Hoy es 22 deEnero de2018

Blog de Félix Sautié Mederos

Por un socialismo participativo y democrático (SPD)

Usted está aquí: Secciones Artículos de actualidad Crónicas cubanas Una conmemoración del 2017, que no puedo pasar por alto…
20 Feb 17
Escrito por 

Una conmemoración del 2017, que no puedo pasar por alto…

En el Centenario de la Revolución de Octubre, cuando el pueblo hizo evidente que “Dios es ateo”. 

Queridos lectores de Crónicas Cubanas, la vida es tan efímera y el tiempo corre de tal manera, que si nos descuidamos un poco o nos concentramos en la atención a un único problema o circunstancia que se nos presenta en el día a día, podríamos pasar por alto cuestiones muy significativas que no deberíamos olvidar; y este es el caso, que pretendo solventar con la “Crónicas Cubanas” que voy a escribirles a continuación. En consecuencia con mi propósito, les confieso que al respecto del asunto anteriormente planteado, han actuado en mi en este período de tiempo que va del 2017,  algunas  circunstancias de principio de año que me han concentrado casi por completo; y que de regreso de ellas de nuevo en la realidad de mi Rincón de Centro Habana, he tomado conciencia de que en este año habremos de conmemorar el Centenario de la Revolución de Octubre un verdadero asalto al cielo ficticio que los poderes fácticos de los poderosos de la Tierra nos han presentado en favor de sus intereses de clases.

Contra ese “cielo ficticio” de los poderosos de la tierra se alzó infructuosamente Espartaco  con su aplastada revolución de los esclavos; posteriormente Jesús el de Nazaret lo hizo con el amor y la opción por los pobres. Me refiero  no al Jesús de Constantino que nos inventaron en tiempos de la Roma Imperial, sino el de Nazaret hijo de dios y del carpintero José, su tutor en vida, que vino a proclamar la Redención de la Humanidad. Ese Jesucristo verdadero nos dijo entre otras cuestiones muy importantes que me permito parafrasear: que antes pasará un camello por el ojo de una aguja que un rico en el Reino de los Cielos, así mismo le planteó a un joven rico que quiso unírsele que lo dejara todo y se lo diera a los pobres para después seguirlo, y especialmente calificó como raza de víboras a los fariseos representantes de los poderes temporales del Israel de su época , así como muchas otras cuestiones cruciales  que sería muy extenso citar.

Fue en  sucesión histórica un verdadero conjunto de acontecimientos en los primeros años de la Historia escrita, que posteriormente continuaron con  la Revolución Francesa, hasta que en 1917 los pobres de Rusia sojuzgados por el zarismo,  se alzaron en armas con Lenin a la cabeza, contra la explotación Imperial de que eran objeto e intentaron tomar por asalto al Cielo ficticio que en el tiempo se nos ha querido imponer a contrapelo  de las realidades predicadas por Jesús de Nazaret. No deberíamos olvidar que históricamente este mismo pueblo ruso ha sido y es a contrapelo de todo, una población con profunda fe cristiana que mayoritariamente ha estado adscripta  a las convicciones católicas ortodoxas rusas, lo que pude comprobar en mis múltiples visitas a la Unión Soviética  y que después de su desaparición ha emergido con fuerza de nuevo a la luz pública.

¿Qué sucedió pues al respecto en el 1917 con la Revolución de Octubre atea de Lenin? Esta pregunta la puedo responder con el hecho de que el Dios encarnado por el emperador Constantino de los primeros años de nuestra era, es verdaderamente en mi opinión, una construcción falsa encaminada a ahogar las luchas contra le explotación de los pueblos.

En la realidad que verdaderamente resulta ser y  en mi concepción debo decir que el Dios único que nos proclamó Jesús, es un Dios Ateo, según expresa magistralmente mi amigo de la teología contextual europea y de la Iglesia de base de Madrid, el Padre Enrique de Castro desde su parroquia de San Carlos Borromeo en el barrio obrero de Vallecas de Madrid, cuna de emigrantes explotados y de líderes obreros españoles de principios del Siglo XX. Concepción que comparto plenamente y que resume en un libro suyo antológico  titulado “Dios es Ateo”, publicado en Madrid 1997, por las Ediciones Quilombo; del cual cito un párrafo esencial que puede explicar mucho del por qué  se alzó  en armas como lo hizo un pueblo en el fondo muy religioso como el que secundó a Lenin y sus huestes de obreros ateos en la Revolución de Octubre de 1917. Cito pues textualmente, algo de lo que expresa Enrique de Castro en su libro en cuestión:

“Para el rico siempre será peligroso que el pobre encuentre su fe porque entiende ésta como amenaza contra sus seguridades y poderes adquiridos, por lo que ha decidido comprarla y devolverla como una moneda adulterada que sirve a sus intereses. Ya no será fe sino creencia, cuyo objeto es un dios garante del orden establecido impuesto por los poderosos, de la sumisión, la obediencia y la moral clasista. Un dios que garantizará los pactos de  religión  con el  ,poder de los Estados, las inquisiciones medievales y las de ahora, que impondrá dogmas oscurantistas, al igual que las sectas, sólo accesibles a teólogos y eclesiásticos, pero no al pueblo…”

Contra ese falso dios y esos falsos cultos que se convierten en un opio del pueblo propio de las falsas religiones proclamadas por los poderosos de la tierra, fue en realidad el estadillo ateo de la Revolución Rusa de Octubre del 1917, que conmocionó al mundo hasta los confines de la tierra; y que a pesar de todo lo que ha sucedido posteriormente, mantiene intacto su verdadero significado y sigue en pie, porque los pueblos no han dejado de luchar por su liberación y contra los falsos dioses inventados por los poderes imperiales para sojuzgar y explotar al hombre por el Hombre. En nuestra contemporaneidad ha surgido la Teología de la Liberación con el compromiso de la verdadera Fe comprometida con los pobres de la tierra, con quienes nuestro Apóstol José Martí quiso su suerte echar; y que como escribió el Obispo Don Pedro Casaldáliga, importante referente de la Teología de la Liberación, cuando declaró en su visita a Cuba: “…Miren Martí o Sandino, o el Che contestando al Imperio han prestado un servicio a América Latina. El Imperialismo es pecado, porque es desviación, porque es negación de los pueblos…”  Así lo afirmo y así lo expreso con mis respetos por el pensamiento diferente y sin querer ofender a nadie en particular.

Publicado en el periódico Por Esto!, Sección República

Deja un comentario

- No se permiten insultos, ni palabras soeces o despectivas.
- No se permiten alusiones ofensivas sobre personas, hechos ni entidades.
- No se permiten conceptos racistas ni irrespetuosos a la diversidad de opción de las personas.
- No se permiten amenazas de ningún tipo.

left

Félix Sautié Mederos

Licenciado en Ciencias Sociales, especializado en Economía. Licenciado en Estudios Bíblicos y Teológicos. Corresponsal Permanente en Cuba de la Revista Tiempo de Paz...  Leer más