdad entre las personas y la equidad distributiva. Pensar pues es el factor primario del enfrentamiento a lo malo que se desarrolla dentro de la sociedad así como esencial para el desarrollo social. Así lo pienso y así lo expreso con mis respetos para el pensamiento diferente y sin querer ofender a nadie en particular.

(Fin de la crónica citada)

http://www.poresto.net/ver_nota.php?zona=yucatan&idSeccion=33&idTitulo=582700

Continuará

Publicado en Unicornio y en la sección digital de especiales del periódico Por Esto! de Mérida , Yucatán, México el domingo 27 de enero del 2019

http://www.poresto.net/2019/01/27/mis-consideraciones-de-habanero-de-pura-cepa-sobre-los-500-anos-de-la-fundacion-de-la-habana/

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