Web de Félix Sautié Mederos

LEP 495.- Un testimonio para el futuro lo que se vive y cómo se vive en medio de una nueva agresión

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junio 16, 2019

En Especiales

 

 

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En el anterior capítulo LEP 494 titulado “Los tiempos y las respuestas, mientras tanto la impunidad” expliqué la importancia de tener muy en cuenta la categoría tiempo en el espacio en que nos encontramos enclavados. Con una correcta consideración del tiempo básico necesario dentro de los límites de referencia que son determinados a partir de las esperanzas de vida concretas, de acuerdo con el desarrollo logrado al respecto en el país en cuestión. En este sentido, tenemos que para poner en práctica las respuestas necesarias hay que enmarcarse dentro de las posibilidades existenciales reales; porque más allá la respuesta o no se materializa o hay que legarla a los que vienen detrás. Para ello es muy necesario estar muy consciente y dispuestos al respecto, porque de la espontaneidad nunca podríamos esperar mucho.

En concreto, tenemos que la acción necesaria que nos exige una situación específica, hay que identificarla y enmarcarla correctamente so pena que de no hacerlo nos convertiría en víctimas pasivas, sin posibilidades de responder a lo que se nos viene encima como parte de las circunstancias y las coyunturas existenciales, dentro de las cuales nos encontramos enclavados. Su enfrentamiento tiene que partir de una adecuada concepción de la naturaleza, las características, las esencias y la fundamentación conceptual de los métodos empleados, para lo cual es imprescindible actuar con una determinada preparación filosófica, técnica y metodológica porque lo que nos viene encima está proyectado a partir de los más sofisticados avances de la ciencia y la técnica. Estamos en una fase existencial en que no basta solo con la valentía, la voluntad de lucha y la decisión personal. Además de todo eso que es imprescindible, es necesario también complementarlo con una adecuada apreciación de los métodos con que nos están agrediendo, así como de su fundamentación filosófica, económica, técnica y política porque solo con una actuación ciega por muy valerosa que sea, nunca podrá derrotarse a la ciencia y la técnica aplicadas para el mal.

Debo decir que expresé  ese desarrollo filosófico y conceptual en sentido general que expuse en el anterior capítulo LEP 494, porque considero que la firmeza en el enfrentamiento y en la respuesta debe tener un basamento sólido filosófico y en general conceptualmente fundamentado, que parta de una adecuada comprensión de los tiempos, los espacios y las posibilidades objetivas de responder dentro del tiempo determinado por las esperanzas de vida y/o la necesidad de actuar y legar lo que se extienda más allá de nuestras esperanzas de vida concretas a las generaciones que vienen detrás de nosotros. En mi criterio hay que estar consciente de las posibilidades objetivas con que contamos en la realidad, para actuar en consecuencia con una estrategia bien definida, que se aplique con tácticas objetivas posibles, a partir de un enfoque integral en el tiempo que nos permita desarrollar una adecuada estrategia de continuidad y transmisión a los que vienen detrás de nosotros.

En todo eso que planteo, el testimonio de vida constituye un paso esencial para alcanzar la continuidad imprescindible en el tiempo necesario de conjunto. Es muy importante detenerse en el análisis de lo que planteé en el anterior capítulo LEP 494 y en la introducción del presente capítulo LEP 495, para tomar conciencia de la complejidad ante la cual nos situamos y de las acciones concretas de carácter metodológico específico y valgan las redundancias, con que podemos enfrentar lo que nos agrede y trata de dañarnos.

El problema esencial es que estamos siendo agredidos por sistemas sofisticados correspondientes a las guerras de tercera y cuarta generación, que se fundamentan en procedimientos tecnológicos que van más allá de las acciones propias de una guerra caliente y que se plantean controlar la conciencia, el pensamiento, la voluntad y en general la razón de ser y la espiritualidad de las personas, para inculcarles una determinada imposibilidad de resistencia, en medio de un desencanto generalizado; incluyendo las criminales prácticas de que por la vía de las escaseces, las penurias y los miedos inducidos, provocar las angustias y desesperaciones que desarmen a las personas para inducirlas a la derrota antes de desplegar las agresiones en concreto, con lo cual se ahorran tiempos y gastos y se facilitan su control básico que les permita la sojuzgación que se proponen conforme a sus intereses.

En este sentido considero que es esencial, ubicarse previamente en cuáles son los objetivos prácticos concretos que se propone el enemigo imperialista y sus acólitos, con sus insultos, así como con sus agresiones directas e inducidas. Lo esencial generalizado tiene que ver en lo concreto y en mi opinión de conjunto con el poder de dominación que siempre han tenido y que en estos momentos objetiva y subjetivamente está dando señales de una debilitación generalizada ante el empuje del multilateralismo que avanza decisivamente encabezado por China, Rusia, la India y las otras naciones en desarrollo del mundo.

Por otra parte, los cubanos debemos tomar muy en consideración que hay un documento que, desde el 6 de abril de 1960, plantea sin rubor alguno lo que en específico se proponen en Cuba con su Bloqueo y agresiones. Lo cito en su síntesis textual porque su conocimiento directo y objetivo lo considero esencial para plantearnos un adecuado enfrentamiento al respecto. Cito pues lo que el entonces el subsecretario de Estado del Gobierno Estadounidense Lester Mallory, expresó como fundamentación esencial del criminal Bloqueo que desde hace 60 años sufrimos. Memorando que nunca deberíamos olvidar lo esencial de su contenido que cito textual, en síntesis: “La mayoría de los cubanos apoya a Castro… El único modo efectivo para hacerle perder el apoyo interno (al gobierno) es provocar el desengaño y el desaliento mediante la insatisfacción económica y la penuria… Hay que poner en práctica rápidamente todos los medios posibles para debilitar la vida económica… negándole a Cuba dinero y suministros con el fin de disminuir los salarios nominales y reales, con el objetivo de provocar hambre, desesperación y el derrocamiento del gobierno”

Considero que es muy importante conocer y estudiar en detalles las esencias básicas de ese documento histórico, que en la actualidad son revividas con impunidad y desparpajo por los asesores actuales de Mr. Trump en lo referido a la política de los Estados Unidos contra la Cuba Revolucionaria.

En este orden de actualidad y de mi pensamiento, considero que además es muy importante auscultar constantemente las reacciones y sentimientos de la población, en especial de los más humildes y desvalidos que sufren con pérfida saña los efectos directos del Bloqueo y de las agresiones de todo tipo que nos perpetra el Imperialismo. Es contra esos sectores más humildes muy especialmente que se dirigen los propósitos planteados en el Memorando de marras.

En mi opinión dentro del horizonte interno generalizado de enfrentamiento y lucha contra las acciones agresivas del imperialismo, no podemos dejarnos llevar por la rutina de que todo lo tenemos adecuadamente previsto y de que las respuestas necesarias de la población se van a producir de manera espontánea. Hace mucho tiempo, que sabe a partir de los hechos concretos, que la espontaneidad en política no existe y menos aún las casualidades, todo en la política y en la vida en general está regido por la Ley universal de Causa –Efecto. En consecuencia, en todo momento hay que tener muy presente la causalidad al respecto de la cual tenemos que actuar sin descanso.

Me explico en concreto, podemos estar seguros en lo general del repudio y enfrentamiento del pueblo en su conjunto contra esas políticas agresivas y criminales, que desde hace 60 años se están aplicando contra Cuba y que en la actualidad intensifican de manera obcecada e inclusive contra todo sentido de la política, del derecho internacional y de los derechos humanos Mr. Trump y sus acólitos de los Estados Unidos, de sus países satélites y chantajeados y de los integrantes de la quinta columna externa e interna que siempre debemos tener muy bien identificados. Pero todo en mi opinión hay que monitorearlo constantemente para conocer sus altas y sus bajas y actuar en consecuencia.

En este orden de cosas, no podemos negar ni tampoco minimizar la influencia negativa de las acciones sostenidas del burocratismo, de los detenidos en el tiempo y de los timoratos que siempre se van con los que consideran los mejores postores. Son realidades que están ahí y que a algunos les molestan mucho que se les recuerde al punto de que acusan de enemigos a quienes las denunciamos con sus nombres y apellidos. En esto tenemos que hay presente un contrapunteo muy intenso en estos momentos, que quiero testimoniar porque lo palpo e inclusive los sufro en directo. No quiero irme de este mundo sin dejarlo bien definido por más que haya quienes se esfuercen en silenciarlo.

Si bien la unidad es esencial para soportar y enfrentar todo lo que se nos viene encima. De eso no me cabe la menor duda. Considero que no puede ser una unidad sin principios y sin análisis interno sistemáticamente, porque de no verla así y de no analizarla constantemente, pueden surgir sin que las tomemos en cuenta las angustias ahogadas, las corrupciones que se metaforcean con falsas expresiones de fidelidad en las que muy tempranamente en la Revolución de Octubre fueron calificadas por Lenin muy certeramente y que parafraseo de que si se rasga a un extremista se encontrará un oportunista.

Si bien mientras que prevalecen los buenos ejemplos en el ambiente y en la comunicación intersubjetiva que se ejerce a través de los medios locales de información así como por causa del impacto positivo de  las acciones de unidad con las masas que el Gobierno de las nuevas generaciones con Miguel Díaz-Canel a la cabeza están poniendo en práctica con ejemplaridad y sin descanso, considero que no se puede obviar que dentro del propio sistema e incluso de la población actúan negativamente y en silencio los que lo complican todo, se aprovechan a favor de sus propios intereses de cuanto se les pone en el camino y ellos puede controlar, se corrompen y corrompen  a quienes los rodean. Todo ello constituye una realidad que en aras de la Unidad no podemos negar ni incluso silenciar. En ese sentido no es el silencio una respuesta, pienso que lo esencial es denunciarlos, repudiarlos y aislarlos porque son como un cáncer que constantemente hace metástasis y que el pueblo lo sufre, los conoce y se los encuentra en donde menos se piensa.

En mi criterio muy personal que no quiero ahogar en lo interno de mi conciencia en aras de una ilusoria tranquilidad espiritual, considero que la fidelidad, las convicciones y la confianza en la Revolución se pueden asemejar como si fueran una cuenta bancaria generosamente acumulada por el proceso revolucionario, pero que como toda cuenta bancaria si se le extrae constantemente y si se le deposita menos de lo que se extrae, termina por agotarse. Todo es un problema de tiempo y de ahí la importancia del tiempo en el espacio que vivimos a que me estoy refiriendo con insistencia desde el capítulo LEP 494.

No se debe soslayar este contrapunteo a que me refiero, porque es constante y las quejas de la población lo denuncian a diario porque hay burocracia e incluso maltrato a la población en las tiendas y mercados que a diario tiene que asistir para resolver sus necesidades perentorias; esto es público e incluso se expresa abiertamente. Y en ello el silencio por respuesta nunca podrá ser una acción adecuada. Estamos ante unas contradicciones no antagónicas que considero que nunca se deberían pasar por alto, dado el hecho real de presentarse externamente como no antagónicas y que en mi criterio muy personal cuando son sostenidas en el tiempo y reiteradas ante la impunidad que les ofrece el silencio, en realidad llegan a convertirse en verdaderas contradicciones antagónicas.

Mientras que nos enfrentamos en lo político e incluso en lo económico como principal teatro de operaciones, sutilmente actúan en lo interno de manera corrosiva como el cáncer que es silencioso en sus manifestaciones mientras que nos van copando los espacios ocupados por la Revolución Triunfante en el tiempo. Los conservadores y los dogmáticos con sus consignas repetidas en el vacío, no alcanzan a comprender estas cosas y se conforman con rasgarse las vestiduras, lo que pienso que coadyuva efectivamente a favor de las negatividades que en consecuencia se manifiestan.

En este sentido, lo que expreso parte de mi experiencia en el testimonio que al respecto veo manifestado a mi alrededor y que en ocasiones también me alcanza en lo personal en sus expresiones negativas. Considero en consecuencia, que tenemos que actuar todos a una, contra lo negativo interno. Especialmente, si seguimos la lógica expresada en lo que hace y lo que dice nuestro Presidente Díaz Canel quien por demás vemos que enfrenta decididamente estas manifestaciones negativas. Pero la cuestión no puede ser solo de una persona o de un grupo de personas solamente por mucho poder que se ostente, porque son problemas que requieren del enfrentamiento de todos a una sin que se planteen la menor grieta al respecto. Es un asunto de vida o muerte que exige de una tolerancia cero. En esto es decisivo tomar muy en consideración aquello que el Che expresó en el sentido de que La fuerza de uno no vale nada si no está rodeada de la fuerza de todos.

En esto la unidad de acción que todos los revolucionarios de conjunto, conformamos en estos momentos contra los que nos agreden desde el Norte Revuelto y Brutal que nos desprecia, hay que analizarla constantemente en su total integralidad, porque estas acciones negativas que paralelamente se manifiestan de manera sutil pero sistemática, en mi criterio poco a poco horadan la unidad básica de una manera casi imperceptible a partir de aquello que se expresa por la sabiduría popular con su refrán que dice que tanto da el canto a la fuente hasta que se rompe. En mi opinión muy personal esa quinta columna de farsantes enquistados en la población revolucionaria que la maltratan, la engañan, lo complican todo y muchas veces se presentan como lo máximo y lo más genuino revolucionario de manera extremista, llegan a ser tan negativos como los propios enemigos del imperialismo en cuestión.

Vivo en un barrio de pueblo de a pie en La Habana Maravilla, la Centro Habana revolucionaria y comparto día a día las angustias del pueblo que se manifiesta dentro de este contrapunteo entre lo que se lucha y se enfrenta desde las más altas instancias del poder y lo que se encuentran día a día en la carnicería, en la bodega del diario, en la farmacia de la zona en donde aparecen ocasionalmente el maltrato, el robo y el engaño que son cuestiones reales que no se pueden menospreciar y que mientras que hayan penurias provocadas por las agresiones y por nuestro propios errores no se van a resolver de manera espontánea.

Hay que denunciarlas, hay que enfrentarlas por todos sin temor alguno porque están haciendo metástasis ante los ojos del pueblo que las sufre y que ya no se las calla. A diario se comentan en las colas, en las dependencias de servicios y están conformando un determinado conjunto de voces revolucionarias que requiere que los que tengan oídos para oír y ojos para ver, oigan y vean porque considero que poco a poco las campanas están repicando a arrebato.

Precisamente entre los propósitos que se plantean los imperialistas contra Cuba son en parte se encuentran priorizadamente la propugnación de estas acciones negativas. Si analizamos en detalle el texto del desvergonzado Memorando en cuestión, encontramos lo que esperan de esas acciones a partir de lo que se manifiesta en la actualidad en los hechos, así como de lo que se bloquea para propiciar la inculpación directa del Gobierno en lo que como consecuencia nos falta en la base. Además, si a estas realidades se le añade lo que logran los burócratas y los corrompidos, en las conciencias de la población con sus pequeñas e incluso grandes acciones sostenidas en el tiempo, profundamente todas negativas contra la población, nos encontramos una conjunción verdaderamente subversiva que actúa contra el proceso revolucionario como un veneno que puede llegar a ser mortal si se extiende e incluso si tan solo se les tolera de manera sostenida en el tiempo. Este es un problema esencial que en mi opinión tenemos que poner al orden del día sin ambages de ningún tipo, al que Miguel Díaz-Canel se ha referido con especial fuerza en algunas de sus intervenciones durante los recorridos gubernamentales de provincias. A nosotros que muchas veces lo conocemos por lo que plantean nuestros vecinos y conocidos y que incluso lo vivimos directamente en algunas ocasiones, nos toca pasar de las palabras testimoniales y de las quejas que puede prostituirnos al decir de José Martí a los hechos concretos de repudiarlos, nunca participar, denunciarlos y enfrentarlos con valentía, audacia, creatividad y decisión.

Finalmente quiero decir que el testimonio que he expresado me angustia en lo personal e incluso me hace daño, pero considero que cuando intentamos ser cronista de la época que nos ha tocado vivir, tenemos la obligación moral y ética de consignarlo todo, lo positivo y lo negativo, porque los que vienen detrás de nosotros tienen el derecho de conocer integralmente las épocas que les han precedido, con el propósito de superarlas en lo positivo a continuar, así como en lo negativo a no repetir. Y solo lo pueden lograr con el conocimiento integral de la Historia precedente.

Continuará…

Finalmente les reitero mi correo electrónico con el propósito de que puedan trasmitirme dudas, criterios, opiniones y preguntas: fsmederos@gmail.com

Publicado en Unicornio, Suplemento de Ciencia y Cultura y en la Sección digital de Especiales del periódico Por Esto! De Mérida, Yucatán, México el domingo 15 de junio del 2019.

https://www.poresto.net/2019/06/16/un-testimonio-para-el-futuro-lo-que-se-vive-y-como-se-vive-en-medio-de-una-nueva-agresion/

 

 

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