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Blog de Félix Sautié Mederos

Por un socialismo participativo y democrático (SPD)

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Artículos teóricos SPD (43)

Dedicado a reflexionar y elaborar propuestas sobre el socialismo, y a promoverlo como un futuro posible para Cuba. Boletín digital SPD.

No.189 (6/año 8). La Habana, 1-febrero-2016

"Se reconoce a los ciudadanos libertad de palabra y prensa conforme a los fines de la sociedad socialista".
 Art. 53 de la Constitución.

Boletín por un socialismo participativo y democrático.
Artículos, notas, reseñas, publicaciones de interés.
Los autores son los responsables de sus escritos.
Reenvíe este boletín a todos los que estime conveniente.
Se autoriza la reproducción total o parcial en cualquier soporte.
Recopilación de Pedro Campos.
Se agradece críticas, comentarios, sugerencias y opiniones sobre forma/contenido
El boletín SPD se puede encontrar en el sitio www.felixsautie.com y en el blog Primero Cuba

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No.183 (33/año 7). La Habana, 29-diciembre-2015

"Se reconoce a los ciudadanos libertad de palabra y prensa conforme a los fines de la sociedad socialista".
 Art. 53 de la Constitución.

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Índice

Ya entrando en el 2016, pero aún no han entendido nada
Por Félix Sautié Mederos.

Cuba: los cambios institucionales que vendrán.
Por Orlando Ocaña Díaz

La contrarrevolución que paraliza a Cuba
Por Pedro Campos

Instrucciones básicas para ser (o lucir como) un “buen revolucionario” cubano
Por Juan Carlos Cremata Malberti, director de cine y teatro (CENSURADO)

FILOSOFIA PRESENTE
Por Félix Guerra.

Contenido

Ya entrando en el 2016, pero aún no han entendido nada
Por Félix Sautié Mederos.

Cada final y principio de año, se nos crea una profunda carga subjetiva sobre nuestra conciencia y nuestro Ser Interior, dado la información que recibimos y la que no recibimos que afectan nuestras perspectivas del futuro cuando comienza un nuevo año, así como por motivo de las actividades conmemorativas y festivas que se desarrollan en cada país en esas fechas de acuerdo con su cultura y tradiciones.

En Cuba estuvieron muy anuladas las fiestas navideñas e incluso minimizadas las de fin de año, ambas con sus símbolos y adornos externos; y aunque con cierta recuperación aún continúan anuladas en mi criterio muy personal. Incluso el pueblo este año 2015 poco se ha manifestado con sus acostumbradas alegrías externas. Sobre este asunto he escrito años tras años pero me parece poco, porque en sus esencias considero que ha estado sutilmente encubierto por causa de un propósito no declarado de manipular la alegría y el entusiasmo, tal y como si respondiera a una cierta preocupación y voluntad de mantenerlo todo muy apagado por miedo a cualquier explosión de entusiasmo que las cúpulas no pudieran controlar. Además ha sido determinante también la incidencia de los prejuicios secularizadores extremos de la sociedad que se resisten a aceptar todo lo que no sean aniversarios y conmemoraciones propias del proceso revolucionario, cada vez más lejanas de las personas principalmente de los jóvenes que no las vivieron y que tampoco aceptan las constantes presencias públicas y mediáticas como si fueran los únicos líderes de opinión, de personas desgastadas y detenidas en el tiempo que siempre dicen lo mismo y hacen lo mismo, lo cual ha sido lo habitual en las reuniones, asambleas y congresos que se han estado celebrando durante todo el año 2015 que termina, así como de las perspectivas similares para las que se realicen en el 2016 que tenemos por delante.

En definitiva sucede, que quienes están desgastados y detenidos en el tiempo ya no son capaces de llamar a nuevos emprendimientos acordes a la época que corre que puedan motivar a la población, lo cual es decisivo para dar inicio a un nuevo año con esperanzas y entusiasmos renovadores, como se corresponde con esta época del calendario. Ahí se encuentra en mi criterio una de las causas principales de todo lo que nos sucede y de lo que no nos sucede y debería suceder en estos momentos en Cuba, lo que trato de significar en la presente crónica de la realidad que estamos viviendo los cubanos, y valgan las redundancias de los términos.

En este orden de cosas, pienso que atravesamos en la actualidad una verdadera etapa gris y con muchos nubarrones, marcada por las esperanzas que automáticamente creó el anuncio del restablecimiento de relaciones diplomáticas con Estados Unidos a finales del 2014, que ha venido abriendo con lentitud muy limitados espacios, que aún no han mejorado realmente las situaciones y faltas de perspectivas de la población, la que de nuevo está escenificando una especial etapa de éxodo masivo que ha asomado su presencia con fuerza mediática con los que están varados actualmente en Centro América intentando marchar hacia Estados Unidos en donde los espera la Ley de Ajuste Cubano.

A pesar de que los más conspicuos comunicadores y comunicadoras oficialistas cubanos continúan manifestándose como si este problema no existiera, con su política del avestruz así calificada por mi colega Fernando Ravsberg, la que en este caso considero que no podrán mantenerla por mucho más tiempo antes de que pueda producirse muy lamentablemente una tragedia, quiera Dios que no sea así. En este asunto, coincido plenamente con lo que expuesto en un artículo al respecto titulado “URGE SOLUCIONES” , publicado por mi fraternal colega y amigo Jorge Gómez Barata, quien expresó en uno de sus párrafos especialmente clarificadores que: “Aunque por razones distintas, los gobiernos de Estados Unidos y Cuba toman distancia. Los primeros reiteran que si llegan entran y los segundos aseguran que si regresan serán acogidos. Ninguno los condena pero tampoco expresan comprensión ni disposición para ayudarlos. No hace falta ser excesivamente fatalista para prever que en una situación que involucra a miles de personas frustradas, viviendo en condiciones deplorables, puede sobrevenir una tragedia que obligue a improvisar decisiones.”

Comenzaremos pues el 2016 con un muy especial reto que denota que los que tienen poder para tomar medidas efectivas no han entendido nada al respecto, porque el problema que se nos presenta con ese éxodo masivo no se resuelve solo denunciando la Ley de Ajuste Cubano de los Estados Unidos, la cual tiene en verdad mucha incidencia, sin preocuparse por el contrario en la realidad por mejorar verdaderamente las condiciones de vida y las perspectivas de futuro de los cubanos, comenzando con un diálogo sincero y abierto con la población y realizando aperturas económicas y políticas reales en las que el pueblo pueda creer y encontrar garantías de futuro. Además considero imprescindible sacar definitivamente del juego político y administrativo a los burócratas y a las personas desgatadas, detenidas en el tiempo, que ya nada pueden inspirar ni a nadie convencer.

Echando solo todas las culpas sobre Ley de Ajuste Cubano y esperando a que Estados Unidos derogue el Bloqueo que realmente es criminal, expresamos una verdadera dependencia de ellos, principalmente si no se actúa en todo lo que es posible hacer dentro del país y no se hace, especialmente en las medidas de empoderamiento real de la población sobre las que los burócratas de la economía y de la política tienen tantos resquemores y miedos porque podría significar la pérdida de su poder absoluto sobre la sociedad.

Así lo pienso y así lo manifiesto con mis respetos para el pensamiento diferente y sin querer ofender a nadie en particular.Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Usted necesita tener Javascript activado para poder verla.

Publicado en el periódico Por Esto! de Mérida , Yucatán , México en la sección de Opinión el lunes 28 de diciembre del 2015.

http://www.poresto.net/ver_nota.php?zona=yucatan&idSeccion=22&idTitulo=449502

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Cuba: los cambios institucionales que vendrán.
Por Orlando Ocaña Díaz

Aparece en “Sin permiso” una versión de la conferencia brindada por Juan Valdés Paz (1) en la VII Conferencia Latinoamericana y Caribeña de Ciencias Sociales (CLACSO). Medellín, noviembre, 2015, donde expone que la caracterización del socialismo que ofrecen los “Lineamientos” es la de “igualdad de derechos e igualdad de oportunidades para todos los ciudadanos” la que parece más que insuficiente por lo cual debemos retener las concepciones del socialismo sostenida por el Partido Comunista Cubano
a lo largo de numerosos Congresos.

Agrega que la experiencia socialista cubana de más de cinco décadas ha sido interpretada como un socialismo de Estado, basado en un amplio consenso popular, cuyas principales realizaciones se han centrado en la defensa de la soberanía nacional, el establecimiento de un menor patrón de desigualdad social, una política social gratuita y universal, el desarrollo económico, la promoción de una cultura solidaria y una proyección internacional anti imperialista, latinoamericanista y tercermundista.

Reconoce que la peculiar experiencia socialista cubana de más de cinco décadas ha sido interpretada como un socialismo de Estado, basado en un amplio consenso popular, cuyas principales realizaciones se han centrado en la defensa de la soberanía nacional, el establecimiento de un menor patrón de desigualdad social, una política social gratuita y universal, el desarrollo económico, la promoción de una cultura solidaria y una proyección internacional anti imperialista, latinoamericanista y tercermundista.

Al respecto aclara que el carácter socialista del modelo se fundamenta en la persistencia del carácter estatal de la mayor parte de los medios de producción, la planificación centralizada de la economía y en las prioridades establecidas en la distribución del producto, principalmente, la política social, por lo que obviamente, existe una larga polémica acerca de cuán socialista es un modelo sin considerar su democraticidad económica.

Destaca Valdez Paz que la alta legitimidad de la Revolución Cubana, más que del discurso ideológico, ha dependido de la realización de los objetivos definidos históricamente en la cultura del nacionalismo radical y socialista de los cubanos; a saber: la plena independencia nacional; el desarrollo económico, social y cultural del país; la justicia social; y la democracia popular, y ello a pesar de la hostilidad norteamericana y la dominación internacional del capital.

Según el documento a pesar de los grandes éxitos del orden institucional cubano, a fines de los años ochenta éste presentaba algunas insuficiencias, tales como: diseño piramidal de las entidades organizadas; alta centralización de la decisión y los recursos; dispersión institucional y funcional; estatización y burocratización y la Indefinición de una esfera pública.

Menciona que en las propuestas de la población en 1990 ante el llamamiento del IV Congreso del PCC se destacan las demandas de descentralización, desburocratización, desestatización y una mayor participación popular.

En otra parte el documento señala que la transición socialista supone un modelo orientado hacia la autogestión y el auto gobierno, lo que conlleva la autogestión y una participación creciente de la ciudadanía en todas las formas de la gestión social y aclara que, contrario a ello, la ideología que acompaña al actual orden institucional cubano tiende a rarificar al socialismo con sus instituciones estatales y de hecho a centrar en ellas todas las relaciones de poder.

El orden institucional cubano, advierte, aparece refrendado jurídicamente mediante profusas normas que establecen las atribuciones, estructuras y funciones de sus instituciones; pero el funcionamiento real muestra distintos grados de desvío respecto de la norma institucional, afectando su legitimidad y eficiencia, y tiende a la personalización del orden institucional. De acuerdo a la ponencia este es el caso del sistema jurídico comprometido con poderes discrecionales; del sistema político en el ejercicio de atribuciones por sus distintas instituciones, instancias y actores; del sistema económico rebasado por entidades y conductas ilegales; del sistema civil restringido por la acción estatal; del sistema ideo cultural, con baja expresión de la opinión pública; del sistema familiar, conformado a la familia tradicional; entre otras desviaciones.

Al referirse a la centralización acota que los avances en la descentralización de facultades, de recursos e información a favor de sectores no estatales o de instancias locales del estado han sido más que insuficientes y en gran medida el orden institucional muestra una alta centralización en todos los sistemas sociales lo cual es en parte efecto de las condiciones ambientales en que se desenvuelven, un efecto de su diseño institucional y por la alta centralización del poder político.

El objetivo sistémico de la participación popular en todos sus momentos y de manera creciente en la toma de decisiones, se ve bloqueado por la tendencia burocrática de las instituciones de cada sistema, hay una toma de decisiones sin control democrático y los avances en la descentralización y racionalización en las instituciones de los sistemas políticos y económicos han sido insuficientes para lograr un mayor retroceso del burocratismo.
Al abordar el tema de la corrupción señala que presenta un incremento constante aunque delimitado en las instituciones económicas y en la administración pública porque los controles administrativos son insuficientes y al respecto se pronuncia por el control ciudadano democrático, basado en la línea de masa, lo que incluye la transparencia de la gestión, la rendición de cuentas y la participación y el ejercicio de la opinión pública

Sobre la sociedad cubana el documento advierte la existencia de grupos de intereses, actores políticos y corrientes de pensamiento, ligados al orden institucional, que ponen obstáculos a la voluntad de cambios y en favor de la conservación del régimen establecido.

Explica cómo entre los años 2002 al 2007 los problema existentes en el orden institucional se fueron agravando , elevándose la demanda popular por las reformas, lo que unido a las sucesivas recesiones económicas y el empeoramiento de la situación internacional determinaron la necesidad de “actualizar” o reformar el modelo de transición socialista en general y el económico en particular. Con ello la dirección política del país dio cuenta del estado de la opinión y de las manifestaciones de agotamiento del modelo económico.

La nueva estrategia económica aprobada por el partido y refrendada por la Asamblea Nacional implicó cambios institucionales que en su mayor número actualizaban o renovaban instituciones ya existentes y solo en pocos casos proponían nuevas instituciones. Los lineamientos y la estrategia de reformas obtuvo un consenso generalizado de todos los sectores de la sociedad cubana, aunque también fue censurado por omitir lineamientos propuestos por la opinión pública, comprometimiento con el modelo económico existente, indefinición de las medidas implicadas en cada lineamiento, la ausencia de salvaguardas socialistas, entre otras. Asimismo destaca el documento que el conjunto de los lineamientos y las medidas implicadas ha dado lugar a diversas corrientes de interpretación de las políticas en curso, todas las cuales se consideran revolucionarias y reformistas y por tanto a la izquierda del actual gobierno cubano.

Entre tales corrientes de pensamiento se citan la convencional, la guevarista, los socialistas críticos, los socialdemócratas y la corriente socio liberal.

La convencional, se identifica como una corriente de inspiración soviética vinculada a las experiencias de las reformas de los años setenta y a las prácticas del socialismo real cubano;la guevaristaapuesta por la construcción del socialismo y el papel de la subjetividad humana en ella y sostiene la concepción de un socialismo de estado sin mercado;los socialistas críticos, quienes avizoran el socialismo como un proceso ascendente de autogobierno y autogestión de la población y se pronuncia por una retirada efectiva del estado de los asuntos públicos; los socialdemócratasinspirados en la experiencia del capitalismo del norte europeo y consideran el socialismo como una economía mixta bajo reglas capitalistas y un estado benefactor; y por último lossocio libérales, corriente inspirada en el liberalismo social y en la reforma china, que conciben el socialismo como un socialismo de mercado competitivo entre las empresas y las personas. Al respecto el documento logra resumir toda una serie de demandas que son de amplio apoyo popular con relación al desarrollo de las reformas contenidas en los lineamientos, entre ellos aceleramiento del proceso, transparencia en el proceso, mayor acceso de información al público y un mayor debate social,

Menciona además que las empresas cooperativas, y por extensión la cooperativización, han de entenderse como la primera actividad de desestatización, como la fórmula de autogestión más socializada y como una actividad panificable, además de ser componente inseparable de una cultura socialista.

Llama la atención además a que la política social no debe ser considerada “un gasto presupuestario” susceptible de ahorro sino de manera extensa y universal, como el soporte de la igualación y la justicia social de la Revolución, vinculada al excedente económico del país y a las prioridades de la distribución. La lucha contra la pobreza deberá tener prioridad absoluta y un tratamiento universal y focalizado.

Califica como el principal desafío de las reformas económicas y a la vez su mayor indefinición a “las salvaguardas socialistas” que debe tener el nuevo modelo económico que se instaure y explica que un modelo económico que asuma un patrón de mayor desigualdad social deberá acompañarse de un mayor desarrollo de la democracia o de instituciones económicas radicalmente democratizadas que garanticen los derechos económicos reconocidos constitucionalmente, la participación efectiva de los productores y consumidores en el proceso de planificación, el control efectivo del plan y de las políticas económicas por parte de la población; el debate abierto sobre las políticas en curso y el cumplimiento del plan, así como la participación directa de los trabadores en sus centros de trabajo.

Una de las principales propuestas de este análisis está referido al nuevo papel que debe jugar el Partido Comunista Cubano, separado radicalmente del estado y equidistante de todos los sistemas sociales, así como su redefinición como un partido de la nación cubana, por lo que su carácter de vanguardia política sería un efecto del consenso social sobre su desempeño. Su separación efectiva del estado le permitiría el desarrollo democrático del país.

De manera semejante se le pide a la Asamblea Nacional el papel dirigente que le asigna la Constitución, en este caso del proceso de reformas económicas y no el de simple caja de resonancia de medidas ya adoptadas.

Al reseñar al sistema civil demanda una nueva Ley de Asociaciones que facilite la representación de la diversidad de intereses existentes en la sociedad cubana, así como su mayor incidencia en el sistema político mediante la constitución de una verdadera opinión pública. A tal efecto se hace necesaria la constitución de un esfera pública abierta y participativa, en la cual se defina el interés común, se debatan las propuestas y decisiones de políticas públicas, se acceda a la información y se desarrolló la verdadera batalla de ideas por el socialismo.

Al efecto se enfatiza la necesidad de la democratización de los medios, la renovación del mensaje y el discurso y promover una cultura más favorable a la iniciativa, la creatividad y la responsabilidad moral y material de los actores sociales, individuales y colectivos, y en particular renunciar a toda intención de instaurar una ideología de estado.

El documento reconoce que parece existir más acuerdo sobre el diagnóstico de la situación de partida y sobre la conveniencia de las medidas adoptadas que sobre la manera de implementarlas, por lo que el cómo realizar las reformas se convierte en el mayor desafío de las mismas.

La desestatización de la economía y la diversificación de las formas de propiedad, argumenta el documento, favorecerá despojar al socialismo cubano de sus fuertes rasgos estatistas, pero ello no será suficiente si el nuevo modelo económico no generaliza la autogestión de los trabajadores en las distintas formas de propiedad.

Finalmente hace alusión a las comisiones que el gobierno ha creado para el estudio y propuestas del nuevo modelo económico a implementar a partir del 2015, otra para tratar la nueva conceptualización del socialismo en las condiciones de Cuba y otra que trata la nueva reforma constitucional, cuyos resultados el público desconoce.

Finalmente alerta Valdés Paz, que es previsible que tanto la formulación de los nuevos modelos como la reforma constitucional darán lugar a una intensa lucha ideológica entre las distintas corrientes internas y sectores, por lo que la construcción del más amplio consenso sobre dichas propuestas dependerá de la amplitud del debate social bien informado, así como de los intereses representados en las mismas.

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La contrarrevolución que paraliza a Cuba
Por Pedro Campos

La contrarrevolución, en el sentido más clásico de la palabra, la que impide cualquier avance revolucionario en la política y la economía cubanas, tiene paralizado al país.

¿Cuál es esa contrarrevolución, dónde se ubica, qué poderes tiene?

¿Se trata de la “contrarrevolución” que la burocracia siempre ha identificado con la oposición tradicional partidaria de la restauración de la democracia y el pleno respeto a los derechos humanos, o de esa otra, objetiva, real, que se puede tocar con las manos, esa que impide que los mismos acuerdos del VI Congreso del Partido se puedan cumplir?

El tema por manido nunca será suficiente y profundamente tratado.

Quien quiera identificar esa contrarrevolución puede hacerlo respondiéndose a sí mismo estas preguntas, puede haber otras, desde luego:

¿Quiénes impiden que se expanda el trabajo por cuenta propia y se regule según leyes que parecen del siglo XV?

¿Quiénes impiden el cooperativismo autónomo y libre que obliga a pedir permiso al Consejo de Estado para que se abra una cooperativa independiente?

¿Quiénes impiden que las propias empresas del estado tengan autonomía para manejar sus activos y pagar a los trabajadores según su trabajo?

¿Quiénes impiden que en las empresas del estado se reparta una parte de las ganancias entre los trabajadores, como se escribió en la “Historia me absolverá” (30%), para que los mismos mejoren sus ingresos, trabajen más a gusto y sienta verdadero sentido de pertenencia?

¿Quiénes obligan a los campesinos a entregar parte de sus cosechas al estado a precios irrisorios y les ponen impuestos abusivos a la venta de productos que quedan fuera de esas obligaciones y por tanto desestimulan la producción agrícola?

¿Quiénes obligan a los productores de tabaco a vender su hoja a un único comprador, sin permitir ningún otro valor agregado, quiénes imponen precio de monopolio, como mismo hacía la Ley del Estanco del Tabaco en la época de la colonia que provocó la sublevación de los vegueros?

¿Quiénes impiden la concreción de las inversiones extranjeras, necesarias para el desarrollo de la economía de calibre grande, mediano y pequeño, sean estatales privadas o de capital asociado?

¿Quiénes mantienen una ley impositiva absurda, contraproducente, corruptora, inhibidora del desarrollo económico y social, que obliga a los productores de medios y servicios a pagar hasta el 50 % de los ingresos luego de entradas superiores a los dos mil dólares (50 mil pesitos cubanos)?

¿Quiénes obligan a que las contribuciones de todos los que pagamos impuestos suban directamente a las arcas centrales del estado e impiden que una parte se quede en cada municipio y se administre de acuerdo con las necesidades locales, determinadas por sus pobladores?

¿Quiénes impiden que los delegados del Poder Popular, los únicos elegidos directamente por el pueblo, no tengan ningún poder, como se viene diciendo hace más de 20 años?

¿Quiénes impiden que se cambie la ley electoral y la constitución para que los electores elijan por el voto directo y secreto al alcalde municipal, al gobernador provincial y al Presidente de la República?

¿Quiénes impiden que los delegados a las asambleas provinciales y a la Asamblea Nacional sean propuestos directamente por el pueblo?

¿Quiénes impiden que exista una relación directa y estrecha entre los diputados nacionales y los que votan por ellos y que se consuma una rendición de cuentas directas entre esos diputados y su electorado?

¿Quiénes impiden que los órganos locales del Poder Popular tengan incidencia real sobre las empresas e instituciones económicas y de todo tipo en su territorio y se mantenga una centralización y virtualización absoluta de las decisiones?

¿Quiénes impiden que los órganos locales del Poder Popular puedan ocuparse de que se arreglen las calles y aceras, se les de mantenimiento a tiempo a las escuelas, hospitales y lugares públicos enclavados en sus respectivas zonas?

¿Quiénes obligan a que los trabajadores para empresas extranjeras y los médicos y profesionales que prestan servicios en otros países, se queden con una mínima parte del salario que reciben y lo demás vaya a los fondos del estado?

¿Quiénes impiden una contabilidad transparente en el país que permita que el pueblo sepa cuánto se ingresa y en qué se invierte o se gasta?

¿Quiénes mantienen la doble moneda, pagan en una devaluada y cobran en otra equivalente al dólar?

¿Quiénes controlan monopólicamente el mercado de divisa y ponen precios inaccesibles al común de la población?

¿Quiénes impiden que los cubanos podamos intercambiar, vender y comprar libremente lo que somos capaces de producir individualmente?

¿Quiénes impiden que los cubanos podamos comprar y vender en el exterior, mediando solo un trámite de aduana y un impuesto módico?

¿Quiénes mantienen leyes que impiden a los cubanos residir fuera del país el tiempo que quieran?

¿Quiénes impiden que los cubanos residentes en el exterior o con doble nacionalidad inviertan en su país de origen?

¿Quiénes impiden el acceso pleno de los cubanos a internet?

¿Quiénes mantienen altos precios a la telefonía celular y a internet, que obstaculizan su masificación?

¿Quiénes impiden que el servicio WIFI, caro, incómodo y hasta peligroso para la vida de los usuarios, se convierta en directo por teléfono para las viviendas a través del acceso a servidores por el mismo hilo telefónico?

Y aunque pudiera incluir otras mil preguntas, termino con esta ¿Quiénes impiden que un artículo como este sea publicado en Granma o Trabajadores, o sea leído o comentado en la televisión cubana por el propio autor o si se quiere discutido por éste con otros panelistas en una eventual mesa redonda?

En fin identifique Ud., estimado lector, la contrarrevolución que tiene paralizada a Cuba.

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Instrucciones básicas para ser (o lucir como) un “buen revolucionario” cubano
Por Juan Carlos Cremata Malberti, director de cine y teatro (CENSURADO)

Según dicta el Diccionario Larousse Ilustrado, publicado por el Instituto del Libro, en sus Ediciones Revolucionarias y en el convulso año de 1968, el vocablo revolucionario, ria: adjetivo y sustantivo. Perteneciente a la Revolución. Y es sinónimo de agitador, faccioso, insurrecto, alborotador, sedicioso, rebelde, revoltoso, turbulento, subversivo, tumultuoso, conjurado, amotinado, levantisco, sublevado e incendiario. Pero también de: innovador, novedoso, creador, modificador, transformador, original, desusado, nuevo, avanzado y adelantado. Habrá hoy que corregirlo.

Porque ahora que la cosa se ha puesto bastante más fea de lo que siempre ha estado, parece que nunca ha sido aclarado, con mayor exactitud, el término entre nos. O cuales son los requisitos, para ser considerado como parte integrante de esta suciedad; perdón - nos traicionó el subconsciente - hemos querido decir sociedad, en constante “progreso, próspera y posible”. Por eso, he aquí, visto el caso, comprobado el hecho, pero sobre todo basándonos en la experiencia acumulada a lo largo de estos amargos años, algunas pautas elementales para corresponder (o aparentar servir, que es incluso aún más substancial, dado el fervor que ha ganado, en estos tiempos, la ausencia de moral y el enmascaramiento) con lo que, simple y llanamente, algunos al presente consideran comportarse como: “un buen revolucionario”

1-En primer lugar, es capital que aunque usted no crea realmente en lo que declame, disimule concurrir, como un paladín acérrimo, en aquello que le manden a pensar, decir o hacer. Por ejemplo: defienda con apego, vehemencia y arrojo, como si fuesen únicamente suyos, los símbolos patrios. Nadie puede ser más nacionalista a su lado. Aunque no entienda mucho aquello de: “en cadenas vivir es vivir, en afrenta y oprobio sumidos”. Y considere una carrera de relevos lo de: “a las armas valientes, corred”. No se olvide que aunque, el himno haya sido usado primariamente para intrépidos patriotas que montaban a caballo, debe ponerse de pie en cuanto escuche sus primeras notas. Primero y antes que cualquiera. Si alguien le ha hecho notar que desafina un poco, cante bajito. Pero si quiere realmente destacarse frente a sus superiores, y demostrar así la fortaleza sumisa o maquiavélica de sus convicciones, utilice al máximo la potencialidad de sus cuerdas vocales, amén del daño que pueda causarle a los oídos de sus semejantes. De ser posible, duerma abrazado a la bandera. Más no se seque con ella. O mándese a hacer un tatuaje en el pecho con el escudo nacional, pues a la espalda, podrá agregar a la mismísima Caridad del Cobre, el Guerrillero Heroico o al Comandante en Jefe.

2-Cite, en toda contingencia posible, referencias a palabras dichas por el histórico máximo líder. No se preocupe si en ello no es exacto. ¡Total! Él habló tanto, durante tantos años, que algo cualquiera de sus extensos discursos, podrá servirle para argumentar diatribas. Muy pocos podrán refutarle si lo que dijo es cierto o no, pues casi nadie recuerda a cabalidad todo lo profusamente discursado. Recuerde que el ser humano sólo retiene en su mente el 20 por ciento de lo escuchado. Y si no puede ser minucioso, improvise, o mejor dicho: invente. Si aspira, incluso, a ser aún más respetado, recurra a frases del sagrado Apóstol. José Martí ha sido usado, reciclado y abusado en miles de campañas, mítines, reuniones, guateques, congresos, y hasta en peleas callejeras, demostrando ser muy efectivo en la conclusión del acto, para cualquiera de las partes y los contendientes. Además, como hace mucho que falleció, nadie podrá reclamarle los derechos de autor, o exigirle aquello de: “donde él dijo digo, digo Diego”

3- Arrímese lo más que pueda a la gente con poder. Adúlelos. Comparta con ellos hasta opiniones contrarias, malos pasos, onomásticos eternos, fiestas aburridas, chistes pesados, pésimas ideas o decisiones retrógradas, arbitrarias y con escasa visión de futuro. Nada de eso le dará garantías de que, en caso de que falle la gestión, alguno pueda tenderle la mano luego; pero mientras estén al mando, disfrutará a plenitud de todos los desvíos de recursos y desmanes asociados con el cargo. Claro, que puede también sufrir bastante, frente a un inesperado “truene” -o destitución del funcionario en jefe - y caer en desgracia al aplicarse la socorrida máxima de que paguen “justos por pecadores”. No se preocupe. Si su superior es socialista en serio, caerá hacia arriba en algún puesto acomodado. Y a lo mejor, si aún le reconoce, le ayudara nuevamente. Si en cambio, la medida es “plan pijama”, lo más aconsejable será agenciarse un buen colchón y marcar temprano en la cola del periódico matutino destinado a los jubilados.

4-Considere a cualquiera que le lleve la contraria, como un “contrarrevolucionario”. Es muy efectivo alzar la voz, maldecir, refunfuñar, poner mala cara, e inclusive, es bastante posible que le aplaudan el empleo déspota y opresivo de algunos golpes o maltratos. Mientras menos razón demuestre, más oportunidades tendrá de ser pronto parte integrante de nuestras aguerridas Brigadas de Acción Rápida. Se le tendrá en cuenta para un eventual Acto de Repudio. Ya cambio de una cajita de comida, o un pulóver diseñado con hermoso lemas contundentes, podrá pasarse todo el santo día gritando y evacuando sus peores más bajos instintos. Pegue lo mismo a un hombre indefenso, o mayor, que a una mujer que se le enfrente. Tenga presente que el que da primero da dos veces. Y escondido en el molote, reparta ramalazos a “trocha y mocha” hasta que crea poder cumplir con la fallada Zafra de los Diez Millones.

5-Utilice siempre al bloqueo y la injerencia imperialista, como los argumentos más eficaces para zanjar disputas. El legendario enemigo del Norte – aunque hoy parezca tendernos la mano – será el mejor aliado para discusiones sin sentido que no lleven a ningún lado. Toda la culpa será eternamente de ellos, aunque hayamos sido nosotros los que hayamos procedido mal en un principio.

6-Guarde cero solidaridades con sus coterráneos. Para sentir penas tendrá usted al resto del universo entero. Los subdesarrollados, porque son más pobres. Los países ricos, en cambio son detestables. Por ambiciosos, mezquinos y encarnar la semilla sempiterna del mal terrenal. A pesar de que exhiban sus buenos productos y parezca haber de todo allá. Tenga por seguro que, al igual que aquí, en esos sitios no hay lo mismo para todo el mundo. No obstante de este lado, carezcamos mucho más de algunas cosas. Pero nos sobra dignidad. Y de eso ellos carecen. Si bien no nos dará a la mesa, la cuadrada, algo más con que aderezarla y completar una adecuada digestión.

7-Castigue con saña el error ajeno, al tiempo que dedíquese a ocultar con minucioso esmero las faltas propias. Alimente la envidia. No solamente en los demás, sino sobre todo en las entrañas de su ser más íntimo. Eso le permitirá, además, cumplir con horas de vigilancia a los vecinos, o a sus compañeros de trabajo más cercanos. Y redactar informes exhaustivos de cada una de las actividades detectadas. A pesar de que con eso ponga en riesgo sus horas de descanso. No deje “títere con cabeza”.Ejercítelo primero con desconocidos. No obstante, sea capaz de denunciar hasta a su madre, si es preciso. Mientras más deshecha deje a su familia, más se le considerará apto para iniciar con bríos la construcción del socialismo. Intente a toda costa preservar su militancia, convertirse en informante, vanagloriarse de fidelista o alardear de “come candela”. La “chivatería” se le premiará, en su debido Acto Conmemorativo, con la entrega del correspondiente diploma, Certificado, Reconocimiento o Medalla al Mérito, que si bien no le servirán para nada en el Mercado Agropecuario (y mucho menos en las Tiendas Recaudadoras de Divisas) adornaran las gavetas, o paredes de su casa, junto a las fotos de esos líderes risueños que parecen ya ser parte de nuestra familia más cercana. Si tiene parientes fuera, trate de denostarlos. No mantenga contacto directo con ellos. Reciba lo que le manden de la manera más encubierta posible. Y aunque habite en una covacha inmunda, no prescinda de graffitear en cualquier muro un VIVA grande, a cualquiera de esos que de todas maneras existen, aunque mucho mejor que usted. Eso puede ser una marca conveniente en el hipotético caso, aún probable, de entrega, reparto o asignación de nuevas viviendas, en edificios multifamiliares con diseños similares y problemas de filtración, entre otros defectos en su construcción sin calidad y apresurada.

8- Aléjese lo más posible de cualquier información en contra. Todo lo que suene a distinto es sospechoso. El diversionismo ideológico (por más que la palabra convide a diversión o a entretenimiento) penetra con fuerza contumaz hasta en las mentalidades mejor preparadas por las Escuelas de Cuadros del Partido. Fíjese si no, en la cantidad de funcionarios recontra-probados, que han dado el batazo a la primera oportunidad y desertaron convirtiéndose en voceros contrarios de lo que antes defendían con fiereza. Catalogue, tilde y etiquete al resto de sus congéneres, colocándolos en grupos perfectamente identificables. Si por azar, no puede rotular a alguno, colóquelo entonces en un monto, o bando, con el epíteto de: desafectos. Aún a riesgo de que ellos puedan tildarle, en cambio de: afectado.

9-No pierda emisión alguna de los noticieros, las mesas redondas y las informaciones oficiales en la prensa escrita. Lea y relea, una vez más, los comentarios internacionales, para afianzar la magna idea de que estamos mejor que en cualquier parte. Y que el futuro pertenece, por entero, a “esto” que estamos construyendo, sin casi cemento, con pocos ladrillos y sin la más mínima idea de lo que se persigue o busca. Allá “arriba” lo tienen todo claro y bien pensado. Sólo siga con estricta disciplina y callada obediencia, el total de sus mandatos, lineamientos, caprichos, normas y orientaciones.

10-No cese de hablar del pasado oneroso y vacío, que existía antes del 59. O del futuro promisorio y esperanzador que se nos avecina, quien sabe si algunos cuantos siglos más tarde y por venir. Bajo ninguna circunstancia, recurra al presente. Pero si se viera obligado a ello, proponga que no es el momento, ni el lugar adecuado. O que el pueblo, a pesar de ser gratuitamente el más culto y educado, no está preparado para resolver un enredado entuerto. Si tiene hambre, aguántese. O tome agua y mátese la sed. Un verdadero rebelde está más que dispuesto por largas caminatas de 62 Km., por marchas enérgicas y viriles de un pueblo combatiente, por períodos especiales en tiempos de paz, por trabajos voluntarios, guardias cederistas, mítines de repudio, actos de reafirmación, asambleas de servicios, guardias obreras, comités de defensa, cuerpos de vigilancia y protección, una eficiente y mordaz Seguridad del Estado y hasta por el mismísimo centinela omnipresente Ministerio del Interior.

11-Si percibe que todos elevan la mano, levántela también. Aunque no haya entendido nada, o hubiese estado pensando en otra cosa. No escatime el uso exacerbado de consignas, congas, estribillos y charangas, hasta quedarse casi ronco. Grite “pin pon fuera, el que no salte es gringo y abajo la gusanera” Por un elemental sentido del ahorro económico, absténgase, actualmente, de lanzar posturas de huevos. No estamos en las mejores etapas de la Industria Avícola. Ya vendrán, de seguro, tiempos mejores en que nuestras abnegadas gallinas pondrán más todavía. Aún así, no dude nunca de la fuerza de sus principios. Aunque sienta que está casi llegando el final. O que lo mucho que ha sufrido, por luchado, no ha servido bastante para casi absolutamente nada. Porque todo está igual o peor que antes. Igual, sonría. Si hay algo que un astuto dirigente sabe hacer, es salir sonriente en una buena foto. Alce su mano como signo inequívoco e imperecedero de victoria. ¿Sobre quién? Eso no importa. Usted ha ganado. Lo demás, ya será historia.

12-Censure, obstruya, limite el paso y no oiga razones. La “penetración” enemiga se cuela por todos lados. Mientras menos inteligencia demuestre, más ocasiones se le darán para ocupar altos cargos, o puestos importantes. Eso, sí, una vez que se posesione en la cima, o cerca de sus aspiraciones, no dude en hacer cualquier cosa por mantenerse en el puesto el mayor tiempo posible. Puede inclusive usar seudónimos en gacetas o publicaciones oficiales (en formato impreso o digital) para denigrar, blasfemar o destruir la carrera y la vida de sus compatriotas. Mientras más rojas, falaces y desvergonzadas sean sus opiniones, más se le tendrá en cuenta en las altas esferas de gobierno para proporcionarle un buen descanso, con toda la familia original, o amantes de turno, en alguna villa del Partido, casa de visita, u hotel “todo incluido” en Cayo Largo o Varadero. No se duerma en los laureles. Después de ese descanso bien ganado, deberá volver con saña a la pelea. Los revolucionarios no se toman vacaciones. Se las agencian y ganan a fuerza de perseguir o anular la vida del resto de todo el mundo.

13-Por último, manifieste todo el tiempo su disposición de dar el paso al frente, echar pá alante, “morder el cordobán”, bailar con la más fea y joder con fiereza al que se enfrente. No olvide encabezar siempre sus misivas colocando debajo de la fecha, el nombre heroico y siempre socorrido del año en curso. Y cerrar antes de la firma con la frase mágica e indispensable que diga: revolucionariamente. Puede inclusive atreverse a agregar un: venceremos. Suele ser efectivo y sugerente.

NOTA DE ADVERTENCIA: Las anteriores recomendaciones tienen fecha de vencimiento. Pues, la denominación y calidad del revolucionario, últimamente, se mueve acorde al antojo, o criterio personal e intransferible, del autócrata, cabecilla o paladín alterno, que sustente a su arbitrio la autoridad. Si está contra él, olvídese de los peces de colores. Será catalogado como disidente, conflictivo, poco confiable o discorde. Y se le presionará con argucia y tino su salida al exilio, o a sobrevivir las bondades del sistema, en apartado silencio y retiro, sin saber siquiera ni usted mismo de su propia existencia. Será una sombra. O no será. Así ha sido, y parece que siempre acontecerá, en este archipiélago rodeado por agua y desbordado por la intolerancia, la insensatez y el cosmos en contra, adverso, ajeno, rival, hostil y refractario. Archívese para la memoria. Y consérvese para la posteridad en que nuestros sucesores se cuestionaran sin dudas, cómo pudimos coexistir o cohabitar de esta manera.

“Con esa fe ciega, obtusa, intolerante e imperecedera en el mañana, seguiremos cosechando aún más triunfos e iluminando y construyendo el alabado por glorioso porvenir”.

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FILOSOFIA PRESENTE
Por Félix Guerra.
Poemas de la sangre cotidiana

¿Dónde había oído antes tus súbitos silencios?
¿Qué Pleistoceno trasiega en tus fragancias?

Presencia eres tú en el marco de la realidad.
Fascinante arte tuyo que no avisa y empuja puerta y se abraza conmigo en la frondosa intimidad.

Pero. Si te alejas y con el espaldar haces señales, memoria intenta sujetar cualquier tabla
de naufragio cabeceando al alcance de la desilusión. Desolación: del sol a la exhumación.

En tus regresos, vea, me traduzco en realista
y optimista. Bufón erótico, ebanista del buen humor. Reinstalo jovialidad en la corte, ejecuto malabares con cebollas, rodajas de melón y salto cuesta abajo por el trapecio de las sábanas.

Juego a tres tapitas, piruetas a bordo del payaso que estrena otra nariz. Cafetera en límites
del aroma. Y no soy fanático de los utensilios, más bien cautivo que sostiene cafeteras ardientes por el mango.

Coloco avíos al pie de tus rodillas. Miro y salgo por las puertas que atraviesas al salir.
Recuerdo como si fuera hoy que te alejas
alerta y con la gracia exhaustiva del venado.

En las despedidas, bajo protesta, me nutro
de aislamientos ideológicos. Sustento solomos literarios y mi escepticismo demacra los espejos.

Fascinas tú con regresos sistémicos.
Cada cierto tiempo. Con otras ordenanzas
de medianoche. Puntualizados durante conversaciones y loquiloquios.

Amar postrado, adorar tu espalda. Besar tu oscuridad. Frotar tus nalgas. Son retornos, no obstante, francamente frugales e inconclusos.

Euforia tu presencia: se corresponde
con mi torpeza de preguntar con delicadeza.

Arte poética me lanza al papel y garabateo estremecidos Ay y alterados Oh. Son experiencias de la práctica de coexistir a tu lado.

Ausencia abre aduanas a la melancolía. Salto dentro de mí y disimulos leyendo prensa escrita o título de alguna obra en tres tomos.

Tu mano en la mía: ardorosa lección de materialismo.

Evocar tus ojos, tensa lectura existencialista y variaciones de pulmón. Aparato neurovegetativo
se adhiere a desilusiones y escudriña territorios donde descubrir señales: disposición de las migas y migrañas del desayuno.

Carta tuya trae el repartidor, mensaje de la conciencia, dedo de pájaro rozando mis costumbres.

Palabra de tu boca, expansión dialéctica,
pregón de reflexiones corporales, optimismo
que confirma: nada más prudente y sustancial que tu silueta en voz de carne.

Tu mirada presente: arte, emanación, sensorialidad, realismo crítico, vean, socialista incluso, perfumado y tangible. Progreso, modernidad.

Voz audible, comprobación de Big bang.
¿Dónde escuché taconear antes tus ingresos
y salidas? ¿Dónde retrocedí para espiar
un tarareo y un pintalabios?

Silencio tuyo, mudez de cielo, mutismo de pared, reencarnadas afonías y. Brusca desaparición
del paisaje donde habitar.

Ausencia derrumba filosofías de los altares.
Reinstala solipsismo en las glándulas del cuello. Heráclito enmudece, deja de trinar y desfallece lejos de mis ríos.

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No.182 (32/año 7). La Habana, 27-diciembre-2015

"Se reconoce a los ciudadanos libertad de palabra y prensa conforme a los fines de la sociedad socialista".
 Art. 53 de la Constitución.

Boletín por un socialismo participativo y democrático.
Artículos, notas, reseñas, publicaciones de interés.
Los autores son los responsables de sus escritos.
Reenvíe este boletín a todos los que estime conveniente.
Se autoriza la reproducción total o parcial en cualquier soporte.
Recopilación de Pedro Campos.
Se agradece críticas, comentarios, sugerencias y opiniones sobre forma/contenido
El boletín SPD se puede encontrar en el sitio www.felixsautie.com y en el blog Primero Cuba

Índice

En la navidad habanera del 2015…

Por Félix Sautié Mederos.  

Un emigrante es un ser humano

Por Orlando Ocaña Díaz 

El desplome del chavismo: causas y lecciones

Dimas Castellanos 

Elecciones en Venezuela y experiencias cubanas

Por Pedro Campos 

El fin o la esperanza

Poemas de la sangre cotidiana, de Félix Guerra

Contenido

En la navidad habanera del 2015…
Por Félix Sautié Mederos. 

Estamos en tiempo de Navidad que es una etapa siempre cercana al final del año, de alegrías, encuentros familiares y entusiasmos por el futuro. La alegría y el ejercicio del entusiasmo aunque sea solo en una época  del año se origina en la expresión de una necesidad humana reconocida en el tiempo y estimulada por la fe de los cristianos por motivo de la conmemoración hace tres milenios, del  nacimiento de un Mesías adelantado de la paz, pletórico de amor y justicia   . Un niño humano-Dios, a quien los poderes fácticos de aquella época intentaron infructuosamente eliminar y no lo pudieron lograr, porque estaba escrito por los profetas que sería sal y luz del mundo en una época oscura y de desdichas, después de que Espartaco había sido derrotado por los poderosos de la época y anegada en sangre su lucha por la libertad de los esclavos y por la justicia para los desposeídos.

Jesús de Nazaret inició una época distinta de posibilidades objetivas y subjetivas para que el amor, la paz y la justicia pudieran  abrirse paso en el mundo. Fue un acontecimiento que dividió la vida sobre la tierra en un antes y un después. En la profundidad de la Historia de la Humanidad, incluso más allá de los sentimientos y realidades de la Fe en Dios, Jesús vino al mundo para todos sin excepción y no es preciso creer en su Misión de Dios Redentor para recibir los influjos y resultados de la Redención en que creemos los cristianos porque realmente fue para todos, incluso para los que se esfuerzan en negarlo tal y como hace años aún recientes sucedió en Cuba. Me refiero a una época ya pasada cuando las expresiones de fe y alegría cristianas se prohibieron incluso con circulares, en las que se prohibían hasta los arbolitos y los belenes de Navidad, tal y como si borrando esos símbolos externos hubieran podido borrar las esperanzas y la historia que ellos simbolizan.

En definitiva no pudieron anularlos porque era ir contra natura y con el tiempo de nuevo Cuba regresó al Estado Laico de respeto a las creencias y religiones que animan la vida de los seres humanos, dejando atrás el estado confesionalmente ateo que en mi criterio lavó las esperanzas tratando de reconducir la vida social por una única dirección que solo nos trajo hastíos y desesperanzas en detrimento incluso de tradiciones tan cubanas como la “Noche Buena” familiar en que los qué éramos familia nos encontrábamos en las casas de los abuelos y padres con alegría y amor más allá de que fuéramos creyentes o no, simplemente porque éramos humanos y familia. Toda esa magia de creatividad alegre que algunos en el tiempo han tratado de comercializar, en sus verdaderas esencias de alegría, amor y paz ha calado profundamente en los sentimientos populares; y más allá de cualquier comercialización pagana que realmente se hace, marcan una época del año propicia para el amor, la paz y el encuentro que es lo más importante que se ha mantenido vigente en el tiempo.

En Cuba poco a poco se ha ido recuperando todo aquello que les describo e incluso los símbolos ayer prohibidos, han ido apareciendo de nuevo en los comercios y lugares públicos como señales y luces de que lo que es justo y humano se resiste a desaparecer por mucho que se le ataque y prohíba. Personalmente no puedo inhibirme de estas consideraciones y pensamientos porque nací en 1938 y he vivido intensamente las dos épocas a que me refiero con sus luces y sombras; y creo firmemente en la misión redentora del Niño-Dios, cuyo nacimiento conmemoramos cada Navidad.

En estas circunstancias, cuando camino por mi Habana abandonada por entre sus ruinas, medias ruinas y suciedades no barridas ni recogidas, sufro por causa de lo que se podría denominar como la “ineptitud urbana manifiesta” que cierra los entendimientos de que La Habana es Maravilla por sobre todo eso y la Capital de todos los cubanos, pero que con sus 496 años habrá de renacer por encima de todas esas desatenciones cada vez más incongruentes y envejecidas, propias de quienes con poder para transformarlas se encuentran detenidos en el tiempo con su más de lo mismo que realmente ya no convence a nadie. Hace algunos días cuando caminaba por la calle Obispo renacida por la obra ingente de la Oficina del Historiador de La Habana que ha luchado sin tregua por salvar a nuestra ciudad; y vi a la Obispo ayer renacida hoy en los inicios de un nueva etapa de desatención propia de los burócratas de siempre pero llena de transeúntes; entonces  se me reflejó el dilema que estamos viviendo en la Habana entre lo viejo y lo nuevo. Confieso que no perdí las esperanzas ni tampoco la fe en que lo nuevo en definitiva se habrá de imponer y La Habana renacerá con su esplendor innato que han tratado de arrancarle la desidia, el abandono y la secularización extrema de la sociedad.

Comprendo que es algo triste y cargado de hastíos mi testimonio sobre la Navidad habanera del 2015, que bien  se puede traducir en una denuncia de lo que no debe ser y se nos impone artificialmente como lo que es. Su causa y origen se asienta en la realidad en que estoy inmerso que no puedo maquillar ni menos aún manipular porque repudio lo que algunos escriben para no buscarse problemas; hacerlo sería indigno e impropio de quien pretenda ser cronista de su época.

¡Feliz Navidad 2015! para todos porque el espíritu y la esperanza que la anima es para todos sin excepción; y en consecuencia en estos momentos no puedo dejar de pensar en mis compatriotas varados en Centro América que pasarán estas navidades en lucha por su esperanza; con los cuales desde mi Rincón de Centro Habana, con mis muy limitadas posibilidades me solidarizo. Así lo pienso y así lo afirmo y lo escribo en esta Crónica de Navidad, con mis respetos para la opinión diferente y sin querer ofender a nadie en particular. De nuevo ¡Feliz Navidad 2015!

Publicado en el periódico Por Esto! de Mérida , Yucatán, México, sección de Opinión, el lunes 21 de diciembre del 2015.
http://www.poresto.net/ver_nota.php?zona=yucatan&idSeccion=22&idTitulo=448146

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Un emigrante es un ser humano
Por Orlando Ocaña Díaz

Es hora ya de que nuestro gobierno trace sus políticas internas sin hacerlas depender de la política que lleva a cabo Estados Unidos y en el caso de la política migratoria no tiene por qué supeditarse a la visión o las exigencias a nivel regional o particular de Washington. Tracemos una política a tono con las leyes internacionales y cumplámosla salga el sol por donde salga y evitaremos los traspiés intencionales de nuestros enemigos y nuestro descrédito como gobierno.

Ello conlleva que también nos atengamos a las leyes internacionales cuando surjan problemas con nuestros naturales que emigran al exterior, despojemos nuestra política migratoria de todo contenido ideológico parcializado. Un emigrante, por la razón que fuere es un emigrante, no un gusano, ni un traidor, ni un desagradecido.

Visualizar el problema desde un marco ideológico ortodoxo solo  desacredita la política gubernamental. ¿Cómo es posible que Cuba en el mismo momento en que la crisis de los emigrantes cubanos  está en su apogeo dona 200 mil dólares a los refugiados palestinos y se desentiende de la problemática de sus coterráneos? ¿Cómo puede explicarse que Cuba mande misiones médicas al fin del mundo y no haya enviado a un grupo de esos profesionales a atender los problemas sanitarios de los cubanos atorados en la frontera de Costa Rica con Nicaragua?

Esto más que un problema político es humanitario, y tales acciones están basadas  en el entendido oficialista de que el cubano cuando emigra pierde sus derechos como ciudadano y solo lo recupera parcialmente cuando puede enviar remesas económicas a Cuba. ¿Eso es humanismo?

De acuerdo a información suministrada por fuentes periodísticas extranjeras, de cada 10 personas varadas en la frontera Costarricense  tres son niños, lo que implica que cerca de 900 niños cubanos, que han gritado cada mañana en el matutino escolar que serán como el Che, sufren el rigor de una política errónea del gobierno cubano. ¿Alguien a esos altos niveles de decisión puede sensibilizarse con esta situación?

Seguimos empeñados en la creencia de que el cubano deja de serlo cuando no piensa como quiere el partido comunista cubano, seguimos empeñados en demostrar que con diversidad de ideas no se logra el socialismo y que a esa nueva sociedad solo se puede llegar esclavizando la opinión personal de la población. Emigrar es un derecho individual  de cada ser humano y hasta que no lo entendamos como tal estaremos errando en política y en nuestra visión de futuro.

Si para el estado isleño es negativo y descalifica a los cubanos que se encuentran en Costa Rica por aspirar a mejorar su condición económica en territorio estadounidense, donde muchos tienen familiares, se está oponiendo a la visión de la mayoría de su pueblo. Para nada incide el hecho de que hayan salido con pasaporte legal y que no deben ser considerados  perseguidos políticos.

SI Marx establecía que la economía en última instancia determinaba, podemos en este caso específico afirmar que la política económica errónea  interna de Cuba en última instancia obliga a que la única tabla de salvación para muchos sea emigrar. Esa decisión es personal, no política, pero condicionada por la política fracasada de nuestro gobierno, en la que entre otras cosas, dado el esquema democrático establecido internamente, poco puede decidir en ello el ciudadano común.

El ciudadano que emigra de la isla ha decidido ser participe y decisor de su futuro sin encomendárselo a ninguna tendencia o partido político.

Es huero seguir insistiendo en que la masa cubana emigra por existir una ley de ajuste. Esa ley solo tiene una intencionalidad política, pero no pone un cuchillo en el pecho al cubano para que emigre, quien empuña el perfilo cortante es el desastre económico en que nos encontramos.

Quienes deben luchar  para que la ley de ajuste se extienda  a todos los pueblos latinoamericanos no somos nosotros, sino aquellos que son discriminados por ella. ¿Por qué ofendernos porque traten con deferencia a los cubanos por la razón que fuere? Hay que tener muy mala leche para pedir que nuestros emigrantes sean tratados tan cruelmente como se trata a los espaldas mojadas.

Lo humanitario es luchar porque los espaldas mojadas sean tratados como a los cubanos cuando arriban a territorio norteamericano.

La exigencia para que el enemigo humanice sus políticas migratorias y el cese definitivo de las prácticas que definen la prepotencia en el tema,  debe comenzar por casa. Seamos humanos nosotros para exigirle humanidad al resto.

No somos los únicos en el mundo con tales problemas y la humanidad no desconoce que una de las principales causas de este fenómeno deriva de las políticas agresivas del capital internacional, que lleva siglos saqueando las  riquezas de nuestros pueblos. Visto así, el bloqueo norteamericano juega un rol principal en el desbande migratorio cubano desde hace cinco décadas, pero nuestros errores internos no dejan de incidir decisivamente también  en ese problema. Toda la culpa no es del totí.

La única respuesta a ello, más en pueblos que han logrado su independencia y soberanía, es actuar con humanidad y desprejuiciadamente, el no hacerlo conlleva que percibamos los fenómenos con  la misma visión imperial, considerando  al ser humano un objeto.

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El desplome del chavismo: causas y lecciones
Dimas Castellanos

Los siglos de injusticia social en América Latina caracterizados por la violencia, las dictaduras y la corrupción administrativa se agudizaron con el fracaso de las disimiles tentativas de solución, entre ellas la del socialismo totalitario cubano. En ese contexto el teniente coronel Hugo Chávez Frías, después de fracasar en su intento de golpe de Estado, en 1998 escaló el poder en Venezuela por la vía electoral y anunció la revolución bolivariana. Diecisiete años después, a pesar del enorme poder acumulado, el chavismo exhibió su agotamiento.

Entre las causas evidentes del agotamiento sobresalen la incapacidad administrativa, el descontrol de la violencia, la represión contra la oposición, los intentos de estatizar la economía, la corrupción galopante y el despilfarro de las riquezas nacionales. Una ojeada retrospectiva al intenso proceso electoral que tuvo lugar entre 1998 y 2015 develan otras causas menos evidentes pero esenciales para comprender el por qué la revolución bolivariana, concebida por Fidel Castro y ejecutada por Chávez, se agotó con Nicolás Maduro.
Ascenso del chavismo

En diciembre de 1998 Hugo Chávez al ganar las elecciones presidenciales con casi el 57% de los votos anunció una "revolución pacífica y democrática". Para proveerla de una base legal promovió un referendo y convocó una asamblea constituyente que remplazó la Carta Magna de 1961. Aunque al referendo celebrado en abril de 1999 solo asistió el 38% de los venezolanos, la mayoría de los asistentes lo respaldó y se redactó una nueva Constitución, que ajustada al propósito declarado por Chávez fue ratificada en referendo con el 72% de los votos. La victoria fue el disparo de arrancada de la revolución bolivariana: la asamblea bicameral se fundió en una sola cámara denominada Asamblea Nacional; el período presidencial se aumentó de cinco a seis años; los poderes públicos se reorganizaron; se estableció la reelección inmediata por un periodo; se aprobó el derecho al voto de los militares activos y el país pasó llamarse República Bolivariana de Venezuela.

En julio de 2000, haciendo uso del derecho de reelección inmediata, Chávez se presentó y fue electo para un mandato de seis años. Entonces solicitó a la Asamblea Nacional poderes especiales para legislar por decreto en materia económica, social y de administración pública. Ante ese hecho los oponentes dieron dos respuestas: el fallido golpe de Estado de abril de 2002 y la promoción de un referendo revocatorio en agosto de 2004, en el que Chávez fue ratificado con el 59,1% de los votos.

En las elecciones regionales y municipales de 2004 sus seguidores ganaron el 58,31% de los votos, se impusieron en 22 de los 24 estados y dominaron más del 80% de las alcaldías. Al igual que en 1999 Chávez utilizó la victoria para convocar otra asamblea constituyente y reformar la Constitución de 1999. Así estableció un mayor control del Estado sobre los medios de comunicación y de producción. En diciembre de 2005 acrecentó el poder acumulado cuando la oposición no participó en los comicios parlamentarios y la Asamblea Nacional quedó totalmente en manos del Movimiento Quinta República, partido político fundado por Chávez en 1997 y disuelto en 2007 para integrarse al Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV).

Equilibrio, declive y fracaso

En diciembre de 2006 Chávez se impuso por tercera vez en las elecciones presidencialescon casi el 63% de los sufragios. Al asumir el mandato en enero de 2007 anunció la construcción del Socialismo del siglo XXI y lanzó el lema "Patria, Socialismo o Muerte”. En la cresta de su triunfal marcha —con un poder acumulado cercano al que Fidel Castro logró en Cuba con la revolución de 1959— convocó otro referendo con el objetivo de reformar la Constitución para establecer la reelección presidencial ilimitada. Enarbolando el antinorteamericanismo durante la campaña proclamó enfáticamente: "el que vote por el Sí está votando por Chávez, el que vote por el No, vota por Bush". Así, en diciembre de 2007 la mayoría votó por el No, según sus palabras por Bush. Sin embargo, el chavismo no aprendió la lección que la derrota encerraba.

En los comicios regionales y municipales de noviembre de 2008 volvió a conquistar la mayoría de los estados y alcaldías con el 52% de los votos, pero la oposición se impuso en varios estados importantes. En un nuevo referendo para eliminar los límites a la reelección de cargos, el Sí obtuvo cerca del 55% de los votos, pero en las elecciones parlamentarias de septiembre de 2010 perdió la mayoría absoluta que le permitía gobernar por decreto. En octubre de 2012, en las cuartas elecciones presidenciales, aunque alcanzó el 55,07 % de los votos contra 44,31% de Henrique Capriles, la oposición demostró su ascenso al acumular 6,5 millones de votos. Y en diciembre de 2012, cuando Chávez convalecía en Cuba, ayudado por una enorme campaña electoral ganó la mayoría de las gobernaciones pero Henrique Capriles se consolidó en el importante Estado de Miranda.

En 2013 el declive tomó cuerpo. La muerte de Hugo Chávez el 5 de marzo precipitó las elecciones que ganó Nicolás Maduro en el mes de abril con el 50,61% de los votos, cinco puntos menos de los obtenidos por Chávez en su última elección presidencial. El 8 de diciembre de 2013, en las elecciones municipales, el chavismo ganó el 76% de las alcaldías, cuatro menos que en 2004. Y el 6 de diciembre de 2015 la revolución bolivariana recibió un golpe mortal al perder abrumadoramente las elecciones parlamentarias.

Cuatro causas esenciales

La imposibilidad en las condiciones contemporánea de emplear el poder adquirido en las urnas como fuente de derecho para imponer una ideología y eternizarse en el poder.

La no observación del tiempo —propiedad universal del movimiento del que la política no escapa— condujo al desaprovechamiento de la oportunidad para emprender los cambios estructurales que el país urgía, pues los pueblos cansados de esperar requieren de soluciones para el ahora, no para el después.

El continuado sufragio en el que los venezolanos aprendieron a usar los mecanismos democráticos institucionalizados. Ello se expresó en la división de los votos entre el 40 y el 60% durante las 20 citas electorales a lo largo de 17 años. Lo que legitimó al chavismo, validó a la oposición y alzó un insalvable obstáculo para desmontar la sociedad civil e imponer un modelo totalitario.

Refiriéndose al maniqueísmo derecha-izquierda y revolución-contrarrevolución, como plantea, Loris Zanatta en "Cuba entre el Atlántico y el Pacífico, pero sin escapatoria": "la pobreza y la desigualdad se redujo tanto en Bolivia como en Colombia, en Ecuador como en Perú, en Brasil como en México por lo que no se ve ninguna relación directa y empírica entre mayor equidad y color ideológico del gobierno de turno". Y agrega que el amplio apoyo de que han disfrutado hasta ahora los regímenes populistas se está desinflando y está creciendo la demanda de democracias normales, sin adjetivos.

Cinco lecciones del fracaso

Los principios ideológicos enarbolados por los partidos políticos tienen que subordinarse a los intereses de la nación. Cuando un partido político se subordina a una ideología y desde ella se somete a la economía y a la sociedad comienza el retroceso social y termina negándose a sí mismo.

Aunque durante el chavismo el país recibió más divisas que en todas las épocas anteriores debido al alto precio del petróleo, no se aprovechó para emprender los cambios estructurales dirigidos a limitar la alta dependencia del crudo y en su lugar se despilfarró para atraer votos y consolidar gobiernos fuera de las fronteras.

Al aceptarse la vía electoral para competir por poder hay que aceptar sus reglas. Ese es el ABC de la democracia. Lo contrario es lo que expresó más o menos Nicolás Maduro en vísperas de las parlamentarias en caso de que perdiera: "Pasaría a gobernar con el pueblo en unión cívico militar", es decir, con la minoría.

El escenario emergido de las elecciones parlamentarias es tan desfavorable al chavismo que, con independencia de las desesperadas maniobras antes de la toma de posesión de la nueva Asamblea, lo único que podrían es conducir al país a una guerra civil, pero eso no revertiría la derrota sufrida, sino que sería su suicidio.

Estas lecciones del fracaso de la revolución bolivarianas son válidas no solo para el chavismo y para la oposición, sino también para los modelos semejantes de la región, especialmente para Cuba, país donde se concibió la revolución bolivariana y el único donde la oposición está impedida de existir legalmente ni se celebran elecciones libres y democráticas. Como las libertades cívicas pueden conducir tanto a tomar el poder como a perderlo, el Gobierno de Cuba solo tiene dos caminos: se democratiza el país o se frenan los cambios iniciados para conservar el poder. El problema radica en que el segundo camino no garantiza la conservación del poder, por tanto los cambios se impondrán. Lo ideal es que ocurran de forma pacífica y eso depende de las autoridades cubanas.

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Elecciones en Venezuela y experiencias cubanas
Por Pedro Campos

El triunfo de la MUD en Venezuela traerá un sin número de implicaciones para Cuba, en dependencia de cómo se desarrollen allí los acontecimientos. Habrá que esperar algún tiempo para poder realizar una valoración integral sobre el tema.  En este escrito trataré algunos fenómenos que llevaron a la derrota del PSUV y su relación con  la experiencia cubana.

Para la dirección madurista, la culpa de su derrota aplastante en las elecciones parlamentarias es  del imperialismo, sus acólitos internos y su guerra económica y mediática. Los cubanos conocemos ese discurso justificativo incapaz de la autocrítica.

El madurismo ha llegado a decir que triunfó la contrarrevolución en unas elecciones donde perdió el PSUV abrumadoramente, por sus propios errores.  Las mayorías populares que votaron  por el cambio democrático, según esas expresiones, serían contrarrevolucionarias, incluidas las fuerzas de izquierda y chavistas que votaron por candidatos de la oposición: mala lectura.

Este enfoque es parte de la filosofía del populismo autoritario tradicional de una “izquierda” que ha visto lo revolucionario, lo socialista en el control centralizado del estado sobre la economía y la política y en el maniqueo conmigo o contra mí, porque la revolución soy yo.

Una visión constructiva de futuro obliga al PSUV, a  la izquierda cubana e internacional a realizar una valoración serena, profunda y dialéctica del triunfo de la MUD en las recién celebradas elecciones parlamentarias en Venezuela que parecen marcar  el fracaso, acaso  anunciado, de la experiencia estatalista del chavismo, desviado de sus corrientes socializantes iniciales.

Para empezar, una derrota tan aplastante no puede achacarse únicamente a la “guerra económica y mediática del imperialismo y la oposición”, la que sin duda ha existido. No podía esperarse respaldo a una política populista de amplio gasto público, restricción de la inversión interna y el sostenimiento de una enorme burocracia a costa de un petróleo que no podía recuperar sus precios, por muchas razones. Gobierno además, autoritario, de sistemático acoso a la oposición y  solidario, con estrechos vínculos y contribuciones al único estado no democrático de la región.

Durante los últimos años  lo que más centraba el interés del gobierno de Maduro era el accionar violento de grupos de extrema derecha, con el que vinculaban a  toda la oposición, fuera de centro, derecha o izquierda, olvidando las causas del fenómeno: la ausencia de políticas efectivas encaminadas a enfrentar el crecimiento de la inseguridad ciudadana, la corrupción gubernamental, la inflación y el desabastecimiento. Esto unido al abandono del rumbo socializante inicial del proceso ya presente en los últimos años de Chávez, alejaba al gobierno de sus bases originales. Todo muy típico del voluntarismo cubano: prestar atención a los efectos, no a las cusas.

Hubo mucha  vocinglería  antimperialista, mucha represión innecesaria y poca política práctica y económica para enfrentar esos problemas. Se dedicó tiempo y recursos a tratar de elevar el precio del petróleo, a la “solidaridad internacional” en busca de amigos y apoyos internacionales, se aumentaron voluntaristamente los salarios de los trabajadores públicos y del sector privado y poco esfuerzo hubo para diversificar la economía y conseguir el concurso y funcionamiento del capital productivo nacional. A falta de producción y liquidez: inflación. ¡Buena asesoría cubana!

Si bien siguieron las misiones y los planes generales centrales de beneficio social a los sectores de menos ingresos a costa del petróleo, con precios sistemáticamente devaluados en el mercado internacional, se priorizó la distribución centralizada de los recursos agenciados por el estado, a costa del funcionamiento de los presupuestos participativos locales y el fomento del trabajo libre, privado o asociado, inicialmente impulsados como ejes del socialismo chavista.

Aquellas modalidades, que muchos vimos con entusiasmo, fueron derivando al enfoque cubano de capitalismo monopolista de estado, nada socialista, donde el papel principal del desarrollo económico no se confiere a la iniciativa privada y social, sino a las empresas asalariadas del estado, se intenta vulnerar y controlar las leyes de la economía, se subestiman y hasta desestiman las formas de producción autogestionarias, privadas o asociadas, mientras que francamente se rechazan las distintas modalidades de capitalismo privado, o se aceptan a regañadientes.

En vez de que el chavismo originalmente democrático, autogestionario y socializante,  influyera sobre el fidelismo autoritario, estatalista asalariado, ocurrió lo contrario y esa es una de las causas del desastre que enfrenta ahora el PSUV. Allá y acá con el “socialismo” se ha barrido el piso.

La historia demostró en todas partes que el  estatalismo asalariado y el control centralizado de los mercados son contrarios al desarrollo sostenible de la economía. Otros gobiernos latinoamericanos que se han sentido solidarios con el gobierno cubano, se cuidaron de no caer en el mismo bache, como son los casos de los gobiernos nicaragüense, ecuatoriano y boliviano.

En Cuba el sistema político autoritario y antidemocrático de control absoluto del Partido Comunista sobre el estado y la sociedad  impiden que la oposición democrática y la izquierda socialista, se organicen, divulguen públicamente sus programas y trabajen por un cambio político desde las estructuras democráticas, como sí ha podido hacer la oposición al PSUV.

Los líderes de la Sierra que capitalizaron el triunfo del 59 jamás han permitido una elección democrática y, con lo que ha pasado en Venezuela, posiblemente concluyan que el sistema democrático nada tiene que ver con sus intereses políticos. Lástima que no aprendan aquella  lección del “campo socialista”: es preferible compartir y hasta perder el poder democráticamente, que perderlo definitivamente por otros medios.

A un año del anuncio del restablecimiento de relaciones con EEUU y a nueve de que Raúl Castro se encargara del gobierno, las mejoras para el pueblo llegan a cuenta gotas y se ven inestables.

Como en Cuba no existen mecanismos democráticos de participación que permitan la manifestación de las fuerzas opositoras y distintas a las del gobierno-partido-estado, se ha ido gestando un movimiento telúrico que podría estallar como volcán, con todas sus consecuencias.

Pero el pueblo no quiere volcán, sino cauces para sus inquietudes. El éxodo sostenido y últimamente aumentado de cubanos es la muestra más evidente del descontento popular.

Pero en el gobierno-partido-estado cubano parecen predominar las fuerzas contrarias a un proceso de democratización que los incluya, por temor a perder todas las palancas del poder. Las últimas declaraciones del oficialista Presidente de la UNEAC patentizan el pavor del poder ante la democratización que viene creciendo desde abajo y la falta de realismos político en las alturas.

Esas fuerzas ciegas y oscuras serán responsables de todo lo negativo que generen.

Es más fácil hacer las cosas  para el bien de todos: un cumplimiento consecuente de los principales acuerdos del VI Congreso del PCC (apertura real al trabajo autónomo, al cooperativismo, a la autonomía empresarial, a la descentralización de los presupuestos, a la inversión extranjera y especialmente a la inversión de los cubanos que están fuera del país),  junto a una clara apertura democrática que elimine la represión por razones políticas y amplíe la libertad de expresión y asociación, potenciarían un ambiente de diálogo  y concordia nacional, un casi inmediato crecimiento de la economía interna con prosperidad para todos los cubanos, un renacer del deseo de vivir en esta tierra para tantos jóvenes que se van y sería crucial para que el Congreso de EEUU empiece a eliminar todas las ataduras pendientes del bloqueo-embargo.

Un cambio en esa dirección inclusiva, democrática, permitiría un aterrizaje suave en la inevitable desestatización y descentralización de la economía y la política, en consecuencia con un principio elemental de la politología: el poder del estado es inversamente proporcional al del pueblo.

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EL FIN O la ESPERANZA
Por Félix Guerra
Poemas de la sangre cotidiana

Ahora conquistamos o somos conquistados.
Ahora ratificamos vida o la terminamos
en las nuestras. Ahora definitivamente poblamos
el paisaje o convertimos
en gran desierto
el Universo.
Ahora construimos o destruimos para siempre. Ahora
damos pan
al sueño
o nos olvidamos
de Panes y
Sueños.
Ahora nos decidimos
por la Historia o borramos todo vestigio de historia. Ahora afirmamos criterios
de lo infinito o finalizamos con todo criterio.

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No.180 (30/año 7). La Habana, 10-diciembre-2015

"Se reconoce a los ciudadanos libertad de palabra y prensa conforme a los fines de la sociedad socialista".
 Art. 53 de la Constitución.

Boletín por un socialismo participativo y democrático.
Artículos, notas, reseñas, publicaciones de interés.
Los autores son los responsables de sus escritos.
Reenvíe este boletín a todos los que estime conveniente.
Se autoriza la reproducción total o parcial en cualquier soporte.
Recopilación de Pedro Campos.
Se agradece críticas, comentarios, sugerencias y opiniones sobre forma/contenido
El boletín SPD se puede encontrar en el sitio www.felixsautie.com y en el blog Primero Cuba

Índice

El adviento 2015 con exclusiones y prohibiciones
Por Félix Sautié Mederos. 

En lugar de ir hacia atrás hay que avanzar en la democratización
Por Pedro Campos  5 de diciembre de 2015

¿Cuál izquierda”?
Por Orlando Ocaña Díaz

FILOSOFIA PRESENTE
Por Félix Guerra

Contenido

El adviento 2015 con exclusiones y prohibiciones
Por Félix Sautié Mederos. 

Por fin ya estamos transitando por el Adviento del 2015. Contradictoriamente con mucho calor no correspondiente con esta época del año en el Hemisferio Norte; pero además lo entorpecen algunas situaciones internas que poco tienen que ver con los cambios y la actualización del Sistema que se proclama al objeto de alcanzar un Socialismo Próspero y Sostenible. Me refiero a que precisamente en esta temporada que debería ser de esperanzas, recuentos y alegrías, se ha regresado nuevamente a medidas de prohibiciones e incluso de exclusiones que parecía que ya no iban a volver; y a los médicos se le ha restituido la práctica de tener que solicitar un permiso de salida para poder viajar al extranjero, dejándolos en un estatus inferior al resto de la ciudadanía que ya no tiene que tramitar ese permiso para viajar libremente.

Testimonio en La Habana, estas situaciones en medio del poco entusiasmo e incluso la poca alegría con que asumen actualmente estas etapas navideñas de paz y alegrías familiares. No se ve el ajetreo ni los preparativos propios de estas épocas, que incluso poco a poco se habían estado recuperando. Todo se desenvuelve en un ambiente existencial de estancamiento y hastío, que es estimulado además por las noticias  referidas a las situaciones que están atravesando varios miles de cubanos que han viajado al exterior a partir de las nuevas posibilidades de hacerlo legalmente; y que se encuentran varados en Costa Rica, en medio de sus intentos de llegar a los Estados Unidos. Quiero decir que comprendo que si bien esta situación muy especial tiene que ver con la denominada Ley de “Ajuste Cubano” de los Estados Unidos, lo que no niego para nada, también considero imprescindible que se busquen adentro las causas internas de los motivos que impulsan a muchos cubanos a emigrar de su propio país. No tan solo hacia Estados Unidos en donde esta ley de marras se lo facilita, porque cubanos emigrados se encuentran en diversos países del mundo en estas épocas ya sea en España, Canadá y en las más disimiles latitudes. Es algo que el más elemental de los análisis lo puede encontrar en cifras concretas, que por demás no se cuentan oficialmente para explicar el galopante decrecimiento poblacional que se está produciendo y que nos calificará como uno de los países más envejecidos de América y del mundo en unos años.

Al calor de estas situaciones se ha planteado también el problema del éxodo de médicos, que realmente es un asunto dañino para el desarrollo de la Salud del pueblo, sin tener en cuenta los que cumplen misiones oficiales en el exterior, ni las causas internas que impulsa que se marchen definitivamente, porque todos los médicos no pueden estar tan faltos de conciencia como para querer emigrar de donde han nacido sin razón alguna de manera festinada, en donde se han formado y se encuentran sus raíces y sus familias. Algo está realmente sucediendo que en mi opinión personal,  no se va a resolver para nada con nuevas prohibiciones y exclusiones onerosas que los ubica en un estado social por debajo de los profesionales que no son médicos y del pueblo en general. Este es un asunto que no se resolverá con palabras grandilocuentes ni con manifiestos de alabanza. Este un asunto que tampoco se puede resolver con prohibiciones onerosas que se asemejan al dicho popular que plantea arreglar la radio cuando se silencia a puñetazos.

Los médicos son personas muy ilustres y abnegadas,  dado su muy humanitaria función y como tal hay que considerarlos y atenderlos, con estímulos y hechos concretos.  En este sentido entiendo que no se puede continuar con las prácticas burocráticas que muchos consideramos erróneas sin que sean cuestionadas con efectividad concreta. Realmente hay que abrir en la sociedad el diálogo y el debate, incluso por sectores así como en general; porque todo no se puede dejar en manos y a la decisión centralizada de las cúpulas de la sociedad sin que exista un procedimiento previo de consulta, análisis y/o retroalimentación.

Tampoco se puede continuar con solo la difusión de las opiniones apologéticas sin tener en cuenta las opiniones diferentes muchas veces  mayoritarias ni incluso la de determinados sectores en caso que les concierna hacerlo, cómo es este sector de la medicina.

El horno no está para panecitos y el hastío es evidente; hay que ir a las bases, ver cómo están viviendo las personas, hurgar en sus sentimientos y anhelos. Proyectar entusiasmo con medidas concretas efectivas crear un clima inclusivo que se aleje de los pesimismos. Elevar la verdadera participación ciudadana. Abrir sin cortapisas las posibilidades de la economía que son muchas, para que los jóvenes puedan acceder  esas  posibilidades de participación y de trabajo, que realmente los entusiasme por el futuro del país. Si ello no se hace, en mi opinión, cada vez más continuaremos bordeando el precipicio y serán más los que se decidan a emigrar. Me refiero a algo que las cúpulas de la sociedad que tienen poder real para los cambios, deben acabar de comprender y tienen que proyectarlo con medidas concretas de posibilidades, sin que la única práctica al uso sean las prohibiciones y las exclusiones. No tenerlo en cuenta y no hacerlo, ya varias veces ha provocado multitudinarias salidas e intentos de salidas, que no deberían continuar manifestándose, porque desangran el país. Cuando  son muchos los que se marchan; por lo general la mayoría de ellos son personas que por su edad se encuentran en los estados fértiles de la vida y de la reproducción, lo que determina una mayor espiral de envejecimiento poblacional.

Así lo pienso y así lo manifiesto con mis respetos por la opinión diferente y sin querer ofender a nadie en particular.

Publicado en el periódico  Por Esto! de Mérida , Yucatán , México, el lunes 7 de diciembre del 2015.
http://www.poresto.net/ver_nota.php?zona=yucatan&idSeccion=22&idTitulo=445118

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En lugar de ir hacia atrás hay que avanzar en la democratización
Por Pedro Campos  5 de diciembre de 2015

Parecía que el gobierno cubano había entrado en una etapa diferente, desde que Raúl Castro había asumido la Presidencia, iniciando un proceso de actualización del modelo de socialismo cubano y llamando a la unidad en la diversidad.

Sin que se hicieran cambios de calado en el modelo, en la Presidencia del menor de los Castro se tomaron algunas medidas que abrieron nuevos espacios de vida a los cubanos (eliminación de la escuela al campo, más apertura al cuentapropismo y el cooperativismo, apertura del turismo a los nacionales, telefonía celular, algo de internet, nueva ley migratoria y otras) y se aprobaron nuevos lineamientos para el Partido que apuntaban a una diversificación de las formas de producción “no estatales”.

Raúl llamó a la gente a participar, a dar sus opiniones, sin importar las discrepancias sobre los lineamientos del VI Congreso.

Y, trascendente, se inició un proceso de normalización de relaciones con EEUU que llegó al restablecimiento de relaciones diplomáticas. EEUU no sería más el enemigo sino el país vecino con el que queríamos colaboración, intercambio y relaciones amistosas.

Sin embargo, ahora, el Presidente de la UNEAC, Unión Nacional de Escritores y Artistas de Cuba, a propósito de una discusión en el ICAIC sobre una obra de teatro  del realizador Carlos Cremata, en la que estaban algunos periodistas y figuras independientes, declara que los espacios de los intelectuales no deben contaminarse con la “contrarrevolución” y  nos recuerda aquel memorable, por excluyente,  discurso de Fidel en 1960 donde se delineaba la política cultural de “la revolución” bajo el slogan “dentro de la revolución todo, fuera de la revolución nada”. Un día antes la dirección del  ICAIC había hecho una declaración en el mismo sentido.

Cuesta trabajo desligar estas declaraciones, de una serie de fenómenos que han venido ocurriendo en el país: el incumplimiento de los acuerdos del VI Congreso, la práctica paralización del proceso de normalización de relaciones con EEUU, con las exigencias de que se elimine la Ley de Ajuste Cubano, el levantamiento de todas las medidas del bloqueo-embargo y la devolución de la  Base de Guantánamo.

Y, últimamente, la crisis de los emigrados cubanos “campo-traviesa” en Centroamérica, creada por el cierre de la frontera nicaragüense para los cubanos en Costa Rica y aderezada con la decisión del Ecuador de pedir visa a los cubanos que desean visitar ese país y la restauración del permiso de salida de Cuba para los profesionales de la medicina.

Es como si se hubiera puesto un freno, a los intentos de reformas del gobierno de Raúl Castro.

Esta situación viene acompañada de eventos significativos en la región latinoamericana; el gobierno peronista aliado de Cristina Fernández perdió las elecciones ante la oposición. Otro importante aliado, el gobierno de Dilma Rousseff en Brasil está bajo fuerte ataque del congreso. Venezuela enfrenta una grave crisis económica por la caída de los precios del petróleo que parece prolongarse y mañana el chavismo enfrenta unas difíciles elecciones parlamentarias, en las que presumiblemente podría perder el voto popular, aunque tampoco está claro si gane el control de la Asamblea Nacional. En Ecuador las aspiraciones de Correa de ser reelecto indefinidamente, no parecen contar con el apoyo mayoritario del pueblo.

Todo indica que ante la crisis que afrontan el ALBA y los gobiernos aliados de la región y su incapacidad para lograr lo que pretendía con la “normalización” de relaciones con EEUU (liberación de mecanismos que permitieran una llegada de dinero fresco y abundante norteamericano para engrosar e invertir en los negocios del estado)  el gobierno cubano empezó a dar marcha atrás, en la creencia de que necesita encerrarse, de nuevo, en la “plaza sitiada” como vía para poder defender el poder de la elite gobernante y preservar su modelo “ socialista”, de carácter estatal asalariado centralizado, en verdad una forma de capitalismo monopolista de estado.

Este camino conduce al aislamiento internacional, a la profundización de la crisis económica interna y al aumento de la represión al pensamiento diferente dentro del país.

El gobierno cubano debería comprender que ya no estamos en 1960, que no existe ninguna URSS ni campo socialista dispuesto a una gran ayuda económica ni una solidaridad internacional incondicional y que el pueblo cubano tampoco es el mismo. El pensamiento diferente al oficial y las ansias de cambios políticos y económicos han crecido y madurado. Aunque caro tenemos internet y telefonía celular con lo cual hay comunicación instantánea con todo el mundo.

Un intento de vuelta al cierre de los años 60-70, puede ser desastroso para el propio gobierno. Si hace tiempo desde la Izquierda Democrática venimos demandando un diálogo nacional amplio, inclusivo y transformaciones democráticas en la política y socializantes en la economía, hoy creemos que ese rumbo hacia atrás es contraproducente y se hace más necesario que nunca la apertura a un proceso de democratización con la anuencia del propio gobierno.

No está de más recordar aquí los dos primeros, de cinco puntos, del llamamiento al fortalecimiento de la Izquierda Democrática, dado a conocer el 13 de marzo pasado.

1-Creación de un ambiente de distensión y concordia que lleve al establecimiento de un Diálogo Nacional inclusivo, al reconocimiento de las libertades fundamentales; a una nueva Constitución fruto de la creación y discusión colectivas y horizontal del pueblo cubano, aprobada luego en referendo; a una nueva ley electoral democrática, y al establecimiento de un estado moderno de derecho con plena transparencia funcional e informativa, bajo control popular,  con autonomías municipales, presupuestos participativos  en los diferentes niveles y el sometimiento a referendo de las leyes que afecten a todos los ciudadanos. En fin la República Democrática humanista y solidaria, con plena justicia social, donde rijan integralmente  los principios consagrados en la Declaración Universal de Derechos Humanos y en la que quepamos todos.

2-Una nueva política económica, que partiendo de la aceptación de todas las formas de producción modernas, estimule preferentemente, con apoyo público y privado, el trabajo libre, de tipo autogestionario, individual o asociado (cuentapropista, cooperativista, mutualista, la cogestión obrera estatal y/o privada, y demás variantes), hacia el empoderamiento ciudadano de sus condiciones de existencia y reproducción, camino a la más amplia socialización de la propiedad y la apropiación de los resultados del trabajo, de manera que todos los ciudadanos disfruten de su propiedad individual o colectiva, sin interferencia de ningún tipo y sin hacer daño a terceros; resuelva los graves problemas de pobreza creciente que afrontan los jubilados, las madres solteras y los discapacitados, así como las demandas de los jóvenes. Particularmente la generalización inmediata de Internet como un derecho inalienable al desarrollo.

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¿Cuál izquierda”?
Por Orlando Ocaña Díaz

He leído varios artículos en las últimas semanas donde  tratan sobre el uso del lenguaje en aras de lograr facilitar la comprensión de nuestras ideas y cuando, pero también cuando se habla del idioma necesariamente tenemos que referirnos a conceptos y a visiones que tenemos de  la realidad que nos circunda.

Por ello para poder entender el artículo de Yasser Farrés Delgado aparecido en Habana Times es necesario acudir o intentar delimitar precisamente los conceptos y el lenguaje.

Según Farrés Delgado, Boaventura de Sousa Santos definió como izquierda el conjunto de teorías y prácticas transformadoras que, a lo largo de los últimos 150 años, resistieron a la expansión del capitalismo y al tipo de relaciones económicas, sociales, políticas y culturales que genera, y que se hicieron con la convicción de la posibilidad de un futuro pos capitalista, de una sociedad alternativa, más justa por estar orientada a la satisfacción de las necesidades reales de los pueblos, y más libre, por estar centrada en la realización de las condiciones del efectivo ejercicio de la libertad. A esa sociedad alternativa generalmente se le llamó socialismo”.

Para concluir que para esta izquierda, cuya teoría y cuya práctica evolucionaron mucho en los últimos 50 años, Cuba es hoy un «problema difícil».

Aquí, para poder comprender lo que se pretende demostrar, sería  más adecuado expresar que esa izquierda que apoya a Cuba con los ojos cerrados no se ha desarrollado mucho, porque ha sido incapaz de percibir que nuestra sociedad ha involucionado y ellos se han quedado detenidos en la época del socialismo soviético. Es una izquierda que en el caso de Cuba no aplica la dialéctica y sigue pensando que nuestra burocracia es la vanguardia revolucionaria de los años iniciales de la revolución.

Pero además, no hay izquierda vieja, sino una izquierda que aún no ha se ha  recuperado del batacazo de la desaparición del campo socialista, razón por lo que se ha dado en llamar “la nueva izquierda” a aquel sector que si ha logrado superarse del desastre sacando conclusiones y nuevas estrategias de los errores cometidos y ha reconocido que sin democracia real y popular es imposible la construcción de una sociedad pos capitalista.
Esa nueva izquierda es obviada por todos, por la derecha, la burocracia  y  la izquierda tradicional. Es como un fantasma, que al decir de Marx, recorre nuestra isla, pero no fantasma por lo invisible sino porque atemoriza con sus propuestas, y que poco a poco gana terreno dentro de la población, al punto que a diez años de iniciar su lucha, la izquierda conservadora cubana, hasta ayer  afiliada con los ojos cerrados a la burocracia, ya hoy comienza a hacer suyas, por ahora tímidamente,  nuestras propuestas.

Se descontrola Sousa Santos en sus afirmaciones, al punto que de la misma forma que el duda acerca de la izquierda cubana, podemos nosotros dudar de sus inclinaciones de izquierda, porque Cuba ni es “una solución sin problemas, ni es un problema sin solución”. Simple y llanamente Cuba es para la izquierda cubana, socialista y democrática,  un país cuyo sistema fallido hay que sustituir y eso es la meta principal del cubano revolucionario; pero como izquierda profunda sabemos, que tales soluciones no son fáciles, porque no han cesado las  intenciones y ambiciones norteamericanas imperialistas sobre nuestra nación y a la vez es difícil lidiar con una burocracia testaruda, con una historia revolucionaria acumulada por su liderazgo. Cuba nunca fue un satélite soviético.

De acuerdo a Sousa Santos declarar a Cuba un “problema difícil” para la izquierda significa aceptar tres ideas:
-  en las presentes condiciones internas, Cuba dejó de ser una solución viable de izquierda;
-  que los problemas que enfrenta, sin ser insuperables, son de difícil solución;
-  que si tales problemas fueran resueltos en los términos de un horizonte socialista, podrá volver a ser un motor de renovación de la izquierda. Será entonces una Cuba distinta, que genere un socialismo diferente del que fracasó en el siglo XX y, de ese modo, contribuya a la urgente renovación de la izquierda. Sin ella, la izquierda nunca entrará en el siglo XXI.

Aceptar que Cuba dejó de ser una solución viable de izquierda puede ser algo que acepte y convenga a nuestra burocracia, pero no a un miembro de la izquierda isleña; que son situaciones de difícil solución es válido, así como considerar tales obstáculos superables, y es por lo que  pretendemos generar un socialismo diferente del que fracasó en el siglo XX y ello está contenido desde hace diez años en nuestra plataforma programática, que muchos  han leído y no quieren reconocer.
Confundir a la burocracia cubana con la izquierda cubana es un subterfugio de baja catadura, un ardid para  desconocer la lucha de clases internas, que en Cuba nunca dejó de existir y que se acentúa cada día que pasa.

Fue la burocracia quien apadrinó los lineamientos y la nueva izquierda cubana quien se ha opuesto desde que salieron por primera vez a la publicidad. Cientos de artículos en los medios alternativos internacionales dan fe de ello, y la desaparecida página “Cuba Debate Socialista” de Kaos en la Red  demuestra esa afirmación.

Luego de usar las declaraciones de Sousa Santos, Yasser Farrés Delgado  se solidariza con él al afirmar que “Cuba definitivamente dejó de ser una solución viable de izquierda”, es decir, que para Farrés, la solución debe venir de la derecha, y quizás sin proponérselo se pone al lado de la burocracia cubana.

Asimismo asume algo que hemos venido reiterando desde hace una década, “que los problemas lejos de ser superados se hacen mayores, y la Isla se aleja cada día más de mostrar cualquier renovación en términos de políticas sociales”, por ello  entendemos y hemos reiterado infinidad de veces que el capitalismo no es solución a nuestro problemas.

Hay que estar muy ciego o desinformado para afirmar que toda la izquierda sigue sin entrar en el siglo XXI, apoyando a gobiernos anclados en un autoritarismo “socialista” del siglo XX , hay en Cuba izquierda e izquierdas, la que sigue el camino de actualización del modelo y apoyo a la burocracia y la que desde hace rato trata de cambiarlo.

Y le sugiero a Farrés Delgado que se documente y vaya a los medios alternativos y allí encontrara mucho más de lo que conoce,  porque no solo se ataca la corrupción consecuencia del  sistema, sino al sistema en su conjunto, pero además se aportan soluciones y programas para hacer de Cuba una nación moderna y democrática.

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FILOSOFIA PRESENTE
Poemas de la sangre cotidiana
Por Félix Guerra

¿Dónde había oído antes tus súbitos silencios?
¿Que Pleistoceno trasiega en tus fragancias?

Presencia eres tú en el marco de la realidad.
Fascinante arte tuyo que no avisa y empuja puerta y se abraza conmigo en la frondosa intimidad.

Pero. Si te alejas y con el espaldar haces señales, memoria intenta sujetar cualquier tabla
de naufragio cabeceando al alcance de la desilusión. Desolación: del sol a la exhumación.

En tus regresos, vea, me traduzco en realista
y optimista. Bufón erótico, ebanista del buen humor. Reinstalo jovialidad en la corte, ejecuto malabares con cebollas, rodajas de melón y salto cuesta abajo por el trapecio de las sábanas.

Juego a tres tapitas, piruetas a bordo del payaso que estrena otra nariz. Cafetera en límites
del aroma. Y no soy fanático de los utensilios, más bien cautivo que sostiene cafeteras ardientes por el mango.

Coloco avíos al pie de tus rodillas. Miro y salgo por las puertas que atraviesas al salir.
Recuerdo como si fuera hoy que te alejas
alerta y con la gracia exhaustiva del venado.

En las despedidas, bajo protesta, me nutro
de aislamientos ideológicos. Sustento solomos literarios y mi escepticismo demacra los espejos.

Fascinas tú con regresos sistémicos.
Cada cierto tiempo. Con otras ordenanzas
de medianoche. Puntualizados durante conversaciones y loquiloquios.

Amar postrado, adorar tu espalda. Besar tu oscuridad. Frotar tus nalgas. Son retornos, no obstante, francamente frugales e inconclusos.

Euforia tu presencia: se corresponde
con mi torpeza de preguntar con delicadeza.

Arte poética me lanza al papel y garabateo estremecidos Ay y alterados Oh. Son experiencias de la práctica de coexistir a tu lado.

Ausencia abre aduanas a la melancolía. Salto dentro de mí y disimulos leyendo prensa escrita o título de alguna obra en tres tomos.

Tu mano en la mía: ardorosa lección de materialismo. 

Evocar tus ojos, tensa lectura existencialista y variaciones de pulmón. Aparato neurovegetativo
se adhiere a desilusiones y escudriña territorios donde descubrir señales: disposición de las migas y migrañas del desayuno.

Carta tuya trae el repartidor, mensaje de la conciencia, dedo de pájaro rozando mis costumbres.

Palabra de tu boca, expansión dialéctica,
pregón de reflexiones corporales, optimismo
que confirma: nada más prudente y sustancial que tu silueta en voz de carne.

Tu mirada presente: arte, emanación, sensorialidad, realismo crítico, vean, socialista incluso, perfumado y tangible. Progreso, modernidad.

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No.179 (29/año 7). La Habana, 06-diciembre-2015

"Se reconoce a los ciudadanos libertad de palabra y prensa conforme a los fines de la sociedad socialista".
 Art. 53 de la Constitución.

Boletín por un socialismo participativo y democrático.
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Los autores son los responsables de sus escritos.
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Recopilación de Pedro Campos.
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Índice

Una tarde con Cristina Hoyos y su sentido de la lucha

Por Félix Sautié Mederos

Posibles implicaciones regionales de la crisis migratoria cubana en Centroamérica
Por Pedro Campos

La indignación de un cineasta ante la "desmesurada censura" en Cuba
Juan Carlos Cremata Malberti

Populismo vs neoliberalismo

Por Orlando Ocaña Díaz

Hablar de la verdad toda  o la historia no servirá para nada.

Por Leonel González Díaz

Temporal e intemporal del Teque

Poemas de la sangre cotidiana de Félix Guerra

Contenido

Una tarde con Cristina Hoyos y su sentido de la lucha

Por Félix Sautié Mederos.

Luchar o dejar de luchar es en mi criterio el dilema  definitorio más importante, que en el movimiento de la vida se nos plantea ante cualquier  proyecto existencial que nos propongamos llevar a cabo cuando se nos interponen ante nosotros las dificultades, las ingratitudes y en general los escollos que nos parecen insalvables. Considero que la decisión favorable o no sobre el sentido de la lucha en esas circunstancias, constituye quizás el dilema más recurrente en la actualidad cubana del momento, en que la desesperanza y el hastío minan las voluntades y promueven el escapismo. En estos días que transcurren vertiginosamente en dirección al fin del año 2015, puedo decir que los que tenemos sentimientos agudizados por nuestro país, estamos sufriendo ante la profunda crisis existencial que vive un grupo de compatriotas nuestros que se encuentran varados en Centro América, imposibilitados de continuar con un viaje de búsqueda de un futuro mejor en otras latitudes.

Sobre eso escribí en mi anterior Crónicas Cubanas publicada en Por Esto! (1) y no voy a extenderme más; pero si quiero reiterar mi solidaridad, mi condena a la injusta situación que están viviendo y mis deseos de que al final en justicia se resuelva su problema porque ellos no han hecho nada malo, ni son delincuentes. Solo son personas que intentan ejercer su derecho humano de establecerse en donde puedan realizarse por ellos mismos. Por su parte,  decidieron no continuar luchando dentro de nuestras fronteras y eso es su derecho, aunque en definitiva a la larga lo mejor sería ejercer aquí el sentido de la lucha que nos demuestran quienes no se amilanan y enfrentan todos los impedimentos que se les interponen por delante. 

En mi crónica publicada en Por Esto! con el título “La Habana 496 y sus circunstancias”, a la que me he referido (1)  fui explícito al respecto y ahora en esta Crónica quiero referirme a las consideraciones y sentimientos que se agolparon en mi conciencia cuando hace algunos días asistí a un encuentro con la bailaora española Cristina Hoyos gran diva del flamenco, que fuera pareja de baile durante muchos años del muy querido por todos los cubanos Antonio Gades cuyos restos reposan para siempre en nuestra tierra por la que él sintió mucho amor y sentimientos.

La oportunidad del encuentro y del diálogo nos la propició la convocatoria que nos proporciona los encuentros periódicos titulados “Jueves de la Embajada”, que mensualmente se realizan en el hermoso Palacio Velasco Sarrá joya de nuestro patrimonio urbanístico habanero, en que se asienta la Embajada española en Cuba que patrocina estos encuentros dedicados a exaltar las realizaciones y logros de los cubanos y españoles que consagran sus vidas a una obra cultural , artística , deportiva, científica  ; y tienen testimonios que legar a los demás, en estímulo a la creación y la vida en general.

Disfrutamos en esa oportunidad de un Jueves de Flamenco en el que confluyeron los sentimientos del quehacer artístico compartido de la música, la poesía y el baile que desde Andalucía se fundió para siempre en las raíces y los ancestros de nuestra identidad nacional mestiza, a partir de sus troncos hispánicos y africanos que determinan nuestra cultura y nuestras sensibilidades humanas. A Cristina Hoyos gran diva española, que profesa un sentimiento y un amor especial por nuestro Archipiélago caribeño que es llave del Golfo de México y Antemural del Nuevo Mundo, por el cual además Antonio Gades suspiró y se quedó para siempre con nosotros,  también la tenemos que  considerar una cubana de sentimientos muy especial. Fue ella quien en esta ocasión nos habló de su vida en un diálogo con el profesor Ahmed Piñeiro Fernández conductor apasionado del programa “La Danza Eterna” que semanalmente se transmite por la Televisión Cubana y destacado profesor del ISA (Universidad de las Artes) y de la Universidad de La Habana.

Cristina Hoyos visitó La Habana en esta ocasión para ser condecorada con el Premio Josefina Méndez (quien en vida fuera también gran diva y una de las 4 Joyas del Ballet Nacional de Cuba), en el marco del 40 Aniversario de su debut en Cuba como primera figura de la compañía de Antonio Gades. Durante este viaje a que me refiero la tarde en que Cristina conversó con quienes asistimos al Jueves del Flamenco, nos habló de su muy humilde origen, de cómo fue su decisión por encima de todas las penurias en que nació viviendo en una casa de vecinos (que en Cuba denominamos solar o ciudadela) desde niña desarrollar su pasión por el baile; y de cómo con su esfuerzo y  tesón personal ayudada por sus padres humildes trabajadores de la España de los años 40 y 50, se hizo lo que hoy es. Cristina Hoyos es una gran artista española que desarrolló su propio estilo de danza que la transforma sobre el escenario en una bailaora que podría confundirse con los ángeles y las diosas mitológicas que nos describen la literatura universal. Es  como si todos estos mitos, leyendas y realidades del espíritu, cobraran vida en la persona de Cristina Hoyos, especialmente en sus gestos, sus brazos y sus manos con movimientos armónicos y excepcionales, quizás únicos. Cristina siempre se ha enfrentado con tesón inigualable a las dificultades de la vida, incluso a un cáncer de mama con el cual luchó y venció porque su decisión fue que no le iba a impedir que siguiera bailando y lo logró gracias a su voluntad y  persistencia. Nos dijo también en aquella tarde memorable, una frase propia de un testimonio que nos legaba, como si percibiera intersubjetivamente que era una necesidad esencial nuestra: “Hay que luchar, yo soy una luchadora”.  Ella según sus propias expresiones nos confesó además que: “Me gusta ser yo…me  propuse siempre bailar cada vez mejor… desarrollar mi propio estilo… y no parecerme a nadie”. En mi opinión lo ha podido alcanzar a plenitud y ha quedado como un referente mundial de la danza eterna y de los sentimientos más profundos. La tarde la completó con su música, poesía y sentimiento el Grupo flamenco cubano “Ecos” junto al marco plástico que nos proporcionó una exposición de excelentes fotos titulada “Rostros del Flamenco” de la destacada fotógrafa Pilar Rubí con un valioso testimonio del Flamenco en Cuba, arte compartido en sentimientos y estética por cubanos y españoles.

Así lo viví, así lo pienso y así lo expreso con mis respetos al pensamiento diferente y sin querer ofender a nadie en particular.   

(1)Ver en Por Esto!, La Habana 496 y sus circunstancias, Publicado en el periódico Por Esto!

de Mérida, Yucatán, México, el lunes 23 de noviembre del 2015.

http://www.poresto.net/ver_nota.php?zona=yucatan&idSeccion=22&idTitulo=442163

Publicado en el periódico  Por Esto! de Mérida, Yucatán , México en la sección de Opinión , el sábado 5 de diciembre del 2015.

http://www.poresto.net/ver_nota.php?zona=yucatan&idSeccion=22&idTitulo=444703

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Posibles implicaciones regionales de la crisis migratoria cubana en Centroamérica
Por Pedro Campos

Los cubanos que deseaban abandonar el país en dirección de EE UU encontraron en la exención de visas del Ecuador la posibilidad de emprender viaje hacia aquel destino por distintas vías, pero fundamentalmente a continente traviesa, vía Colombia, Panamá, Costa Rica, Nicaragua, Honduras, Guatemala y México.

Las recientes decisiones de Nicaragua de cerrar paso a algunos miles de cubanos que venían de Costa Rica y la de Ecuador de exigir visa a los nacionales de la Isla que entraban en su país han creado un conflicto migratorio en la región y han cerrado momentáneamente las puertas de los cubanos que deseaban ir hacia EE UU por esa vía.

¿Cuba, Nicaragua y Ecuador habrán tenido en cuenta las muchas implicaciones regionales de estas decisiones? Veamos algunas.

En Costa Rica, hay cientos de miles de nicaragüenses. En Centroamérica, tradicionalmente, las fronteras no son estrictas para cientos de miles de naturales de esa región que se mueven indistintamente en los márgenes fronterizos.

¿Está consciente Nicaragua de que está potenciando eventuales conflictos migratorios-fronterizos en una región que está viviendo una etapa pacífica entre vecinos, luego de decenios de violencia política? ¿Esta actitud tiene alguna relación con las intenciones nicaragüenses de crear un nuevo canal interoceánico en abierta contraposición al existente en Panamá? ¿Ha pensado cómo afectará la represión violenta de los cubanos el futuro de las relaciones entre ambos países?

¿Busca con esto Cuba la eliminación de la Ley de Ajuste Cubano, desviar la atención de su abigarrada situación interna o una complicación en las relaciones con EE UU?

¿Se ha percatado Ecuador de que su medida complica la vida a miles de cubanos que aspiraban a abandonar Cuba por esa vía, que se ha afectado el suministro de ropas, zapatos, bisuterías y otros productos para miles de cuentapropistas cubanos que viven de ese mercado, que también sufrirán las consecuencias muchos suministradores ecuatorianos? ¿Ha considerado Ecuador las afectaciones a las familias cubanas en ambos países? ¿Ha pensado Ecuador en el futuro de las relaciones entre ambos países al tomar esta medida?

¿Está el Gobierno de Cuba detrás de esas decisiones de Nicaragua y Ecuador, dos de sus aliados en el continente? ¿Están conscientes Nicaragua y Ecuador de lo que esto significa?

Y, por último, ¿Cuba, Nicaragua y Ecuador han tenido en cuenta todas las consecuencias regionales que se puedan derivar de esas acciones y situaciones, incluidas las complicaciones en el Estrecho de Florida, las relaciones entre Cuba y EE UU y otras posibles entre EE UU y esos dos países por coadyuvar a una eventual complicación en la frontera sur de EE UU, de presentarse una estampida de cubanos por mar hacia el norte, que sería considerada una amenaza a la seguridad nacional de EE UU?

¿Busca con esto Cuba la eliminación de la Ley de Ajuste Cubano, desviar la atención de su abigarrada situación interna o una complicación en las relaciones con EE UU que eche por tierra lo avanzado hasta ahora en esa materia, con todas sus consecuencias para la propia Isla y la política interna y externa de EE UU?

¿Existe una expresa intención de complicar las relaciones regionales en vísperas de las elecciones parlamentarias en Venezuela?

Los últimos acontecimientos apuntan a una solución parcial a la presencia actual de cubanos en Costa Rica, pero a una complicación del fenómeno migratorio cubano. A propósito de una reunión entre los Gobiernos de Cuba y EE UU, el primero declaró que EE UU estaba manipulando políticamente la Ley de Ajuste Cubano y EE UU reiteró que no cambiará su política migratoria hacia Cuba. La Habana criticó la ley norteamericana que facilita el otorgamiento de visas a médicos cubanos y Cuba acaba de suspender la libre salida de médicos del país, los que tendrán ahora que obtener un permiso del Ministro de Salud Pública.

Toda política exterior sensata tiene en cuenta no solo los intereses estrechos de grupos políticos en el poder, sino también los de la nación toda y los de los vecinos, sean aliados o no.

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La indignación de un cineasta ante la "desmesurada censura" en Cuba
Juan Carlos Cremata Malberti
Tomado de  BBC Mundo. 4 diciembre 2015

En medio del maremagno indefinido en que vivimos en Cuba, con la crisis de hegemonías, liderazgo y espiritualidad imperante, la esposa de un cineasta y ex viceministro de cultura, nos comentaba alarmada creer estar viviendo uno de los momentos más críticos de la revolución cubana.

Como desde que nacimos hemos escuchado la misma expresión, una y otra vez ante cualquier eventualidad o contingencia vivida, sólo nos dio por pensar que en realidad es también uno de sus instantes más decepcionantes, lóbregos, inciertos y tristes.

Sobre todo por la posición intemperante de quienes no dejan avanzar hacia un diálogo constructivo que contemple la participación de todos los sectores de la sociedad.

Este sábado, luego de muchos intentos por frustrarla o posponerla, finalmente se reunió la Asamblea de Cineastas en su habitual espacio del Centro Cultural Fresa y Chocolate en el céntrico barrio del Vedado.

Se trata de un espacio nuevo en el que los cineastas cubanos intentan promover más libertades en la industria.

La intención era debatir, en foro crítico y abierto, en torno a los contenidos y a la política cultural desplegada por el Ministerio de Cultura de estos tiempos.

Tarde tranquila

El encuentro desencadenó en una posición valiente, franca y desprejuiciada de los artistas que allí se reunieron, frente a los actos de censura más recientes en una discusión profunda y de altura intelectual, analizándolos, no como hechos aislados o anecdóticos, sino como una tendencia cada vez más creciente.

La reunión de cineastas cubanos derivó en un debate sobre la censura.

Muchos artistas e intelectuales estamos preocupados e indignados por la aberración, atonalidad, destiempo y desmesura de la censura.

La tarde transcurrió bastante tranquila a pesar de lo espinoso del tema.

Todas las intervenciones fueron respetuosas. Algunas un poco más subidas de tono que otras, pero en un ambiente de entendimiento general.

Más que todo, primaba en el ambiente la voluntad de encontrar la vía para solucionar los desmanes cometidos y la necesidad de un interlocutor que no fueran solamente los dirigentes de la industria del cine cubano allí presentes.

Norge Espinosa, crítico, poeta y dramaturgo, expresó las condiciones a las que se enfrentaba, específicamente, el teatro cubano de estos tiempos.

El crítico y profesor Gustavo Arcos demandó la presencia de los verdaderos causantes de toda la lamentable situación creada en ese divorcio que parece eterno entre los que dirigen y nosotros: los demás.

Incluso en un desenfreno de encomiable valentía, exigió con nombres y apellidos la presencia en esos debates, de esas personas responsables, a las que calificó de verdaderos "contrarrevolucionarios", con las cuales no se ha podido discutir jamás, pues nunca dan la cara.

La reunión se fue calentando un poco. Todos vimos al Presidente del Instituto Cubano de Cine, ICAIC, salir de la sala de repente y pensamos que era hasta justa y comprensible su evasión, al no estar de acuerdo, dado su cargo y responsabilidad, con lo que se estaba debatiendo.

Disidente

Comenzó un movimiento un poco extraño de entradas y salidas, de personas a las que llamaban de repente hacia otro lado.

Algo raro se movía fuera, hasta que se escuchó a una voz femenina gritar: "Quieren expulsar a una persona de esta reunión y eso es un acto de censura".

Luego supimos que, incluso, se había vigilado, durante todo el tiempo, la entrada al lugar de personas "ajenas" al evento.

Estábamos como rodeados. Como si alguien de nuestro país o nuestro pueblo pudiese darse el lujo de estar exento de todo lo que nos está ocurriendo, cualquiera que sea el entorno.

Miramos a nuestro alrededor y descubrimos, por primera vez, que allí había estado sentado todo el tiempo, tranquilo y sin decir una palabra, Eliecer Ávila, un conocido joven opositor.

Trataban de expulsarlo y alejarlo de cualquier manera de la controversia.

Le exigían a gritos que se fuera. Y él, con una decencia y caballerosidad sin límites, explicaba que como un cubano más, estaba allí con el derecho a interesarse por lo que se estaba debatiendo.

Una periodista independiente salió en su defensa. Otros lo hicimos también a tamaño atropello, mientras uno de los jefes de la industria lo increpaba en nombre de la Revolución.

Y lo conminaba casi a la fuerza a que tenía que retirarse, que aquello era "sólo para cineastas y para revolucionarios".

Vergüenza ajena nos dio comprobar tanto dogmatismo, tanta obcecación, tanta intransigencia en un medio intelectual.

Se había roto el posible diálogo que se había iniciado una hora antes. Pues según ellos, los que determinan sobre nuestras vidas, sólo se pueden conversar entre revolucionarios.

Verdadero revolucionario

En el debate participaba varia gente vinculada al cine en Cuba.
Y como son ellos los que otorgan esa condición, no están dispuestos a escuchar a nadie más.
Eliécer Pérez Ávila es más revolucionario, que muchos de los que se tildan como tal.
Y demostró, además, en esos momentos, ser mucho más civilizado, más inteligente, más cívico, sensato, sensible humano y capaz.

Aquello terminó con la propuesta de redacción de un documento en el que evidencie una protesta ante las pasadas, recientes o futuras censuras.
Pero será raro que quieran después de lo sucedido, siquiera leerla o recibirla.

Ahora se aprovecharán del río revuelto, para dar las espaldas a algo a lo que jamás han dado verdaderamente el frente.

Juan Carlos Cremata es un guionista y director de cine cubano residente en la isla. Entre sus películas se encuentran Nada (2001) y Viva Cuba (2005), cinta que fue merecedora de más de 30 premios, tanto nacionales como internacionales.

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Populismo vs neoliberalismo

Por Orlando Ocaña Díaz

Hay un refrán que afirma que del lobo un pelo y aplico el mismo a la situación que atraviesa actualmente América Latina, donde el populismo asciende como la espuma y con ello no quiero decir que esté del todo mal que determinada izquierda o fuerza progresista en la región se haya inclinado por esa tendencia.

De acuerdo a la visión de Heinz Dieterich en el área de  Latinoamérica existen en la actualidad cuatro vías al poder: el neoliberalismo que es el sendero luminoso de la centroderecha; el "mercado con corazón" (Lula), que es el carril por el cual circulan los vehículos de centroizquierda, que tienen el mecanismo de conducción a la izquierda, pero transitan a la derecha; la clásica guerra de guerrillas que por el cambio en las condiciones objetivas, ha dejado de servir como acceso estratégico a la sociedad pos capitalista y, la cuarta, la lucha bolivariana en Venezuela, Ecuador y Colombia que ha abierto las puertas del futuro para las fuerzas patrióticas de Nuestra América.

En varios análisis sobre la región se ha puesto en el punto de mira del colimador esta situación y me parece que los autores no abordan esta temática en su justo medio, aunque creo que lo censurable está en llamarle socialismo a un proceso que no lo es, porque finalmente su sentido ideológico es  ambiguo e impreciso, pues hasta la denominación es atribuida a derechas progresistas.

Si bien el proceso en Cuba se  caracterizó por una mayor y mejor distribución social de las riquezas, no se  abandonó la posibilidad de un derrotero hacia el capitalismo en ese esquema político,  porque a pesar de que, desde sus inicios, la Revolución asestó un golpe demoledor al capital en nuestro país nacionalizando la pequeña, mediana y gran empresa, nunca eliminó la explotación asalariada, piedra angular de ese sistema.

Es indudable que los procesos políticos de Venezuela, Ecuador. Bolivia,  Argentina y Brasil en el sur del continente, cada uno con sus características propias, han llevado a esos pueblos conquistas que ni siquiera hubieran podido imaginar bajo un esquema neoliberal, indudablemente que esos gobiernos en la última década se han preocupado y logrado una mejor distribución de las riquezas a favor de los sectores más desposeídos, pero ello en modo alguno debe llamársele socialismo del Siglo XXI.

Ello ha sido un paso de avance en relación a cómo vivieron esos países bajo el dominio del neoliberalismo, que en su variante más despiadada contó con el Plan Cóndor, como táctica imperialista para acallar los movimientos progresistas de izquierda en esos países.

Instaurado el populismo en cualquier de sus variantes hay una característica que los identifica a todos, el gran capital se mantiene respirando y actuando de forma reaccionaria, y enojado porque su cuota de ganancia no desaparece, pero se achica. Los gobiernos distribuyen socialmente parte de ella para  desarrollar planes sociales para los más desposeídos que es la mayoría de la población, pero el capital sigue resentido porque no le agrada que haya capital social y el aspira porque nuevamente sea capital particular.

Se estatiza la propiedad, pero no se socializa, lo que hace más fácil la reversibilidad del proceso. Los procesos populistas a los que me refiero logran una participación popular de apoyo a medidas tomadas por esos gobiernos, pero ello no ha implicado un rol decisivo en el proceso de toma de decisiones, que sigue estando circunscrito a una minoría,   a la minoría que asume para sí el poder.

Ello hace, como es el ejemplo cubano, que el proceso, como alertara Fidel Castro en el 2005, haga reversible el proyecto, a pesar de que  las viejas oligarquías han perdido, en mayor o menor grado, el control de los aparatos de Estado, los privilegios y el acceso a recursos que históricamente garantizaban tasas de ganancia y acumulación a través del control del poder político, el monopolio de la violencia del Estado y las prácticas de una corrupción estructural.

Pero la derecha es rencorosa. Lo demostró en el Chile de Allende, en la Honduras de Zelaya, en la Argentina de Cristina, y actualmente se mantiene activa en el Ecuador de Correa, en la Bolivia de Evo y por encima de todos en la Venezuela de Chávez y Maduro. Su actuación emula con las tácticas más crueles de cualquier bajo fondo de este mundo, nunca coopera para consolidar las leyes sociales que beneficien a la población.

La derecha no tiene apellidos, son una gran familia, la puedes ver actuando en América Latina, en África y en Asia y su esencia maléfica contemporánea adquiere niveles a gran escala en los sucesos de Libia, Afganistán, Irak, Siria y otros países de esa región, arriesgando la posibilidad de una funesta Tercera Guerra Mundial. EL que tenga ojos que mire y el que tenga oídos que oiga, porque no es tiempo de ciegos ni sordos.

Entre populismo y neoliberalismo me quedo con el primero, al menos da un respiro, es como una bocanada de oxígeno en un campo de humo o en una inmersión profunda, pero es solo eso, un parche que remienda y no renueva. Aunque como afirman algunos analistas,  con todo y sus diferencias, estos proyectos han debilitado la hegemonía estadounidense desarticulando cadenas económicas de la globalización neoliberal históricamente bajo su control, sobre todo a partir de la redistribución de la renta estatal, nacionalizaciones, la rearticulación de las dinámicas del comercio regional y creación de nuevas empresas del Estado, como en Venezuela, o recuperación de las privatizadas, como en Argentina (1)

En su análisis sobre los procesos latinoamericano López Castellanos indica que contrario a calificar estas transformaciones políticas como revoluciones pasivas, nos vemos precisados a destacar su carácter proactivo, que coadyuva a la edificación de otro tipo de democracia basada en formas de poder popular, concebida como la principal garantía de continuidad de las transformaciones en marcha, lo que explica en gran medida las ofensivas cada vez más desesperadas y violentas por parte de los grupos oligárquicos y el imperialismo.

Se impone que la discusión vaya más allá de la crítica hacia las formas de organización y los mecanismos creados, o la magnificación de errores cometidos por estos gobiernos de izquierda y comprender que está en juego el futuro y la consolidación de los procesos de democratización, la propia estabilidad regional y el fortalecimiento de su integración latinoamericana.

López Castellanos enfatiza que el pensamiento crítico en América Latina y el Caribe tendrá que seguir abriéndose a nuevas concepciones del socialismo y a formas diversas de construcción de poder popular, tomando en cuenta la profunda crisis de las luchas institucionales, partidarias y sectoriales, dentro o fuera del Estado; para no volver a posturas dogmáticas, esquemas rígidos que se pretendan aplicar por igual a realidades nacionales distintas.

Y al respecto insta a  mantener el debate dentro de la izquierda, con un enfoque propositivo y constructivo, de suficiente nivel y de respeto a posiciones críticas que permitan consolidar la ofensiva en la batalla de las ideas frente a una estrategia de recomposición hegemónica del imperialismo y sus asociados locales.

(1)     Nayar López Castellanos. ¿Fin del ciclo progresista o vigencia del ciclo emancipador? www.contrahegemoniaweb.com.ar

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Hablar de la verdad toda  o la historia no servirá para nada.

Nada ni nadie debe ser olvidado. Es difícil enfrentarlo, pero ningún pueblo llegara a la mayoría de edad, ocultándose su propia historia o evadiendo sus desaciertos y errores.  Peor,  no habrá seguridad  de impedir  los mismos obstáculos y tragedias en el futuro, de continuar actuando de esa manera.

Por Leonel González Díaz. Historiador.

Recientemente publiqué unos artículos sobre la historia de Cuba que  algunos  me recriminaron… Es mejor dejar quieto eso,… dicen.

Obviamente no pienso igual. Nada ni nadie debe ser olvidado. Es difícil enfrentarlo, pero ningún pueblo llegara a la mayoría de edad, ocultándole su propia historia, o evadiendo sus desaciertos y errores.  Peor,  no habrá seguridad  de impedir  los mismos obstáculos y tragedias en el futuro de continuar actuando de esa manera. Afirmo que la revolución estaba tan justificada y fue tan necesaria  y, para grandes mayorías, tan positiva en determinado tiempo, que  manipulaciones y omisiones no la fortalecen, la desacreditan.

Y amplio.

En Cuba, a `partir de fines la década del 60,  más de veinte temas  históricos fueron prohibidos para su investigación por el partido. En la Biblioteca Nacional, para preservar materiales que  se pudieran deteriorar, no se admitió  otros investigadores que no fueran los autorizados. Y los materiales sobre la revolución del  53-59 fueron propiedad privada de algunos.

Cada parte escogió al Martí que le convenía. Cuando hoy Ud., le pregunta a sus hijos, en Pre o Universidad, si conoce algunos de estos pensamientos martianos, le miran como  si les preguntaron sobre la teoría de la relatividad…-Si alguien duda tal vez me  pueda decir en qué ciclo clase de historia se les ha citado los mismos.: “No hay fraternidad más temible en las Repúblicas que la de los militares”.  “De hombres que no pueden vivir por si, sino apegados a un caudillo que los favorece, usa y mal usa, no se hacen pueblos respetables y duraderos”.

“Sobre las castas no se han alzado nunca más que naciones destinadas a la esclavitud”. “El dogma que vive de autoridad muere de crítica”.  “Cambiar de dueño no es ser libre”. “Esclavo es todo aquel que trabaja para otro que tiene dominio de él”. “Un pueblo inteligente no puede ser fanático”.  “Las mismas palabras fatigan”. “Es necesario ser prospero para ser bueno”. “Siempre es desgraciar la libertad que la libertad sea un partido”.

Pudiera  poner aquí un asterisco que diga; ver sus obras completas, pero solo quiero terminar citando su idea relativa a que: “Todo poder amplia y prolongadamente ejercido degenera en casta. Con la casta, vienen los intereses, las altas posiciones, los miedos de perderlas, las intrigas para sostenerlas. Las castas se entre buscan y se hombrean unas a otras”.

Y eso no es nada. O tal vez demasiado para aceptarlo. Los primeros 50 años de república, reitero, están agujereados. Para comenzar, la república no fue una sola como en los textos se sugiere. . Hubo una hasta  el fin de la Enmienda Platt y la Constitución del 40 y otra después.

La crisis de la República que dio paso a la Revolución del 53, "tuvo un carácter esencialmente político" y no económico o estructural. Fue  un golpe de estado y no una crisis económica la que llevó a la revolución.  Y eso no lo digo yo,  lo dijo Carlos Rafael Rodríguez. La revolución no solo fue la protagonizada por el ejército rebelde, el directorio no solo atacó palacio, el II Frente no solo comió vacas, la huelga de abril no solo fracasó por lo que se dice, y las armas no solo se le quitaron al enemigo. 

En Cuba hubo una guerra civil entre 60-65, y eso lo dijo Raúl Castro,  no yo. No hubo solo una lucha contra bandidos como dicen algunos. En esa lucha  los errores económicos y el sectarismo  alimentaron más las filas de la oposición  que las medidas económicas positivas de la revolución. Y eso lo dijeron el Che y Fidel, no yo.

Parece, a más de 50 años de la revolución, que todo eso se pasa por alto o nuestros flamantes historiadores oficiales lo ocultan deliberadamente.

Cuando hoy, se entrega un libro formidable como Pasajes de la Guerra Revolucionaria a graduados del pedagógico u universitarios, se está errando. La historia de la revolución toda no está en Pasajes de la Guerra Revolucionaria. Esa es básicamente la experiencia del comandante Che Guevara.  Y a 56 años de esos hechos hay que   conocerla toda, no una parte, por  aleccionadora o bien escrita que este.

Un ejemplo más, las relaciones Cuba-Estados Unidos no fueron  relaciones en que una parte  actuó excelentemente y la otra erróneamente, en todo y todo el tiempo. Eso  de que Estados unidos fue aliado incondicional de Batista hasta el final y se nos opuso sin siquiera  nosotros declarar  el Socialismo,  tampoco es exacto. Se comenzó por alterar la Constitución más avanzada de la época,  determinada prensa  exageró sobre   los norteamericanos. Había que hacer justicia sin duda alguna. Pero  había  que hacer justicia sin violar  procedimientos legales que dieran después a otros,  causa o pretexto para desacreditarnos y confundir a muchos. 

Y ningún país  ofrece sus órganos de seguridad a una determinada tendencia  dentro de la revolución si no va en dirección a esa tendencia. Y en Cuba fue el PSP quien se encargó de la seguridad desde el 1ro de enero.

Los errores económicos serios de la década del 60 son minimizados y se tocan poco, incluso  después de haber sido reconocidos en el 1er Congreso del PCC. Y  después de la caída del campo socialista, el derribo de las avionetas en 1996, fue un error monumental. Como fue un acierto destacado el brindar toda la ayuda posible al vecino  cuando ocurrieron los hechos del Katrina y el 11 de setiembre del 2001.

Resumiendo. El que esto escribe, rechaza el unilateralismo histórico, las simplicidades,  y la continua repetición de apreciaciones no confirmadas por la realidad, o confusiones coyunturales pasadas que, día a día, se repiten a nuestros hijos en los colegios y los medios de información, como por ejemplo, los veinte mil muertos durante la tiranía batistiana- pues ello no forma  revolucionarios verdaderos, ni cultos.

No  hay que  decir todo en la escuela primaria, pero nadie debe salir de la universidad sin saber bastante. No puede haber gente  que sí puede saber y otros  para los que  existan temas tabú. Todos tienen el derecho de contar su visión, aunque esta no sea la acertada. La verdad se hace entre todos porque nadie es dueño de ella. Ni la propaganda, ni la denuncia, ni la medidas activas, operaciones sicológicas, pueden ser sustitutas de la historia verdadera.

No puede haber temas  prohibidos aunque sea licito tener temas priorizados. Y nadie puede auto asignarse,  imponer el papel de padre de todos y tratar un pueblo como niño chiquito.

La verdad es revolucionaria.

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TEMPORAL E INTEMPORAL DEL TEQUE

Para el amigo Argelio Santiesteban, por sus aportes sustanciales.

Por Félix Guerra

TEQUE es secuela dogmática que deriva de cualquier doctrina, religión, política o tendencia de pensamiento. Resulta

suma de sectarismos y deformaciones de las ideas,

adoptadas a contrapelo de dialéctica, historia, razón,

ciencia, verdades en movimiento y desarrollo

de la cultura humana.

Teque, traducido a idioma más universal, equivaldría

a muela, sermón, reprimenda, reconvención o rapapolvo.

También a dalequedale, charlaquecharla, verborrea,

rapapolvo, panfleto, que en la acepción cubana además significa razones y verdades están todas en mi regaño o explicación. Nada que ir a buscar en otra parte. Lo que afirmo,

parrafada o cháchara, es absoluta y no es posible objetar. Otros sinónimos admisibles serían Disco rayado, machaque. Etcétera.

Teque, en la actualidad, ya que de actualizaciones

conversamos, tiene además varios otros significados y raíces, establecidos y enriquecidos por experiencia y semántica existencial de décadas.

Afirmaría, sin orden de jerarquía, que cuatro o cinco

son los responsables históricos más importantes del teque palabrero que inunda tribunas, conclusiones, asambleas, reuniones, congresos y congresillos y además a menudo

la prensa escrita, radial o televisiva.

1, DOGMATISMOS, 2, IGNORANCIAS,

3, FANATISMOS, 4, OPORTUNISMOS,

son, a mi criterio, causas principales en los registros del mensaje que deforma con verdades a priori y absolutismos

uno detrás del otro.

Lo que no descarta otros fundamentos,

en búsqueda para consignar el fenómeno en sus múltiples raíces y repercusiones.

1, Dogmatismos, veamos: fes, credos,

verdades repetidas desde siempre y hasta el cansancio. Repetición de ensalmos trasladados de unas orejas a otras sin reflexión ni espíritu crítico. Dogma puede ser místico, tanto arrebatado como contemplativo. También ascético. O sea, austero y frugal. Aunque también interminable, incontestable e indubitable.

2, Ignorancias: visión unilateral, falta de información, gente con poca escuela y en ocasiones con poca ética. Mucha lengua en vez de páginas leídas.

3 Fanatismos: parcialismo, ceguera, exaltación doctrinaria. (Excesos de convicción crea fanatismos incurables).

4 Oportunismos: temor a perder algo o ser mal enjuiciado, apetencia de autoridad, influencias, cargos o bienes materiales.

Causas adicionales, azarosas y potenciales:

Intolerancia: secuela de todas las enfermedades infantiles, con poco respeto y abundantes sentimientos de sospecha gratuitas hacia el interlocutor. No reinterpreta nunca ni reanaliza o debate. Sus verdades son universales y eternas. Conduce a retorcidas interpretaciones de las más naturales, puras y hermosas de las creencias e ideales humanos.

Enemiguismo: hostilidad intrínseca,

pariente cercano de el otro siempre es malo y en consecuencia yo y nosotros somos siempre buenos. Enemiguísimo rechaza análisis crítico y pensamiento complejo.

Consignismo: se enhebra con repetición

de consignas e insultos seculares. Incluye sentimientos

de plaza sitiada, apelados de forma viciosa, bajo supuesto

de que algunas palabras pueden ayudar al enemigo.

Incluso por supuesto que los silencios igual ayudan

por extensión.

Falta de opinión propia y capacidad crítica: Repeticio-

nes de verdades u opiniones para intentar predominar

a ultranza. Estés o no estés tú mismo convencido de tales retóricas. Es decir,

existe un evidente componente de hipocresía.

Adoctrinamientos: formas intolerantes, apasionadas y extremistas. Necesidad de prevalecer. Estilo de embutir. No

llevar orejas para escuchar ni oídos para oír.

Algunos empresarios del teque pretenden que con cierta dosis de “poesía” rancia o acaramelada, ya

 teque no es teque.

Antídoto del teque mediático, o cualquier otro, es investigación apasionada con base compleja y lógica respaldada

por información crítica. Adicional,

lectura de la gran poesía y literatura universal. Resulta imprescindible evitar lugares comunes y romanticismos baratos y viciosos.

A la casi imposible objetividad, es posible siempre

un grado mayor de acercamiento: mediante amplitud del análisis, debate, mente fría, aunque corazón caliente y contento. Agrega vocabulario amplio o amplísimo, sintaxis ejercitada

en busca del tono y decir correctos, incremento de saberes y ángulos, en especial del tema en cuestión.

Cronista no debe (o no debiera, digo yo) utilizar letras

para halagar ni engatusar. Se expone a desaprobaciones futuras. Aunque ya hoy y desde ayer, satirizan a mandíbula risueña a su costa, los lectores de cualquier latitud y creencias.

Teque es por naturaleza tosco, reduccionista, rutinario,

portador de mentiras y verdades a medias. Mediocre, dependiente, incompetente. No convence a casi nadie o solo a pares de antemano convencidos.

Teque, junto a otras formas de manipulación,

corrompen ideales originarios. Privan de integridades, ternuras  y poesías esenciales.

Ideales y filosofías hermanas de progreso, democracia,

libertad, justicia social e igualdad humana, no riman con panfleto y teque. Textos más hermosos y emancipadores, siempre son refractarios a esas corrupciones.

Criterios asentados en el amor individual y colectivos, difícilmente apelan a facilismos, complacencias y trivialidades.

Teque es género incondicional que apela a la incondicionalidad colectiva.

Finalmente, y sin opciones, construye

un lector repugnado, que concluye por apartar de momento y dejarlo de lado para siempre

POEMAS DE LA SANGRE COTIDIANA. Octubre 31de 2015.

Regla. Ciudad de la Habana. Cuba.

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No.178 (28/año 7). La Habana, 30-noviembre-2015

"Se reconoce a los ciudadanos libertad de palabra y prensa conforme a los fines de la sociedad socialista".
 Art. 53 de la Constitución.

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No solo de pan vive el hombre
Pedro Campos

El éxodo cubano: causas y efectos
Dimas Castellanos.

La Habana 496..., y sus circunstancias
Por Félix Sautié Mederos. 

Contenido

No solo de pan vive el hombre
Pedro Campos

Algunos en los medios oficialistas han señalado que el cubano que invierte miles de dólares en tratar de entrar a EEUU, no lo hace por huir de la pobreza. Y en buena parte tienen razón.

Conozco a varios trabajadores por cuenta propia, entre ellos varios boteros, que se buscan más de 1.000 pesos cubanos diarios (unos 40 CUC), quiénes me han dicho que están ahorrando ese dinero para irse a EEUU, sea por Ecuador, en lancha o cómo puedan.

Es evidente que no son personas que estén en la pobreza. Ellos y sus familias con un promedio de 40 CUC diarios deben alimentarse adecuadamente y tener resuelta la mayoría de sus necesidades básicas.

Pero ellos no se van de Cuba huyéndole a la pobreza material que también es real para muchos, se van huyendo de la falta de libertades, de la falta de democracia, de la asfixia que provoca un sistema que ha generado persecución y envidia sobre aquellos que prosperan individualmente.

Las personas, los seres humanos, tenemos necesidades superiores a los simples instintos animales que también poseemos. Como seres sociales necesitamos más que comer, abrigarnos o hacer el amor. Necesitamos expresar libremente nuestros pensamientos y desplegar nuestras capacidades adquiridas, realizarnos profesionalmente, conocer el mundo y, mientras más conocemos el mundo global en que vivimos, aspiramos a que nuestras comodidades generales estén al nivel de los más desarrollados.

No nos conformamos con menos. No queremos ser un país del Tercer Mundo. No queremos que nos comparen con Haití o con países hambrientos del África.

No es consumismo, como diría un comunista primitivo, vulgar, sino vivir a tono con el desarrollo de la humanidad toda, a tono con las posibilidades reales que pueden brindarnos nuestro trabajo y nuestros conocimientos.

Cuba, por razones históricas, socioeconómicas y geográficas, desde que llegaron los españoles, se fue convirtiendo cada vez más en centro del Nuevo Mundo. Éramos la Llave del Golfo. El corredor del mundo por donde las naciones desarrolladas tendrían que pasar.

Para el siglo XVII, por ser centro de concentración de las flotas españolas que venían de toda América, San Cristóbal de La Habana era la plaza de mayor desarrollo comercial del continente.

Las colonias inglesas del Norte tenían a Cuba como un referente cultural y comercial.

Siempre Cuba estuvo a la vanguardia del pensamiento político en este continente. Los pudientes enviaban sus hijos a estudiar a París, Roma, Madrid o Londres. De las revoluciones burguesas se nutría el pensamiento de nuestros próceres independentistas. El pensamiento jurídico y social tan avanzado como el de Ignacio Agramonte, o tan integral como el de José Martí, no fueron casualidades.

Las Guerras de Independencia contra España no culminaron por casualidad con la intervención de EEUU y el nacimiento de una República liberal en 1902. Además de geográficamente, cultural, política y socialmente, el surgimiento de la República de Cuba estaba asociado a las luchas de independencia de Norte y Sur América, contra Inglaterra y España, pero por sus características socioeconómicas, poblacionales y culturales estaba más cerca del Norte que del Sur del continente.

El Imperio español, luego de perder el resto del continente, se volcó todo contra los independentistas cubanos. Los gobiernos del Sur prometieron gran ayuda y grandes expediciones que nunca vinieron en auxilio de los cubanos, si bien muchos caribeños, centro y suramericanos participaron en nuestras gestas libertadoras.

La independencia de Cuba se nutrió básicamente del Norte. En Tampa, Cayo Hueso, Nueva Jersey y Nueva York, encontró Martí tierra fértil a sus prédicas, recibió la cooperación de los cubanos del Norte, y fue el gobierno del Norte el que acudió a solicitud de los mambises, aunque reconozcamos que eran muchos los intereses detrás de esa intervención.

Entonces era EEUU el paladín mundial de las libertades.

El pensamiento independentista, libertario, social y liberal cubano del siglo XIX fue el gran precursor del pensamiento revolucionario cubano que condujo a la revolución del 30 y a la Constitución del 40, reconocida como una de las más avanzadas en su época.

Las ansias de libertad, democracia y prosperidad siempre estuvieron en el centro del pensamiento político cubano. Y fueron esas ansias las que llevaron a la revolución triunfante de 1959. Desde entonces, del independentismo cubano se sirvieron los gobernantes para librar su enfrentamiento contra "el imperialismo", pero a costa del maniqueísmo, el estatalismo, el absolutismo y la exclusión que han terminado por ir en contra del sentimiento político libertario más auténtico y tradicional del pueblo cubano, forjado en los últimos siglos.

El deseo de expresar y sentir libertad para hacer lo que uno desee, en marcos elementales de convivencia, es una de las razones principales por las cuales la gente se va de Cuba. Las limitaciones estatales para el progreso de negocios fuera del Estado, sean privados o cooperativos, para poder mercar libremente y desarrollar todo el pensamiento creador de los cubanos, está en el centro del continuado y por momentos enorme, éxodo de cubanos hacia EEUU.

Y es cierto, el éxodo en definitiva no tiene tanto causas económicas, como políticas. Quizás, sin percatarse, estos voceros, han dicho una gran verdad.

Simplemente, porque no solo de pan vive el hombre.

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El éxodo cubano: causas y efectos
Dimas Castellanos.

El indetenible éxodo de los cubanos ha devenido en crisis una vez más. Mientras miles de compatriotas se encuentran atascados en la frontera entre Costa Rica y Nicaragua, el Gobierno de Cuba opta por evadir la causa principal.

En los últimos meses miles de cubanos han estado transitando por América Central rumbo a Estados Unidos. El pasado 15 de noviembre las autoridades nicaragüenses les cerraron el paso. El 17 de noviembre el Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba declaró que esos cubanos son "víctimas de la politización del tema migratorio por parte del Gobierno de los Estados Unidos, de la Ley de Ajuste Cubano y, en particular, de la aplicación de la llamada política de 'pies secos-pies mojados'". El 24 de noviembre se reunieron los cancilleres de las naciones que forman el Sistema de Integración Centroamericana para buscar una solución regional a la crisis. Y el 26 de noviembre el Gobierno de Ecuador tomó la decisión de exigir visa a los cubanos a partir del 1 de diciembre.

La emigración humana es un reacomodo geográfico que ocurre cuando las condiciones naturales o sociales de un lugar impiden la satisfacción de las necesidades de los habitantes y/o amenazan sus vidas. Los emigrados marchan del lugar donde las cosas están mal hacia los lugares donde están mejor. Por eso miles y miles de refugiados están arribando a Europa sin que ningún país de esa región tenga una ley de Ajuste.

Como demuestran las estadísticas, a lo largo de su historia Cuba fue un país de inmigrantes. Baste recordar que entre 1910 y 1925 la Isla absorbió la tercera parte de los emigrantes de España hacia América y en 1902 ingresaron 11.986 inmigrantes, mientras que en 1920 la cifra ascendió a 174.221.

El éxodo permanente comenzó en 1959 mediante el desvío de naves marítimas o aéreas, en trenes de aterrizaje de aviones, irrumpiendo abruptamente en sedes diplomáticas y desertando de cualquier misión en el exterior. Primero los cubanos de tez blanca, después de todos los colores, adultos, ancianos, niños y jóvenes. Se trata pues, de un proceso sostenido antes y después del embargo (1961), antes y después de la Ley de Ajuste (1966), antes y después de las tímidas y parciales reformas emprendidas por el gobierno de Raúl Castro (2008), y antes y después del restablecimiento de las relaciones diplomáticas con Estados Unidos (2015). Un éxodo que asumió momentos críticos con la Operación Peter Pan, con las salidas por los puertos de Camarioca y del Mariel y por la Base Naval de Guantánamo.

Su prolongada duración, la diversidad sociológica de los emigrados, el daño causado y la cantidad que acechan la oportunidad para hacerlo, constituyen razones suficientes para dejar atrás las infructuosas evasiones y enfrentar de una vez las verdaderas causas, entre otras: la insuficiencia de los salarios, la prohibición de ser empresarios en su propio país y de contratarse directamente a empresas extranjeras, el pésimo estado del transporte, la insostenible situación de la vivienda, las múltiples trabas a los productores del campo y la ausencia de derechos cívicos, políticos y económicos.

Desde 1959 el Gobierno estableció mecanismos para el control de los cubanos que decidían marcharse. En 1961, tras el exilio de varios miembros del Gobierno y del Movimiento 26 de julio —entre ellos el presidente Manuel Urrutia— se implantó el famoso "permiso de salida" y se reguló el tiempo de estancia que los cubanos podían permanecer en el exterior. En ese mismo año se promulgó la Ley 989 que reglamentó "las medidas a tomar sobre los muebles o inmuebles, o de cualquier otra clase de valor, etc., a quienes abandonan con imperdonable desdén el territorio nacional". De forma paralela, se tildó a los oponentes de traidores a la patria y a la nación, de escorias, antisociales, y se utilizó la emigración para lanzar fuera a los descontentos. Todavía hoy, las autoridades no aceptan que ningún cubano, a pesar del alto nivel de instrucción adquirido, pueda tener una idea diferente en materia política, económica o cultural.

Por Camarioca, entre los 2.979 que salieron en barcos y los que salieron hasta abril de 1973 por vía aérea, se fueron 260.000 cubanos. Por el puerto de Mariel en 1980, abandonaron el país 125.000. Por la Base Naval de Guantánamo en 1994 salieron aproximadamente otros 33.000. Durante esas tres oleadas masivas ocurrió un número indeterminado de tragedias. Baste mencionar el caso del Remolcador 13 de Marzo, que el 13 de julio de 1994, con 72 personas a bordo y a siete millas de la bahía de La Habana, fue embestido y hundido por otros remolcadores, con un saldo de 41 muertos, entre ellos diez menores de edad.

Lo anterior es una prueba irrebatible de que, con independencia de cualquier factor externo, la causa fundamental radica en la inviabilidad del modelo económico y la falta de libertades ciudadanas, por lo cual, ninguna de las medidas dictadas desde 1959 a hoy ha podido detener el flujo permanente de cubanos hacia otras partes del mundo. Ese cuadro ha hecho de la diáspora un proceso sostenido en el tiempo por cuantas vías ha concebido la imaginación y desesperación de los cubanos.

Además de la pérdida de vidas humanas, de las separaciones familiares y de las múltiples tragedias registradas, dos de los efectos colaterales del éxodo permanente son: 1- El decrecimiento y envejecimiento de la población al ritmo de los países desarrollados pero sin economía para su sostenimiento; y 2- la descapitalización de profesionales (graduados universitarios, técnicos medios y obreros calificados) que ha sido una de las ventajas comparativas de Cuba con relación al resto de los países de la región. Entre 1931 y 1940 emigraron a Estados Unidos 9.571 cubanos; entre 1941 y 1950, 26.313 y entre 1961 y 1970, 208.536. Según el Censo de Población de ese país, en el año 2010 había 1.213.418 cubanos residentes en la Florida, lo que representa un incremento del 45,6% respecto a los datos del Censo del año 2000.

La solución de la crisis migratoria es imposible sin la solución de la crisis estructural en que estamos inmersos, para lo cual se requiere de una fuerte dosis de voluntad política, hasta ahora ausente.

Las múltiples medidas tomadas por el Gobierno de Cuba desde 1959; la solución regional que pueda brindar el Sistema de Integración Centroamericana sobre los cubanos estancados entre Costa Rica y Nicaragua; la decisión de Ecuador de exigir visa a los cubanos para detener el flujo migratorio; y las acusaciones contra Estados Unidos; apuntan contra los efectos pero siguen en falta las medidas sobre las causas, que son internas y estructurales, por lo cual el éxodo ha continuado y continuará su ritmo.

El cierre de la salida por Ecuador, una de las medidas sobre los efectos, se reflejará en salidas ilegales por cualquier otra vía, incluyendo el regreso a las frágiles embarcaciones marítimas. La única solución es atacar las causas y esto implica desmontar el modelo que genera el éxodo masivo y permanente.

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La Habana 496..., y sus circunstancias
Por Félix Sautié Mederos. 

La Habana acaba de cumplir 496 años y como  habanero de pura cepa que pretende ser un cronista de su época con sensibilidad patriótica e incluso mística, no podía pasarlo por alto, lamentando además lo poco que se hace para restaurarla con la excepción de la Oficina del Historiador de la Ciudad que lucha sin descanso por su restauración pasando por encima de dificultades, bloqueos e ingratitudes; y que actúa según ha expresado además textualmente Eusebio Leal en su discurso a propósito del 496 aniversario de San Cristóbal de La Habana, a partir de la concepción de que: “el único camino para nosotros y para nuestros conciudadanos es  contribuir, de una manera eficaz, a salvar nuestra ciudad”.

En estas circunstancias, para apreciar  objetivamente la realidad habanera en que recibimos este 496 aniversario solo habría que caminar un poco por sus barrios, calles, avenidas y edificaciones. La situación que presentan contrasta con lo que al respecto se ha hecho por ejemplo con otras villas como Camagüey y Trinidad también cargadas de historia, e incluso también en medio del Bloqueo y de las muchas dificultades que afrontamos en la Cuba actual.
Confieso que mi crónica de esta semana al respecto  no va a ser más extensa, porque, en definitiva me referiré a cuestiones que se repiten y se repiten en estos momentos, pero que  no por ello se deben dejar de mencionarlas de nuevo para crear conciencia de lo que deberíamos cambiar y superar definitivamente para que La Habana y el país puedan proyectarse hacia un futuro de paz, próspero y realmente sustentable.  Es pues, lo que puedo hacer en mis muy limitadas posibilidades, más aún porque mientras que arribamos a este nuevo aniversario que significa que La Habana es una las ciudades más antiguas del Nuevo Mundo, las mismas personas de siempre continúan con sus mismos discursos de siempre, ahora proyectados  hacia el futuro de cambios que se nos anuncia en reuniones, asambleas y congresos, expresándolo  con palabras cargadas del más de lo mismo de siempre que causa desesperanza y hastío, cuando además como si todo ello fuera poco, miles de cubanos atraviesan muy serias dificultades en Centro América en su viaje en busca de las oportunidades que no encuentran por aquí. ¡Toda una contradicción!, pues coincidentemente con esta conmemoración histórica es que explota esta crisis de cubanos en Centro America que quieren irse de manera definitiva para lo cual son enteramente libres de hecho y de derecho.

Me estoy refiriendo a un todo que me entristece; pero que a la vez me hace solidarizarme con mis compatriotas en dificultades y que también me hace repudiar con todas las fuerzas que aún me quedan al silencio culpable de quienes no se atreven a mencionar lo que les está sucediendo a nuestros compatriotas o incluso lo hacen a destiempo a partir de esquemas preestablecidos que no tienen en cuenta los verdaderos intereses y sentimientos de las personas implicadas en estos hechos.  Son cubanos en situaciones muy difíciles varados en las fronteras de Centro América, quienes por demás en mi criterio,  no han hecho nada malo que no sea buscar un futuro mejor en el exterior de nuestro país, en donde no lo pueden alcanzar y se sienten cercados por el más de lo mismo que les augura más desesperanzas.

El más elemental humanismo exige además de información en tiempo real y de  solidaridad efectiva, que en nuestro país se analicen sus causas internas y externas, no solo las externas tal y como algunos lo hacen en este problema refiriéndose solo a la denominada ley estadounidense de Ajuste Cubano que forma parte de las causas, pero que no lo es todo porque por algo más es que quieren irse. Estamos ante un problema que no es nuevo ni mucho menos y debemos efectuar estos análisis a que me refiero sin cortapisas ni criterios pre establecidos vengan de donde vengan,  buscando todas las causas verdaderas sin exclusiones de ninguna índole para encontrar el por qué se quieren marchar a toda costa y buscarle soluciones. Todo ello lo considero imprescindible, además de apoyarlos ante una situación creada por motivo de una decisión que puede que no sea la mejor, porque lo mejor en mi criterio sería quedarse en el país en que nacimos y luchar para que las cosas cambien y mejoren; pero ahora realmente ante los hechos consumados, hay que ayudarlos a salir del estancamiento en que se encuentran porque son ante todo seres humanos en situaciones muy difíciles.

El servicio es a las personas y no a las ideas como nos planteó abiertamente Francisco durante su viaje a Cuba; y las ideas no deben llevarnos a abandonar a las personas que están en momentos tan difíciles. Así lo veo y así lo expreso, aunque haya a quien no le guste que se digan las verdades tal como son.  No decirlas y no reconocerlo es verdaderamente lo contrarrevolucionario, aunque se protagonice como lo revolucionario por quienes están detenidos en el tiempo y quieren detener a los demás. 

Así lo pienso y así lo expreso con toda la franqueza que me es posible, con mis respetos por la opinión diferente y sin querer ofender a nadie en particular.

Publicado en el periódico Por Esto! de Mérida, Yucatán, México, el lunes 23 de noviembre del 2015.
http://www.poresto.net/ver_nota.php?zona=yucatan&idSeccion=22&idTitulo=442163

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No.175 (25/año 7). La Habana, 14-noviembre-2015

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Índice

Diversidad no es división

Por Pedro Campos 

Espacio Laical insiste en el diálogo.

Por Félix Sautié Mederos.  

Politólogos piden debate sobre reformas y socialismo en Cuba

Especialistas alertan sobre la necesidad de llevar de la mano cambios económicos en Cuba y políticas afirmativas hacia los sectores en desventaja.

IPS 

Nuestros comunistas de antaño

Por Yusimí Rodríguez

Contenido

Diversidad no es división

Por Pedro Campos

Mucho se quejan los cubanos de que  existen muchas ¨divisiones¨ en todo el espectro político de la nación. Y esto es válido, tanto para dentro como para fuera de Cuba.

¨El Exilio está ampliamente dividido, la oposición interna ni qué decir, la izquierda está enferma de sectarismo y hasta en el antiguo monolítico partido-gobierno-estado se aprecian por lo menos dos tendencias, los que quieren ir pasito a pasito y los que ni un pasito quieren¨, aprecian no pocos analistas políticos.

Unos a otros nos etiquetamos  de izquierda, de centro, de derecha y dentro de esas etiquetas las ¨casitas¨ proliferan. No nos damos cuenta: estamos llegando a la hora de Cuba, donde las etiquetas sobran. Hay que parafrasear al  Maestro: dígase cubano, y se han dicho todos los derechos.

Sin embargo, a mi modo de ver, más que división en todo eso lo que hay es diversidad. Y la diversidad  si se la mira positivamente, más que una desgracia, es una garantía para el desarrollo en todos los órdenes, si somos capaces de armonizarla en lugar de convertirla en fuente de enfrentamientos; si se busca el respeto a las minorías antes que la imposición de las mayorías. Las minorías aplastadas siempre serán fuentes de conflicto.

En este camino, por el seguidismo y caudillismo tradicionales  que nos vienen de la incultura política española, por superar plenamente en la modernidad y que tanto daño nos hicieron en las luchas por la independencia y la democracia en los siglos XIX y  XX, hoy aparecen de nuevo personas, en todo el espectro político, con ánimos similares, que pretenden una única verdad: la suya y buscan controlar la diversidad. Lógicamente, tales concitan el rechazo de muchos cubanos.

No es un crítica a nadie en particular, es un llamado a acabar de entender que la democracia, el poder del pueblo, si se intenta dirigir por un centro único, por un personaje, sea comunista, socialista, socialdemócrata, socialcristiano, liberal, nacionalista  o de otro tipo, no es más que un ropaje para nuevas formas dictatoriales.

¡Ay democracia!, tan querida y tan mal tratada.

El arte en política radica en la capacidad de armonizar las diferentes visiones y acciones hacia los fines que se comparten. Maniobrar para imponer un modo particular y único de ver y hacer las cosas, más bien es una diablura.

Y la nación cubana, esa que conformamos los del archipiélago y la diáspora, estamos abocados a vivir importantes cambios como consecuencia del fracaso económico político y social del ¨socialismo estatal¨. Un oxímoron  que se ha querido imponer a la sociedad como camisa de fuerza, en violación de todas las leyes propias del desarrollo de la humanidad. Algo simplemente antinatural.

En este sentido llama la atención que el Presidente Raúl Castro, el VI Congreso del PCC, sus lineamientos y lo políticos más allegados a él, apenas mencionen la palabra socialismo.

Hoy, en el seno mismo del oficialismo ya  nadie puede acallar las voces que demandan transformaciones de calado en la constitución, la ley electoral, la estructura de propiedad, las regulaciones económicas, migratorias y de todo tipo.

Se aprecia en la propia televisión estatal, donde  una multiplicidad de programas que parecen escapársele por debajo a la mesa cuadrada que llaman redonda, abordan sin ambages la necesidad de afrontar sin más dilación los múltiples cambios que demanda la realidad cubana.

El PCC asume ya esas voces en su próximo Congreso o su reducción a la burocracia más comprometida será cuestión de tiempo.

Simple: el desarrollo de las fuerzas productivas cubanas, especialmente de la más importante, la fuerza de trabajo, unido al avance de la cultura sobre las nuevas tecnologías y el conocimiento que las mismas generan, ya no caben en el estrecho marco de las relaciones de propiedad y distribución de la obsoleta y fracasada empresa estatal asalariada, dizque socialista, que se defiende como eje central de la economía, por el gobierno-partido-estado.

La realidad demanda que la economía, la propiedad, sean socializadas (no estatalizadas), que cada vez la propiedad y los resultados del trabajo estén más repartidos y eso solo es posible por medio de una economía desestatizada, plural, democrática, donde haya plena libertad para mercar, invertir, hacer asociaciones, importar y exportar y garantías para la inversión y la fuerza de trabajo, donde el trabajo libre individual o asociado encuentre libertades y apoyo para desarrollarse.

Y las fuerzas políticas  que quieran formar parte de la oleada democratizadora que avanza casi invisible por debajo del manto burocrático que impide su apreciación a simple vista, deberán entender la multiplicidad de formas de pensamiento como diversidad en armonía y no como división en enfrentamientos y actuar en consecuencia.

Y esto es válido para el partido en el gobierno, que tendrá que dejar de ser único, porque único y mentira es lo mismo,  y para todos aquellos que aspiran a jugar algún papel político en la Nueva Cuba democrática, plural y más socializada que inevitablemente saldrá del actual desbarajuste.

Acabemos los cubanos, todos, los de allá y los de acá de aceptar nuestra diversidad, de tolerar nuestras diferencias, de perdonar nuestras culpas aceptadas y de seguir vinculando el futuro del pueblo cubano a las políticas  de otros estados.

Lo lograremos si somos capaces de reunificar la nación y poner por encima de todo interés estrecho el convertir a nuestro país en un emporio de felicidad, armonizando la diversidad, con todos y para el bien de todos, como expresó el Apóstol y como reza en la constitución aún vigente.

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Espacio Laical insiste en el diálogo.

Por Félix Sautié Mederos. 

Cuando se produjeron cambios sustanciales en la dirección de la Revista Católica “Espacio Laical”  del Arzobispado de La Habana, tras la renuncia de quienes eran sus editores principales en aquellos momentos de mediados del 2014 (1) habiendo sucedido también la partida física para la Casa del Padre de quien fuera quizás su animador principal Monseñor Carlos Manuel de Céspedes, (para muchos de sus amigos de siempre y de quienes fuimos sus condiscípulos en las décadas de los 40 y 50 cariñosamente “Carlitos”) , confieso con espíritu autocrítico que entonces me asaltaron muchas dudas sobre el futuro  que se abría en lo concerniente al espíritu de diálogo y de encuentro que desde sus inicios ha tenido la Revista Espacio Laical.

Debo aclarar que planteo esta afirmación a que me refiero con conocimiento causa, porque a Espacios Laical incluso desde cuando solo se denominaba Espacios y la dirigían Eduardo Mesa en sus inicios y posteriormente Andrés Rodríguez la he seguido con especial atención siempre en sus avatares y esfuerzos; pero en la actualidad en que escribo la presente crónica, quiero reconocer que con el paso del tiempo me ha sucedido que aquellas dudas del 2014 contrariamente a mis consideraciones y a las de otros amigos de la Nueva Izquierda cubana que en aquellos momentos de cambio crucial también se manifestaron (2), poco a poco se han ido disipado positivamente (3); lo cual me regocija  mucho  porque los espacios de diálogo abiertos y respetuosos no abundan en Cuba y los que han estado surgiendo en los últimos años tanto en los ámbitos religiosos especialmente de la Iglesia Católica como laicos, han tenido que hacerlo a contracorriente afrontando múltiples dificultades y enfrentamientos extemporáneos con los poderes establecidos que son por su naturaleza centralizadora y autoritaria excluyentes de todo lo que no se les subordine sin condición alguna.

Varios han sido los encuentros y diálogos que la Revista ha organizado en su nueva etapa bajo la dirección de Gustavo Andújar y Jorge Domingo Cuadriello  sin que por ello yo pueda menospreciar la etapa del pbro. Yovani  Carvajal como director y de los editores renunciantes a que me refiero Roberto Veiga y Lenier González Mederos; estos últimos en la actualidad al frente del nuevo  emprendimiento de diálogo que se ha dado en denominar Cuba Posible, al cual en su momento hube de darle mi bienvenida en  una crónica que publiqué al respecto (4)  .

Debo decir entonces, que hoy en mi criterio de participante activo y para mi satisfacción personal profunda se ha continuado dialogando en Espacio Laical,como ha sido su práctica de siempre con la mayor amplitud y posibilidades de expresión del pensamiento propio en medio de una diversidad respetuosa y ampliamente participativa. Esto es algo muy importante en la Cuba contemporánea porque el pensamiento necesita angustiosamente liberarse de las ataduras y prejuicios que durante años lo han lastrado.

Quiero ser lo más preciso y prolijo posible con etapas, nombres y fechas porque los esfuerzos de Espacios Laical responden a una voluntad sostenida en el tiempo de abrir las posibilidades de diálogo y participación para que en medio de tanto más de lo mismo, el pensamiento cubano no muera por causa del seguidismo, el oportunismo y la centralización autoritaria que durante muchos años lo han intentado de ahogar y detenerlo en el tiempo. En mi criterio muy personal esto último ha sucedido, mediante una impronta implícita que limita a la libre expresión del pensamiento tal y como se manifiestan en los ámbitos oficiales quienes con empecinamiento repiten y repiten las mismas cosas sobre la falta de sentido de pertenencia, la indisciplina social que solo achacan al pueblo y las palabras mágicas de que es necesario tener mayor productividad y aumentar la producción como si con eso solo se lograra por la voluntad de quienes expresan tales buenos propósitos sin que se adopten otras medidas esenciales de participación y estímulos, que verdaderamente posibiliten una mejor vida para la población trabajadora y de a pie por tan solo mencionar algunas de las capas o estratos más vulnerables de la sociedad. 

Así fue que en el último encuentro de diálogo convocado por la Revista Espacio Laical en el que participé hace algunos días e incluso intervine personalmente con mis criterios al respecto del tema convocado con el título “La educación en Cuba Reflexión en el nuevo Siglo” se produjo una sentida y amplia participación de quienes allí asistimos como resultado de la exposición profunda y bien fundamentada de los ponentes de un panel integrado por los experimentados especialistas  Berta Álvarez, Mayra Tejuca, Jorge Suárez y Leonor Amaro quien fungió como moderadora del diálogo. Los temas fueron de gran interés porque se refirieron a muy importantes aspectos conceptuales e históricos del desenvolvimiento de los procesos educativos cubanos desde los albores de nuestra sociedad hasta el presente; en mi opinión los ponente expusieron sus temas con una expresión muy propia de su probada experiencia sin que estuvieran atados a condicionamientos previos que no fueran los de la verdad conceptual e histórica de un tema tan sensible para nuestra sociedad. Del contenido que fue muy amplio y profundo sin que me sea posible reseñarlo en un espacio tan breve como el que cuento para Crónicas Cubanas, saqué algunas importantes consideraciones a las que incluso me referí en mi intervención y que resumo: tales como que en Cuba se ha producido una profunda Revolución educativa y cultural que con el paso del tiempo se ha ido desgastando, la que reclama de cambios y medidas de fondo que nos permitan actualizarla y corregir las desviaciones y errores en que se ha incurrido con los años por causa de voluntarismos, esquematismos e inmovilismos que han sido impuestos en sus conceptos básicos sin tener en cuenta los legítimos intereses de las familias y las personas en sus derechos  a decidir la educación que quieren para sus hijos conforme a sus costumbres, tradiciones e incluso ideas religiosas. Por otra parte como resultado de la exposición de una profunda investigación presentada de las etapas, las matrículas y los graduados universitarios, se pudo apreciar que los datos indican una desventaja social en el acceso de las personas negras y mestizas muy a pesar de la amplitud de conceptos y extensión que en la práctica se plantean oficialmente de libre y gratuito acceso a la educación  universitaria sin otros condicionamientos que no fueran los estrictamente docentes,  porque los negros y mestizos tienen una desventaja histórica acumulada desde los puntos de vista económico y social que no se puede considerar resuelta ya que entre otras cuestiones más que sería muy amplia su exposición, por su falta de viviendas adecuadas  tenemos que desde el  hacinamiento de una muy pequeña y destartalada habitación o cuarto de una ciudadela o solar como se  le denomina en Cuba es muy difícil estudiar. Se me quedan muchas más cosas sin poder exponerlas por causa del espacio y  finalizo por el momento con mi expresión final acostumbrada: Así lo pienso y así lo expreso con mis respetos para el pensamiento diferente y sin querer ofender a nadie en particular.

(1)Ver en Por Esto! “Un desencuentro público, que nunca debió manifestarse”, sección de Opinión, el domingo 15 de junio 2014. http://www.poresto.net/ver_nota.php?zona=yucatan&idSeccion=22&idTitulo=332207

(2) Ver en Havana Times, “Los cambios en Espacio Laical algunas reflexiones” http://www.havanatimes.org/sp/?p=96553#sthash.IKKyBiTh.dpuf

(3)Ver en Por Esto!, ¡Albricias de nuevo Espacio Laical!, el miércoles 18 de marzo 2015 http://www.poresto.net/ver_nota.php?zona=yucatan&idSeccion=22&idTitulo=389465

(4) Ver en Por Esto!, sección de opinión “Entre todos Cuba Posible” el lunes 7 de julio del 2014.http://www.poresto.net/ver_nota.php?zona=yucatan&idSeccion=22&idTitulo=336670

Publicado en el periódico Por Esto! de Mérida, Yucatán , México, el lunes 2 de noviembre del 2015. http://www.poresto.net/ver_nota.php?zona=yucatan&idSeccion=22&idTitulo=437837

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Politólogos piden debate sobre reformas y socialismo en Cuba

Especialistas alertan sobre la necesidad de llevar de la mano cambios económicos en Cuba y políticas afirmativas hacia los sectores en desventaja.

IPS

La Habana, 8 nov.- La primera Conferencia Nacional del único legal Partido Comunista de Cuba (PCC), en enero de 2012, volvió sobre los lineamientos económicos aprobados en su VI Congreso (2011), sin debatir urgentes cuestiones sociales y políticas, coincidieron asistentes a un panel. Más preocupa que a seis meses de la próxima cita partidista, en abril de 2016, “seguimos sin ver señales de una discusión nacional imprescindible y con enfoque integral sobre el futuro del sistema socialista en el país”, alertó el politólogo Darío Machado, al intervenir en la última edición del espacio de debate Dialogar, dialogar

¿Cómo se puede hacer política si no tenemos un programa que articule esos lineamientos, que digan, por ejemplo, hasta dónde se va a privatizar en el país? ¿Cómo enfocaremos el problema político en la sociedad?, preguntó Machado.

Lamentablemente, dijo, “este debate ha estado insuficientemente fertilizado en el mundo simbólico de nuestra sociedad”. Valoró que, sin una subjetividad social enriquecida, los análisis en torno al VII Congreso del PCC “serán pobres”.

Convino además en la necesidad de articular las actividades socioeconómicas, organizativas, jurídicas, normativas e ideológicas.

“Ello resulta esencial cuando se construye una sociedad de modo consciente —como la socialista—, de lo contrario, se le transmite al pueblo una especie de esquizofrenia y desorienta su actuación”, argumentó.

El encuentro, con el auspicio de la no gubernamental Asociación Hermanos Saíz, tuvo lugar el pasado 23 de octubre en el capitalino Pabellón Cuba, y estuvo dedicado a valorar el significado y vigencia del discurso de Fidel Castro el 17 de noviembre de 2005, en la Universidad de La Habana.

Aquella intervención revistió un valor singular debido a la alerta del entonces presidente cubano sobre las posibilidades reales de que el proceso revolucionario iniciado en 1959 fuera revertido e, incluso, se destruyera por la corrupción y errores internos.

El también politólogo Emilio Duharte consideró que el discurso de Fidel, “un material de gran impacto teórico, práctico, político e ideológico”, y su polémica tesis sobre la reversibilidad del socialismo, “poseen una estrecha relación con las reformas políticas necesarias en la Cuba de hoy”.

A su juicio, la llamada actualización del modelo económico, emprendida por el gobierno de Raúl Castro desde 2008 “debe ir acompañada de la actualización del modelo político, social, cultural e ideológico que garantice la integralidad de los procesos de transformación revolucionaria de la sociedad cubana”.

Duharte destacó la existencia de espacios alternativos —medios digitales, redes sociales, blogs, correo electrónico—, donde se habla de estos temas, mientras las organizaciones e instituciones oficiales siguen al margen de esa discusión.

A su juicio, urgen mayores niveles de participación popular, más sistemáticos y efectivos, como fuente de construcción nacional del consenso y legitimidad del proceso revolucionario.

Por su parte, el bloguero Iroel Sánchez mostró preocupación por fenómenos sociales emergentes que “comienzan a mostrar la desigualdad como un signo del progreso”.

Y se mostró contrario a una fractura en la movilidad social por esta causa.

Asimismo, el politólogo Esteban Morales señaló que “el discurso de Fidel debió estar en el tintero y ser refrescado cuando se hizo la Conferencia Nacional del PCC”.

Insistió en la presencia de la intelectualidad en los medios de comunicación nacionales para ventilar análisis objetivos sobre tales cuestiones.

Agregó que solo con la implicación de la ciudadanía podrá encararse con realismo la batalla contra la corrupción y la burocracia. (2015).

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Nuestros comunistas de antaño

Por Yusimí Rodríguez

HAVANA TIMES — Este viernes 21 de agosto, el oficial diario Granma publicó íntegramente el discurso pronunciado por Jorge Risquet Valdés, el día 18, en el 90 aniversario de la fundación del primer Partido Comunista de Cuba.

El discurso constituyó un recuento de la historia de aquel primer Partido fundado por Carlos Baliño, quien antes fuera fundador junto a José Martí del Partido Revolucionario de Cuba en 1892, y Julio Antonio Mella.

La lectura del texto me llevó a la conclusión de que tienen mucho más en común los disidentes y opositores de hoy con aquel partido, que el Partido Comunista en el poder hoy.

“El primer Partido vivió la mayor parte de su existencia en la más estricta clandestinidad. Más de 20 años ferozmente perseguido y unos pocos de relativa legalidad, pero siempre calumniado por los medios de prensa burgueses que difunden el anticomunismo más recalcitrante y las ideas del fatalismo geográfico y de defensa del estatus neocolonial”, afirma Risquet.

La diferencia es, quizás, que los actuales partidos de oposición en Cuba y las organizaciones de la parte de la sociedad civil cubana que no es seguidora del Gobierno y del sistema, no han disfrutado de ninguna relativa legalidad durante su existencia.

Hace algunos meses entrevisté a dos miembros de la Juventud Comunista Alemana, quienes me contaban que allí declararse comunista puede costar el empleo y que no tienen acceso a los medios de comunicación para dirigirse al pueblo alemán y difundir sus ideas. El Partido Comunista Alemán no dispone de los recursos económicos necesarios para hacerlo, ni les sería permitido aparecer en la televisión si los tuvieran. Mientras los escuchaba solo podía pensar que conozco esa película. Quienes en este país disienten del poder y sistema, incluso desde posiciones de izquierda, son difamados, calificados de mercenarios al servicio del enemigo (con el que establecemos relaciones diplomáticas), o simplemente invisibilizados.

Jorge Risquet recurre a palabras de José Martí sobre Carlos Baliño: “… Que padece, angustiado, de toda pena de hombre”, como una inequívoca alusión a la ideología marxista de Baliño, aunque Martí no haya usado el término marxista. Parece que solo desde la ideología marxista, puede alguien preocuparse por sus semejantes, por la justicia social.

Este trabajo, durante casi seis años, me ha permitido entrevistar o simplemente conversar con personas no partidarias del Gobierno, convencidos de que el sistema no funciona, y quienes se sienten comprometidos con la justicia social, no solo con la lucha por el derecho a libertades de prensa, expresión y asociación. Juan Antonio Madrazo, Miriam Celaya, Julio Antonio Aleaga, Pedro Campos y Dimas Castellanos (hijo de un miembro de aquel primer Partido Comunista), son solo algunos de esos nombres.

En su recuento, Risquet afirma “Para todos los integrantes de aquel primer Partido Comunista… resultaba meridianamente claro, que para dirigir la Revolución socialista cubana había surgido un nuevo Jefe, Fidel Castro Ruz, de cualidades excepcionales, capaz de conducir victoriosamente el combate de nuestro pueblo…”.

Resulta casi inverosímil que ninguno de los comunistas de entonces se cuestionara el hecho de que justamente el hombre que había afirmado no ser comunista, se declarara luego Marxista Leninista hasta la muerte, fundiera todas las llamadas organizaciones revolucionarias en una sola (aboliéndolas, de paso) y se convirtiera en el líder.

Nota. Unos días después de la publicación de esta información falleció el compañero Jorge Risquet.

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No.173 (23/año 7). La Habana, 23-octubre-2015

"Se reconoce a los ciudadanos libertad de palabra y prensa conforme a los fines de la sociedad socialista".
 Art. 53 de la Constitución.

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Índice

Una democracia donde el comandante en Jefe sea el pueblo

Es falso de que se trate hoy de escoger entre el pasado oprobioso de los 50 y el presente, sino de proyectar entre todos una nueva Cuba

Por Pedro Campos

Para proyectar una nueva Cuba, yo también voy a opinar.

Por Félix Sautié Mederos.

Ordenamiento jurídico del país

Por Orlando Ocaña

La economía cubana centra los debates en ‘Abriendo Espacio’

14YMEDIO

Contenido

Una democracia donde el comandante en Jefe sea el pueblo

Es falso de que se trate hoy de escoger entre el pasado oprobioso de los 50 y el presente, sino de proyectar entre todos una nueva Cuba

Por Pedro Campos

Hay un consenso bastante amplio en la sociedad cubana sobre la necesidad de avanzar en un proceso de democratización, solo que todavía no hemos sido capaces de intercambiar, de negociar  qué democracia.

Comisiones del gobierno-partido-estado trabajan en secreto sobre proyectos de nueva constitución y ley electoral, lo que evidencia que allí mismo parecen haber entendido que algo tendrán que hacer en este sentido.  Grave error sería dejar la profundidad de las propuestas  para esos proyectos a grupos escogidos y olvidarse de que es asunto que compete a  todos los cubanos sin exclusiones, que todos debemos discutir horizontalmente y votar en un referendo.

Los que conocemos el ¨paño¨ pudiéramos pensar que si bien Raúl podría cumplir su promesa de dejar la Presidencia en el 2018, nada ha dicho sobre su cargo en el PCC. De no cambiarse el Artículo 5to Constitucional que establece la dirección del PCC sobre la sociedad y de seguir siendo él el 1er Secretario del PCC, pues la verdad que no importa mucho a quien se elija o designe Presidente, ni la forma en que se haga, él seguiría detrás del trono y el gobierno tendría que ser un simple ejecutor de las decisiones del PCC y sus líderes.

No olvidar que en China, después de Mao Tsé-tung, la dirección verdadera del gobierno y del Partido se hacía desde la Comisión Militar Central del PCCH que dirigió durante varios años Deng Xiaoping, artífice de las reformas que llevaron a China del capitalismo monopolista de estado, creído socialismo, al predominio del capitalismo privado ahora en ampliación por la crisis en que ha caído la economía de ese país.

De manera que el problema no es solo hacer  elecciones y votar por alguien que nos pongan en la boleta. Se precisa de un proceso de democratización. Al respecto un llamamiento  para fortalecer la Izquierda democrática ha propuesto en su primero de cinco puntos:

¨Creación de un ambiente de distensión y concordia que lleve al establecimiento de un Diálogo Nacional inclusivo, al reconocimiento de las libertades fundamentales; a una nueva Constitución fruto de la creación y discusión colectivas y horizontal del pueblo cubano, aprobada luego en referendo; a una nueva ley electoral democrática, y al establecimiento de un estado moderno de derecho con plena transparencia funcional e informativa, bajo control popular,  con autonomías municipales, presupuestos participativos  en los diferentes niveles y el sometimiento a referendo de las leyes que afecten a todos los ciudadanos. En fin la República Democrática humanista y solidaria, con plena justicia social, donde rijan integralmente  los principios consagrados en la Declaración Universal de Derechos Humanos y en la que quepamos todos¨.

Desde sectores de  la oposición tradicional, desde el mundo oficial jurídico y desde la propia izquierda democrática se ha expuesto un pensamiento nacional constitucionalista democrático, con propuestas concretas, que no ha podido cuajar en un esfuerzo nacional mancomunado hasta ahora debido al sectarismo y la exclusión que caracteriza la filosofía del partido-estado-gobierno.

Las sugerencias van desde la eliminación del punto 5 de la Constitución, pasando por reformar la Constitución hasta un nuevo texto constitucional, la restitución de los poderes independientes (ejecutivo, legislativo y judicial), el pluripartidismo, la plena libertad de expresión y asociación, la alternancia en los poderes, la limitación a un solo período de mandato,  la elección por el voto directo y secreto de todos los cubanos de todos los cargos públicos importantes a todos los niveles, los presupuestos participativos y la municipalización de los poderes, los referendos para todas las leyes que afectan a todos y la transparencia informativa sobre el funcionamiento y las finanzas del país a todos los niveles, bajo estricto control popular.

Pretender vincular el avance en esa dirección democrática a los problemas pendientes del bloqueo-embargo, es un error político estratégico, que solo puede servir para que continúe el estancamiento.  Es una idea neoplattista como quiera que se la mire. Y esto va para los dos extremos.

Y es que los asuntos internos de Cuba no pueden hacerse depender de la política de una potencia extranjera. Cuba es un problema de los cubanos, todos, y somos nosotros los que tenemos que resolver esos problemas y hacer lo necesario para concertar los intereses y opiniones de una masa crítica capaz de trabajar por ese cambio democrático por vías afines.

Los cubanos que tienen alguna influencia en el Congreso de EEUU, podrían usarla para hacer avanzar el proceso de democratización en Cuba, si dejaran de establecer ese vínculo y con ello podrían mejorar la visión que de ellos se tiene en muchas partes del pueblo cubano influido por la propaganda sobre ¨la loba feroz, la mafia de Miami y el exilio plagado de terroristas¨.

Los actuales gobernantes saben que Cuba necesita ese tipo de proceso, pero temen que se les vaya de las manos y con él, el poder absoluto que han detentado por más de medio siglo. Es lo mismo que explica el paso lento y controlado de las reformas económicas. Pero argumentan que hay que tener cuidado en que ese proceso no nos conduzca a la Cuba oprobiosa de los 50 bajo la absurda amenaza de que vendrán a arrebatar a los cubanos las propiedades que actualmente disfrutan que pertenecieron  a quienes las dejaron atrás o les fueron incautadas y que los ¨comunistas¨ serán arrastrados como perros por las calles.

Desgraciadamente, todavía ese lenguaje es usado por personas al otro lado del charco, donde algunos no han sido todo lo amplio y preciso en relación con estos temas, dando ¨razones¨ a algunos de acá para divulgarlas.

Pero es falso de que se trate hoy de escoger entre aquel pasado y este presente, sino de proyectar entre todos una nueva Cuba donde las libertades y los derechos civiles y democráticos no permitan que las elites, ningún tipo de ellas, no importa cómo se autodenominen, puedan llegar a controlar el poder en función de sus estrechos intereses.

Por tanto lo que necesitamos como sociedad es algo superior a la sociedad actual y a la de antes del 59, capaz de articular las distintas formas de producción que demanda la realidad y la etapa histórica que estamos viviendo, donde la justicia social y la solidaridad; el respeto a todos los derechos ciudadanos;  el poder real de los trabajadores y el pueblo expresado en propiedades individuales o colectivas, pequeñas, medianas y grande, y en su participación directa en todas las decisiones que les atañen,  sea lo que armonice el desarrollo social y no las confrontaciones ni las luchas por  el poder, que deberá residir plenamente en el pueblo.

Una Cuba reconciliada, democrática y en armonía no implica la eliminación de las diferencias políticas y de otros tipos, sino la plena posibilidad de su manifestación, pero a partir de su encuentro y no de la confrontación y la solución de sus contradicciones por la vía del diálogo y la negociación, sin imposiciones ni arbitrariedades de un poder hegemónico, porque el poder no estaría en manos de unos pocos poderosos, sino repartido en el pueblo.

Ante todo, habrá que repetir que la mejor democracia no sería la que quiera este o aquel grupo, la que a alguien le parezca más efectiva, la mejor, sino la que el pueblo desee y apruebe expresada en una Constitución  propuesta por una Asamblea Constituyente , luego de una amplia discusión horizontal, libre y democrática, que  sea aprobada en referendo.

En fin una democracia donde los electos para cargos públicos, sean servidores y no servidos y en la que el Comandante en Jefe sea el pueblo.

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Para proyectar una nueva Cuba, yo también voy a opinar.

Por Félix Sautié Mederos.  Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Usted necesita tener Javascript activado para poder verla.

Quiero referirme a una preocupación que recorre el pensamiento de muchos en la Cuba de hoy que se refiere a la necesidad de la renovación, la actualización, el perfeccionamiento y el cambio para poder enfrentar el futuro (1). En  mi opinión constituye de conjunto algo que se manifiesta recurrentemente a partir de diversos puntos de vista y expresiones específicas conforme a los modelos políticos y económicos que cada cual prefiere; pero en mi criterio, si se realiza un recorrido desapasionado y objetivo por el pensamiento de quienes  plantean públicamente sus inquietudes principales y recurrentes, nos vamos a encontrar  muchas preocupaciones e ideas encontradas unas contra otras y no pocas opiniones y propuestas que van desde los extremos radicales que se ubican en los polos de la derecha o de la izquierda por denominarlos de una manera comprensible, hasta las expresiones más moderadas o incluso apologéticas.  Es un calidoscopio mediante el cual se pueden apreciar múltiples y variados colores ideológicos, políticos y económicos.

En este sentido considero lógica la intensificación actual de estos anhelos de presente y de futuro que plantean la necesidad de una renovación, dado el hecho de las nuevas situaciones y circunstancias que se están presentando en Cuba con motivo del restablecimiento de relaciones diplomáticas con los Estados Unidos; así como por causa del paso del tiempo y del momento histórico que significan 57 años consecutivos de proceso revolucionario, incluyendo además la necesidad actual del imprescindible relevo de la generación histórica que encabezó el proceso revolucionario cubano, la que por su avanzada edad no puede aguantar más tiempo en los cargos de dirección del país aunque algunos no cejen en sus empeños de continuar desempeñándolos aún y cuando les cierren el paso a los demás. En estos últimos, describo a personas que hasta su presencia y sobre todo sus planteamientos se hacen cada vez más  obsoletos a simple vista.

En este mismo sentido, considero necesario incluir en el análisis próxima celebración del VII Congreso del PCC en abril del 2016 dada la importancia que se le concede en el artículo 5 de la Constitución, así como los cambios que deben  significar estos acontecimientos ante los  desgastes del tiempo y las contradicciones que se presentan en la actualidad más el estancamiento evidente de la sociedad cubana contemporánea de la cual los jóvenes se están marchando en significativas proporciones. En estos momentos ya son muchos los que no se ocultan para expresar públicamente sus intenciones de irse del país, incluyendo  sus deseos y preferencias de no continuar en las situaciones precarias evidentes en que se encuentran, lo que se consigna además en algunas encuestas que andan por ahí. Ante todo esto, debo decir, que por mucha puja e incluso veladas o explícitas amenazas que planteen los apologistas de lo establecido, la realidad día a día se va imponiendo y las personas cada vez más se desinhiben de sus miedos y prejuicios limitantes de la expresión de sus opiniones más íntimas. En consecuencia, los anhelos de cambios y transformaciones que conforman el concepto de proyectar una Cuba Nueva;  que además en mi criterio, ilusione al presente y al futuro en una República en la que podamos caber todos sin exclusiones onerosas, con todos y para el bien de todos, constituye un objetivo esencial en el que necesariamente deberíamos concertarnos todos, lo que para muchos se hace también necesariamente inmediato. Así es que deberíamos ponernos de acuerdo unos y otros, para echar para adelante el carro del país y sacarlo del letargo en que se encuentra en medio de un mundo nuevo y cambiante en el que las nuevas tecnologías de la comunicación social nos acercan y comunican intersubjetivamente cada vez más estrechamente y en tiempo real.

En estas circunstancias pienso que ante todo es necesario que se esclarezcan en su correcto sentido y definición las categorías de análisis de la cuales  partimos unos y otros. En primer lugar,  la necesidad de definir claramente el concepto de nuevo,  porque bien podría proyectarse a partir de dos tendencias diferentes y encontradas: una en donde lo nuevo arrasa con todo lo establecido y no aprovecha lo positivo acumulado; y la otra en donde lo nuevo conserva y se afinca en lo positivo acumulado y establecido para perfeccionarlo y completarlo, con una radical y profunda erradicación de errores y tendencias negativas que facilite el desarrollo de lo nuevo que necesariamente debería establecerse; en esta última tendencia me inscribo. También se hace necesario dejar  a un lado los insultos, descalificaciones,  exclusiones, imposiciones y represiones  que lo nublan todo y que frenan las posibilidades y necesidades de concertarse en pro del bien común; y, por otra parte, desarrollar un alto sentido de reconciliación y perdón dejando a un lado los revanchismos, rencores, represiones y odios que podrían enturbiar para siempre el futuro de la Nación Cubana.  Lo esencial en mi criterio, constituye la democratización más profunda del país en su conjunto, dejando a un lado para siempre el autoritarismo, las burocracias políticas y económicas,  así como las meritocracias cargadas de heroicidades; optando principalmente por el pueblo como sujeto esencial y soberano de todos los procesos, en una sociedad de paz, equidad distributiva y justicia social con procesos económicos que propicien el desarrollo emprendedor, la creatividad la cooperativización, la autogestión, la economía familiar y una práctica de  inversión extranjera que traiga capital, tecnologías, mercados y empleos. Con estas condiciones esenciales es que concibo el proyecto de crear una nueva Cuba con sus leyes y Constitución claramente definidas con el referendo como procedimiento esencial de una sociedad en la que los poderes del estado sean independientes unos de otros, con un parlamento que funcione realmente como tal y con elecciones de primer grado en donde los ciudadanos elijan directamente a su presidente. Así lo pienso y así lo afirmo con mis respetos por el pensamiento diferente y sin querer ofender a nadie en particular.

(1) Ver Una democracia en donde el Comandante en Jefe sea el pueblo. Pedro Campos DDC 12 de octubre del 2015.

Publicado en el periódico Por Esto1 de Mérida Yucatán , México el lunes 19 de octubre del 2015

http://www.poresto.net/ver_nota.php?zona=yucatan&idSeccion=22&idTitulo=434846

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Ordenamiento jurídico del país

Por Orlando Ocaña

Vistos los antecedentes y prácticas jurídicas del estado cubano en las últimas dos décadas,  aquellos que han sido designados a dedo para adecuar en el plano jurídico nuestra sociedad deben priorizar la creación de un Tribunal Constitucional que garantice el respeto a la Constitución del país,  con la potestad de revisar y adecuar  las leyes existentes y las nuevas que se proponen.

Hoy por hoy, en el marco de los lineamientos que rigen el desarrollo socio económico y político de nuestro país hay leyes que no están acordes con el espíritu y exigencia constitucional y muchas de las regulaciones a lo largo y ancho del país no están acordes al espíritu y la letra de la última Constitución aprobada.

Este tribunal sería la salvaguarda para que nuevas leyes, decretos-leyes, decretos y resoluciones del Gobierno no violen lo dispuesto en la Constitución, y legalmente tendría la potestad de declararlas inconstitucionales, y  procedería  a derogarlas de inmediato.

Hasta ahora, lo que funciona dentro del Parlamento cubano, en sustitución del Tribunal Constitucional, es la Comisión Permanente de Asuntos Constitucionales y Jurídicos, que desde el punto de vista legal no posee ninguna autoridad para impugnar y declarar nulos los decretos-leyes que dicte el Consejo de Estado, los decretos que promulgue el Consejo de Ministros y las resoluciones que emiten los diferentes ministerios, que en algunos casos, son violatorios en su letra y espíritu de  la actual Constitución.

Tal anomalía legal hace que los diputados violen de manera consuetudinaria el artículo 75, inciso (r) de la actual Constitución que les confiere  la facultad  para "revocar los decretos-leyes del Consejo de Estado y los decretos o disposiciones del Consejo  de Ministros que contradigan la Constitución".  Los diputados de la Asamblea Nacional del Poder Popular nunca han ejercido ese derecho constitucional.

En los Estados democráticos y de derecho, la constitución fija los límites y define las relaciones entre los tres poderes del Estado (legislativo, ejecutivo y judicial), y de estos con los ciudadanos, lo que permite establecer las bases para el gobierno y para las instituciones en que tales poderes se asientan y sería un decisivo paso del estado para garantizar un orden democrático y participativo de la población en todos los asuntos que le conciernen.

El fin de una Constitución no es otro que garantizar al pueblo sus derechos y libertades, pero, con una constitución como la que tenemos hoy, los cubanos todavía estamos a la espera de ellos. 

En recientes artículos que abordan el tema de la justicia en Cuba, algunos especialistas se han detenido para profundizar en el tema anterior, así como del control social como elemento muy vinculado al sistema judicial de un país.

Al respecto se señalan tres elementos fundamentales en ese control social: la familia, la escuela y el trabajo. Dos décadas de periodo especial han incidido fuertemente en la disfuncionalidad de la familia cubana, la miseria afecta los cánones éticos morales de cualquier sociedad, cuando se impone la lucha por la subsistencia diaria. El niño cuando tiene cinco años va para la escuela, y esta debe convertirse en su segunda casa, pero no es un secreto para nadie que  tenemos problemas en la educación, con las escuelas y con los maestros. En estos ámbitos el control social está debilitado. En tercer lugar, es el centro de trabajo, donde el ser humano pasa una buena parte de su vida; pero saben cuántos problemas tenemos en muchos centros de trabajo en Cuba; por ejemplo: de corrupción.

Este fenómeno de la corrupción, el rostro  feo de nuestras conquistas sociales, es un tema tabú en nuestra sociedad, se soslaya, se discrimina por los medios de prensa, que de cuando en vez nos informan cuando el caso, por su extensión, trasciende a la luz pública. 

Especialistas del sector judicial opinan que  la corrupción está bastante extendida en el país y se apresan a los comisores, pero con ello no se soluciona el problema ni actuamos sobre las causas que lo generan. Apresando gente no vamos a resolver la corrupción. Otros analistas del patio aseguran que el mal es sistémico y engendrado por la ausencia del control popular en la actividad estatal,  la falsa concepción de hacer creer que los trabajadores son los dueños de los medios de producción cuando la realidad indica que es el estado quien dispone a su antojo de ellos, y la  falta de democracia en la economía es uno de los factores que engendra el fenómeno de la corrupción,  unido a los salarios miserables de los trabajadores, que llegan a considerar  que el desvío de recursos, robo y sustracción de dinero y mercancías,  les permite recuperar los dividendos que el estado no le retribuye con el salario, es para ellos una acción si no legal, por lo menos permitida en el ámbito social y solo perseguida por el estado.

Esta es una cuña atravesada entre las aspiraciones y acciones regulatorias y represivas del estado y los trabajadores, que debe buscársele solución inmediata, no actuando sobre las consecuencias, sino sobre las causas que la originan, lo que implica tener en cuenta,  que la justicia no existe como ente superior, sino como núcleo intrínseco de las dinámicas sociales.

Destacan los especialistas que el control social formal se realiza por medio de los órganos de justicia del Estado: los tribunales, la fiscalía y los órganos de instrucción, que son los órganos fundamentales que tienen que ver con la justicia, pero que todo el sistema que relaciona estas entidades en Cuba necesita reformas y se está trabajando para hacerlo. ¿Cuándo va a ser público este trabajo?, ¿cuáles serán las reformas más importantes?, y ¿cómo se procederá en este empeño? Es harina de otro costal.

Entre otros temas que se debaten, existe la opinión  de que en Cuba debe mantenerse centralizado el aparato policial, lo que garantizaría la homogenización del enfrentamiento al delito en nuestra sociedad. Esto puede ser de gran utilidad, pero garantizando el control popular sobre sus actividades, es decir, la rendición de cuentas periódicas desde el nivel de los municipios hasta la última instancia, que es la Asamblea Nacional. Igual tratamiento debe dársele a las Fuerzas Armadas cubanas.  Ninguna institución u organización del estado está por encima de la Constitución y está en el deber de rendir cuentas de su accionar en el país y debe ser controlado a todas las instancias por los poderes populares elegidos a los diferentes niveles, en este último caso, la Asamblea Nacional debe velar porque los militares no estén dedicados a labores que corresponde ejecutarse por los civiles, como es el caso de la economía del país, las fuerzas armadas son el brazo defensor del país, no su cerebro.

En el caso de los órganos policiales y defensa deben limitarse a las funciones para los que fueron creadas y no servir de escudo o cobertura  para ejercer la represión política contra la población.

Otro aspecto a destacar es lo relativo a los Órganos de Instrucción, actualmente radicado en el Ministerio del Interior. Esta instancia judicial debe ser férreamente controlada por la Fiscalía General de la República, para evitar distorsiones de cualquier tipo. La Fiscalía, como órgano que controla la legalidad, tiene que inmiscuirse profundamente en los órganos de instrucción y revisar todos los expedientes e indicar cómo hacer mejor este trabajo, y cómo hacerlo estrictamente según lo legislado. Siempre es más saludable no ser juez y parte de un problema.

Otra digresión puede ocurrir en las atribuciones actuales de la fiscalía en la fase preparatoria. Cuando se comete un delito, puede imponer prisión provisional, lo que no sucede en casi ningún país; donde esa  atribución es de los tribunales, y nunca del tribunal que va a conocer el caso. Imponer fianza y otras medidas cautelares debe ser solo facultad de los tribunales.

Otro aspecto que reclaman los especialistas del sector judicial es que nadie debe poder decirle a los tribunales qué hacer y qué no hacer y los jueces deben  tomar sus decisiones, fundamentadas en su sentencia, con la mayor autonomía e independencia posible, sin que las motivaciones políticas incidan en su fallo.

Sobre el tema en cuestión hay integrantes de este sector que opinan que no debe verse el derecho en Cuba como simple expresión de la voluntad de la clase dominante, o como reflejo de la base económica de la sociedad y que en muy raras ocasiones se desarrolla la habilidad crítica, encaminada a analizar el tipo de sociedad y de sujeto social que son los destinatarios del Derecho que se crea por el Estado. Según estos especialistas, el Derecho no se reconoce ni se enseña como elemento de la cultura nacional, como expresión de identidad nacional, como músculo de la independencia como nación.

Para ellos la cultura jurídica que resulta de este panorama en Cuba y en cualquier lugar donde se dan estos síntomas sociales bastantes generales, es minimizada a simple conocimiento sobre algunas instituciones del Derecho y sobre los derechos individuales, quedando fuera del panorama cultural la propia producción de lo jurídico por el pueblo.

Recuerdan que “una polémica menos viva dentro de la Revolución discutió si nuestro Derecho era Romano o Socialista, pero estas discusiones no trascendieron el mundillo de las aulas universitarias, y en todo caso, triunfó la idea de que la Ley debía parecerse al pueblo y acercarse a él, vocación no despreciable, defendida, por ejemplo, por hombres como Blas Roca Calderío, pero convertida en vulgarización del Derecho y en sustitución de instituciones y conceptos del Derecho Romano milenario por formas jurídicas, supuestamente populares, que la vida demostró como improcedentes y anticientíficas”.

Se cuestiona  además, si en el futuro más inmediato del constitucionalismo cubano será otra vez crucial la decisión de qué República construiremos, si una abanderada del Estado de Derecho, democrática e inspirada en la economía política popular, u otra más parecida a los intentos fallidos de las Constituciones soportadas en pilares jurídicos liberales, mayoritarias en el mundo.

En el caso cubano se advierte un mayor peso y logros en materia de los derechos sociales y culturales e insuficiencia en otros derechos, en particular los civiles y políticos, y las llamadas libertades individuales, por lo que se entiende que, en virtud del principio de progresividad, cualquier examen crítico de los derechos humanos en Cuba es tan necesario como justificado.

Se reconoce que existen:

- Débiles mecanismos de defensa que se ponen de manifiesto en la falta de procesos que coadyuven a garantizarlos, como el extendido recurso de amparo, o la acción de inconstitucionalidad, por mencionar dos ejemplos; así como poca efectividad de la Fiscalía General de la República, en el restablecimiento de la legalidad en los casos de vulneración de derechos, en particular cuando es a causa de un conflicto entre un particular y la administración pública.

- Falta de una ley de desarrollo de cuestiones tan importantes relacionadas con los derechos humanos como lo son las leyes que regularán las libertades de palabra y prensa (artículo 53), la relación del Estado con las instituciones religiosas (art. 55) o los límites que tendrán los derechos durante las situaciones excepcionales.

- Deficiente formulación normativa de algunos derechos humanos, porque fueron concebidos no por su extensión y contenido –lo que desde hace un tiempo constituye una tendencia− sino en forma de garantía (véanse, el “controvertido” derecho a la propiedad personal, art. 21 o el mismo derecho a la educación, art. 39).

- No constitucionalización de algunos derechos que encuentran protección en leyes de menor jerarquía, como son los derechos a la vida y al honor, protegidos en el Código penal, a la libre circulación y a emigrar, regulados en el Código Penal y en la Ley de Migración de 1976, recién reformada.

- No constitucionalización de algunos derechos y garantías que no encuentran protección en el ordenamiento jurídico, de los cuales existe consenso internacional sobre la necesidad de su regulación, protección y defensa, referido al derecho a la información y a otras garantías procesales.

- Falta de complementos procesales para algunas garantías como la que establece el artículo 63 de nuestra Constitución, por el cual los ciudadanos pueden dirigir quejas y peticiones a las autoridades competentes.

- Ausencia de una actividad interpretativa por parte del Consejo de Estado, que permita lecturas actualizadas del contenido de los derechos, como podría ser para el derecho a la defensa del artículo 59, donde se establece que “Todo acusado tiene derecho a la defensa”, lo cual ha servido como uno de los fundamentos para que en las reformas de la ley procesal penal no se extienda la defensa a la fase preliminar o investigativa, al margen que se imponga o no medida cautelar.

Al instar a superar estas limitaciones los especialistas jurídicos señalan que todavía la regulación de los derechos humanos en Cuba parte de la concepción socialista de “Estado de todo el pueblo”, la que es incapaz por su propia esencia totalizadora de la subjetividad social, de prever soluciones a los conflictos antagónicos que se generen entre el individuo y el Estado.

Y agregan que cuando el socialismo no cumple con su acometido fundamental de emancipación del hombre, significa que en la sociedad perviven, se regeneran y surgen determinados conflictos que antepone al Estado o a sus representaciones orgánicas frente al individuo-ciudadano o al grupo-minoría. Ni la Constitución cubana de 1976, ni sus reformas de 1992 y del 2002, han regulado los derechos ante el poder.

Exigen además que los derechos humanos, por su significado y trascendencia para el individuo, tienen que ser desarrollados en una ley, y no a través de normas de menor jerarquía, que resulten de órganos con una legitimidad indirecta o de segundo grado, como lo ha sido el Consejo de Estado.

Finalmente destacan la necesidad de desarrollar una capacidad de diálogo −que no significa sometimiento− a nivel internacional, a partir de traer a nuestro ordenamiento jurídico los instrumentos internacionales, en especial, el Pacto de los Derechos Civiles y Políticos, y el Pacto de los Derechos Sociales, Económicos y Culturales, y sus protocolos facultativos; y que se hace necesario en un futuro, una fórmula normativa que conecte nuestro ordenamiento jurídico con los tratados, pactos y convenciones sobre derechos humanos que sean firmados y ratificados.

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La economía cubana centra los debates en ‘Abriendo Espacio’

14YMEDIO, Octubre 11, 2015. Miami.

El estado de la economía cubana y las propuestas para mejorarla a corto y mediano plazo han sido el centro de las exposiciones de un itinerario de pensamiento que se desarrolló este fin de semana en la ciudad de Miami. Cuestiones como propiedad, trabajo y seguridad social, centran los debates en los que se han dado cita unos 40 participantes, de dentro y fuera de la Isla, reunidos este sábado y domingo en un salón de la Universidad de San Tomás y de la Universidad Internacional de la Florida.

Este primer momento, bajo el nombre de “Abriendo Espacios”, tiene como antecedente el encuentro ocurrido en septiembre pasado en la ciudad de Pinar del Río auspiciado por el  think tank independiente Centro de Estudios Convivencia. Las conclusiones y el resultado de las comisiones de trabajo fueron presentados en el evento en Estados Unidos y han servido como referente de los debates.

Cada una de las comisiones engloban a una decena de personas y los exponentes principales han sido la economista Karina Gálvez, el analista Pedro Campos, el investigador Siro del Castillo y el estudioso Horacio Spino. A cada uno de ellos ha correspondido una disertación inicial con las propuestas compiladas en la cita anterior y otras sugerencias.

Pedro Campos, expositor por la comisión que debatió los temas de propiedad, aseguró en su intervención de la primera jornada que “hoy la situación cubana demanda cambios políticos de mucho mayor calado que permitan cambios importantes en la propiedad”. Para el ex diplomático, “los cambios democráticos son necesarios e inevitables” aunque agregó que era difícil “predecir” el ritmo de estos cambios.

Por su parte el periodista Reinaldo Escobar abordó la propiedad sobre los medios de difusión en el futuro, con las ventajas y los riesgos que provocará el fin del actual monopolio partidista sobre la prensa nacional. La libertad editorial, la condición de un acceso a internet sin considerandos ideológicos y el compromiso político con el respeto a la liberta de expresión.

Siro del Castillo: “una Cuba donde muchos jóvenes a menudo no logran encontrar un trabajo digno y sucumben a cierta cubanización de la indiferencia”

Siro del Castillo, sindicalista, valoró que “seguimos encontrándonos en un país en crisis”, y agregó que se trata de “una Cuba donde muchos jóvenes a menudo no logran encontrar un trabajo digno y sucumben a cierta  cubanización de la indiferencia”. En la comisión en que participó Castillo se reafirmó la  necesidad de un nuevo Código del Trabajo y la implementación de los convenios de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

El respeto a los fondos de pensión, la autonomía sindical, el fomento del emprendimiento y la formación profesional, centraron las discusiones en las cuales se trató de hacer proyecciones para los próximos años en el escenario cubano. El espíritu de todo el encuentro ha priorizado las propuestas sobre la queja y las soluciones primero que el diagnóstico.

Igual protagonismo alcanzaron las proyecciones sobre el camino que seguirá la seguridad social en Cuba, especialmente en sectores como la educación y la salud pública. El rescate de la calidad de los servicios públicos y la protección de los más desfavorecidos, marcaron las mayores preocupaciones.

El evento concluye este domingo y en su sesión final se definirá el tema del próximo encuentro, la fecha en que se hará y el lugar. Las temáticas propuestas para futuros debates son educación y salud; cultura; marco jurídico; agricultura; medios de comunicación; ecología, desarme; sector de servicios e integración regional y global.

El académico Juan Antonio Blanco alabó el carácter plural del evento y apuntó la necesidad de “satisfacer necesidades no solo demandas”, mientras que el historiador Dimas Castellano adjudicó las restricciones sobre el sector privado a una voluntad del gobierno de “no permitir la emergencia de una clase media”.

Durante las conclusiones del encuentro se instó a continuar los debates y seguir aportando al futuro de Cuba. Uno de los organizadores principales, el economista Gerardo Martínez hizo un llamado a mantener el alto nivel de los debates y continuar trabajando por la nación. El director de la revista Convivencia, Dagoberto Valdés aseguró visiblemente emocionado que durante las sesiones de Abriendo Espacio había atisbado “la Cuba futura”.

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No.171 (21/año 7). La Habana, 19-septiembre-2015

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 Art. 53 de la Constitución.

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Índice

Con todos es con todos

Por Orlando Ocaña Díaz   

El Papa Franciscos y sus críticos cubanos

El Papa Francisco está en mejores condiciones de influir a favor de la democratización en Cuba, por su política de acercamiento al gobierno, que quienes le critican desde la oposición

Por Pedro Campos.

Para comprender a Francisco…

Por Félix Sautié Mederos. 

“¿Hay otras Cubas posibles? Dilemas actuales y posibles vías”

Por Ovidio D´Angelo

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OTRAS VISIONES

Una nueva ley electoral desde la ciudadanía

Editorial de la Revista Convivencia, Año VIII no. 46

Contenido

Con todos es con todos

Por Orlando Ocaña Díaz

Hace varias semanas atrás fue anunciado que en alguna instancia del gobierno se estaba trabajando en la confección de una Nueva Ley Electoral; a ciencia cierta nadie sabe quiénes la redactan ni cuál es el posible contenido de la supuesta ley y sobre que basamento pudiera estar sustentada la misma.

La idea ha creado expectativa en algunos de los sectores de nuestra sociedad más por el aquello de que lo novedoso es siempre un atractivo, hasta que se palpa lo negativo o positivo de la acción, pero a ojo de buen cubero, puede anticiparse que nada bueno tendrá la novedad, puesto que la participación popular en el empeño es nula.

Las leyes se construyen con la contribución y para una sociedad determinada, por ello se le llaman leyes sociales, entonces cuando las elabora un partido o gobierno son llamadas de otra forma, a saber, leyes partidarias o gubernamentales y no necesariamente tienen que ser del agrado de la población, ni esta se ve compulsada a darles su apoyo.

Lo que si podemos avanzar es que si esa nueva ley no está encaminada a resolver la falta de democratización  del sistema político impuesto a la sociedad cubana, será el mismo perro con diferente collar.

Ya tenemos la experiencia cercana de lo que la burocracia llama democracia en nuestro sistema político. Cuando los lineamientos se dieron a conocer a la población cubana  se destapó la caja de pandora y cientos de miles de propuestas, esto reconocido por el propio gobierno, tuvieron lugar a lo largo y ancho del país. Pero ahí quedó el asunto.

El sistema está creado para que el pueblo opine y decida una elite, y no para que el pueblo opine y también decida.

La nueva ley electoral, de ser cierta, tiene que ser sometida a plebiscito, como debe hacerse con cualquier otra nueva propuesta que emane de las altas instancias de la burocracia, que tenga que ver con el desarrollo económico, político o social de nuestra isla.

Debe existir además la posibilidad de que los planteamientos de la sociedad sean ampliamente conocidos por el resto de los habitantes del país. Nunca se supieron las apreciaciones sobre los lineamientos del resto de nuestra sociedad y hubo que apelar a la fe y a la confianza en nuestra burocracia al respecto, aunque nos pareció heroica, casi imposible,  la tarea de procesar tal cantidad de opiniones, con tan poco tiempo, con miras a delinear los conocidos lineamientos.

La perspectiva en ciernes, de la nueva ley, debe dar un vuelco radical a nuestro sistema político, porque no pueden existir elecciones democráticas sin una adecuada  libertad de expresión, donde todas las visiones de nuestro espectro político puedan verse representadas.

Hemos estado acostumbrados a citar a Martí con la razón y a abandonarlo con la pasión: con todos y para el bien de todos es más una razón que una  pasión y solo podremos construir ese país si priorizamos la construcción de un presente dejando de vivir en el pasado.

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El Papa Franciscos y sus críticos cubanos

El Papa Francisco está en mejores condiciones de influir a favor de la democratización en Cuba, por su política de acercamiento al gobierno, que quienes le critican desde la oposición

Por Pedro Campos. La Habana 14 de septiembre de 2015

Desde luego, todo cubano, no importa donde esté, tiene el derecho a pensar como lo estime sobre los acontecimientos en Cuba y a mirar a los demás y a los hechos relacionados, de acuerdo con la capacidad de su visión o la calibración de sus lentes y, los demás, pues tienen derecho a compartir o no esas visiones. Mis respetos para todos.

Y henos aquí frente a la tercera visita de un Papa a Cuba en unos pocos años, visitas de los tres últimos Papas, cuando en toda la historia anterior de Cuba, no habíamos tenía ninguna. Es suficiente evidencia de la importancia que concede el Vaticano a este pequeño archipiélago del Caribe, a sus moradores y originarios en general.

Algunos critican a Bergoglio sus constantes referencias a los pobres y sus insatisfacciones con los sistemas mundiales de dominación, sus declaraciones que les parecen muy izquierdistas, sus reformas y acciones en el seno de la Iglesia,  o su prólogo de algún libro donde se mencionan beneficios sociales que alcanzó el pueblo cubano en sus luchas por mejorar sus condiciones de vida y que algunos se atribuyen, como si hubieran tenido ellos  el don de multiplicar panes y peces.

No es posible establecer una relación de dependencia entre las angostas modificaciones introducidas por Raúl Castro y la influencia de la Iglesia en las mismas, pero es indiscutible que en los últimos años ha estado jugando algún papel en las mismas. Para algunos ha sido una simple pantalla, para otros algo más.

Pero lo que nadie podría discutir es el papel mediador del Papa Francisco en el restablecimiento de relaciones entre Cuba y EEUU, uno de los eventos políticos de mayor trascendencia en el mundo en lo que va de año y del cual espera muchas cosas buenas el pueblo cubano.

Este Papa bien pudiera venir a "pasar revista" a ese acontecimiento con el cual quedará históricamente relacionado. No por pura casualidad, de Cuba se va a hacia los EEUU.

El papel  reconciliador de la Iglesia, sin duda alguna, ahí está claramente expresado. También quisiéramos que nos ayude en la reconciliación interna… es verdad.

Algunos opositores no concuerden con ese restablecimiento, como igual rechazan toda eventual conversación o diálogo con el gobierno. Pudieran no compartir  la reconciliación, las políticas de diálogo, la misericordia y el perdón que promueve la Iglesia Católica, como parte de la convivencia social.  También tienen derecho a ello.

En este contexto cabe hacer referencia a posiciones que estamos defendiendo en una parte de la izquierda democrática cubana. Y es que el primer  punto de la plataforma  ¨Por un amplio movimiento político de la izquierda democrática cubana¨, levantada por los  tres grupos que hicieron el llamado,  precisa:

1-La creación de un ambiente de distensión y concordia que lleve al establecimiento de un Diálogo Nacional inclusivo, al reconocimiento de las libertades fundamentales; a una nueva Constitución fruto de la creación y discusión colectivas y horizontal del pueblo cubano, aprobada luego en referendo; a una nueva ley electoral democrática, y al establecimiento de un estado moderno de derechos con plena transparencia funcional e informativa, bajo control popular,  con autonomías municipales, presupuestos participativos  en los diferentes niveles y el sometimiento a referendo de las leyes que afecten a todos los ciudadanos. En fin la República Democrática humanista y solidaria, con plena justicia social, donde rijan integralmente  los principios consagrados en la Declaración Universal de Derechos Humanos y en la que quepamos todos.

Desde estas posiciones damos la bienvenida a todo lo que ayude a la creación de ese clima.

¿Alguien duda que Cuba hoy necesite un ambiente de distensión y concordia que nos lleve a ese diálogo constructivo y gestor de condiciones para un amplio proceso de democratización? ¿O todavía alguien cree que puede alcanzarse la democratización por otros medios que no le sean afines?

¿Alguien no desea ese proceso de democratización para Cuba?

Y cabría preguntarse ¿y quién está en mejores condiciones de influir para hacer realidad la concreción de ese ambiente que a casi  todos los cubanos convendría? ¿Figuras como el Papa Francisco en su acercamiento al gobierno cubano  o aquellos que desde la oposición desdeñan y hasta tratan de  ridiculizar  los esfuerzos de la Iglesia Católica y de sus figuras por tratar de ayudar, precisamente, a la creación de ese clima imprescindible?

La respuesta es obvia, pero debe quedar expresa: el Papa Francisco está en mejores condiciones de influir a favor de la democratización en Cuba, por su política de acercamiento al gobierno, que quienes le critican desde la oposición.

Que su acción resulte en respaldo a la continuación del actual estado autoritario, intransigente, o en influencia positiva a favor de los cambios graduales que desea una inmensa mayoría, es cuestión que la práctica misma ha venido ya mostrando.

En política cada cual dice y hace desde la posición que se ha dado a sí mismo, pero hay posiciones desde las cuales se puede conversar, dialogar, negociar y conseguir resultados; y existen otras que dificultan o imposibilitan esas posibilidades, que alejan y dividen.

Cada cual es libre de escoger su posición política, su actuar, que no es lo mismo que la ideológica, pero no espere recoger los mismos frutos. En todas partes no hay la misma tierra fértil, no hay la misma humedad, no hay el mismo sol y desde luego no están los mismos cultivadores y cosecheros.

Escoja cada uno como referirse al Papa y a sus gestiones en Cuba: recoja cada cual lo que siembre.

Desde las posiciones de un socialismo participativo y democrático,  que contempla muchos aspectos coincidentes con la doctrina social de la Iglesia Católica, esperamos que la próxima visita del  Papa Francisco pueda contribuir  a que en nuestro país se cree ese clima de distensión y concordia que propicie otros desarrollos democráticos por el bien de todos los cubanos.

De hecho ya su venida está contribuyendo,  con la reciente liberación por el gobierno de más de 3500 sancionados por diferentes delitos, a propósito de su viaje a Cuba. Ojalá también logre estimular cambios en las leyes que impidan tanto preso y arbitrariedad y más.

Bienvenido a la Llave del Golfo, Papa Francisco. Que tenga Usted una feliz estancia y que se cumplan con éxitos sus expectativas.

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Para comprender a Francisco…

Por Félix Sautié Mederos.

El viaje de Francisco a Cuba tiene sus claves básicas tal y como el Papa se plantea en cada una de las visitas que hasta el presente ha realizado a diversos países del mundo, las que lamentablemente algunos tratan de tergiversar intentando definirle objetivos y planteamientos que solo al Papa le corresponde decidirlos conforme a su Misión de Vicario de Cristo en la tierra y al objetivo específico que se ha planteado para su visita a Cuba de venir a nuestro país como “Misionero de la Misericordia”. Tampoco han faltado quienes intentan implicarlo en sus rencores contenidos y ocasionalmente devenidos en odios profundos. Nada más alejado del Amor Evangélico que Cristo predicó y que Pablo en su Primera Encíclica a los Corintios  expresó que si “no tengo amor nada soy”.

En mi criterio en esta visita del Papa a nuestro país, deberíamos plantearnos que no todo vale ni todo lo que sucede alrededor de Cuba debería mirarse a través  de un prisma de frustraciones y  deseos de revanchas; porque la clave principal para los cristianos e incluso para todos los seres humanos, según  la Doctrina del Evangelio de Jesús, está en el amor sin límites a Dios y al prójimo como a nosotros mismos. Esos mandamientos resumidos por Jesús constituyen la clave principal del Pontificado de Francisco. 

Si no se entiende eso y muy especialmente el sentido del concepto misericordia,  nunca se podrá comprender a Francisco, porque Francisco se desenvuelve en otras dimensiones marcadas en sus sendas por el Evangelio de Jesús, que se expresan en la misericordia, la caridad, así como su opción por la justicia, por los más desfavorecidos y por la paz. Todas ellas más allá de cualquier concepto específicamente mundano, porque Francisco está en el mundo sin ser del mundo, algo que no pueden comprender los que hacen del mundo su dios Baal del poder y de la puja por la superioridad económica, política y social viendo a sus prójimos,  los seres humanos, como objetos que pueden ser movidos al arbitrio  de sus  propios intereses, en una o en otra dirección; en nuestro caso específico a favor o en contra del Gobierno.

Personalmente estoy plenamente de acuerdo en el derecho a la lucha contra la injusticia, la sojuzgación de los derechos humanos inalienables y la liberación de los presos injustamente encarcelados; sea en  donde sea, y por quienes sean sin distingo alguno. Esos son derechos que no se les pueden escamotear a las personas que los tienen sojuzgados porque no reconocerlos es tanto como sojuzgarlos uno mismo. Eso se corresponde con la ética evangélica de la cual Francisco es un verdadero adelantado y  un fiel seguidor de Jesús.

Todo se puede plantear, reclamar y luchar desde la respectiva dimensión de cada cual sin tener que cargárselo a los demás; incluso en el Evangelio en el Sermón del Monte una de las bienaventuranzas que se plantean expresa textualmente: “Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia porque ellos serán saciados”. Mientras que en el Evangelio de Lucas se narran las palabras que María de Nazaret planteó durante  su visita a su prima Isabel en las que específicamente  dijo que Dios “Desplegó la fuerza de su brazo, dispersó  a los de corazón altanero. Derribó a los potentados de sus tronos y exaltó a los humildes. A los hambrientos colmó de bienes y despidió a los ricos con las manos vacías” 

Reitero finalmente, que Francisco ha demostrado con hechos concretos durante el tiempo de su Pontificado que es un seguidor incansable de Jesús y que lleva al Evangelio en su corazón y  actúa en consecuencia. En su visita a Cuba no será otra persona cobradora de favores como alguien lo definió injustamente a partir de sus propios rencores y deseos de revanchas totalmente alejados de lo que siente y expresa Francisco en su fructífero Pontificado (1), que en mi opinión y permítaseme usar una frase muy popular actualmente “está fuera de serie”

Así lo pienso y así lo expreso con mis respetos por el pensamiento diferente y sin querer ofender a nadie en particular.

(1) Ver en Por Esto! “¡FRANCISCO NO VIENE A COBRAR NADA!,…por favor no se equivoquen”  Sección de Cultura el sábado 12 de septiembre del 2015.

http://www.poresto.net/ver_nota.php?zona=yucatan&idSeccion=33&idTitulo=427101

Publicado en el periódico Por Esto!, de Mérida, Yucatán, México, el miércoles 15 de septiembre del 2015.

http://www.poresto.net/ver_nota.php?zona=yucatan&idSeccion=22&idTitulo=427900

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 “¿Hay otras Cubas posibles? Dilemas actuales y posibles vías”,

Por Ovidio D´Angelo

La realidad cubana del momento (sobre todo a partir de la aprobación de los Lineamientos de la Política Económica y Social, hace varios años), se mueve en algunas direcciones, con sentidos diferentes al de momentos anteriores –aunque no bien precisos y sujetos a incertidumbres a despejar- y ha traído nuevas opciones, a la vez que limitaciones y desafíos, al campo social del país.

Desde diversos grupos de pensamiento y de opciones políticas –a veces contrapuestas- se han generado, en estos años, plataformas de posicionamiento y perspectiva socio-política, que muchas veces son desconocidas para la gran masa de población y circulan en los medios digitales, preferentemente –a falta de la existencia de otros aprobados por el Estado.

Actualmente se habla de grupos y corrientes heterogéneas al interior del país, no legitimados oficialmente, aunque operativos en diversos espacios y medios limitados, cada uno con sus propuestas –para no mencionar los grupos de exiliados en Estados Unidos y otros países, generalmente más orientados hacia una derecha recalcitrante y agresiva, no sin excepciones?, muchos de ellos centrados en personas que los encabezan. La lista puede ser amplia: Estado de Sats, Damas de Blanco, Unión Patriótica de Cuba (UNPACU), Socialdemocracia, Movimiento Cristiano Liberación, periodistas independientes, Socialismo Participativo y Democrático (SPD)(1), Observatorio Crítico, Izquierda Unida, Movimiento de Derechos Humanos, etc. Se mencionan también, además de los grupos en sí mismos, espacios o proyectos que reúnen a varios de ellos en una especie de programa mínimo confluyente desde su diversidad: Espacio Abierto, Arco Progresista y otros, dentro del espectro denominado grupos de oposición.

Han surgido espacios sistemáticos de debate profundo, en el ámbito de la intelectualidad cubana, como Último Jueves de Temas –con su revista y DVD´s de las sesiones-, otros en la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC), e iniciativas en instituciones profesionales, académicas y culturales. Existen otros ámbitos críticos nacidos desde las iglesias cristianas, con medios de publicación, como: revista Caminos y, aún de mayor amplitud participativa y divulgativa, la revista Espacio Laical (EL), sobre todo en su primera época.

Desde la dirección de esta última surgió el proyecto Cuba Posible, acogido, con vocación ecuménica, por el Centro de Reflexión y Diálogo de Cárdenas (CCRD-C), en el que se mantienen las líneas deliberativas y de debate constructivo iniciadas en EL. Este proyecto tiene, entre sus virtudes, el haber podido sumar personalidades de diferentes corrientes de pensamiento constructivo-crítico, incluidos profesionales, laicos, intelectuales y miembros de algunos grupos alternativos, en debates temáticos de cuestiones centrales para el país en estos momentos y que han tenido un grado excepcional de difusión digital y escrita, asequible a distintos sectores de la población.

Sin embargo, casi todos estos espacios mencionados –con excepción del último- permanecen más bien cerrados a públicos específicos, aunque contando con medios de difusión –igualmente más o menos limitados en alcance a la población. Muchos se definen como movimientos alternativos o de oposición: unos apostando a una postura beligerante donde lo que se pretende es el cambio de sistema a un capitalismo desembozado, afín a los intereses norteamericanos, que los considera como la única sociedad civil cubana.

Otros grupos, o personas –casi siempre intelectuales a título individual o proyectos más inclusivos, o bien de posiciones más de izquierda y centro-, se ubican con posturas críticas constructivas de una nueva sociedad –no necesariamente capitalista y más bien conservando rasgos importantes de logros sociales del viejo socialismo estatal y de aportes importantes de diversas corrientes de pensamiento universal, de carácter marxista, anarquista, liberal, cristiana, etc. Estos se han distinguido como oposición constructiva (también, en algunos casos denominada moderada o leal –en la correcta acepción del término como: propositiva, no violenta, no sometida a intereses foráneos y en contra de medidas imperialistas como el bloqueo norteamericano, etc.).

En este sentido, me voy a referir a las potencialidades que considero muy positivas del actual proyecto Cuba Posible (CP), como espacio aglutinador para una plataforma de diálogo nacional, en el entendido de que sí hay varias Cubas posibles, pero deberíamos reflexionar sobre cuáles de esas Cubas avanzarían a un programa de soberanía nacional, democracia participativa (lo que requiere precisiones novedosas), ejercicio de derechos humanos (también con aclaraciones necesarias) en su acepción más amplia y profunda para toda la ciudadanía, para construir la Patria “con todos y para el bien de todos”. 

CP es un proyecto inclusivo, en el que caben diferentes corrientes de pensamiento y de acción política no definidos por el obcecado desmantelamiento de todo lo realizado en el período revolucionario (a pesar de sus extremos, limitaciones y desaciertos en varios campos). Eso implica los objetivos del proceso y marca una diferencia con los grupos de derecha y extrema derecha del interior y el exterior del país, que pulsan por un pase de cuentas a la “tiranía castrista” en una política de tierra arrasada, en la que ellos se sitúan como campeones de la libertad (al más rancio estilo norteamericano, supuestamente defensor de todas las libertades y del ejercicio democrático –entendido a la manera de acción de los lobbys financieros del establisment) y su propósito es instaurar un régimen capitalista que mantenga los privilegios de clases y la inequidad social, que ya los cubanos conocimos en las repúblicas anteriores.

En cambio, CP, como lo interpreto, promueve la crítica –dura en ocasiones pero constructiva e inclusiva de todos los sectores del país- hacia propuestas de una sociedad mejor, en la que se pueden insertar todos los que aspiren a un ideal de igualdad, equidad social, estado de derecho y convivencia armónica entre las diferencias de posiciones, en la que se establezcan garantías para el ejercicio de la justicia social, la participación ciudadana (en el sentido más amplio y actual del término).

En esta propuesta, no caben los pases de cuenta –sin perder de vista las reparaciones necesarias producto de los excesos cometidos en acciones de represión o posibles acciones punitivas no aclaradas-, sino reconocer la realidad actual del status gubernamental en sus logros, limitaciones y dificultades. No se trata de un proyecto reformista, sino de reconstrucción nacional profunda, en la que también tendrían cabida aquellas posiciones de derecha que pasen de la beligerancia ofuscada al diálogo civilizado por la construcción de una nación de progreso y justicia social, con el mayor consenso posible de todos.

En este sentido, se elaboran, desde diferentes grupos y espacios de confluencias, determinadas plataformas mínimas. Sin embargo, la polaridad de las posiciones extremas contrasta aún con la posibilidad real de su promoción como vías efectivas. Igualmente, y por esa misma polarización, una posición oficial encerrada en sí misma y adherida a un modelo de socialismo estatal-partidario inoperante desde hace mucho tiempo, aún cree en la ilusión de la homogeneidad social en la defensa de los intereses “patrióticos” de los que se consideran garantes exclusivos, justificando las acciones represivas de los críticos, alternativos o beligerantes, a partir de su consideración, generalizadora e injusta, de que todos son “mercenarios del imperio”.

Retomando a Juan Valdés Paz(2), en la web de Cuba Posible, destacaría el papel de este proyecto, por la importancia inclusiva desde una posición propositiva crítica de avance hacia una sociedad sin odios, de progreso económico-social y de democracia real. En palabras de Juan Valdés Paz, en una reciente compilación de trabajos de varios autores en EL:

«Los textos de Veiga y de González (gestores del proyecto Cuba Posible –n. del a.-) en particular, se caracterizan por su ubicación en el centro del espectro político, el cual advierten cada vez más diverso y menos representado en las actuales instituciones políticas y civiles del país». 

«Desde ese centro, no tan distante de propuestas del gobierno cubano, enuncian políticas reformistas graduales; así como numerosas reformas puntuales que, opinan, están ausentes en el actual proceso y que son tan necesarias como posibles. En esta perspectiva entienden que las reformas, necesarias o deseables, admiten la conciliación y permanencia de algunas de las instituciones que han caracterizado al régimen revolucionario cubano en estas décadas, tales como: la primacía de la defensa y ejercicio de la soberanía nacional, la política social de la Revolución, el papel de Raúl Castro y la dirección histórica en la le¬gitimización del gobierno y las políticas de reforma, el papel dirigente del PCC, el rol de las Fuerzas Armadas; la opción socialista de desarrollo; el papel regulador del Estado en la economía y la preservación de un sector estatal de la economía a cargo de los “sectores nacionales estratégicos”, etc».
(No obstante, en mi opinión, los planteos de estos y otros autores que hemos estado incluidos en los trabajos de EL y CP abordan innumerables aspectos críticos acerca de esos temas, como Juan Valdés Paz enumera más abajo –n. del a.-)
 
«Obviamente y a la par –continúa la cita de Valdés Paz-, estas reformas deberían acompañarse de importantes transformaciones constitucionales, institucionales e ideológico-culturales, signadas por el regreso a la tradición martiana y a su paradigma de una República “con to¬dos y para el bien de todos”». 

«También desde esta perspectiva, los autores reclaman una reforma política y civil que acompañe desde ahora la reforma económica en curso y de cuenta de la diversidad social y la pluralidad política de la sociedad cubana actual».

Algunos de los temas, a consideración de Juan Valdés Paz, en su excelente compilación (enumeradas con puntos en negrita), son: (apunto en cursiva algunos de los asuntos pendientes de consideración o conclusión en los debates realizados, algunos ya planteados por los propios participantes en los mismos, a manera de breve resumen inconcluso y aclaratorio –n. del a.-):
 
• El diagnóstico socioeconómico y sociopolítico de la sociedad cubana actual. Cambios estructurales y tendencias. 
(¿Hacia una sociedad de capitalismo liberal o de Estado, o hacia una sociedad con justicia socioeconómica redistributiva de los beneficios entre Estado-Capital, dinero y capital-trabajo –lo que plantearía una nueva teoría de la equidad socioeconómica basada en principios de fraternidad y solidaridad social?).

• El alcance, ritmo y estilo, de la reforma económica en curso 
(La acumulación de necesidades de la población exige una modificación radical de la conservadora consigna gubernamental: “sin prisas, pero sin pausas. Sin políticas de choque se puede avanzar de manera mucho más expedita hacia una sociedad de progreso, levantando muchas limitaciones jurídicas existentes.).

• Su complementación con una reforma política y civil 
(O, inclusive, más que un complemento, como necesidad prioritaria del ejercicio de una nueva democracia, no signada por intereses de poder político o económico, sino basada en la real participación ciudadana, protagónica y decisora en los asuntos de la localidad y del Estado –concepto que requiere otros espacios de abordaje más amplios). Esto nos distanciaría de la “democracia formal” predominante en muchos países y del autoritarismo estatal que nos define.

• La reforma del Estado 
(Con la necesidad de poderes independientes y elegidos por la población, de manera que se articulen, dinámicamente, como representantes reales del pueblo, con una organización eficiente y de amplitud reducida, garante de los derechos ciudadanos de manera integral y de la ejecución de políticas públicas socialmente concertadas).

• El papel del Gobierno en esos procesos de cambio 
(Como ente regulador basado en la supervisión y dirección popular desde una democracia directa y de representantes con agendas legítimamente constituidas, no como el Decisor de todas las políticas ni a partir de “representantes” seleccionados desde arriba o por control de instituciones partidarias).

• La ampliación de las libertades y las responsabilidades sociales
 (La reconstrucción de una sociedad civil de participación ciudadana amplia, por oposición a su definición como los grupos de oposición más agresivos o por la sujeción estatal-partidaria de organizaciones sociales supuestamente independientes).

• La instauración de un Estado de derecho
 (Básicamente hacia un Estado republicano de derechos y oportunidades para todos, incluidos garantías claras, elaboración de políticas y control transparente del funcionariado por la población y sus agrupaciones sociales diversas).

• La reforma de la Constitución de la República y su implementación irrestricta.
 (La Constitución actual, no solo ha quedado obsoleta por los cambios en los Lineamientos, sino por su visión general de la Sociedad y el Socialismo, por tanto debería tener en cuenta los argumentos de diferentes grupos de pensamiento  y otros actores populares y ser sometida a amplios espacios deliberativos y referendo).

• La reforma del sistema de representación y participación social y política.
(No sólo debería basarse en las agendas de los postulantes, sino eliminar cuotas del Partido en el caso de las representatividades; la participación ciudadana debería tener un balance entre esas representatividades y la democracia directa, participativa y decisoria).

• La creación de una esfera pública autónoma, comunicacional y deliberativa.
(La creación de una real sociedad civil amplia y no definida por la oposición al gobierno, necesariamente, con medios de expresión populares y de grupos sociales, de manera que se convierta en una sociedad múltiplemente deliberativa)
 
• La refundación del PCC.
(El PCC debería ser una entre otras organizaciones políticas y movimientos sociales inscritos por la cantidad mínima de membresía aceptable. Debería existir una separación entre Estado y Partidos y movimientos sociales, cada uno con sus roles específicos. El PCC no responde a la elección de la población, no responde al Soberano, por tanto, no podría imponer sus políticas a través del uso de los mecanismos del Estado y marcar sus direcciones).

• La creación y desarrollo de una clase política. El relevo generacional.
(Esto debería ser obra de la participación popular ciudadana generalizada)
 
• El papel de las Instituciones Armadas en el proceso de reforma y en el futuro de la sociedad cubana.
(Las instituciones armadas tienen el deber de ser garantes de la estabilidad interna y externa del país, no ser parte principal de su dirección económica y política; sin ser neutrales tendrán que someterse al dictado de las políticas públicas generadas desde el pueblo).
 
• La promoción de una cultura de la inclusión, del diálogo y del debate.
(Esta sería la base de una sociedad civil sana y propiciadora de modos de concertación y consenso en los temas principales del país).
 
• El papel de la Iglesia Católica y de su laicado.
(Imprescindible por su papel internacional, junto a otras denominaciones cristianas y religiosas en general, además de que se fortalecería su papel con la mediación y próxima visita del Papa Francisco al país. La Iglesia –en general? tiene un rol muy importante en el balance moral de la sociedad y su progreso en la profusión de valores éticos y espirituales en los ciudadanos).

• El papel de la intelectualidad
(Es esencial una intelectualidad comprometida, no de doble discurso y en eso hemos avanzado bastante, aunque no hay suficientes espacios públicos para su influencia y la expresión de ideas novedosas; por otro lado, debe jugar un papel importante junto a otros grupos de pensamiento en el ordenamiento futuro de la sociedad y en el asesoramiento de los sectores e instituciones de gobierno de democracia representativa real y participativa).

• El proyecto de nación. Los consensos mínimos.
(Esto es un resumen de todo lo anterior y ha sido también ampliamente abordado –como las temáticas anteriores en EL y CP).

Otros autores, comentados o no en la compilación de Juan Valdés Paz, tienen posiciones más drásticas sobre algunos de los temas en debate. Lo positivo de las reflexiones mostradas en EL y CP, a partir del posicionamiento de los autores principales mencionados, es que no son impositivas y quedan como interrogantes a partir de las cuales se pueden construir plataformas de entendimiento, tan necesarias hoy incluso para un reposicionamiento oficial del gobierno, en conjunción con toda la sociedad civil cubana.

La apelación de los trabajos reseñados va por la vía de la conveniencia colectiva y el bien común y llama a renunciar a las posiciones de consenso forzado –desde dentro y desde fuera- que, en la situación de los nuevos tiempos, se hace insostenible.

Cuba Posible es un proyecto que llama al diálogo respetuoso, a la negociación de posiciones diversas, sin ceder a principios de dignidad y soberanía nacional, con vistas a lograr un proceso democrático y un Estado de Derecho que, como lo entiendo, no pueden estar sujetos a una visión dominante exclusiva y deberían ser fruto de una concertación de los actores, organizaciones e instituciones de toda la sociedad (exclusión de los beligerantes opositores a todo lo que realmente existe, o sometidos a modelos e intereses extranjeros no patrióticos propios de una ultraderecha recalcitrante, mientras mantengan esas actitudes, en mi opinión).

Como también se ha expresado en diversas ocasiones, los problemas de los cubanos debemos resolverlos los propios cubanos, sin interferencias foráneas –por mucho que la distención en las relaciones históricas entre Cuba y Estados Unidos pueda favorecer el clima apropiado para ello. Pero entonces, tenemos que resolverlos internamente, y no hay otra vía que la de la concertación democrática. Una posibilidad es la convocatoria de una Plataforma de Encuentro Socialamplia y contando con otros diferentes proyectos-movimientos de carácter constructivo y propositivo, incluso sería probablemente oportuna la participación de mediadores de países bien intencionados (¿CELAC y de otras regiones?), como salida hacia adelante y no como retroceso al progreso económico, político y social de la nación cubana.

Quedaría pendiente la pregunta: ¿Cuáles fuerzas sociales o posiciones políticas, estarán dispuestas a compartir, de manera concreta, esos principios fundantes? ¿Serían capaces, algunos de los representantes de las posiciones extremas, a ambos lados de la ecuación política nacional –incluida la oficial gubernamental- de abrirse a nuevos reposicionamientos en aras del interés patriótico y del desarrollo de la calidad de vida, la justicia social y la soberanía popular?

Notas al pie:

1.    El colectivo de SPD (Socialismo Participativo y Democrático), por ejemplo,  propuso, desde hace algunos años, una Plataforma Programática interesante para la renovación del socialismo cubano.
2.    Comentarios sobre la compilación y comentarios de Juan Valdés Paz, Premio Nacional de Ciencias Sociales: Urgencias del presente, Cuaderno Cuba Posible no. 8-2015, en el sitio web www.cubaposible.net. Esta compilación de trabajos de Roberto Veiga, Lenier González y otros autores, en la revista Espacio Laical y materiales de Cuba Posible, es titulada por Juan Valdés Paz: PROPUESTAS CONCRETAS DE REFORMAS A LOS SISTEMAS ECONÓMICO, POLÍTICO Y SOCIAL.

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OTRAS VISIONES

Una nueva ley electoral desde la ciudadanía

Editorial de la Revista Convivencia, Año VIII no. 46

Las autoridades cubanas han anunciado, en un evento del Partido Comunista, que se elaborará una nueva ley electoral en Cuba. Con esta previsión los anunciados cambios pasarían del tema económico al campo político. Los ciudadanos cubanos, que somos el soberano, no debemos esperar pasivamente que nos presenten la propuesta del partido único. Ejercer la soberanía ciudadana exige tomar la iniciativa, consensuar las propuestas y presentar proyectos alternativos de ley electoral.

Sin entrar en detalles técnicos, damos nuestro aporte a este ejercicio de democracia ciudadana, proponiendo tres instrumentos jurídicos que son inherentes a la creación de un marco electoral nuevo de verdad:

1. Del partido único al pluripartidismo

No hay reforma electoral sustancial si se mantiene el sistema de partido único refrendado en el artículo 5 de la Constitución cubana. Este artículo debe desaparecer y la Constitución debe consagrar un sistema pluripartidista.

Así lo demanda anticipadamente el cuarto punto de Espacio Abierto de la Sociedad Civil Cubana, plataforma mayoritaria para la construcción de consensos de más de 30 organizaciones y personalidades del tejido cívico en la Isla:

“El carácter plural de la sociedad cubana impone la necesidad de realizar una reforma constitucional y también legal, para posibilitar la creación de espacios que garanticen el ejercicio del pluralismo político como base para la realización de elecciones libres, democráticas y competitivas.”

Una nueva división político-administrativa y de circunscripciones electorales que garanticen la mayor participación y la igualdad de oportunidades a todos los electores debe formar parte de la nueva ley electoral.

2. Una nueva ley de asociaciones y partidos

Por otro lado, “la creación de espacios que garanticen el ejercicio del pluralismo político”, y también el pluralismo cívico, debe reconocerse en una nueva ley de asociaciones y partidos. Nuestra propuesta concreta es la abolición de la arcaica Ley 54 de Asociaciones y la ya obsoleta Ley 88 conocida como Ley Mordaza. Los tiempos han cambiado, las relaciones diplomáticas entre Cuba y Estados Unidos, restablecidas; las negociaciones con Europa avanzan y América Latina demanda cada vez más inclusión. El síndrome de plaza sitiada ha desaparecido y la nación cubana aspira a integrarse a la normalidad del mundo democrático.

Una nueva ley electoral no tendría sentido, ni eficacia, si no va acompañada o precedida de una ley de asociaciones y partidos que legalice lo que ya es una realidad comprobable en nuestro país: el pluralismo político y los grupos multicolores de la sociedad civil. Es urgente la necesidad de legalizar la discrepancia para que se cree un clima de paz civil, cese la represión, finalice el presidio político y podamos de esta forma respirar una atmósfera de normalidad y confianza, para poder emprender entre todos la ingente labor de reconstrucción de la Isla y de la Nación que habita en ella y en la Diáspora.

Igualmente deberá ser establecida la correcta y legal subvención de partidos y asociaciones de tal forma que se garantice, la posibilidad de los ciudadanos de apoyar materialmente a las agrupaciones de su preferencia, al mismo tiempo que se evite la corrupción en el funcionamiento de los partidos, el clientelismo y la intromisión extranjera en los eventos electorales. Este instrumento legal debe asegurar la transparencia y limpieza del ejercicio cotidiano de la democracia.

Una nueva ley de asociaciones y partidos colocará a Cuba en el concierto de las naciones que viven en la normalidad y abrirá para todos los cubanos y cubanas las oportunidades y derechos que nos corresponden y que permitirán el eficaz emprendimiento de una nueva Cuba en que quepamos todos y ningún cubano oprima, maltrate o bloquee la dignidad, la libertad, los derechos y los sueños de otro cubano.

3. Una nueva ley de medios de comunicación social

Como una secuencia inseparable, las dos leyes antes mencionadas reclaman una tercera ineludible: ley de medios de comunicación social. Este nuevo marco jurídico deberá reconocer y garantizar el derecho a la libertad de expresión sin la cual la democracia se queda muda. Debe también establecer la legalización de los medios independientes que ya existen dentro de Cuba y que sistemática, profesional y respetuosamente, cumplen con eticidad el sagrado deber de comunicar, informar, dar voz a los que no tienen y promover el debate público, prueba inequívoca de la democracia.

Esta nueva ley de medios de comunicación debe igualmente consagrar el acceso de todos los cubanos a la Internet de forma libre, económicamente accesible y con la calidad de tráfico digital propio de un país moderno. Otro requerimiento supone igualdad de acceso a los Medios y la garantía de que ningún cubano sea reprimido ni discriminado por razón de las ideas pacíficas que divulgue, siempre que lo haga con respeto a las demás opiniones, personas, grupos e instituciones. La decencia en el uso de los Medios es garantía de una atmósfera sana para la democracia y una señal inequívoca a la comunidad internacional de que Cuba es un país civilizado, respetuoso de la diversidad y educado en el pluralismo.

La creación de un nuevo marco jurídico relacionado con elecciones libres y limpias va indisolublemente unida al derecho de los electores de conocer, evaluar y apoyar o rechazar los programas políticos de los diferentes candidatos. La actual ley electoral de Cuba favorece una política de personas y no de programas. Se vota por la biografía, no por las propuestas de los candidatos y esto es una práctica ruinosa para elegir a servidores públicos, que eso son y deben ser los políticos. Lo primero que deben conocer los servidos es el programa de servicios que les ofrecen los servidores propuestos como candidatos y poder elegir así a quien ofrece la mejor solución a las necesidades de cada persona y de la sociedad. La forma moderna y civilizada de dar a conocer estos programas es con un acceso igual y sistemático a los Medios de Comunicación Social.

Apoyamos y acompañamos a nuestros hermanos de la sociedad civil que son especialistas en Derecho y que, por diversos caminos, están elaborando con profesionalidad y diligencia las propuestas de ley electoral y de ley de asociaciones y partidos que Cuba merece.

Pinar del Río, 20 de julio de 2015

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No.170 (20/año 7). La Habana, 3-septiembre-2015

"Se reconoce a los ciudadanos libertad de palabra y prensa conforme a los fines de la sociedad socialista".
 Art. 53 de la Constitución.

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Índice

Las extremas frente a frente

Muchos factores, incluso contradictorios, coinciden en la necesidad de iniciar un proceso de democratización. Oponerse es absurdo y hasta políticamente suicida

Por Pedro Campos, La Habana 25 de Agosto de 2015

Otras  propuestas básicas  de cierta  izquierda inconforme. -2-

Recordemos que… “La madurez es aquella edad en que uno no se deja engañar ni siquiera por sí mismo“. Lo aquí expuesto no   es una propuesta cerrada, nuevas  aspiraciones continuaran  surgiendo.

Por Leonel González Díaz.

Confiables o no confiables…

Por Félix Sautié Mederos.

Contenido

Las extremas frente a frente

Muchos factores, incluso contradictorios, coinciden en la necesidad de iniciar un proceso de democratización. Oponerse es absurdo y hasta políticamente suicida.

Por Pedro Campos, La Habana 25 de Agosto de 2015

Antes de finalizar su reciente visita a La Habana, el Secretario de Estado de EE UU, John Kerry, le recordó al Gobierno cubano que si no había cambios democráticos en Cuba, difícilmente el Congreso podría levantar el bloqueo-embargo.

Con estas palabras, Kerry dejaba claro que era con el Congreso de EE UU con quien tenía que lidiar La Habana y muy especialmente con las demandas de los cubanoamericanos que tienen influencias en esa instancia y condicionan cualquier movimiento en esa dirección a avances en los temas de derechos humanos y democracia en la Isla.

Así que el Ejecutivo de EE UU se las ha arreglado para poner frente a frente a los dos extremos.

No es que los cubanoamericanos dominen el Congreso ni mucho menos; es que ellos forman parte de la bancada republicana que, de frente a las próximas elecciones presidenciales, no está interesada en cooperar con Barack Obama para que este pueda ofrecer un triunfo contundente en su política exterior con el asunto Cuba.

El Gobierno de La Habana tendría que írselas "arreglando" con las medidas parciales del Ejecutivo estadounidense, sin que las leyes esenciales, fuertes, del bloqueo-embargo sobre el comercio y las inversiones cambien por ahora, a menos que decida emprender el necesario e inevitable proceso hacia la democratización de la sociedad cubana.

Y es aquí donde viene el problema. La "dirección histórica", que se ha pasado decenios diciendo que el bloqueo-embargo es la causa de todas nuestras desgracias, no está dispuesta a iniciar ese proceso de democratización que elimine "la causa de todas nuestras desgracias", porque hacerlo sería dar su brazo a torcer ante la "contrarrevolución histórica".

Y la "contrarrevolución histórica" no está de acuerdo en entrar en ningún diálogo con el Gobierno de la "dirección histórica" si este primero no acepta iniciar de alguna manera el proceso de democratización.

De este modo, queda al descubierto que hoy el tema del bloqueo-embargo no se relaciona con las contradicciones nación cubana/imperio, ni capitalismo imperialista/socialismo que nunca ha existido, sino entre fuerzas políticas y económicas internas, unas que fueron desplazadas del poder entre 1959 y 1960 y sus nuevos ocupantes.

Entre los anteriores dueños de tierras, industrias y grandes negocios capitalistas privados y los nuevos poseedores, los burócratas que en nombre de la Revolución, la clase obrera y el socialismo han administrado a su modo y manera aquel patrimonio, no nacionalizado sino estatizado.

Esas extremas tienen sus razones para mantener sus posiciones. Aquella desde "el nunca más" lo que ocurre hoy en Cuba y, la de acá, desde su "nunca más" lo que ocurría antes. Y, en el medio, aplastado, el pueblo cubano, el convidado de piedras, con el que no cuentan las extremas.

¿Están interesadas en buscar una solución política a sus contradicciones por la vía del diálogo y la negociación?

El Gobierno cubano sigue culpando de todas nuestras desgracias al bloqueo-embargo, pero el pueblo ve que no hace nada para aflojar las posiciones de los que tienen en sus manos la posibilidad de eliminarlo. Entonces, ¿qué es más importante, que se eliminen "todas las causas de nuestros problemas" o que los históricos no arriesguen su poder en un proceso de democratización, que es en definitiva lo que parece trabarlo?

Los de allá no quieren "dar más victorias a los Castros", pero con su actitud se están quedando aislados en Cuba, en EE UU, en América Latina y ante el mundo, y se están cerrando el paso ellos mismos a poder jugar un papel positivo en la reconstrucción de la nación. ¿Qué es más importante para ellos?

La situación cubana está complicada. Los que tienen el poder no quieren compartirlo con los trabajadores y el pueblo, que no ven salida a su situación en la "actualización". La burocracia ha buscado como aliado para compartir el poder económico, nada más y nada menos, que al capital extranjero, especialmente norteamericano, el "enemigo histórico".

No han faltado disímiles propuestas de cómo salir de la situación actual desde la izquierda democrática y desde otras fuerzas democráticas, a la cuales no se le escucha, se les ignora y hasta se las demoniza.

En este contexto, está ocurriendo un fenómeno nuevo, de gran complejidad: el inicio de un proceso de democratización, al que condiciona la extrema de allá avances en dirección al levantamiento de las leyes más importantes del bloqueo-embargo, no solo es imprescindible para el desarrollo económico, social y político de Cuba, sino que es un reclamo de toda la oposición pacífica, de su vertiente democrática, de buena parte de la izquierda democrática, de mucha gente dentro de las mismas instituciones oficiales y probablemente de la mayoría de los ciudadanos.

El propio Gobierno dice trabajar en una nueva ley electoral y en una nueva Constitución, pero lo hace a espaldas del pueblo, lo que inquieta más sobre sus propósitos democráticos.

Por otro lado, estar de acuerdo en avanzar en un proceso de democratización de la vida política del país no quiere decir estar de acuerdo en todo lo demás.

Señores, piensen, pensemos todos. Cuando intereses tan disímiles y hasta contradictorios coinciden, aislarse, desvincularse, oponerse no solo no tiene sentido, es suicidarse políticamente.

Muchas veces hemos advertido: el agua busca cauces y es preferible abrirlos a enfrentar los desbordamientos.

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Otras  propuestas básicas  de cierta  izquierda inconforme. -2-

Recordemos que… “La madurez es aquella edad en que uno no se deja engañar ni siquiera por sí mismo“. Lo aquí expuesto no   es una propuesta cerrada, nuevas  aspiraciones continuaran  surgiendo.

Por Leonel González Díaz. 

En la Economía. La izquierda ha afirmado que  mientras no se unifique la moneda, se establezcan tasas de cambios racionales, se concrete una relación salario-precios más racional y se determinen  claramente las condiciones que  determinaran  qué personas  serán beneficiadas con los subsidios directos. Las medidas que se están implementando, no darán el resultado deseado y  de hecho,  pueden ser injustas e inadecuadas.

Es necesaria una economía plural. Se ha sugerido que debemos ir a una nueva  propiedad socialista de los colectivos de trabajadores y sociales, sobre bases estatales, grupales o individuales, según su desarrollo, en la siguiente forma general: Cooperativa, Familiares, Auto gestionada, Cogestionada, municipales, comunales y pequeña propiedad privada. La propiedad y la administración podrían ser o no compartidas por el nivel estatal correspondiente, entregada parcial o totalmente en usufructo o arriendo a los trabajadores, y funcionando sobre los principios de la gestión colectiva democrática y la repartición equitativa de una parte de las utilidades. El carácter compartido de la administración y la propiedad entre el estado y los trabajadores, entre las autoridades municipales electas, la comunidad  y los trabajadores, garantizarían que no haya subestimación de los intereses de la nación o el surgimiento de tendencias localistas o regionales perjudiciales.

Debemos crear el subsistema o área de la Economía Social Solidaria y debemos ampliar los derechos de los trabajadores en un nuevo modelo  de empresa estatal socialista mucho más autónoma que la actual.

Es imprescindible en el área económica poner énfasis  en el desarrollo territorial y otorgar a los municipios y regiones  posibilidades para identificar y desarrollar sus producciones y no continuar replicando como copia  y calco las estructuras nacionales.

La necesaria Ley de inversión extranjera debe ser mejorada, cuidadosamente  implementada, cuidadosamente diversificada y cuidadosamente controlada por la Asamblea nacional. La izquierda entiende la necesidad de la inversión extranjera, pero exige mayores posibilidades para la defensa de los intereses de los trabajadores, participación en ella de todas las formas de producción y control del parlamento sobre su implementación y desarrollo.

La izquierda demanda una Ley General de Cooperativas, la ampliación del trabajo por cuenta propia, demanda la existencia de un mercado mayorista, y establecer un sistema independiente  de protección al consumidor. Todo con el fin de ampliar las posibilidades de los trabajadores y su bienestar.

En lo social. Hay que mitigar la fragmentación y las visiones simplistas y reduccionista de la realidad. Se defiende  la priorización y utilización de las ciencias sociales para entender los problemas de nuestra nación y la creación de un congreso permanente de intelectuales –en la más amplia acepción del término-que funcione como tribunal moral y cuerpo creativo y educativo para todos. Hay que rediseñar nuestras estructuras participativas y lograr unas instituciones más integrales  y democráticas.

La propuesta social de un Congreso reflexivo de la nación donde pueda participar todo el que desee, sin exclusiones ni estigmas, puede ayudar a rediseñar nuestro proyecto emancipador y el futuro de una Cuba mejor para todos..

En lo educacional. Estamos contra el modelo educativo prusiano que aun predomina en Cuba, en el cual los maestros son sargentos inapelables y los estudiantes pelotones obedientes y  disciplinados. Estamos contra  la instrucción como esencia del proceso de socialización del individuo, creemos en la educación y la cultura, en la jerarquización de la creatividad y la autonomía sobre la repetición y el acatamiento. Hay que dignificar y pagar  bien la labor de los profesores e implicar en la educación a  toda la sociedad.

En la información y las comunicaciones. La izquierda demanda el acceso a internet de todos los ciudadanos y rechaza la creación de una élite para el acceso a esta, sea por el dinero o por los puestos oficiales.

La izquierda aboga por  un modelo informativo diferente, ético, investigativo, no sensacionalista, divulgador de la pluralidad y buscador de la verdad, estimulador del progreso y de la renovación constante de sus formas. Cada cual debe ser libre de expresar, por los medios libres de información, su pensamiento, sin ofensas, descalificaciones, ni agresiones de ningún tipo,  guste o disguste. La libertad real de expresión consiste, como mínimo, en poder replicar en el mismo medio y con el mismo espacio a cada opinión contraria o mentira que haya sido publicada.

En cuanto al talento científico,  cultural, deportivo o en cualquier otra esfera, la izquierda considera que la nación tiene que adoptar  políticas y consideraciones para su reconocimiento y respeto,  sin sobrevaloración ni subestimación, pero  transparentes y discutidas  en proporción y justeza por nuestra legislación y  acorde con el grado de desarrollo del país. Por otra parte, nadie puede monopolizar cargos o posiciones,  ni obstruir el surgimiento de nuevos aportes. Nadie puede ser privado por el respeto, reconocimiento y remuneración que con sus  legítimas capacidades puedan obtener en  otro ámbito internacional excepto por la ley que corresponde a todos los ciudadanos. No deben aceptarse políticas creadoras de diferentes tipos de  ciudadanos y menos en forma  inconsulta y confidencial.

Se está por una política internacional basada en el respeto al derecho internacional, la paz, la amistad y la cooperación con todos los pueblos y gobiernos del mundo y la solución de los conflictos internacionales por vía pacífica, excluyendo el uso de la violencia.

Especialmente una integración efectiva con la América Latina y Caribeña que beneficie a todos los pueblos del libre intercambio de comercio, movimiento de personas, bienes y capitales y una normalización de relaciones con EEUU, en igualdad de condiciones, que deje atrás  la confrontación tradicional y todas sus negativas consecuencias.

Tenemos que  aprovechar rápidamente las ventajas y potencialidades de las relaciones con EE.UU. Es oportuno hoy citar  a Martí……“Es preciso que se sepa en nuestra América la verdad de los Estados Unidos. Ni se debe exagerar sus faltas de propósito, por el prurito de negarles toda virtud, ni se ha de esconder sus faltas, o pregonarlas como virtudes…Lo malo se ha de aborrecer, aunque sea nuestro; y aun cuando no lo sea. Lo bueno no se ha de desamar, sólo porque no sea nuestro”.

Reconocer las accione nobles y correctas del opositor no denigra a nadie, nos eleva a los ojos de todos. Como el criticar, sin mentir, sus  insuficiencias y errores no convierten a nadie en enemigo del bien, ni la libertad, ni la democracia.

Llegó el momento del consenso real, de mayor madurez política, incluyendo la aceptación de que no habrá reino de justicias sin socialización, libertad y democracia. No lo habrá si los implicados en cualquier afectación son ignorados. Recordemos que  “no son solo las mentiras, el mayor enemigo de la verdad, sino, también  las convicciones fanáticas y anti dialécticas." Recordemos que… “La madurez es aquella edad en que uno no se deja engañar ni siquiera por sí mismo”.

 Por supuesto, ninguna de las sugerencias expuestas son inmodificables ni estáticas. No nos creemos monopolizadores de verdad alguna. Y reconocemos que existen aéreas oscuras, riesgosas  y difíciles que debemos abordar entre todos los revolucionarios en pos de un consenso adecuado.

Tampoco es una propuesta cerrada, nuevas  aspiraciones continuaran  surgiendo y del necesario proceso de intercambio y dialogo  con todos los que quieren a Cuba, surgirán aportes y modificaciones. Y de ser convencidos, rectificaciones.  .

Con todos y para el bien de todos.

Viva Cuba libre, democrática, libertaria y solidaria.

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Confiables o no confiables…

Por Félix Sautié Mederos.

Una importante consecuencia de las nuevas realidades que estamos viviendo en Cuba, a la que me quiero referir, describir  y/o comentar en esta crónica,  es que la política de Plaza Sitiada, que cada día se hace más obsoleta, constituye el sostén básico de que algunos burócratas detenidos en el tiempo se valen  para tratar de mantenerse empinados sobre  las cúpulas de la sociedad, añorando recomponer y regresar a los momentos de máxima centralización y autoritarismo indiscutible, los que  han entrado en un proceso de decadencia ya irreversible en mi opinión,  que ellos quisieran detener a toda costa, pero que ya no pueden lograrlo, caen en picada porque la vida ha entrado en movimiento de cambio que podría ser para bien o para mal, eso siempre será una incógnita mientras que no culminen los procesos que estamos viviendo en la actualidad.

Así es que en estas circunstancias se sostienen unos a otros, regañando a la población sistemáticamente a partir del tema de un pueblo culpable de todo por causa de su indisciplina social; azuzando además los repudios masivos cargados de agresividad hacia quienes  osen desafiarlos; y apoyándose para toda su carga conservadora,  en la ingenuidad ocasionalmente superficial, inculta y oportunista, de quienes en todo este tiempo no han crecido lo suficiente para comprender que estamos en una nueva época distinta a lo que hemos vivido en las décadas de los años 50  del Siglo pasado que desembocaron en una revolución radical.

Todo ello sucede y se mantiene vivo en sus expresiones más activas,  aun cuando poco a poco, quienes lo detentan van comprendiendo que la época del mando único estructurado integralmente de arriba a abajo y de abajo hacia arriba, según lo previsto por el Centralismo Democrático, se les hace cada vez más inviable sostenerlo, porque estamos en una etapa en la que la diversidad no puede ser obviada y/o ahogada, porque el Siglo XXI será el siglo de la diversidad sostenida por la ciencia y la técnica que revolucionan a la vida y a la humanidad. Estamos ante una nueva era intercomunicada que aunque quieran hacérnosla ignorar a toda costa deteniendo y/o retrasando todo lo que le sea posible el acceso a las nuevas tecnologías de la información para mantener un único filtro central de todo, ya no será posible porque la tecnología, la instrucción y la cultura los ha sobrepasado con creces.

En estas circunstancias, comienza a manifestarse  que los ciudadanos que antes no se sentían ni actuaban como ciudadanos plenos, ahora cada vez más lo sienten y lo comprenden al ritmo del ejemplo intercomunicado planetario que comienzan percibirlo en todas sus magnitudes comunicativas en tiempo real, mediante los accesos a los ámbitos digitales y/o televisivos ayer vedados. A tales efectos, como consecuencia de esta comunicación intersubjetiva mundial, que emana de las nuevas tecnologías del Siglo XXI, se generaliza la conciencia  práctica cotidiana de la necesidad de convertirse realmente en ciudadanos que puedan decidir, con todos sus derechos inherentes a la condición humana sin que se les menoscabe ninguno en nombre de una Plaza Sitiada que ya no se sostiene como tal. Para comprender mejor lo que estoy expresando recomiendo ir a los parques y áreas en que se ha abierto el WIFI en la Cuba actual, para apreciar lo que allí se está manifestando en las personas que acceden y se intercomunican con el exterior. Vivo cerca del parque “Fe del Valle” en Centro Habana que es una de esas áreas que se han abierto; y puedo apreciarlo cotidianamente en toda su magnitud y reflexionar con conocimiento de causa. Entonces cuando lo analizo comprendo mejor los motivos de que se hayan retrasado las posibilidades de acceso con múltiples excusas que ya no se sostienen; tenían que defender la centralización que les es inherente a su subsistencia socio política y económica incluso.

Como resultado, las personas que hoy por fin acceden se abren a un mundo vedado e instintivamente  reclaman su condición de sujetos, comenzando a dejar a un lado el concepto reduccionista de ser solo objetos que esperan orientaciones  de arriba para manifestarse y/o decidirse a actuar y tomar partido ante cualquier dilema existencial que se presente. Una mirada sociológica profunda hacia lo interno del momento actual de la sociedad cubana, permite conocer estos sentimientos internos de la conciencia ciudadana, que poco a poco se van haciendo más evidentes. Baste solo con apreciar la desinhibición con que las personas públicamente se conectan con INTERNET, reciben las noticias que quieran, hablan con quienes viven en el exterior de nuestras fronteras, y reclaman ante las situaciones que se les presentan porque tienen en donde hacerlo: la WEB, sobre todo cuando los burócratas de turno se les manifiestan en sus desatenciones, regaños y exclusiones. ¡Se ha abierto una nueva era!

Para los burócratas de la economía y de la política, todo sin excepción en la sociedad plana y gris que ellos propugnan y que está desapareciendo al ritmo de la intercomunicación social, las personas deben pasar a través de un único filtro determinante que las clasifica en amigos o enemigos, confiables o no confiables. Esos burócratas centralizadores no aceptan otras alternativas que no  sean  conmigo o contra Mí; y eso ya no están en capacidad de sostenerlo.

Ese filtro generalizado a que me refiero, propio de la Política de Plaza Sitiada en extinción y las concepciones que lo fundamentan, han sido un factor empobrecedor de la sociedad cubana contemporánea durante muchos años,  que ha retrasado las cotas de desarrollo  que añoramos alcanzar,  incluso las que los mismos burócratas no se cansan de repetirnos de boca para fuera. En consecuencia el dilema   de amigos o enemigos, confiables o no confiables, ya no se podrá imponer como antes y tendrán que profundizar en los  hechos, buscar las verdaderas causas, tomar en cuenta la opinión de las personas,  para que podamos todos juntos avanzar sostenidamente hacia una real democratización que nos permita edificar una República en la que en realidad quepamos todos, con todos y para el bien de todo, como la soñó Martí , lo que no me canso de repetirlo aún y cuando mis expresiones sean parte de una “Voz que Clama en el Desierto”, pero que algún día tendrá que ser escuchada y considero que estamos arribando a ese momento. Así lo pienso y así lo expreso con mis respetos para el pensamiento diferente y sin querer ofender a nadie en particular.

Publicado en Por esto! de Mérida , Yucatán , México, Sección de Opinión, el sábado 5 de septiembre del 2015

http://www.poresto.net/ver_nota.php?zona=yucatan&idSeccion=22&idTitulo=425746

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El comité del PCC en Pinar del Río abre una nueva vía para recibir propuestas de temas a tratar en el VII Congreso

Los ciudadanos pueden hacer llegar sus opiniones por teléfono, correo electrónico y la prensa local

Por Orlando Palma (14YMedio)

Muchos cubanos llaman el muro de los lamentos a las convocatorias que con frecuencia lanza el Gobierno para opinar o quejarse a través de algún mecanismo oficial. A esta práctica se suma ahora una nueva modalidad, esta vez como preámbulo a la celebración del VII Congreso del PCC en abril del próximo año. El Comité del partido de la provincia de Pinar del Río ha habilitado varios números telefónicos y un correo electrónico para enviar temas que discutir en su Asamblea Provincial.

La entidad publicó en la prensa local los números +53 48755941/42/43/44/45 y los correos Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Usted necesita tener Javascript activado para poder verla. y Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Usted necesita tener Javascript activado para poder verla. para que todos los interesados emitan sus criterios acerca de las cuestiones que consideran que deben ser abordadas en la cita.

Aquellos que no tengan la posibilidad de hacerlo por esas vías pueden llevar directamente sus propuestas a la sede del Comité en la capital provincial, según confirma el periódico local Guerrillero. Una comisión encargada de recolectar las inquietudes tendrá la obligación de evaluarlas y elevarlas, agrega el sitio digital de la publicación.

Entre la población hay un escepticismo generalizado de que en esos eventos se alcancen las soluciones a los agudos problemas que padece la población, algo que parece confirmarse a la luz de las escasas propuestas visibles en la prensa. Se desconoce, sin embargo, el éxito del anuncio a través de la vía telefónica y por correo electrónico.

En el sitio web de Guerrillero en el que se publica el anuncio, apenas han aparecido algunas quejas, relacionadas con la pobre oferta de alimentos en Pinar del Río o las dificultades con el transporte. "Solo croquetas y hamburguesas, no hay pollo y la carne de cerdo es tan cara que es imposible adquirirla cuando hay feria", refería un comentarista que firmaba como Juan Calderón. "Ese es un aspecto medular que se debe priorizar", apuntaba con molestia el internauta.

La Asamblea está prevista para finales de octubre o inicios de noviembre, y ya tiene conformada su agenda de trabajo que, según se ha informado, se centrará en "la producción de alimentos, con énfasis en el arroz y la leche; en el cultivo del tabaco, su rendimiento y calidad; así como la atención del Partido a la Unión de Jóvenes Comunistas (UJC) y a las nuevas generaciones".

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Félix Sautié Mederos

Licenciado en Ciencias Sociales, especializado en Economía. Licenciado en Estudios Bíblicos y Teológicos. Corresponsal Permanente en Cuba de la Revista Tiempo de Paz...  Leer más