Web de Félix Sautié Mederos

Un amigo me escribió al respecto del momento

Queridos lectores de Crónicas Cubanas, un amigo me escribió amablemente con algunas preocupaciones al respecto del momento y de mi criterio de que no es para alarmas, lamentaciones, dudas ni para detenerse en el tiempo, planteándome que estamos precisamente en un “momento paradójico”. Comprendo que vivimos en una circunstancia muy compleja y determinante. No estoy fuera del país ni por encima de las angustias y penurias que estamos viviendo en Cuba en la actualidad. Vivo en un barrio populoso en Centro Habana.

Comienzo por aclarar todo esto, porque no estoy exento de las afectaciones que el pueblo está sufriendo por el Bloqueo, la Guerra económica que el Imperialismo nos tiene declarada e incluso por los efectos de nuestros propios errores.

Tampoco tal y como expresé en un reciente artículo mío publicado en el Suplemento de Ciencia y Cultura UNICORNIO de Por Esto! (1), NO estoy negando a nuestros propios errores y deficiencias, pero sí estoy afirmando que los odios, los rencores, el oportunismo y la superficialidad niegan el análisis justo y objetivo a algunos cubanos de adentro y de afuera que se convierten en los mejores aliados de los enemigos que tratan destruirnos. Una cosa es la crítica objetiva y constructiva que puja por las rectificaciones, contra la burocracia, los errores y las corrupciones. Críticas que son responsables y que van a favor del perfeccionamiento de la Revolución. Y otra cosa es, la ceguera de quienes acusan de todo, de lo divino y de lo humano, al Gobierno y a la Revolución”

En entonces, ¿cuál es la razón para haber escrito y publicado en Por Esto! mi artículo reciente titulado “No es un momento para alarmas, lamentaciones, dudas ni para detenerse en el tiempo…” (2). En consecuencia, quiero expresar que en mi criterio en las actuales circunstancias no son muchas las alternativas que tenemos al respecto de la situación en que estamos enfrascados. Especialmente si manifestamos la voluntad patriótica de continuar enfrentando sin descanso alguno al Imperialismo que desde el Triunfo de la Revolución en 1959 y antes si hacemos un análisis histórico reposado en el tiempo, ha tratado y trata de destruir a la Nación, al país y a la Revolución Cubana, así como de sojuzgarnos completamente bajo sus botas de siete leguas.

El Bloqueo no es un juego a las guerras digitales en las tabletas y dispositivos electrónicos. El Bloqueo es una realidad terrible que nos aprieta y trata de ahogarnos, aunque haya quienes lo analizan como si solo fuera una consigna de los burócratas para tapar sus errores y deficiencias que realmente existen. Pero que en mi criterio pasan a un segundo plano y en realidad son menores que los efectos genocidas del Bloqueo; las que no niego; y pienso, que también debemos enfrentar en mi opinión con tolerancia cero.

En este último párrafo, reside el meollo de mis razones que movieron a mi artículo. En mi criterio es que ingenuamente y mucho menos de manera consciente, nunca deberíamos caer para nada en la provocación expuesta por las Jugada Imperialista que están aplicando Mr. Trump y sus acólitos, de culpar al Gobierno cubano, a sus dirigentes y líderes de todos los efectos del Bloqueo que ellos los imperialistas norteamericanos están provocando. Aplican una estrategia que es evidente e incluso expresada desde hace años y ratificada por ellos mismos. Deberíamos recordar el famoso Memorando, en que se plantea la necesidad imperialista de hacer sufrir al pueblo cubano de las mayores privaciones para que explote con desesperación y desista completamente de su apoyo que es evidente a la Revolución Cubana. Una estrategia criminal de lesa humanidad y genocida que se renueva en la actualidad y que no tiene perdón posible.

La ingenuidad en política siempre se paga muy caro en mi criterio muy personal; y puede en ocasiones tan culminantes como las que estamos viviendo, llegar a equipararse con la maldad e incluso con la perversidad de juicio con que se ha diseñado el Bloqueo.

Tampoco niego, que dentro del proceso revolucionario haya elementos y factores conservadores y detenidos en el tiempo que siempre platean las mismas consignas manidas y esquemáticas y que se oponen sutilmente a lo novedoso, aunque incluso sea encaminado a cambiar todo lo que deba ser cambiando. En mi opinión, esa tendencia casi siempre se ha manifestado ante las alternativas de cambiar todo lo que deba ser cambiado. Pero su existencia no justifica para que se intensifiquen alarmas, lamentaciones, dudas ni para detenerse en el tiempo. Lo lógico y lo sano es en mi criterio, manifestar un apoyo esencial al esfuerzo que realiza actualmente para salir adelante, el Gobierno de las nuevas generaciones presidido por Miguel Díaz Canel. No veo otra alternativa. Porque las reiteraciones insistentes de esas alarmas, lamentaciones y dudas, bien podrían convertirse en una forma de inducirlas en la realidad; y de apoyar indirectamente, a la jugada imperialista con que plantean darnos jaque mate. Así lo pienso y así lo expreso en mi derecho a opinar con mis respetos para el pensamiento diferente y sin querer ofender a nadie en particular.

  1. El Juicio de la conciencia…https://www.poresto.net/2019/05/05/el-juicio-de-la-conciencia/
  2. No es un momento para alarmas, lamentaciones, dudas ni para detenerse en el tiempo https://www.poresto.net/2019/05/07/no-es-un-momento-para-alarmas-lamentaciones-dudas-ni-para-detenerse-en-el-tiempo/

 

 

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