Comentario del informe

Me presento soy Mario Blanco amigo de Cardoso el de GLADTONY de aquí de
Montreal. Te hago memoria quizás te acuerdes. Nos conocimos hace muchos años
allá por el 1986 al 1989 cuando yo era Pres. del PP d e Plaza y varias veces
conversamos creo entonces dirigías la editorial Jose Martí, ahí en
Calzada. Bueno me he leído varios artículos tuyos y los considero profundos,
sensatos y muy analíticos , ojalá otros te leyeran y más que eso fueran
consecuentes con tus sugerencias. Yo también escribo alguna s meditaciones
que pienso transmitirle a mis nietos, entre ellas hago justamente una
ante cada aniversario donde analizo un poco mi vida y leyendo la tuya pues
decidí escribirte y compartirla. UN abrazo y que sigas con esa lucidez de
ideas muchos años mas. Mario.

65 años no es nada y es mucho.12/09/2014.MLBB

Hoy cumplo 65 años, edad típica de la jubilación laboral, y siento un gran
placer escribir esta página. Sí, me gusta escribir, es como para los
adolescentes masturbarse, para los sesentones escribir o leer o ambas
cosas. Me gusta lo que escribo y por lo tanto hoy me regalo esta página, así
de sencillo, así de práctico. Los que me rodean saben que no me gustan los
regalos materiales en mi cumpleaños, pero si me satisface la llamada,
visita o escrito de un amigo recordándomelo, creo este practicismo lo
heredé de mamá.

Y estoy feliz no solo por llegar a cumplir 65 años, sino por el desarrollo
de mi vida, con sus bajas y altas, quien no las ha tenido en su vida? Pero
cuando me auto valoro veo un saldo muy positivo. He cometido errores,
incluso cosas de las que me arrepiento, pero la vida me ha dado la
oportunidad y mi naturaleza la voluntad y el empeño, para poder
enmendarlos. Ahh pero saboreo mas mis logros que rememorar mis tropiezos,
no soy masoquista. Mi mayor triunfo? Ahh mis tres hijos, y no es que yo solo
lo piense , me lo corroboran mis amistades continuamente, con ellos solo por
su comportamiento, actitud y desarrollo cualquier padre se sentiría en la
cima del mundo. Tengo el amor de mi actual esposa por casi 40 años, no es un
récord pero si un buen average. Mis padres fueron el pilar más fecundo de
mi vida y me apoyaron y exhortaron para que el hijo de un obrero pudiera
hacerse ingeniero y la suerte le tocó fuera en Europa, en Polonia, país del
cual por sus habitantes e idiosincrasia siento orgullo de haberme forjado.
Luego le dediqué a mi país, Cuba, 20 años de trabajo con entrega y
sacrificio. Tomé hace 17 años la gran decisión de mi vida de emigrar a
Canadá mi tercera patria después de Cuba y Polonia, adonde pude traer a mi
familia a pesar de haberme sido arrebatado los bienes que dejé en mi país
natal, pero aquí la vida nos floreció y tengo más de lo que perdí, y además
después de mi y como consecuencia de mi partida y establecimiento, han
llegado más de 20 familiares a estas tierras y nacido otros cuatro, y todos
se sienten felices. Pero uno de mis mayores logros en la vida ha sido el
cultivo que he hecho de amigos y mantenido nexos con casi todos los miembros
de mi familia a la que he buscado y rescatado, pues muchos han estado
dislocados por el mundo y otros también dislocados en nuestro propio país.

Entonces cuando uno hace este balance como no sentirse feliz y mas a esta
edad que a tantos los tienta la depresión, si me siento feliz dentro del
entorno humano que me rodea donde el 99 por ciento me aprecia y estima y me
lo manifiesta y yo a ellos también. Valoro hoy como consecuencia de mis
años que debemos simplificar más nuestras vidas pues a veces nosotros
mismos nos metemos en laberintos que nos hacen sufrir y volvernos hoscos con
nuestros semejantes. La vida realmente es más sencilla, cuidemos nuestro
carácter y comportamiento y no nos sintamos tanto víctimas de los demás sino
más bien somos los victimarios de nosotros mismos. Conduzcamos nuestras
vidas de tal manera que dejemos una esquela positiva el día que pasemos a
otra dimensión y que la gente nos recuerde como un ente aglutinador y amable
y nos tenga como una referencia de bien. Así me siento hoy, bien,
satisfecho, con mucha sencillez y humildad pero con la frente en alto, con
dignidad y con mucho amor para los demás al escalar el peldaño 65 de mi
escalera. Gracias a la vida y a todos los que he conocido.