Web de Félix Sautié Mederos

LEP 491.- El juicio de la conciencia…

mayo 5, 2019

En Especiales

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El paso del tiempo borra muchos recuerdos intrascendentes, pero otros nunca se olvidan e incluso se intensifican con el transcurrir de los años. En este orden de cosas, nuestra conciencia ejerce siempre la más severa crítica.

Hay circunstancias, momentos y etapas circunstanciales que en muy especiales ocasiones de la vida confluyen de una manera decisiva sobre nuestro peregrinaje terrenal, muy en especial nos sucede a los que hemos desarrollado cierta sensibilidad especial con la trascendencia de nuestro paso por la tierra y nos preocupa el legado que podamos dejar a los que vienen detrás de nosotros.

Es una responsabilidad personal e incluso podría decir que social también, que además no me canso de reiterar. Que quizás, para algunos no se hace evidente, mientras que para otros se nos convierte en un deber; a veces una obsesión, y en definitiva una responsabilidad humana que no podemos eludir; y en ocasiones, podríamos macharnos de este mundo sin haber hecho algo útil al respecto.

Por lo menos en lo que a mí respecta, confieso que en la medida que me pongo más viejo y que los achaques de la edad horadan decisivamente mi salud, aparece una preocupación por algo muy importante que tengo pendiente de testimoniar y que no puedo acallar en mi Ser Interior; que en ocasiones se convierte en una angustia que no se apaga.

En otras ocasiones, he escrito sobre la importancia del registro como una las más valiosas creaciones de la humanidad. El registro aparece desde tiempos inmemoriales en las pinturas que los humanos primitivos crearon en las cavernas, así como en los jeroglíficos egipcios inscriptos en sus tumbas y monumentos, en la escritura cuneiforme de los sumerios en la Mesopotamia ancestral entre otros muy valiosos esfuerzos que no puedo mencionar en tan apretada síntesis que planteo en este capítulo LEP 491. Como ha sido por ejemplo la oralidad. Todos encaminados a crear un registro capaz de erguirse sobre lo efímero que es la vida. El registro ha sido y es pues en mi criterio, la base del desarrollo de la ciencia, de la cultura y de la historia. Sin el registro puedo afirmar sin temor a equivocarme no habría habido ciencia, cultura, historia ni desarrollo. La vida resulta ser muy corta para cada ser humano y no hay otra fórmula que no sea el registro con sus distintas variantes surgidas en el tiempo, para conservar y transmitir a los que continúan detrás de nosotros todas las experiencias y descubrimientos que hemos ido acumulando, así como los testimonios de lo que hemos vivido en general.

Al respecto de estas cuestiones que considero esenciales para el desarrollo de la vida, no me canso de reiterarlas porque les concedo una importancia fundamental; y debo decir que especialmente lo pienso  así en estos días que considero debemos tomar muy en cuenta, porque estamos viviendo momentos extraordinarios cargados de amenazas y chantajes que nos trasmiten los pérfidos mensajes de Mr Trump y de sus acólitos, secundados por el odio e incluso la desvergüenza de quienes habiendo nacido en Cuba hacen todo lo posible por dañar a nuestra nación y hacer sufrir  a nuestro pueblo como venganza y como castigo por haber continuado victoriosamente una Revolución que ya ha cumplido de conjunto en el tiempo 150 años de batallar en pro de la identidad y la independencia del pueblo cubano.

En estas circunstancias y coyunturas el juicio de nuestras conciencias se activa drásticamente. Por lo menos considero que sucede en aquellos tenemos conciencia y que todavía no la hemos echado por la borda, tal y como algunos lo han hecho definitivamente. Quizás sea oportuno en consecuencia, que me refiera a algunos de ellos en su relación con Cuba, la tierra en donde nacieron y la supervivencia de nuestro pueblo en donde quiera que se encuentre asentado.

En este sentido, hace poco Silvio en su Blog “Segunda Cita” escribió una importante reflexión que considero muy oportuna en medio de un debate en que se desnuda a los cubanos partidarios del Bloqueo y que apoyan las amenazas y acciones contra su nación donde nacieron y que están renegando. Cito textual:

 Bloggersilvio dijo...

Anotación aparecida:
Esos raros cubanos que apoyan el bloqueo, odian más al gobierno que lo que quieren a su gente.

21 de abril de 2019, 14:23

Opino que estamos ante una triste realidad que se viene repitiendo en esta etapa de nuestra Historia desde el Triunfo de la Revolución en 1959 a la fecha; y que los que la hemos vivido en su totalidad y/o en algunas de sus etapas esenciales, en mi criterio muy personal estamos en la obligación moral de testimoniarlo para que nunca se olvide. Especialmente aquellas cuestiones que por determinadas razones han quedado fuera o han sido insuficientemente reflejadas en los relatos oficiales que se han planteado al respecto. Así lo pienso tomando muy en consideración, además, que bien pudiera suceder que todos sus testigos, en definitiva, desaparezcamos en el tiempo antes de poder testimoniarla.

Por otra parte, es muy lamentable ver y escuchar a los cubanos que no tienen escrúpulos para actuar contra su país, contra su pueblo e incluso en última instancia contra ellos mismos. Eso bajo ningún concepto debería quedar desapercibido ni impune, aun en sus detalles más mínimos en mi opinión muy personal. Lo que expreso al respecto del testimonio necesario, lo trato de hacer y lo hago en este LEP  491 en lo que a mi persona y mis vivencias respecta. En este orden de cosas, debo significar que las guerras y las medidas de fuerza de con que estamos siendo amenazados y objeto directo de agresiones en la actualidad, por lo general actúan muy especialmente entre la población inocente ya sean niños, jóvenes, adultos, mujeres, hombres y/o viejos. A todos por igual estén en donde estén los alcanza.

Un ejemplo muy evidente es las limitaciones al envío de remesas de los cubanos en Estados Unidos a sus familiares en Cuba, sin hacer distingos de ningún tipo, que acaba de anunciar el Gobierno de los Estados Unidos. Lo ha planteado con el objetivo real, de hacer sufrir al pueblo al máximo posible, para que explote contra el Gobierno y la Revolución. Me pregunto en concreto al respecto: ¿pueden en realidad llamarse cubanos quienes así piensan, apoyan las medidas con que nos quieren destruir como nación y como país y actúan en esas direcciones? Por ejemplo, el Senador Marco Rubio que es uno de los más radicales en las medidas contra Cuba y que nunca ha estado en el país de sus ancestros; ¿Puede decirse que es en realidad un cubano que ama a su nación? Dejo esta pregunta y su respuesta para la conciencia de quienes lean este LEP 491.

Estamos siendo víctimas de un barraje de propaganda divisionista, tergiversadora y en muchas ocasiones cargada de lo que está de moda, las “fake news” que por su repetición constante pretenden convertirse en verdades virtuales especialmente para los entendimientos frágiles de quienes no tienen capacidad para comprenderlas objetivamente. En definitiva, además, para quienes sus rencores y sus odios no les permiten ir más allá de lo que oyen y/o ven por la radio y la televisión e incluso leen en la prensa plana. Como consecuencia, se inutilizan para alcanzar a comprender las verdades reales por denominarlas de una manera que las distinga de las fake news a que me estoy refiriendo. Porque ante las miradas impávidas de quienes así actúan, los enemigos de Cuba dictan medidas, restricciones, persiguen nuestras actividades comerciales, económicas. En general, además, nos agreden en todo lo que está a su alcance, sancionan con altas multas a quienes comercian con Cuba, hacen inversiones con nosotros y/o participan en actividades bancarias y económicas de diverso orden. Nos tratan de aislar y nos atacan económicamente para después junto con sus acólitos y con los que les son serviles internamente, acusarnos por las limitaciones que se producen en el consumo básico de la población como resultado de estas sus agresiones económicas.

Con esto no estoy negando a nuestros propios errores y deficiencias, pero sí estoy afirmando que los odios, los rencores, el oportunismo y la superficialidad niegan el análisis justo y objetivo a algunos cubanos de adentro y de afuera que se convierten en los mejores aliados de los enemigos que tratan destruirnos. Una cosa es la crítica objetiva y constructiva que puja por las rectificaciones, contra la burocracia, los errores y las corrupciones. Críticas que son responsables y que van a favor del perfeccionamiento de la Revolución. Y otra cosa es, la ceguera de quienes acusan de todo, de lo divino y de lo humano, al Gobierno y a la Revolución. Conozco a personas que son así, con algunas me encuentro a veces cotidianamente, hay incluso quienes desde el exterior me escriben acusándome de mis apoyos a la Revolución por la que he entregado toda mi vida. Muchas veces me insultan y me denigran. En consecuencia, no estoy expresando cuestiones teóricas y/o abstractas, estoy testimoniando mi vida misma. En consecuencia, hago uso del Registro que me permite dejar planteado en mi criterio un rumbo al futuro, una huella importante que facilite evaluar actitudes presentes, que en muchas ocasiones se disfrazan como lo hizo el lobo con la abuelita del cuento famoso.

En La Habana en que vivo y en donde nací, hay lo que se llama “la antena” que permite captar emisoras de los Estados Unidos especialmente las de Miami y de la Florida en general. Pues bien, “la antena” todos días lanza un barraje de informaciones, tergiversaciones y fake new que muchos es lo que ven y lo que oyen formándose criterios y consideraciones superficiales y falsas que horadan el prestigio del Gobierno y de la Revolución. Incluyendo también, cuestiones y quejas que de cosas que verdaderamente suceden y que nosotros los revolucionarios no somos capaces de plantear con un criterio objetivo y crítico serio y responsable.

En esto último en mi opinión muy personal, mucho tiene que ver el conservadurismo que se mantiene vigente en el trabajo político e ideológico de base en general. Pienso y lo digo desde dentro como parte de un problema que nadie me puede negar, porque me mantengo activo en mi base del Partido y en las organizaciones de masas de mi barrio. Creo en consecuencia, que es imprescindible darle un vuelco definitivo al trabajo político e ideológico que en la base estamos realizando.

Muestro presidente Miguel Díaz Canel desde que asumió el cargo está haciendo un esfuerzo verdaderamente encomiable al respecto de su relación directa y efectiva con las masas, del chequeo de todo lo que tenemos que hacer, de crítica a la burocracia y de tolerancia cero con la corrupción. En eso su trabajo ha sido muy intenso, como lo planteé con datos concretos en el anterior capítulo LEP 490 que recomiendo encarecidamente leer y analizar, incluso de nuevo los que ya lo haya hecho.

En general con el trabajo ingente del Gobierno que preside Díaz Canel se le está dando un vuelco completo al trabajo gubernamental que en mi opinión muy personal y directa desde dentro en donde me mantengo activo no se corresponde con lo que considero necesario en las bases de las organizaciones políticas y de masas para esta etapa que estamos viviendo. Esto lo he constatado con camaradas muy cercanos, especialmente jubilados como yo que también participan activamente en las organizaciones zonales políticas y de masas.

En este sentido considero que es imprescindible apartarse definitivamente de la rutina de quienes siempre dicen lo mismo, reiterando hasta el cansancio a donde quiera que van las mismas consignas abstractas de siempre como son exhortaciones verbales de que hay que producir más, obtener productividad, tener sentido de pertenencia y cumplir con la disciplina social. Esas son verdades de Perogrullo, pero que requieren instrumentaciones concretas más allá de las consignas con que se repiten y se repiten hasta el cansancio.

En este sentido recientemente el muy conocido y respectado intelectual revolucionario, Esteban Morales del cual me honro en ser su amigo y admirador ha publicado con fecha 22 de abril pasado un muy interesante artículo titulado “Las encrucijadas de la economía cubana” (1), que tiene que ver con lo que estoy planteando. Cito textual algunos párrafos importantes que en mi criterio debemos tomar muy en consideración y recomiendo leer completo el artículo antes mencionado:

… estamos, ante un problema político de gran envergadura. El ciudadano pierde la confianza en nuestros dirigentes, aunque vean a nuestra dirección política todos los días enfrascada en la solución de los problemas y a todo el gobierno del país trabajando para lograr las capacidades de supervivencia que necesitamos. Esto es sumamente importante en medio de una situación como la que sobrellevamos en estos meses, pero hay que dar soluciones concretas a los problemas, porque la gente ya ha probado más de una vez su capacidad de resistencia, pero esa también se agota.

 

Adicionalmente la administración de Donald Trump, presiona sistemáticamente sobre Cuba, llevando su política hacia la Isla, a los momentos más difíciles de los últimos 60 años. Ejerce fuertes presiones para no entregar los visados a los familiares en Cuba, amenazando con no permitir llegar petróleo al país, presionando sobre los mercados que Cuba utiliza, presionando aún más con multas para la utilización del dólar. Esta administración estadounidense, no cesa en su empeño de cerrarnos todas las puertas posibles.

 

Amenaza militarmente a Venezuela, Cuba, Nicaragua y a todo el que se le oponga. Vuelve a la Doctrina Monroe y se apoya en las mafias y los sectores de extrema derecha, que han logrado volver a ocupar espacio. Veremos que más nos tienen preparado, porque esa insistencia no va a terminar con lo que ya vienen haciendo. Preparémonos, porque tienen más contra nosotros.

 

Aunque hay alternativas, hay que ser más atrevidos, actuar con más sentido de urgencia, movilizar más las fuerzas que existen, abrir más el campo de las iniciativas individuales y privadas. Existen mecanismos suficientes para sí afloran peligros, detener de inmediato lo que nos pueda hacer daño, el país es organizado y cuenta con fortalezas que le permiten resistir. Además de poseer un gobierno cercano al pueblo, que reacciona con sistematicidad y se ve puesto para trabajar contra los problemas que nos aquejan.

 

Entonces, más que nunca antes, la fortaleza que Cuba pueda exhibir internamente y en sus relaciones internacionales, pero sobre todo en la solución de sus problemas económicos, serán la clave para sobrepasar el periodo crítico”

 

(Fin de la cita)

 

En el mismo período de tiempo se ha publicado en Por Esto! otro trabajo por mi fraternal colega Jorge Gómez Barata con fecha 18 de abril pasado y el título “Bajar del tigre sin ser devorado” que considero muy importante y complementario de lo que se plantea en el anterior, que recomiendo leer completo, del cual cito algunos párrafos que considero esenciales al respecto de lo que estoy exponiendo:

En una analogía con la peligrosidad que para los países socialistas significa rectificar políticas, renovar estrategias, y abandonar la ortodoxia, esfuerzo realizado bajo el acecho del imperialismo, especialmente de Estados Unidos, se acude a cierto proverbio asiático: “Es peligroso subirse a un tigre, pero lo es más aún bajarse”.

Aunque durante décadas el discurso político e ideológico cubano apenas las ha aludido, la prensa las ignora, y el activo revolucionario las desconoce, desde que en 1978 se iniciaron, las reformas económicas en China han estado bajo el foco de atención de la Isla. Lo mismo ocurre con la Doi moi, o renovaciones emprendidas por Vietnam en 1986, y más recientemente con las aproximaciones de Corea del Norte a Corea del Sur y a Estados Unidos…

Ninguno de esos países ha renunciado al socialismo, no han abandonado la estatización de los sectores estratégicos de la economía, ni renegado del partido único. Con la excepción de Corea, todos han logrado crecimientos económicos espectaculares, y sin hacer concesiones que los desmientan, han diseñado modos de relacionarse con las potencias imperiales sin colisionar ni someterse a ellas

De todos los países que han pasado por el trance de realizar reformas estructurales sosteniendo las esencias del modelo político y económico del socialismo Cuba, un país pequeño, económicamente débil, que libra una enconada confrontación con Estados Unidos, que incluye la presunción de una agresión militar, es quien tiene la tarea más difícil.

Esa problemática, unida a la preponderancia de un sector extremadamente reaccionario y políticamente influyente en la administración y el Congreso de Estados Unidos, hace más meritoria la gestión del presidente Raúl Castro, que en la favorable coyuntura creada por el enfoque realista del diferendo bilateral realizado por el presidente Obama, avanzó resueltamente, llegando al restablecimiento de las relaciones diplomáticas.

A pesar de la adversa situación política originada con la elección del presidente Trump, lo alcanzado por Raúl Castro no es agua pasada ni un referente recordado mientras las abrumadoras dificultades inhiben toda iniciativa.

Para Cuba dar, aunque sea pequeños pasos, es excepcionalmente difícil…. No se trata de pedir milagros a la dirección cubana ni de apremiarla, sino de apoyarla cuando avanza en la realización de las reformas e introduce nuevas y más audaces iniciativas. La crítica constructiva realizada desde el apoyo y el compromiso es un aporte.”

(Fin de las citas planteadas)

En la solución del contrapunteo que plantean estos dos análisis que considero tan importantes para el momento que estamos viviendo en la actualidad, se encuentran las alternativas de solución y valgan las redundancias del término, que tenemos por delante , lo que le da un especial valor a los esfuerzos que está realizando en la actualidad el Presidente Miguel Díaz Canel, sobre el cual quiero citar una crónica que publiqué con fecha sábado 20 de abril del 2019, en Por Esto! y que considero muy importante al respecto de lo que estoy planteando con el título “Vencer la inercia de los cansados y contagiar de entusiasmo y optimismo a los comprometidos…” , con el exergo  Un llamado que parafraseo del Presidente Miguel Díaz Canel en su discurso de Clausura de la Tercera Sesión Extraordinaria de la IX Legislatura de la Asamblea Nacional del Poder Popular de Cuba, el sábado 13 de abril de 2019. La que cito textual a continuación:

Queridos lectores de Crónicas Cubanas, hay momentos culminantes de la vida política de un país, que cuando los peligros y amenazas lo acechan muy de cerca requieren del optimismo y del entusiasmo que se enfrenta a las adversidades. Es el momento cuando en las realidades concretas cotidianas deben manifestarse los líderes capaces de conducirlos a la victoria.

En estas circunstancias no puedo olvidar que Fidel ha sido en todo momento un genio capaz de unir voluntades y llamar efectivamente al combate necesario por la vida y el futuro. En eso devino la verdadera continuidad de nuestro Apóstol José Martí, quien unió a los cubanos en su época cuando se definían los albores de nuestra identidad nacional, llevándolos más allá de sus diferencias de entonces para hacer “Guerra Necesaria” con que se comenzó a gestar nuestra independencia nacional, culminada con la Revolución Triunfante de 1959,

En nuestra época Fidel es la repuesta inequívoca a una canción muy repetida y famosa de mi niñez y mi juventud. Era una Canción triste de añoranzas que se reiteraba mucho en la Cuba prerrevolucionaria, con un estribillo que repetía con nostalgia: “Martí no debió de morir, no debió de morir…”  

Y en definitiva Martí no murió y resurgió en un Fidel que vibra en la montaña como dice otra canción de la Revolución Triunfante. Fidel surgió con mucha fuerza quizás mayor aún por causa de esa dinámica de los pueblos que deciden enfrentarse con todo lo que tienen para alcanzar un futuro promisorio. Pero cuando Fidel se nos fue hacia la Gloria de los Justos no nos dejó huérfanos porque había conformado un Pueblo de muchos Fidel, muchos Che y muchos Camilos.

Raúl continuó entonces la batalla y de Raúl hemos pasado en esa continuidad que desde hace 60 años ha sido quizás la más importante característica de la Revolución cubana ante los asedios del Imperialismo que nos desprecia en todo este tiempo, a Miguel Díaz Canel quien día a día con mano segura mantiene firme las banderas de la Revolución y el Socialismo con su concepto de ser siempre continuidad y nunca ruptura.

Todo esto se agolpó en mi Ser Interior en estos últimos días por la proclamación de nuestra nueva Constitución de 2019 en una fecha similar de 1868 en que se conmemora el 150 aniversario de nuestra primera Constitución, proclamada en el poblado camagüeyano de Guáimaro que dio surgimiento a nuestra República en Armas.  La Asamblea Nacional después de la Proclamación de la Nueva Constitución del 2019, ha continuado sesionando en este abril del 2019, para analizar los problemas y las necesidades que tenemos en la Economía Nacional y en la Defensa del país que son las dos prioridades inmediatas para enfrentar el futuro y defendernos de las amenazas y acciones que quizás como nunca antes se han arreciado en contra de nuestro país poniendo a prueba al liderazgo de las nuevas generaciones formadas por la Revolución que por ley de vida se  han hecho cargo de los timones de mando de la sociedad.

Es mi opinión que, en el trabajo ideológico de la Revolución, nunca deberíamos perder de vista y divulgarlo con reiteración el hilo conductor de continuidad y no de ruptura que caracteriza una lucha que ya cumple 150 años. Ello deviene mi confianza, mi optimismo y mi tranquilidad de viejo luchador nunca cansado porque el futuro que tenemos por delante así siempre se hará efectivo y capaz de vencer la inercia de los cansados porque el camino ha sido y es largo y difícil y así también contagiar de entusiasmo a los comprometidos. De ahí lo que me impresionó con mucha intensidad cuando escuché lo que nos dijo Díaz Canel al respecto en su discurso del 13 de abril del 2019, que no tengo la menor duda de que será memorable en la medida que transcurran los años. Fueron concretas las tareas más importantes a que nos llamó que en una síntesis muy apretada que publica Cuba- Debate las relaciono a continuación: “la actualización del plan de la economía para las situaciones más complejas, con medidas económicas que se corresponden con las demandas y necesidades del país, la reorganización del comercio interior,  el funcionamiento del sistema empresarial, las cooperativas agropecuarias y no agropecuarias y el trabajo por cuenta propia; la agricultura, las producciones exportables, y el turismo, la sustitución de importaciones, inversiones extranjeras y el  encadenamiento productivo”.

Así lo viví y así lo expreso con mis respetos para el pensamiento diferente y sin querer ofender a nadie en particular.

http://felixsautie.com/articulos.php?vencer-la-inercia-de-los-cansados-y-contagiar-de-entusiasmo-y-optimismo-a-los-comprometidos

(Fin de la crónica citada)

En esta misma dirección quiero citar algo que el Presidente planteó en su cuenta oficial de Twitter que plantea un camino decisivo al respecto de toda esta problemática. Cito textual:

"No es momento de lamentos sino de soluciones, seguros de que vamos a salir adelante, con una alta moral y optimismo, no hay espacio para la derrota y el pesimismo y lo vamos a demostrar el Primero de Mayo en las movilizaciones por todo el país"

@DiazCanelB.

Solo me resta expresar que los que tengan oídos para oír: ¡Oigan!

  1. http://estebanmoralesdominguez.blogspot.com/
  2.  https://www.poresto.net/2019/04/18/bajar-del-tigre-sin-ser-devorado/

Continuará. Finalmente les reitero mi correo electrónico con el propósito de que puedan trasmitirme dudas, criterios, opiniones y preguntas: fsmederos@gmail.com,

Continuará….

Publicado en UNICORNIO, Suplemento de Ciencia y Cultura de Por Esto!, y   en la sección digital de Especiales del periódico Por Esto! De Mérida, Yucatán, México, el domingo 5 de mayo del 2019

https://www.poresto.net/2019/05/05/el-juicio-de-la-conciencia/

 

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