Web de Félix Sautié Mederos

Y…en mi tránsito por Madrid: LA CARTA CONTRA EL HAMBRE, I.

Mis relatos de lo que me voy encontrando en mi viaje 2018 por España.

Queridos lectores de Crónicas Cubanas, continúo relatándoles mis crónicas referidas a mi actual viaje por España 2018, en las que les cuento que  me he encontrado con iniciativas populares que considero muy importantes compartirlas con los lectores de Por Esto!, porque son cuestiones propias de los de “a pie”  que  los grandes medios propiedad de los grupos de poder fácticos que imperan en nuestro mundo de hoy, no les interesa relatar ya que en su contenido devienen ejemplos y denuncias contra las desidias de los poderosos   de la tierra.

Comencé por Alicante y Elche con su Virgen alcaldesa emérita que protege a sus hermosos palmerales; y de Elche en el levante ibérico fui para Santander en el Norte de las grandes olas, en donde me encontré con las industrias Utópicas de Avelino acogedoras de un grupo de emigrantes africanos que sin sobre saltos rehacen sus vidas nuevas en la Vieja Europa que tanto ha sojuzgado a su África querida. Realmente la emigración, su aceptación o no,  en la Europa actual, en mi criterio muy personal ha creado una línea divisoria conceptual entre los que olvidándose del pasado europeo de la Segunda Guerra Mundial rechazan a los que hoy emigran huyendo de las guerras y de la explotación del momento de las que son responsables los propios europeos; y, por otra parte,  los que poniendo por delante de todo la conciencia y el sentido de que ser humano es ser solidario y rechazar la ignominia entre otros muchos valores más que sería muy externo relatar, acogen con amor verdadero al prójimo como plantea el mandato cristiano que resume la Ley de Dios y le crean posibilidades de convivencia y colaboración, incluso más allá de la caridad dependiente  para convertirlos en ciudadanos activos y productivos por derecho humano propio.

Continuando con estos temas quiero decirles que como plantea Goethe, siempre es gris la teoría y solo es verde el árbol de la vida. Y quiero expresarles al respecto de que de lo que nos informamos en Nuestra América sobre los temas migratorios europeos en la actualidad, va un largo trecho a verlos directamente en vivo con sus expresiones en los rostros curtidos por el dolor y el miedo. Algo similar a los mejicanos y niños que son atacaos en las fronteras con los Estados Unidos. A mí por lo menos, las impresiones que estoy viviendo me hacen sentirme más humano, más solidario, así como rechazar cada día con mayor fuerza, a las ignominias que significan la explotación y el desprecio de los propios seres humanos por los otros seres humanos sin compasión alguna.

Y, ahora les cuento de Madrid la Capital de nuestra España ancestral, que no es ninguna excepción ni mucho menos ajena a los avatares y las inquietudes que la emigración y la pobreza generan en el hoy de la vieja y culta Europa. Lógicamente la principal inquietud que viven los madrileños del momento es referida al nuevo Gobierno de izquierdas (POSE) que hace unas pocos días comenzó su gestión y pienso que todo marcha viento en popa; de eso no les voy a escribir por el momento, los telediarios se presentan cargados de esas informaciones, mientras que de la “Carta contra el Hambre” una iniciativa que ya tiene varios años, la que avanza poco a poco con el silencio y/o menosprecio de los grandes medios, por la acción del esfuerzo de unas 40 organizaciones sociales madrileñas que el 10 de abril del 2015 efectuaron  la 1ra. Conferencia contra el Hambre. Según se explicó en sus documentos básicos “El motivo de dicha carta y conferencia es exigir la incorporación del derecho a la alimentación a la agenda política y social, ya que el hambre en Madrid se ha convertido en un problema social urgente, como se puede percibir por las cifras de 2014, cuando 300.000 personas se encontraban en situación de pobreza severa y al menos 106.000 personas tuvieron que acudir a bancos de alimentos o despensas solidarias para poder comer. La Comunidad de Madrid es la que mayor renta per cápita tiene, pero a su vez padece la mayor desigualdad habiéndose convertido en una de las capitales más pobres de Europa”

A mí me lo contó todo ello, durante mi visita al Centro Evangelio y Liberación de Madrid hace unos pocos días, Centro irreductible de la Teología de la Liberación en Europa, el muy querido padre Evaristo Villar que es uno de los fundadores activos de esta muy característica iniciativa, en la que también participa de aquel Centro y de su Revista Éxodo, el teólogo moralista Don Benjamín Forcano.  

Según me explicaron mis amigos curas de la Liberación la iniciativa en cuestión, después de un intenso y paciente trabajo de concientización ciudadana ya se encuentra presentada en proceso de aprobación con un presupuesto concreto en el Ayuntamiento de Madrid, cuya aprobación de seguro planteará un precedente único en Europa y en el mundo por la importancia que tiene Madrid como una de las grandes capitales mundiales.

Realmente les confieso que estoy observando en España, en vivo y en directo, a una Iglesia y una sociedad civil solidarias en plena ebullición, muy distintas de las instituciones tradicionales de la derecha europea ya sean civiles o religiosas, pues son una iglesia y una sociedad civil que no se han dejado seducir por los cantos de sirenas del neoliberalismo rampante que hoy desarticula la sociedad y puja por la extinción definitiva del planeta.  De Madrid me quedan otras cuestiones importantes por contarles y continuaré en una próxima crónica. 

Así lo pienso y así lo expreso con mis respetos por el pensamiento diferente y si querer ofender a nadie en particular.

Publicado en el periódico Por Esto!, de Mérida, Yucatán, México, Sección de Opinión el viernes 13 de julio del 2018.

http://www.poresto.net/ver_nota.php?zona=yucatan&idSeccion=22&idTitulo=662094

Compartir

  0  Comentarios

  Aún no se ha agregado ningún comentario.

  Deja un comentario

- No se permiten insultos, ni palabras soeces o despectivas.
- No se permiten alusiones ofensivas sobre personas, hechos ni entidades.
- No se permiten conceptos racistas ni irrespetuosos a la diversidad de opción de las personas.
- No se permiten amenazas de ningún tipo.