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Blog de Félix Sautié Mederos

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26 Ago 17
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El diálogo siempre es importante para la Paz y la convivencia

Queridos lectores de Crónicas Cubanas, si concordamos en que el diálogo es intrínsecamente importante para la paz y la convivencia en el mundo exterior de nuestras fronteras, tal y como se reitera a diario en los medios informativos locales y progresistas en general. Y si también lo podemos apreciar en las informaciones y noticias que nos llegan sobre los más importantes focos de guerra y confrontación cruenta como son en la actualidad, por tan sólo mencionar los más complicados al respecto, el Medio Oriente y Venezuela, sin dejar atrás al México hermano entrañable tan querido que se desangra en el crimen y el desparpajo del gobierno de Peña Nieto, entonces pienso que tampoco se debería considerar que el diálogo sea lo innecesario e improcedente que habría que desechar en otras circunstancias como las que vivimos en Cuba.

En ese sentido considero que el Medio Oriente, Venezuela y también México constituyen ejemplos flagrantes de la urgencia y la necesidad de promover un diálogo entre las personas cuando la situación ha llegado al punto crítico de no retorno que impide alcanzar la coexistencia pacífica en medio de la diversidad que les es inherente a la condición humana así como para enfrentar los conflictos que se generan por los que se plantean dominar al mundo, y lograr concertaciones de buena voluntad que permitan salir del atolladero cruento en que se encuentra el punto crítico de no retorno de que se trate.

En consecuencia, en mi opinión el diálogo nunca debería considerarse como algo innecesario, porque no se esté en un punto de no retorno, ni mucho menos perjudicial que debería ser declarado anatema y explosionado desde afuera, porque como conjunto humano que somos no nos diferenciamos en nuestra condición humana de los otros; luego los unos y los otros podemos perfectamente dialogar en paz y civilizadamente, (Maduro, por ejemplo, así lo reitera constantemente) aunque tengamos discrepancias irreconciliables que con el diálogo en realidad podríamos debatirlas y buscar elementos de convivencia pacífica que impidan los encontronazos cruentos que por lo general sufren los más débiles de la sociedad en cuestión, aunque incluso estén o no estén implicados en los conceptos a debatir tal y como podemos apreciar lo que sucede en Siria por sólo mencionar una de las guerras más crueles de la actualidad. Por otra parte, es imprescindible tener muy en cuenta que la diversidad constituye una característica esencial de la naturaleza que no es posible anularla porque existe per sé.

Tratar de anularla sería tanto como buscar el poder para anular las esencias de una parte existencial de la naturaleza dentro de la cual estamos insertados. Naturaleza y humanidad son dos factores unívocos que no pueden separarse que comparten una manifestación de diversidad constitutiva como una de sus características esenciales compartidas que las definen como tales. En consecuencia es imprescindible reconocer a la diversidad cuando de naturaleza humana se trata, más aún en la sociedad que deviene una de las más altas manifestaciones humanas surgidas desde las cavernas a la fecha como parte del desarrollo de la vida sobre nuestro planeta, alcanzado a partir del ejercicio de dones esenciales de lo humano como son el libre albedrío y la capacidad para crear. En este orden de cosas entonces deberíamos aceptar que la creatividad, en su diversidad, constituyen también características esenciales de lo humano que deberían reconocerse por todos y respetarse como tal en vez de tratar de anularlas, con independencia del tipo de mundo por el cual se lucha. Mundo que debe ser ganado en el corazón y en la conciencia de los pueblos, nunca por medio de la imposición autoritaria que niega las esencias básicas de la condición humana: el libre albedrío, la libertad de conciencia y de pensamiento así como el don de la creatividad. Las amenazas de guerra proferidas por Trump contra Venezuela desprecian todas estas consideraciones humanas que plantean la necesidad y conveniencia del diálogo como factor esencial de paz.

Actuar en contra y/o desentenderse de estas esencias básicas, es tanto como crear una entropía generadora de importantes encadenamientos de consecuencias adversas de las más diversas índoles. Por tanto, no es comprensible que personas muy instruidas y cultas que además se manifiestan como progresistas delimiten la importancia y necesidad del diálogo sólo a la aceptación de lo que ellos piensan como verdades inobjetables y/o no reconozcan la diversidad ni respeten el pensamiento diferente.

Entonces eso nunca podría ser un diálogo y se convertiría en un monólogo. En mi criterio muy personal, es necesario, especialmente en estos muy complicados momentos, reconsiderar y revalorar la importancia que tiene el ejercicio de un diálogo abierto e inclusivo que se desenvuelva fraternalmente con respeto mutuo para con el pensamiento diferente y que permita el debate civilizado y consecuente por las partes integrantes, en busca de los consensos que son imprescindibles para alcanzar un equilibrio social básico que garantice paz, democracia desarrollo, justicia social y equidad distributiva que tanto se necesitan en el mundo de hoy. En este orden de pensamiento, quiero expresar mi criterio de que tan retrógrado es dejar a un lado la teoría que siempre es necesaria como condenar explícita o sutilmente al diálogo tratando a sus participantes que no coincidan con lo que pensamos como enemigos que deben ser abatidos.

Yo siempre he estado a favor del diálogo; y ahora después de viejo no voy a dejar de pensar de esta forma porque algunos arremetan contra el diálogo y anatemicen a sus participantes. En definitiva, como revolucionario que soy, pienso todo lo contrario y considero que dialogar entre todos sin exclusiones onerosas y señalar a los errores y defectos en sus causas y consecuencias, es lo más progresista y revolucionario que se puede manifestar y hacer en el momento en que estamos viviendo para el perfeccionamiento de nuestra Revolución y nuestro Socialismo. Así lo pienso y así lo afirmo con mis respetos para el pensamiento diferente y sin querer ofender a nadie en particular.

Publicado en el periódico Por Esto! , Sección de Cultura, de Mérida , Yucatán, México

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Félix Sautié Mederos

Licenciado en Ciencias Sociales, especializado en Economía. Licenciado en Estudios Bíblicos y Teológicos. Corresponsal Permanente en Cuba de la Revista Tiempo de Paz...  Leer más