Web de Félix Sautié Mederos

LEP 497 Che, vivo en el recuerdo y presente en la realidad del siglo XXI

Félix Sautié Mederos

CDXCVII

Quizás muchos de los que se encuentran envueltos en la rutina del día a día y concentrados en las necesidades de la sobrevivencia siempre presentes y cargadas de exigencias ineludibles, más aún en los momentos actuales que se intensifican las agresiones del Imperialismo contra nuestro pequeño país, no hayan tomado en consideración un inicio de tendencia que se ha hecho presente en las últimas semanas, al respecto de una reiteración histórica que tiene mucho que ver con el movimiento especialmente de las ideas sociopolíticas y económicas, que cuando nacen casi nunca tienden a morir definitivamente. Me refiero al regreso con fuerza del pensamiento del Che a los primeros planos del análisis social cubano, fundamentalmente desde el punto de vista económico.
En este sentido comienzo por decir que en todos los análisis históricos que se realicen al respecto de las ideas y del pensamiento de los adelantados en la vida, mucho más aún en casos tan trascendentes como el de Che e, incluso, Fidel, es imprescindible que lo hagamos con especial profundidad y cuidado por la Historia y sus repercusiones en el tiempo específico en que ellos vivieron y en el momento que se realice el análisis en cuestión. Al respecto considero que siempre debería tenerse muy presente el tiempo en que ellos existieron y en que se produjeron sus ideas y consideraciones. En mi criterio, en primera instancia nunca deberíamos pretender llevarlos artificialmente más allá de su tiempo en aspectos concretos, aunque sí en lo esencial de sus aportes conceptuales e ideológicos. Hacerlo, resultaría una extensión superficial de actualidad que bien no podría resultar congruente con las circunstancias y las situaciones concretas que se produjeron en el momento de la Historia vivido por ellos. Eso por lo general, cada vez que se intenta, sale mal. Por otra parte, especular en estos temas de detalles específicos, en mi opinión, es inadecuado e inexacto casi siempre que se pretende. Cada etapa en que se viva, posee sus características muy específicas que deben ser abordadas a partir de las peculiaridades, circunstancias y coyunturas propias del momento en cuestión. Es algo esencial del movimiento y del concepto marxista de análisis de la historia. Verlo siempre a partir del concepto dialéctico básico, porque lo otro sería una característica filosófica inmovilista que bien pudiera ser usada para todo lo contrario de las esencias filosóficas, ideológicas y políticas propias de la persona que analizamos, poniéndolas artificialmente contra el movimiento del tiempo y sus circunstancias. En este orden de pensamiento, concuerdo plenamente con lo que el conocido intelectual cubano Humberto Pérez ha planteado al respecto en un post suyo publicado en el Blog Segunda Cita, de Silvio Rodríguez, que cito textualmente: “…al pensamiento del Che hay que estudiarlo y examinarlo en su desarrollo histórico dialéctico, en su integralidad y teniendo en cuenta las circunstancias concretas del país y del mundo en que tuvo lugar la formación y desenvolvimiento de su pensamiento económico social como constructor del socialismo…”.
En consecuencia, me quiero referir en este LEP 497 al intensificado análisis en el momento actual de la tendencia antes mencionada, que regresa con fuerza a un primer plano del pensamiento respecto al Che, principalmente referido a sus conceptos económicos prácticos concretos y cotidianos, de lo que Che mismo denominó la construcción de un modelo de desarrollo propio de un país en transición socialista. Verlo todo integralmente en el conjunto y en el tiempo básico con la dialéctica imprescindible, es de fundamental importancia para el estímulo de un necesario y adecuado pensamiento político y económico popular, porque no son sólo cuestiones del interés del Gobierno y de la Academia, son, en mi opinión, cuestiones esenciales del interés del pueblo en su conjunto, en las que como nunca antes se requiere un cambio de mentalidad en todos los ámbitos de la sociedad cubana contemporánea, en relación con la dialéctica del momento y del mundo en que vivimos.
Mi testimonio al respecto de estos análisis en resurgimiento intensivo, lo expongo con el pensamiento propio que un día Fidel nos planteara sobre la necesidad imprescindible de ponerlo siempre en práctica. Un pensamiento más allá de los dogmatismos e inmovilismos, que propugnan los detenidos en el tiempo, los dogmáticos y los burócratas que en muchas ocasiones se esconden detrás de las consignas léxicamente revolucionarias que se vacían de real contenido, en lo que vendría a ser una liturgia casi religiosa de carácter y orientación fundamentalista. Concentrada en repetir oraciones huecas (lemas y consignas) que son destinadas a no convertirse nunca en una verdadera realidad objetiva, pero que dan un consuelo primario sin efectos reales de ningún otro tipo práctico concreto por lo rutinarias que resultan; y, en resumen, repetitivas y vacías, que mucho les gusta reiterar en ocasiones hasta el cansancio, a los dogmáticos con poder.
Al respecto de los problemas económicos que estamos afrontando percibo opiniones y preocupaciones de los especialistas que se reiteran y que necesitan respuestas, lo que se une a estas tendencias a que me refiero de traer a los primeros planos el pensamiento económico del Che. En este sentido, en un reciente discurso suyo en la Clausura del Congreso de la Asociación de Economistas y Contadores de Cuba el pasado 16 junio del 2019, nuestro Presidente Miguel Díaz-Canel reconoce estas angustias y las responde con criterios verdaderamente esperanzadores, en mi consideración personal, del cual cito como parte esencial unos párrafos, que también considero no deberíamos verlos aislados de la tendencia de análisis del pensamiento del Che, aunque no se le mencione específicamente: Leo continuamente los análisis y cuestionamientos que han comenzado a proliferar en las redes en los últimos meses, y comprendo y comparto la angustia de quienes, honestamente, quieren apurar las salidas de los mayores problemas. En eso coincidimos absolutamente. //Soslayando algunas evaluaciones que descalifican y juzgan duramente todas las decisiones del Gobierno —sin contar con todos los elementos de juicio— valoramos los criterios y tomamos su validez en cuenta en lo que decidimos y proyectamos, aunque sé que algunos esperan más, quizás un reconocimiento público de sus razones. //Créanme que nos encantaría hacerlo si pudiéramos disponer de los recursos que cada día debemos manejar a punta de lápiz para garantizar que la justicia social conquistada se mantenga. //Quiero confesar aquí que pensamos en todos cada vez que nos toca enfrentar la cotidianidad y tomar decisiones sobre dónde y cómo situar los pocos recursos financieros que la persecución del bloqueo no alcanza a quitarnos. El dilema de cada día es cómo utilizar mejor lo que disponemos que, generalmente, es quince o veinte veces menos que lo demandado…”.
http://www.cubadebate.cu/opinion/2019/06/16/diaz-canel-en-congreso-de-la-anec-debemos-concentrarnos-en-lo-que-si-depende-de-todos-nosotros-la-inteligencia-la-creatividad-y-el-esfuerzo/comentarios/pagina-3/#.XQpHzIhKjcs

Por otra parte, quiero añadir muy especialmente que en estos análisis a que me estoy refiriendo deberíamos tener en cuenta que nuestra época del siglo xxi es la época de las nuevas tecnologías de la información y de una nueva y poderosa revolución industrial que no existían en los tiempos que vivió Che. Además de las actuales guerras de tercera y cuarta generación y de las fake news generalizadas en un universo virtual, entonces inexistentes, en que muchas veces estamos insertados. Tendencias comunicativas desarrolladas con gran ímpetu a partir de estas nuevas tecnologías de la información, que realmente han convertido al mundo en una verdadera aldea global, en la que los rasgos de las identidades nacionales, culturales, históricas e independientes están siendo desarticulados por un pensamiento único vacío y una cultura consumista que propugna al individualismo egoísta y a la soledad, a partir de una cosificación secularizadora y relativista de las personas, en lo que podríamos denominar la moda de la despreocupación, del individualismo egoísta y del sálvese quien pueda.
Vivimos instantes muy complicados no sólo en Cuba, con el arreciamiento del criminal bloqueo de los Estados Unidos que ya cumple 60 años, así como con la puesta en práctica concreta de la pérfida y extraterritorial Ley Helms Burton en su totalidad junto con las prohibiciones, medidas y listas negras cada día más agresivas de Mr. Trump y sus acólitos de adentro y de afuera. Realmente estos son momentos en los que las ideas del Che y su ejemplo imperecedero deben estar más presentes que nunca antes. Así es que Atilio Borón en un reciente artículo publicado en el Blog de TELESUR y en otros importantes espacios digitales, que en mi criterio forma parte de esa tendencia de poner en el primer plano del debate social el pensamiento del Che, plantea y relaciona específicamente las vigencias actuales de esas ideas, al actualizar la situación socio política de los países latinoamericanos, con el título “El Che, más vigente que nunca” y cito textual: “…Se requiere, como exigía Dantón en la Francia revolucionaria: ‘Para vencer a los enemigos de la revolución, hace falta audacia, todavía más audacia, siempre audacia’…”.
(http://www.resumenlatinoamericano.org/2019/06/15/atilio-boron-el-che-mas-vigente-que-nunca/)
Quiero acotar al respecto de lo que nos recuerda Atilio Borón que uno de los problemas que tenemos actualmente es quizás la falta de una determinada audacia para plantearnos la puesta en práctica concreta de algunas cuestiones que tenemos que establecer en lo económico cotidiano. Me refiero a cuestiones necesarias aprobadas en los últimos congresos del Partido que no acabamos de establecer, en momentos que los marcos de referencia dentro de los que nos desenvolvemos se hacen cada vez más estrechos por causa de la intensificación de las agresiones imperialistas de Mr. Trump, quien cada día inventa una nueva restricción y un nuevo ataque contra Cuba.
Por otra parte, en este sentido comprendo también la necesidad de un determinado nivel de cautela, en un momento en que la vida misma de la Revolución y del pueblo en general se encuentran seriamente amenazadas, y de aquí la importancia que le concedo al discurso de Díaz-Canel en la clausura del Congreso de los economistas y contadores cubanos a que me referí en los párrafos anteriores. Es en estos momentos que una audacia responsable, bien pensada y bien ejecutada se nos hace imprescindible. Y en esto el pensamiento del Che constituye un tesoro político a explorar y poner en práctica concretamente en sus intríngulis esenciales, más allá de los detalles de su momento en cuestión, a partir de un adecuado análisis dialéctico que tenga muy en cuenta el tiempo y las características básicas del momento en cuestión, y reitero la expresión “momento en cuestión”, en mi opinión, clave esencial del asunto que nos ocupa. Mi recomendación expresa, al respecto de este contrapunteo que se plantea entre la audacia y la necesidad de un determinado nivel de cautela al adoptar decisiones fundamentales, es que ante todo se reconozcan sus existencias reales y que se atemperen una con la otra, porque no estamos ni mucho menos en las mismas situaciones de un pasado histórico en que Dantón planteó esa consigna para adoptarla sin un nivel necesario de cautela.
Opino que estamos en circunstancias y coyunturas únicas en lo histórico social del mundo y de nuestro país, que requieren de un gran sentido de la creatividad fundamentada en el más profundo análisis interdisciplinario. Aquí es decisivo lo que plantea Díaz–Canel en su discurso y cito textual:

“… el país necesita a sus profesionales de la economía; necesita de su talento, de sus aportes y de su trabajo. //Y lo necesitará particularmente para que se pueda aplicar con éxito la decisión, anunciada en este Congreso por el compañero Alejandro Gil, ministro de Economía y Planificación, de que a partir del año próximo vamos a propiciar con objetividad e intencionalidad, dentro de lo posible, que sean los trabajadores quienes elaboren los planes de sus empresas. //Alejandro habló aquí también de la necesidad de un cambio de mentalidad para hacer efectiva esta medida, reclamada durante años por los trabajadores. //Hay que saltar a un nuevo momento y saber que ya el plan ‘no llegará desde arriba’. En mi opinión, se trata de una medida audaz y muy revolucionaria que, como dijo el ministro, exige objetividad, realismo y conciencia.//… Bajo esa premisa hemos venido al Congreso con dos propósitos fundamentales: primero escucharlos y actualizarnos sobre los principales aportes y planteamientos que han traído, y me doy cuenta de que son muchos. //Lo segundo es trasmitirles la demanda del Gobierno de que hagan suya la batalla económica integrándose y participando activamente en los consejos científicos asesores en todas las instancias, en la Comisión Permanente de Implementación y Desarrollo, y favoreciendo la realización de eventos de pensamiento, análisis y debate. //No está en nuestras manos decretar el fin del bloqueo, obstáculo fundamental al desarrollo del país. La actual administración estadounidense es abiertamente hostil al país y se ha propuesto asfixiar la economía con particular saña. //Debemos concentrarnos, por tanto, en lo que sí depende de todos nosotros: la inteligencia, la creatividad y el esfuerzo…”

En ese contrapunteo de opiniones a que me estoy refiriendo quiero consignar, respecto al regreso del pensamiento del Che, que también en La Habana hace algunos días se realizó la presentación de una nueva edición del libro El pensamiento económico del Che, de Carlos Tablada, comentada en un artículo titulado “La concepción socialista del Che, ayer y hoy” por el destacado intelectual cubano Elier Ramírez, que considero forma parte de la tendencia de análisis y debate a que me estoy refiriendo, quien expresó:

“… Siendo uno de los grandes humanistas del siglo xx al igual que Fidel, para el Che siempre estuvo claro que la meta fundamental no era solo crear una nueva sociedad como antípoda de la sociedad capitalista, sino crear seres humanos distintos y que, de hecho, era imposible llegar al comunismo si por el camino no se forjaba al ‘hombre nuevo’. El Che colocaba al hombre en el centro de toda su concepción del socialismo, como actor consciente de la historia…”.
(http://m.cubasi.cu/cubasi-noticias-cuba-mundo-ultima-hora/item/94384-la-concepcion-socialista-del-che-ayer-y-hoy)

En este sentido quiero expresar que en mi criterio la reedición de las obras en que se recoge el pensamiento del Che en su época, es algo muy importante, especialmente para las nuevas generaciones que no las conocieron y no tuvieron acceso a él en vida. Siempre eso tiene un valor histórico esencial, pero en su análisis hay que tener en cuenta el tiempo y sus circunstancias en un mundo siempre cambiante. La economía en la época del Che no es la misma que la economía en nuestra época y aquello que José Martí planteó en su muy decisivo discurso denominado por su extensión la lectura de Steck Hall de New York el 24 de enero de 1880 en que, expresó que “Debe hacerse en cada momento, lo que en cada momento es necesario…”., es muy concordante con el movimiento de la naturaleza y la sociedad, caracterizado también por aquello que Heráclito expresó en los albores de la filosofía: “No te bañarás dos veces en el agua del mismo río”.
En este sentido concuerdo con algo que el conocido economista cubano Juan Triana planteó en un post suyo en el Blog Segunda Cita, de Silvio Rodríguez, y cito textual su expresión: “…yo creo que el libro de tablada es útil pues nos da otra perspectiva del pensamiento del Che, pero obviamente no es la única…”.
Finalmente, continuando con el tema considero también muy significativo e importante en estos propósitos el hecho que el Instituto Cubano de Investigación Cultural Juan Marinello, ha convocado los días 2 y 3 de julio del 2019, el Taller “Los años del Che”. Aportes del Ministerio de Industrias y sus empresas (1961-1965) a la formación de una cultura del trabajo socialista en Cuba, de cuya introducción cito textual:

“El Che guerrillero, el Che internacionalista, el Che humanista, son las facetas más conocidas. Menos se habla de su papel como dirigente económico. De esto último lo más difundido son sus ideas sobre campos específicos como la innovación, la calidad, la contabilidad, pero todas estas visiones las desplegó el ministro de Industrias Che Guevara a principios de la Revolución en función de una obra total: la construcción de un modelo de desarrollo propio de un país en transición socialista.//Había que industrializar el país y al mismo tiempo formar al hombre y la mujer nuevos. En el Ministerio de Industrias y sus empresas, en su diseño y funcionamiento, se volcaron las nuevas ideas de la naciente Revolución, con mención especial a la perspectiva que de ellas tenía…”

Además, se ha divulgado una Carta que en marzo del año 1965 el Che dirigiera a Fidel, la que constituye un documento testimonial de vital importancia que el Instituto Juan Marinello se plantea estudiar en su taller mencionado. Tiene unas 20 cuartillas lo que me impide citarla en su conjunto y se encuentra expuesta en el libro “Che Guevara. Epistolario de un tiempo. Cartas 1947-1967”, compilado por María del Carmen Ariet y Disamis Arcia, y además publicada en extenso en el Boletín Habana Insider: Arte; Cultura; Ideas (El placer del slow reading) 15 junio 2019/ La Habana, Cuba/ Edición 1234.
El Che le plantea a Fidel al principio un resumen de la carta en cuestión. Documento al que le concedo una especial importancia, porque opino que el Che la escribió con el criterio de resumir un legado de su pensamiento económico puesto en práctica en el Ministerio de Industrias que él dirigió ejemplarmente. Cito textual:

“…Pongo en tu conocimiento el conjunto de mis ideas sobre algunos de los problemas básicos del Estado. Voy a tratar de ser lo más concreto posible y tratar de hacer una crítica constructiva, por si puede servir para mejorar algunos problemas que continúan siendo graves. Además, quisiera darte una pequeña explicación de nuestro concepto sobre esa entelequia llamada, ‘El Sistema de Financiamiento Presupuestario’, por otra parte, también me interesaría hablar algo sobre el Partido y, por último, hacer recomendaciones de tipo general. Tendrá entonces esta exposición cuatro puntos:
Errores en la Política Económica.
El Sistema de Financiamiento Presupuestario.
La Función del Partido.
Recomendaciones Generales…”.

Así es que en mis conclusiones de este LEP 497, quiero expresar que el análisis al respecto del pensamiento económico del Che, ha comenzado a llegar de nuevo a los primeros planos de la sociedad en momentos muy difíciles; y, en realidad, es un instrumento básico de concientización de todos al respecto de la necesidad de priorizar la economía en el primer orden del enfrentamiento de vida o muerte que estamos realizando contra el imperialismo del “Norte Revuelto y Brutal que nos desprecia”; y que trata de recolonizarnos, con el especial y pérfido ímpetu que le está confiriendo Mr. Trump junto con sus acólitos de dentro y de afuera. Ante todo, considero que lo debemos tomar muy en consideración, ubicándolo adecuadamente en el tiempo, en un esfuerzo de enfrentamiento popular masivo que nos lleve fundamentalmente a “la construcción de un modelo de desarrollo propio de un país en transición socialista”.

Continuará.

Finalmente, les reitero mi correo electrónico con el propósito de que puedan trasmitirme dudas, criterios, opiniones y preguntas: fsmederos@gmail.com

Publicado en el Suplemento de Ciencias y Cultura de Por Esto! Y en la Sección Digital de especiales del periódico Por Esto! De Mérida, Yucatán, México el domingo 30 de junio del 2019.

https://www.poresto.net/2019/06/30/che-vivo-en-el-recuerdo-y-presente-en-la-realidad-del-siglo-xxi/

 

Compartir

  0  Comentarios

  Aún no se ha agregado ningún comentario.

  Deja un comentario

- No se permiten insultos, ni palabras soeces o despectivas.
- No se permiten alusiones ofensivas sobre personas, hechos ni entidades.
- No se permiten conceptos racistas ni irrespetuosos a la diversidad de opción de las personas.
- No se permiten amenazas de ningún tipo.