Comentario del informe

Sautié, - no tengo conflictos al mencionar su nombre porque supongo que no haya razones para entender por ello que se intente aplastar o combatir a una persona, o perseguir autoritariamente su individualidad, sino en todo caso examinar y discutir ideas, - en su comentario a propósito del que le envió este lector, expone que en medio de su cotidiano hastío existencial, como para aumentarlo, “aparecen personas detenidas en el tiempo y aferradas a determinados esquemas”, con lo que evidentemente califica con claridad al lector de su blog que halló útil hacerle algunas preguntas y cuestionar su posición. Es evidente que él no se considera a su vez detenido en el tiempo, tampoco parece que proponga un regreso al pasado, entonces se supone que se proyecte a un futuro promisorio que, interpretando sus propias palabras, no es este nuestro, nuestro cotidiano “más de lo mismo”. Pero no creo que sea irrespeto ni ofensa considerar que si en su lamento por esa arremetida que padece con tanto sufrimiento, califica otras posiciones con respecto a los temas que aborda de aferradas a esquemas, no se tenga el mismo derecho a considerar también esquemática su posición. Por otra parte, al final de su comentario, que hace visible en el Observatorio cuando el mío fue dirigido a su blog personal, lamenta que se “recurra a la ofensa” al cuestionar su posición.
No creo que pueda sostenerse que pedir un examen más completo del tema que aborda pueda considerarse ofensivo y que considerar que no se expone toda la verdad sobre el asunto, sea injurioso. Sólo sería ofensa si se supone que una persona conoce toda la verdad y la calla voluntariamente. En verdad creo que falta un análisis más profundo del tema en el autor, tal vez por desconocimiento, no una actitud premeditada. La palabra crimen en la cita martiana tiene otras muchas connotaciones metafóricas como para sentirse aludido por sólo una de ellas. En cambio, el autor parece no considerar que cuando califica a su contradictor de servil ante la burocracia para no “buscarse problemas y/o escalar posiciones en el entramado social”, está suponiendo como su motivación una de las más viles de las actitudes humanas y creo que con toda gratuidad, pues lo desconoce todo del autor que califica, y sí en ese caso haciendo una clara alusión personal ofensiva, cuando antes ha declarado que le importa sólo el examen de los conceptos y las ideas. Pero como nos enseña el ilustre manchego, no me considero aludido, pues nos agravia quien decidimos que tiene la posibilidad de hacerlo y no quien lo intenta. Y uno tiene el derecho a preguntarse, ¿cómo puede tenerse como válido el argumento según el cual importa no desviarse hacia los planos personales, cuando poco después se hace una acusación tan clara y directa de miseria moral?. Por ahora sólo lamento que tal vez por motivo de su angustia existencial, el autor olvide o confunda sus propios presupuestos en el debate y le otorgue a la otra parte la más baja de las motivaciones humanas. Yo he supuesto que el autor debe examinar con esa profundidad que pide en el examen, el asunto del acceso a Internet en Cuba, abordando razonablemente todas sus complejas aristas, no que le conduzca a sus ideas un servilismo o una indigencia moral que no tengo razón alguna para suponer en él. Con más tiempo quizás argumentaré las ideas que expuse en mi primer comentario. NO tengo esperanzas de que sea un diálogo en buena lid, pues las posiciones que leo en el blog de Sautié las considero predeterminadas y no sujetas a la flexibilidad necesaria en un debate que se asuma como tal. Por ejemplo, defender y sostener hoy, a estas alturas, que el mercado es el gran nivelador de las oportunidades humanas, movería a risa, si no fuera una de las aberraciones intelectuales más insólitas que esperaría oír de alguien medianamente informado y defensor del socialismo participativo. Aunque creo que la defensa del socialismo no es lo que está en el sustrato del apoyo que el autonombrado como ese curioso instrumento, el_yoyo, da al criterio de Sautié, e intenta aplastar mi mediocridad con su flamante éxito europeo. (De paso, no creo que sea un profesional mediocre, como que se graduó en uno de nuestros mejores institutos. Pero la indigencia de su argumentación defensiva de las oportunidades del mercado, como economista, Sautié debe conocerla muy bien. Sólo apunto que nuestro ancho de banda no depende de nuestra voluntad, sino de la decisión de, entre otros, el Departamento del Tesoro del gobierno de los EEUU. Casi uno se divierte leyendo el argumento de que si nuestra demanda aumentara geométricamente, ya habría una solución inmediata para resolverlo. Por supuesto, pero siempre que graciosamente su Majestad en la Red nos levantara la prohibición, quizás como un pago por el cambio de régimen, supongo. Recomiendo la visita al artículo Las censuras sobre Cuba y las verdaderas prohibiciones en el enlace a Internet http://www.diario-octubre.com/2012/03/03/las-censuras-sobre-cuba-y-las-verdaderas-prohibiciones-en-internet/, por sólo apuntar una de las muchas que se pueden encontrar si se desea buscar un poco.
Es que resulta tan evidente lo que ha hecho nuestra sociedad – no digo sólo Revolución, porque considero que la Revolución somos nosotros mismos, o aquellos de nosotros que la seguimos apoyando y que Sautié califica muy alegremente de minoría, sin aducir otros argumentos que no sea simplemente hacer la afirmación – por el acceso social a Internet, es tan evidente que por razones que no son políticas sino económicas y de infraestructura, no se puede garantizar mediante un precio asequible que todos podamos tener ahora mismo una conexión directa a nuestras casas y por ello se potencia su uso social, es tan evidente que incluso organizaciones y personalidades extranjeras reconocen las limitaciones tecnológicas que aún sufre el país, es tan evidente la acción enemiga, (véase el caso reciente del intento de introducir conexiones satelitales indetectables en nuestro país), es tan evidente la manipulación de este tema con otras tantas aviesas intensiones, nada socialistas y mucho menos libertarias, que uno casi se podría asombrar con cierto candor de que no se tengan en cuenta en el análisis, si la ingenuidad fuera posible ya en este mundo. Por último, no dudo lo más mínimo que Sautié desee para nuestro país lo que su blog proclama, es decir, un socialismo participativo. Sólo considero, sin ofensas personales, sin suponer que está escalando de modo arribista u oportunista alguna posición, o dándole satisfacción a un amo, que está equivocado, o mal informado, o hace análisis insuficientes, y que aún cuando no lo esperen sus superiores objetivos libertarios, muchos de los que sí no quieren para nosotros ningún tipo de socialismo, estarán muy satisfechos con muchos de sus juicios y opinions. Espero que esto no le resulte ofensivo pues no se dirige a su postura ética, sino a sus ideas, y si ambas coinciden, no hay nada que temer. Pero tengo tambien derecho a considerar muy lamentable que un economista deje pasar sin un juicio critico, aunque respetuoso, una defensa tan endeble del mercado capitalista, solo tal vez por cuestiones de no ser descortes con quien le ha defendido.