Hoy es 22 deNoviembre de2017

Blog de Félix Sautié Mederos

Por un socialismo participativo y democrático (SPD)

En la vida cotidiana habanera en medio de las angustias, penurias, desengaños y desesperanzas que nos embargan a los que habitamos en la Capital de todos los cubanos, también como en cualquier ciudad del mundo ocurren hechos, acontecimientos y actividades  que levantan el ánimo; y, que en especial, estimulan la espiritualidad necesaria para disfrutar la vida en paz y tranquilidad alimentando el optimismo que nos es imprescindible a los efectos de continuar nuestro tránsito en el peregrinaje que caracteriza a nuestra existencia terrenal. En mi Crónica Cubana que hoy les escribo quiero referirme en consecuencia,  a un encuentro de estos  que he comenzado a caracterizarles en sus esencias existenciales, en el que participé hace algunos días y que deseo no pasarlo por alto porque además testimoniarlo, formará parte de una serie de crónicas que he estado publicando al respecto de su realización periódica. En esta ocasión, participé acompañado de mi fraternal amigo de muchos años el Dr. Manuel Rodríguez Maciá antropólogo, profesor y político ilicitano militante de la izquierda española, junto con su esposa Carmina y  mi Elena inseparable.

Lunes, 01 Febrero 2016 00:00

¡HAZ ESTALLAR UN GRITO DE PAZ!

Escrito por

Hace algunos días hube de participar en el encuentro de clausura de la Semana de Oración por la Unidad de los cristianos 2016, que se celebró en el hermoso templo de los jesuitas cubanos del Sagrado Corazón de Jesús que popularmente los habaneros conocemos como la Iglesia de Reina, porque se encuentra ubicada al principio de la Avenida Simón Bolívar que para nosotros es la calle Reina  en recordación de un antiguo nombre que ni el paso del tiempo ni los voluntarismos políticos históricos han podido borrar.

Hace algunos días leí un artículo con el título “Cuba un desafío insoslayable” (1) publicado en Por Esto! por mi fraterno amigo Jorge Gómez Barata, con cuyo texto concuerdo plenamente y quiero  ante todo, referirme a su planteamiento final en el que expresa: “Hay tela por donde cortar y asuntos por debatir.”, relacionándolo con otra expresión que considero la esencia medular de todo su artículo en cuestión y que también cito textual: “… los problemas de la institucionalidad cubana no son sólo de funcionamiento, sino principalmente de conceptos y de diseño. No se trata de perfeccionar o actualizar, sino de desmontar o restablecer.”.

Una pregunta importante que podríamos plantearnos en los inicios del 2016, podría ser ¿si en este nuevo año continuaremos escuchando justificaciones generalmente bien elaboradas desde el punto de vista retórico?; que por demás de manera sutil, sitúan  a quien las lee ante la disyuntiva de que de no aceptarlas podría significar un desacato  inconsecuente hacia la política de Plaza Sitiada con la cual se justifica todo lo bueno y lo malo que se plantea oficialmente.

Nunca deberían menospreciarse las circunstancias y características nacionales, regionales e incluso del mundo con que hemos comenzado un 2016 que se caracteriza por el aumento de las tensiones internacionales, las guerras locales interminables en el Medio Oriente, los avances del terrorismo y las sorpresas electorales en la América Latina que podrían poner en riesgo nuestra zona de paz continental.

Martes, 29 Diciembre 2015 00:00

Boletín digital SPD No.183

No.183 (33/año 7). La Habana, 29-diciembre-2015

"Se reconoce a los ciudadanos libertad de palabra y prensa conforme a los fines de la sociedad socialista".
 Art. 53 de la Constitución.

Boletín por un socialismo participativo y democrático.
Artículos, notas, reseñas, publicaciones de interés.
Los autores son los responsables de sus escritos.
Reenvíe este boletín a todos los que estime conveniente.
Se autoriza la reproducción total o parcial en cualquier soporte.
Recopilación de Pedro Campos.
Se agradece críticas, comentarios, sugerencias y opiniones sobre forma/contenido
El boletín SPD se puede encontrar en el sitio www.felixsautie.com y en el blog Primero Cuba

Índice

Ya entrando en el 2016, pero aún no han entendido nada
Por Félix Sautié Mederos.

Cuba: los cambios institucionales que vendrán.
Por Orlando Ocaña Díaz

La contrarrevolución que paraliza a Cuba
Por Pedro Campos

Instrucciones básicas para ser (o lucir como) un “buen revolucionario” cubano
Por Juan Carlos Cremata Malberti, director de cine y teatro (CENSURADO)

FILOSOFIA PRESENTE
Por Félix Guerra.

Contenido

Ya entrando en el 2016, pero aún no han entendido nada
Por Félix Sautié Mederos.

Cada final y principio de año, se nos crea una profunda carga subjetiva sobre nuestra conciencia y nuestro Ser Interior, dado la información que recibimos y la que no recibimos que afectan nuestras perspectivas del futuro cuando comienza un nuevo año, así como por motivo de las actividades conmemorativas y festivas que se desarrollan en cada país en esas fechas de acuerdo con su cultura y tradiciones.

En Cuba estuvieron muy anuladas las fiestas navideñas e incluso minimizadas las de fin de año, ambas con sus símbolos y adornos externos; y aunque con cierta recuperación aún continúan anuladas en mi criterio muy personal. Incluso el pueblo este año 2015 poco se ha manifestado con sus acostumbradas alegrías externas. Sobre este asunto he escrito años tras años pero me parece poco, porque en sus esencias considero que ha estado sutilmente encubierto por causa de un propósito no declarado de manipular la alegría y el entusiasmo, tal y como si respondiera a una cierta preocupación y voluntad de mantenerlo todo muy apagado por miedo a cualquier explosión de entusiasmo que las cúpulas no pudieran controlar. Además ha sido determinante también la incidencia de los prejuicios secularizadores extremos de la sociedad que se resisten a aceptar todo lo que no sean aniversarios y conmemoraciones propias del proceso revolucionario, cada vez más lejanas de las personas principalmente de los jóvenes que no las vivieron y que tampoco aceptan las constantes presencias públicas y mediáticas como si fueran los únicos líderes de opinión, de personas desgastadas y detenidas en el tiempo que siempre dicen lo mismo y hacen lo mismo, lo cual ha sido lo habitual en las reuniones, asambleas y congresos que se han estado celebrando durante todo el año 2015 que termina, así como de las perspectivas similares para las que se realicen en el 2016 que tenemos por delante.

En definitiva sucede, que quienes están desgastados y detenidos en el tiempo ya no son capaces de llamar a nuevos emprendimientos acordes a la época que corre que puedan motivar a la población, lo cual es decisivo para dar inicio a un nuevo año con esperanzas y entusiasmos renovadores, como se corresponde con esta época del calendario. Ahí se encuentra en mi criterio una de las causas principales de todo lo que nos sucede y de lo que no nos sucede y debería suceder en estos momentos en Cuba, lo que trato de significar en la presente crónica de la realidad que estamos viviendo los cubanos, y valgan las redundancias de los términos.

En este orden de cosas, pienso que atravesamos en la actualidad una verdadera etapa gris y con muchos nubarrones, marcada por las esperanzas que automáticamente creó el anuncio del restablecimiento de relaciones diplomáticas con Estados Unidos a finales del 2014, que ha venido abriendo con lentitud muy limitados espacios, que aún no han mejorado realmente las situaciones y faltas de perspectivas de la población, la que de nuevo está escenificando una especial etapa de éxodo masivo que ha asomado su presencia con fuerza mediática con los que están varados actualmente en Centro América intentando marchar hacia Estados Unidos en donde los espera la Ley de Ajuste Cubano.

A pesar de que los más conspicuos comunicadores y comunicadoras oficialistas cubanos continúan manifestándose como si este problema no existiera, con su política del avestruz así calificada por mi colega Fernando Ravsberg, la que en este caso considero que no podrán mantenerla por mucho más tiempo antes de que pueda producirse muy lamentablemente una tragedia, quiera Dios que no sea así. En este asunto, coincido plenamente con lo que expuesto en un artículo al respecto titulado “URGE SOLUCIONES” , publicado por mi fraternal colega y amigo Jorge Gómez Barata, quien expresó en uno de sus párrafos especialmente clarificadores que: “Aunque por razones distintas, los gobiernos de Estados Unidos y Cuba toman distancia. Los primeros reiteran que si llegan entran y los segundos aseguran que si regresan serán acogidos. Ninguno los condena pero tampoco expresan comprensión ni disposición para ayudarlos. No hace falta ser excesivamente fatalista para prever que en una situación que involucra a miles de personas frustradas, viviendo en condiciones deplorables, puede sobrevenir una tragedia que obligue a improvisar decisiones.”

Comenzaremos pues el 2016 con un muy especial reto que denota que los que tienen poder para tomar medidas efectivas no han entendido nada al respecto, porque el problema que se nos presenta con ese éxodo masivo no se resuelve solo denunciando la Ley de Ajuste Cubano de los Estados Unidos, la cual tiene en verdad mucha incidencia, sin preocuparse por el contrario en la realidad por mejorar verdaderamente las condiciones de vida y las perspectivas de futuro de los cubanos, comenzando con un diálogo sincero y abierto con la población y realizando aperturas económicas y políticas reales en las que el pueblo pueda creer y encontrar garantías de futuro. Además considero imprescindible sacar definitivamente del juego político y administrativo a los burócratas y a las personas desgatadas, detenidas en el tiempo, que ya nada pueden inspirar ni a nadie convencer.

Echando solo todas las culpas sobre Ley de Ajuste Cubano y esperando a que Estados Unidos derogue el Bloqueo que realmente es criminal, expresamos una verdadera dependencia de ellos, principalmente si no se actúa en todo lo que es posible hacer dentro del país y no se hace, especialmente en las medidas de empoderamiento real de la población sobre las que los burócratas de la economía y de la política tienen tantos resquemores y miedos porque podría significar la pérdida de su poder absoluto sobre la sociedad.

Así lo pienso y así lo manifiesto con mis respetos para el pensamiento diferente y sin querer ofender a nadie en particular.Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Usted necesita tener Javascript activado para poder verla.

Publicado en el periódico Por Esto! de Mérida , Yucatán , México en la sección de Opinión el lunes 28 de diciembre del 2015.

http://www.poresto.net/ver_nota.php?zona=yucatan&idSeccion=22&idTitulo=449502

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Cuba: los cambios institucionales que vendrán.
Por Orlando Ocaña Díaz

Aparece en “Sin permiso” una versión de la conferencia brindada por Juan Valdés Paz (1) en la VII Conferencia Latinoamericana y Caribeña de Ciencias Sociales (CLACSO). Medellín, noviembre, 2015, donde expone que la caracterización del socialismo que ofrecen los “Lineamientos” es la de “igualdad de derechos e igualdad de oportunidades para todos los ciudadanos” la que parece más que insuficiente por lo cual debemos retener las concepciones del socialismo sostenida por el Partido Comunista Cubano
a lo largo de numerosos Congresos.

Agrega que la experiencia socialista cubana de más de cinco décadas ha sido interpretada como un socialismo de Estado, basado en un amplio consenso popular, cuyas principales realizaciones se han centrado en la defensa de la soberanía nacional, el establecimiento de un menor patrón de desigualdad social, una política social gratuita y universal, el desarrollo económico, la promoción de una cultura solidaria y una proyección internacional anti imperialista, latinoamericanista y tercermundista.

Reconoce que la peculiar experiencia socialista cubana de más de cinco décadas ha sido interpretada como un socialismo de Estado, basado en un amplio consenso popular, cuyas principales realizaciones se han centrado en la defensa de la soberanía nacional, el establecimiento de un menor patrón de desigualdad social, una política social gratuita y universal, el desarrollo económico, la promoción de una cultura solidaria y una proyección internacional anti imperialista, latinoamericanista y tercermundista.

Al respecto aclara que el carácter socialista del modelo se fundamenta en la persistencia del carácter estatal de la mayor parte de los medios de producción, la planificación centralizada de la economía y en las prioridades establecidas en la distribución del producto, principalmente, la política social, por lo que obviamente, existe una larga polémica acerca de cuán socialista es un modelo sin considerar su democraticidad económica.

Destaca Valdez Paz que la alta legitimidad de la Revolución Cubana, más que del discurso ideológico, ha dependido de la realización de los objetivos definidos históricamente en la cultura del nacionalismo radical y socialista de los cubanos; a saber: la plena independencia nacional; el desarrollo económico, social y cultural del país; la justicia social; y la democracia popular, y ello a pesar de la hostilidad norteamericana y la dominación internacional del capital.

Según el documento a pesar de los grandes éxitos del orden institucional cubano, a fines de los años ochenta éste presentaba algunas insuficiencias, tales como: diseño piramidal de las entidades organizadas; alta centralización de la decisión y los recursos; dispersión institucional y funcional; estatización y burocratización y la Indefinición de una esfera pública.

Menciona que en las propuestas de la población en 1990 ante el llamamiento del IV Congreso del PCC se destacan las demandas de descentralización, desburocratización, desestatización y una mayor participación popular.

En otra parte el documento señala que la transición socialista supone un modelo orientado hacia la autogestión y el auto gobierno, lo que conlleva la autogestión y una participación creciente de la ciudadanía en todas las formas de la gestión social y aclara que, contrario a ello, la ideología que acompaña al actual orden institucional cubano tiende a rarificar al socialismo con sus instituciones estatales y de hecho a centrar en ellas todas las relaciones de poder.

El orden institucional cubano, advierte, aparece refrendado jurídicamente mediante profusas normas que establecen las atribuciones, estructuras y funciones de sus instituciones; pero el funcionamiento real muestra distintos grados de desvío respecto de la norma institucional, afectando su legitimidad y eficiencia, y tiende a la personalización del orden institucional. De acuerdo a la ponencia este es el caso del sistema jurídico comprometido con poderes discrecionales; del sistema político en el ejercicio de atribuciones por sus distintas instituciones, instancias y actores; del sistema económico rebasado por entidades y conductas ilegales; del sistema civil restringido por la acción estatal; del sistema ideo cultural, con baja expresión de la opinión pública; del sistema familiar, conformado a la familia tradicional; entre otras desviaciones.

Al referirse a la centralización acota que los avances en la descentralización de facultades, de recursos e información a favor de sectores no estatales o de instancias locales del estado han sido más que insuficientes y en gran medida el orden institucional muestra una alta centralización en todos los sistemas sociales lo cual es en parte efecto de las condiciones ambientales en que se desenvuelven, un efecto de su diseño institucional y por la alta centralización del poder político.

El objetivo sistémico de la participación popular en todos sus momentos y de manera creciente en la toma de decisiones, se ve bloqueado por la tendencia burocrática de las instituciones de cada sistema, hay una toma de decisiones sin control democrático y los avances en la descentralización y racionalización en las instituciones de los sistemas políticos y económicos han sido insuficientes para lograr un mayor retroceso del burocratismo.
Al abordar el tema de la corrupción señala que presenta un incremento constante aunque delimitado en las instituciones económicas y en la administración pública porque los controles administrativos son insuficientes y al respecto se pronuncia por el control ciudadano democrático, basado en la línea de masa, lo que incluye la transparencia de la gestión, la rendición de cuentas y la participación y el ejercicio de la opinión pública

Sobre la sociedad cubana el documento advierte la existencia de grupos de intereses, actores políticos y corrientes de pensamiento, ligados al orden institucional, que ponen obstáculos a la voluntad de cambios y en favor de la conservación del régimen establecido.

Explica cómo entre los años 2002 al 2007 los problema existentes en el orden institucional se fueron agravando , elevándose la demanda popular por las reformas, lo que unido a las sucesivas recesiones económicas y el empeoramiento de la situación internacional determinaron la necesidad de “actualizar” o reformar el modelo de transición socialista en general y el económico en particular. Con ello la dirección política del país dio cuenta del estado de la opinión y de las manifestaciones de agotamiento del modelo económico.

La nueva estrategia económica aprobada por el partido y refrendada por la Asamblea Nacional implicó cambios institucionales que en su mayor número actualizaban o renovaban instituciones ya existentes y solo en pocos casos proponían nuevas instituciones. Los lineamientos y la estrategia de reformas obtuvo un consenso generalizado de todos los sectores de la sociedad cubana, aunque también fue censurado por omitir lineamientos propuestos por la opinión pública, comprometimiento con el modelo económico existente, indefinición de las medidas implicadas en cada lineamiento, la ausencia de salvaguardas socialistas, entre otras. Asimismo destaca el documento que el conjunto de los lineamientos y las medidas implicadas ha dado lugar a diversas corrientes de interpretación de las políticas en curso, todas las cuales se consideran revolucionarias y reformistas y por tanto a la izquierda del actual gobierno cubano.

Entre tales corrientes de pensamiento se citan la convencional, la guevarista, los socialistas críticos, los socialdemócratas y la corriente socio liberal.

La convencional, se identifica como una corriente de inspiración soviética vinculada a las experiencias de las reformas de los años setenta y a las prácticas del socialismo real cubano;la guevaristaapuesta por la construcción del socialismo y el papel de la subjetividad humana en ella y sostiene la concepción de un socialismo de estado sin mercado;los socialistas críticos, quienes avizoran el socialismo como un proceso ascendente de autogobierno y autogestión de la población y se pronuncia por una retirada efectiva del estado de los asuntos públicos; los socialdemócratasinspirados en la experiencia del capitalismo del norte europeo y consideran el socialismo como una economía mixta bajo reglas capitalistas y un estado benefactor; y por último lossocio libérales, corriente inspirada en el liberalismo social y en la reforma china, que conciben el socialismo como un socialismo de mercado competitivo entre las empresas y las personas. Al respecto el documento logra resumir toda una serie de demandas que son de amplio apoyo popular con relación al desarrollo de las reformas contenidas en los lineamientos, entre ellos aceleramiento del proceso, transparencia en el proceso, mayor acceso de información al público y un mayor debate social,

Menciona además que las empresas cooperativas, y por extensión la cooperativización, han de entenderse como la primera actividad de desestatización, como la fórmula de autogestión más socializada y como una actividad panificable, además de ser componente inseparable de una cultura socialista.

Llama la atención además a que la política social no debe ser considerada “un gasto presupuestario” susceptible de ahorro sino de manera extensa y universal, como el soporte de la igualación y la justicia social de la Revolución, vinculada al excedente económico del país y a las prioridades de la distribución. La lucha contra la pobreza deberá tener prioridad absoluta y un tratamiento universal y focalizado.

Califica como el principal desafío de las reformas económicas y a la vez su mayor indefinición a “las salvaguardas socialistas” que debe tener el nuevo modelo económico que se instaure y explica que un modelo económico que asuma un patrón de mayor desigualdad social deberá acompañarse de un mayor desarrollo de la democracia o de instituciones económicas radicalmente democratizadas que garanticen los derechos económicos reconocidos constitucionalmente, la participación efectiva de los productores y consumidores en el proceso de planificación, el control efectivo del plan y de las políticas económicas por parte de la población; el debate abierto sobre las políticas en curso y el cumplimiento del plan, así como la participación directa de los trabadores en sus centros de trabajo.

Una de las principales propuestas de este análisis está referido al nuevo papel que debe jugar el Partido Comunista Cubano, separado radicalmente del estado y equidistante de todos los sistemas sociales, así como su redefinición como un partido de la nación cubana, por lo que su carácter de vanguardia política sería un efecto del consenso social sobre su desempeño. Su separación efectiva del estado le permitiría el desarrollo democrático del país.

De manera semejante se le pide a la Asamblea Nacional el papel dirigente que le asigna la Constitución, en este caso del proceso de reformas económicas y no el de simple caja de resonancia de medidas ya adoptadas.

Al reseñar al sistema civil demanda una nueva Ley de Asociaciones que facilite la representación de la diversidad de intereses existentes en la sociedad cubana, así como su mayor incidencia en el sistema político mediante la constitución de una verdadera opinión pública. A tal efecto se hace necesaria la constitución de un esfera pública abierta y participativa, en la cual se defina el interés común, se debatan las propuestas y decisiones de políticas públicas, se acceda a la información y se desarrolló la verdadera batalla de ideas por el socialismo.

Al efecto se enfatiza la necesidad de la democratización de los medios, la renovación del mensaje y el discurso y promover una cultura más favorable a la iniciativa, la creatividad y la responsabilidad moral y material de los actores sociales, individuales y colectivos, y en particular renunciar a toda intención de instaurar una ideología de estado.

El documento reconoce que parece existir más acuerdo sobre el diagnóstico de la situación de partida y sobre la conveniencia de las medidas adoptadas que sobre la manera de implementarlas, por lo que el cómo realizar las reformas se convierte en el mayor desafío de las mismas.

La desestatización de la economía y la diversificación de las formas de propiedad, argumenta el documento, favorecerá despojar al socialismo cubano de sus fuertes rasgos estatistas, pero ello no será suficiente si el nuevo modelo económico no generaliza la autogestión de los trabajadores en las distintas formas de propiedad.

Finalmente hace alusión a las comisiones que el gobierno ha creado para el estudio y propuestas del nuevo modelo económico a implementar a partir del 2015, otra para tratar la nueva conceptualización del socialismo en las condiciones de Cuba y otra que trata la nueva reforma constitucional, cuyos resultados el público desconoce.

Finalmente alerta Valdés Paz, que es previsible que tanto la formulación de los nuevos modelos como la reforma constitucional darán lugar a una intensa lucha ideológica entre las distintas corrientes internas y sectores, por lo que la construcción del más amplio consenso sobre dichas propuestas dependerá de la amplitud del debate social bien informado, así como de los intereses representados en las mismas.

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La contrarrevolución que paraliza a Cuba
Por Pedro Campos

La contrarrevolución, en el sentido más clásico de la palabra, la que impide cualquier avance revolucionario en la política y la economía cubanas, tiene paralizado al país.

¿Cuál es esa contrarrevolución, dónde se ubica, qué poderes tiene?

¿Se trata de la “contrarrevolución” que la burocracia siempre ha identificado con la oposición tradicional partidaria de la restauración de la democracia y el pleno respeto a los derechos humanos, o de esa otra, objetiva, real, que se puede tocar con las manos, esa que impide que los mismos acuerdos del VI Congreso del Partido se puedan cumplir?

El tema por manido nunca será suficiente y profundamente tratado.

Quien quiera identificar esa contrarrevolución puede hacerlo respondiéndose a sí mismo estas preguntas, puede haber otras, desde luego:

¿Quiénes impiden que se expanda el trabajo por cuenta propia y se regule según leyes que parecen del siglo XV?

¿Quiénes impiden el cooperativismo autónomo y libre que obliga a pedir permiso al Consejo de Estado para que se abra una cooperativa independiente?

¿Quiénes impiden que las propias empresas del estado tengan autonomía para manejar sus activos y pagar a los trabajadores según su trabajo?

¿Quiénes impiden que en las empresas del estado se reparta una parte de las ganancias entre los trabajadores, como se escribió en la “Historia me absolverá” (30%), para que los mismos mejoren sus ingresos, trabajen más a gusto y sienta verdadero sentido de pertenencia?

¿Quiénes obligan a los campesinos a entregar parte de sus cosechas al estado a precios irrisorios y les ponen impuestos abusivos a la venta de productos que quedan fuera de esas obligaciones y por tanto desestimulan la producción agrícola?

¿Quiénes obligan a los productores de tabaco a vender su hoja a un único comprador, sin permitir ningún otro valor agregado, quiénes imponen precio de monopolio, como mismo hacía la Ley del Estanco del Tabaco en la época de la colonia que provocó la sublevación de los vegueros?

¿Quiénes impiden la concreción de las inversiones extranjeras, necesarias para el desarrollo de la economía de calibre grande, mediano y pequeño, sean estatales privadas o de capital asociado?

¿Quiénes mantienen una ley impositiva absurda, contraproducente, corruptora, inhibidora del desarrollo económico y social, que obliga a los productores de medios y servicios a pagar hasta el 50 % de los ingresos luego de entradas superiores a los dos mil dólares (50 mil pesitos cubanos)?

¿Quiénes obligan a que las contribuciones de todos los que pagamos impuestos suban directamente a las arcas centrales del estado e impiden que una parte se quede en cada municipio y se administre de acuerdo con las necesidades locales, determinadas por sus pobladores?

¿Quiénes impiden que los delegados del Poder Popular, los únicos elegidos directamente por el pueblo, no tengan ningún poder, como se viene diciendo hace más de 20 años?

¿Quiénes impiden que se cambie la ley electoral y la constitución para que los electores elijan por el voto directo y secreto al alcalde municipal, al gobernador provincial y al Presidente de la República?

¿Quiénes impiden que los delegados a las asambleas provinciales y a la Asamblea Nacional sean propuestos directamente por el pueblo?

¿Quiénes impiden que exista una relación directa y estrecha entre los diputados nacionales y los que votan por ellos y que se consuma una rendición de cuentas directas entre esos diputados y su electorado?

¿Quiénes impiden que los órganos locales del Poder Popular tengan incidencia real sobre las empresas e instituciones económicas y de todo tipo en su territorio y se mantenga una centralización y virtualización absoluta de las decisiones?

¿Quiénes impiden que los órganos locales del Poder Popular puedan ocuparse de que se arreglen las calles y aceras, se les de mantenimiento a tiempo a las escuelas, hospitales y lugares públicos enclavados en sus respectivas zonas?

¿Quiénes obligan a que los trabajadores para empresas extranjeras y los médicos y profesionales que prestan servicios en otros países, se queden con una mínima parte del salario que reciben y lo demás vaya a los fondos del estado?

¿Quiénes impiden una contabilidad transparente en el país que permita que el pueblo sepa cuánto se ingresa y en qué se invierte o se gasta?

¿Quiénes mantienen la doble moneda, pagan en una devaluada y cobran en otra equivalente al dólar?

¿Quiénes controlan monopólicamente el mercado de divisa y ponen precios inaccesibles al común de la población?

¿Quiénes impiden que los cubanos podamos intercambiar, vender y comprar libremente lo que somos capaces de producir individualmente?

¿Quiénes impiden que los cubanos podamos comprar y vender en el exterior, mediando solo un trámite de aduana y un impuesto módico?

¿Quiénes mantienen leyes que impiden a los cubanos residir fuera del país el tiempo que quieran?

¿Quiénes impiden que los cubanos residentes en el exterior o con doble nacionalidad inviertan en su país de origen?

¿Quiénes impiden el acceso pleno de los cubanos a internet?

¿Quiénes mantienen altos precios a la telefonía celular y a internet, que obstaculizan su masificación?

¿Quiénes impiden que el servicio WIFI, caro, incómodo y hasta peligroso para la vida de los usuarios, se convierta en directo por teléfono para las viviendas a través del acceso a servidores por el mismo hilo telefónico?

Y aunque pudiera incluir otras mil preguntas, termino con esta ¿Quiénes impiden que un artículo como este sea publicado en Granma o Trabajadores, o sea leído o comentado en la televisión cubana por el propio autor o si se quiere discutido por éste con otros panelistas en una eventual mesa redonda?

En fin identifique Ud., estimado lector, la contrarrevolución que tiene paralizada a Cuba.

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Instrucciones básicas para ser (o lucir como) un “buen revolucionario” cubano
Por Juan Carlos Cremata Malberti, director de cine y teatro (CENSURADO)

Según dicta el Diccionario Larousse Ilustrado, publicado por el Instituto del Libro, en sus Ediciones Revolucionarias y en el convulso año de 1968, el vocablo revolucionario, ria: adjetivo y sustantivo. Perteneciente a la Revolución. Y es sinónimo de agitador, faccioso, insurrecto, alborotador, sedicioso, rebelde, revoltoso, turbulento, subversivo, tumultuoso, conjurado, amotinado, levantisco, sublevado e incendiario. Pero también de: innovador, novedoso, creador, modificador, transformador, original, desusado, nuevo, avanzado y adelantado. Habrá hoy que corregirlo.

Porque ahora que la cosa se ha puesto bastante más fea de lo que siempre ha estado, parece que nunca ha sido aclarado, con mayor exactitud, el término entre nos. O cuales son los requisitos, para ser considerado como parte integrante de esta suciedad; perdón - nos traicionó el subconsciente - hemos querido decir sociedad, en constante “progreso, próspera y posible”. Por eso, he aquí, visto el caso, comprobado el hecho, pero sobre todo basándonos en la experiencia acumulada a lo largo de estos amargos años, algunas pautas elementales para corresponder (o aparentar servir, que es incluso aún más substancial, dado el fervor que ha ganado, en estos tiempos, la ausencia de moral y el enmascaramiento) con lo que, simple y llanamente, algunos al presente consideran comportarse como: “un buen revolucionario”

1-En primer lugar, es capital que aunque usted no crea realmente en lo que declame, disimule concurrir, como un paladín acérrimo, en aquello que le manden a pensar, decir o hacer. Por ejemplo: defienda con apego, vehemencia y arrojo, como si fuesen únicamente suyos, los símbolos patrios. Nadie puede ser más nacionalista a su lado. Aunque no entienda mucho aquello de: “en cadenas vivir es vivir, en afrenta y oprobio sumidos”. Y considere una carrera de relevos lo de: “a las armas valientes, corred”. No se olvide que aunque, el himno haya sido usado primariamente para intrépidos patriotas que montaban a caballo, debe ponerse de pie en cuanto escuche sus primeras notas. Primero y antes que cualquiera. Si alguien le ha hecho notar que desafina un poco, cante bajito. Pero si quiere realmente destacarse frente a sus superiores, y demostrar así la fortaleza sumisa o maquiavélica de sus convicciones, utilice al máximo la potencialidad de sus cuerdas vocales, amén del daño que pueda causarle a los oídos de sus semejantes. De ser posible, duerma abrazado a la bandera. Más no se seque con ella. O mándese a hacer un tatuaje en el pecho con el escudo nacional, pues a la espalda, podrá agregar a la mismísima Caridad del Cobre, el Guerrillero Heroico o al Comandante en Jefe.

2-Cite, en toda contingencia posible, referencias a palabras dichas por el histórico máximo líder. No se preocupe si en ello no es exacto. ¡Total! Él habló tanto, durante tantos años, que algo cualquiera de sus extensos discursos, podrá servirle para argumentar diatribas. Muy pocos podrán refutarle si lo que dijo es cierto o no, pues casi nadie recuerda a cabalidad todo lo profusamente discursado. Recuerde que el ser humano sólo retiene en su mente el 20 por ciento de lo escuchado. Y si no puede ser minucioso, improvise, o mejor dicho: invente. Si aspira, incluso, a ser aún más respetado, recurra a frases del sagrado Apóstol. José Martí ha sido usado, reciclado y abusado en miles de campañas, mítines, reuniones, guateques, congresos, y hasta en peleas callejeras, demostrando ser muy efectivo en la conclusión del acto, para cualquiera de las partes y los contendientes. Además, como hace mucho que falleció, nadie podrá reclamarle los derechos de autor, o exigirle aquello de: “donde él dijo digo, digo Diego”

3- Arrímese lo más que pueda a la gente con poder. Adúlelos. Comparta con ellos hasta opiniones contrarias, malos pasos, onomásticos eternos, fiestas aburridas, chistes pesados, pésimas ideas o decisiones retrógradas, arbitrarias y con escasa visión de futuro. Nada de eso le dará garantías de que, en caso de que falle la gestión, alguno pueda tenderle la mano luego; pero mientras estén al mando, disfrutará a plenitud de todos los desvíos de recursos y desmanes asociados con el cargo. Claro, que puede también sufrir bastante, frente a un inesperado “truene” -o destitución del funcionario en jefe - y caer en desgracia al aplicarse la socorrida máxima de que paguen “justos por pecadores”. No se preocupe. Si su superior es socialista en serio, caerá hacia arriba en algún puesto acomodado. Y a lo mejor, si aún le reconoce, le ayudara nuevamente. Si en cambio, la medida es “plan pijama”, lo más aconsejable será agenciarse un buen colchón y marcar temprano en la cola del periódico matutino destinado a los jubilados.

4-Considere a cualquiera que le lleve la contraria, como un “contrarrevolucionario”. Es muy efectivo alzar la voz, maldecir, refunfuñar, poner mala cara, e inclusive, es bastante posible que le aplaudan el empleo déspota y opresivo de algunos golpes o maltratos. Mientras menos razón demuestre, más oportunidades tendrá de ser pronto parte integrante de nuestras aguerridas Brigadas de Acción Rápida. Se le tendrá en cuenta para un eventual Acto de Repudio. Ya cambio de una cajita de comida, o un pulóver diseñado con hermoso lemas contundentes, podrá pasarse todo el santo día gritando y evacuando sus peores más bajos instintos. Pegue lo mismo a un hombre indefenso, o mayor, que a una mujer que se le enfrente. Tenga presente que el que da primero da dos veces. Y escondido en el molote, reparta ramalazos a “trocha y mocha” hasta que crea poder cumplir con la fallada Zafra de los Diez Millones.

5-Utilice siempre al bloqueo y la injerencia imperialista, como los argumentos más eficaces para zanjar disputas. El legendario enemigo del Norte – aunque hoy parezca tendernos la mano – será el mejor aliado para discusiones sin sentido que no lleven a ningún lado. Toda la culpa será eternamente de ellos, aunque hayamos sido nosotros los que hayamos procedido mal en un principio.

6-Guarde cero solidaridades con sus coterráneos. Para sentir penas tendrá usted al resto del universo entero. Los subdesarrollados, porque son más pobres. Los países ricos, en cambio son detestables. Por ambiciosos, mezquinos y encarnar la semilla sempiterna del mal terrenal. A pesar de que exhiban sus buenos productos y parezca haber de todo allá. Tenga por seguro que, al igual que aquí, en esos sitios no hay lo mismo para todo el mundo. No obstante de este lado, carezcamos mucho más de algunas cosas. Pero nos sobra dignidad. Y de eso ellos carecen. Si bien no nos dará a la mesa, la cuadrada, algo más con que aderezarla y completar una adecuada digestión.

7-Castigue con saña el error ajeno, al tiempo que dedíquese a ocultar con minucioso esmero las faltas propias. Alimente la envidia. No solamente en los demás, sino sobre todo en las entrañas de su ser más íntimo. Eso le permitirá, además, cumplir con horas de vigilancia a los vecinos, o a sus compañeros de trabajo más cercanos. Y redactar informes exhaustivos de cada una de las actividades detectadas. A pesar de que con eso ponga en riesgo sus horas de descanso. No deje “títere con cabeza”.Ejercítelo primero con desconocidos. No obstante, sea capaz de denunciar hasta a su madre, si es preciso. Mientras más deshecha deje a su familia, más se le considerará apto para iniciar con bríos la construcción del socialismo. Intente a toda costa preservar su militancia, convertirse en informante, vanagloriarse de fidelista o alardear de “come candela”. La “chivatería” se le premiará, en su debido Acto Conmemorativo, con la entrega del correspondiente diploma, Certificado, Reconocimiento o Medalla al Mérito, que si bien no le servirán para nada en el Mercado Agropecuario (y mucho menos en las Tiendas Recaudadoras de Divisas) adornaran las gavetas, o paredes de su casa, junto a las fotos de esos líderes risueños que parecen ya ser parte de nuestra familia más cercana. Si tiene parientes fuera, trate de denostarlos. No mantenga contacto directo con ellos. Reciba lo que le manden de la manera más encubierta posible. Y aunque habite en una covacha inmunda, no prescinda de graffitear en cualquier muro un VIVA grande, a cualquiera de esos que de todas maneras existen, aunque mucho mejor que usted. Eso puede ser una marca conveniente en el hipotético caso, aún probable, de entrega, reparto o asignación de nuevas viviendas, en edificios multifamiliares con diseños similares y problemas de filtración, entre otros defectos en su construcción sin calidad y apresurada.

8- Aléjese lo más posible de cualquier información en contra. Todo lo que suene a distinto es sospechoso. El diversionismo ideológico (por más que la palabra convide a diversión o a entretenimiento) penetra con fuerza contumaz hasta en las mentalidades mejor preparadas por las Escuelas de Cuadros del Partido. Fíjese si no, en la cantidad de funcionarios recontra-probados, que han dado el batazo a la primera oportunidad y desertaron convirtiéndose en voceros contrarios de lo que antes defendían con fiereza. Catalogue, tilde y etiquete al resto de sus congéneres, colocándolos en grupos perfectamente identificables. Si por azar, no puede rotular a alguno, colóquelo entonces en un monto, o bando, con el epíteto de: desafectos. Aún a riesgo de que ellos puedan tildarle, en cambio de: afectado.

9-No pierda emisión alguna de los noticieros, las mesas redondas y las informaciones oficiales en la prensa escrita. Lea y relea, una vez más, los comentarios internacionales, para afianzar la magna idea de que estamos mejor que en cualquier parte. Y que el futuro pertenece, por entero, a “esto” que estamos construyendo, sin casi cemento, con pocos ladrillos y sin la más mínima idea de lo que se persigue o busca. Allá “arriba” lo tienen todo claro y bien pensado. Sólo siga con estricta disciplina y callada obediencia, el total de sus mandatos, lineamientos, caprichos, normas y orientaciones.

10-No cese de hablar del pasado oneroso y vacío, que existía antes del 59. O del futuro promisorio y esperanzador que se nos avecina, quien sabe si algunos cuantos siglos más tarde y por venir. Bajo ninguna circunstancia, recurra al presente. Pero si se viera obligado a ello, proponga que no es el momento, ni el lugar adecuado. O que el pueblo, a pesar de ser gratuitamente el más culto y educado, no está preparado para resolver un enredado entuerto. Si tiene hambre, aguántese. O tome agua y mátese la sed. Un verdadero rebelde está más que dispuesto por largas caminatas de 62 Km., por marchas enérgicas y viriles de un pueblo combatiente, por períodos especiales en tiempos de paz, por trabajos voluntarios, guardias cederistas, mítines de repudio, actos de reafirmación, asambleas de servicios, guardias obreras, comités de defensa, cuerpos de vigilancia y protección, una eficiente y mordaz Seguridad del Estado y hasta por el mismísimo centinela omnipresente Ministerio del Interior.

11-Si percibe que todos elevan la mano, levántela también. Aunque no haya entendido nada, o hubiese estado pensando en otra cosa. No escatime el uso exacerbado de consignas, congas, estribillos y charangas, hasta quedarse casi ronco. Grite “pin pon fuera, el que no salte es gringo y abajo la gusanera” Por un elemental sentido del ahorro económico, absténgase, actualmente, de lanzar posturas de huevos. No estamos en las mejores etapas de la Industria Avícola. Ya vendrán, de seguro, tiempos mejores en que nuestras abnegadas gallinas pondrán más todavía. Aún así, no dude nunca de la fuerza de sus principios. Aunque sienta que está casi llegando el final. O que lo mucho que ha sufrido, por luchado, no ha servido bastante para casi absolutamente nada. Porque todo está igual o peor que antes. Igual, sonría. Si hay algo que un astuto dirigente sabe hacer, es salir sonriente en una buena foto. Alce su mano como signo inequívoco e imperecedero de victoria. ¿Sobre quién? Eso no importa. Usted ha ganado. Lo demás, ya será historia.

12-Censure, obstruya, limite el paso y no oiga razones. La “penetración” enemiga se cuela por todos lados. Mientras menos inteligencia demuestre, más ocasiones se le darán para ocupar altos cargos, o puestos importantes. Eso, sí, una vez que se posesione en la cima, o cerca de sus aspiraciones, no dude en hacer cualquier cosa por mantenerse en el puesto el mayor tiempo posible. Puede inclusive usar seudónimos en gacetas o publicaciones oficiales (en formato impreso o digital) para denigrar, blasfemar o destruir la carrera y la vida de sus compatriotas. Mientras más rojas, falaces y desvergonzadas sean sus opiniones, más se le tendrá en cuenta en las altas esferas de gobierno para proporcionarle un buen descanso, con toda la familia original, o amantes de turno, en alguna villa del Partido, casa de visita, u hotel “todo incluido” en Cayo Largo o Varadero. No se duerma en los laureles. Después de ese descanso bien ganado, deberá volver con saña a la pelea. Los revolucionarios no se toman vacaciones. Se las agencian y ganan a fuerza de perseguir o anular la vida del resto de todo el mundo.

13-Por último, manifieste todo el tiempo su disposición de dar el paso al frente, echar pá alante, “morder el cordobán”, bailar con la más fea y joder con fiereza al que se enfrente. No olvide encabezar siempre sus misivas colocando debajo de la fecha, el nombre heroico y siempre socorrido del año en curso. Y cerrar antes de la firma con la frase mágica e indispensable que diga: revolucionariamente. Puede inclusive atreverse a agregar un: venceremos. Suele ser efectivo y sugerente.

NOTA DE ADVERTENCIA: Las anteriores recomendaciones tienen fecha de vencimiento. Pues, la denominación y calidad del revolucionario, últimamente, se mueve acorde al antojo, o criterio personal e intransferible, del autócrata, cabecilla o paladín alterno, que sustente a su arbitrio la autoridad. Si está contra él, olvídese de los peces de colores. Será catalogado como disidente, conflictivo, poco confiable o discorde. Y se le presionará con argucia y tino su salida al exilio, o a sobrevivir las bondades del sistema, en apartado silencio y retiro, sin saber siquiera ni usted mismo de su propia existencia. Será una sombra. O no será. Así ha sido, y parece que siempre acontecerá, en este archipiélago rodeado por agua y desbordado por la intolerancia, la insensatez y el cosmos en contra, adverso, ajeno, rival, hostil y refractario. Archívese para la memoria. Y consérvese para la posteridad en que nuestros sucesores se cuestionaran sin dudas, cómo pudimos coexistir o cohabitar de esta manera.

“Con esa fe ciega, obtusa, intolerante e imperecedera en el mañana, seguiremos cosechando aún más triunfos e iluminando y construyendo el alabado por glorioso porvenir”.

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FILOSOFIA PRESENTE
Por Félix Guerra.
Poemas de la sangre cotidiana

¿Dónde había oído antes tus súbitos silencios?
¿Qué Pleistoceno trasiega en tus fragancias?

Presencia eres tú en el marco de la realidad.
Fascinante arte tuyo que no avisa y empuja puerta y se abraza conmigo en la frondosa intimidad.

Pero. Si te alejas y con el espaldar haces señales, memoria intenta sujetar cualquier tabla
de naufragio cabeceando al alcance de la desilusión. Desolación: del sol a la exhumación.

En tus regresos, vea, me traduzco en realista
y optimista. Bufón erótico, ebanista del buen humor. Reinstalo jovialidad en la corte, ejecuto malabares con cebollas, rodajas de melón y salto cuesta abajo por el trapecio de las sábanas.

Juego a tres tapitas, piruetas a bordo del payaso que estrena otra nariz. Cafetera en límites
del aroma. Y no soy fanático de los utensilios, más bien cautivo que sostiene cafeteras ardientes por el mango.

Coloco avíos al pie de tus rodillas. Miro y salgo por las puertas que atraviesas al salir.
Recuerdo como si fuera hoy que te alejas
alerta y con la gracia exhaustiva del venado.

En las despedidas, bajo protesta, me nutro
de aislamientos ideológicos. Sustento solomos literarios y mi escepticismo demacra los espejos.

Fascinas tú con regresos sistémicos.
Cada cierto tiempo. Con otras ordenanzas
de medianoche. Puntualizados durante conversaciones y loquiloquios.

Amar postrado, adorar tu espalda. Besar tu oscuridad. Frotar tus nalgas. Son retornos, no obstante, francamente frugales e inconclusos.

Euforia tu presencia: se corresponde
con mi torpeza de preguntar con delicadeza.

Arte poética me lanza al papel y garabateo estremecidos Ay y alterados Oh. Son experiencias de la práctica de coexistir a tu lado.

Ausencia abre aduanas a la melancolía. Salto dentro de mí y disimulos leyendo prensa escrita o título de alguna obra en tres tomos.

Tu mano en la mía: ardorosa lección de materialismo.

Evocar tus ojos, tensa lectura existencialista y variaciones de pulmón. Aparato neurovegetativo
se adhiere a desilusiones y escudriña territorios donde descubrir señales: disposición de las migas y migrañas del desayuno.

Carta tuya trae el repartidor, mensaje de la conciencia, dedo de pájaro rozando mis costumbres.

Palabra de tu boca, expansión dialéctica,
pregón de reflexiones corporales, optimismo
que confirma: nada más prudente y sustancial que tu silueta en voz de carne.

Tu mirada presente: arte, emanación, sensorialidad, realismo crítico, vean, socialista incluso, perfumado y tangible. Progreso, modernidad.

Voz audible, comprobación de Big bang.
¿Dónde escuché taconear antes tus ingresos
y salidas? ¿Dónde retrocedí para espiar
un tarareo y un pintalabios?

Silencio tuyo, mudez de cielo, mutismo de pared, reencarnadas afonías y. Brusca desaparición
del paisaje donde habitar.

Ausencia derrumba filosofías de los altares.
Reinstala solipsismo en las glándulas del cuello. Heráclito enmudece, deja de trinar y desfallece lejos de mis ríos.

Domingo, 27 Diciembre 2015 00:00

Boletín digital SPD No.182

No.182 (32/año 7). La Habana, 27-diciembre-2015

"Se reconoce a los ciudadanos libertad de palabra y prensa conforme a los fines de la sociedad socialista".
 Art. 53 de la Constitución.

Boletín por un socialismo participativo y democrático.
Artículos, notas, reseñas, publicaciones de interés.
Los autores son los responsables de sus escritos.
Reenvíe este boletín a todos los que estime conveniente.
Se autoriza la reproducción total o parcial en cualquier soporte.
Recopilación de Pedro Campos.
Se agradece críticas, comentarios, sugerencias y opiniones sobre forma/contenido
El boletín SPD se puede encontrar en el sitio www.felixsautie.com y en el blog Primero Cuba

Índice

En la navidad habanera del 2015…

Por Félix Sautié Mederos.  

Un emigrante es un ser humano

Por Orlando Ocaña Díaz 

El desplome del chavismo: causas y lecciones

Dimas Castellanos 

Elecciones en Venezuela y experiencias cubanas

Por Pedro Campos 

El fin o la esperanza

Poemas de la sangre cotidiana, de Félix Guerra

Contenido

En la navidad habanera del 2015…
Por Félix Sautié Mederos. 

Estamos en tiempo de Navidad que es una etapa siempre cercana al final del año, de alegrías, encuentros familiares y entusiasmos por el futuro. La alegría y el ejercicio del entusiasmo aunque sea solo en una época  del año se origina en la expresión de una necesidad humana reconocida en el tiempo y estimulada por la fe de los cristianos por motivo de la conmemoración hace tres milenios, del  nacimiento de un Mesías adelantado de la paz, pletórico de amor y justicia   . Un niño humano-Dios, a quien los poderes fácticos de aquella época intentaron infructuosamente eliminar y no lo pudieron lograr, porque estaba escrito por los profetas que sería sal y luz del mundo en una época oscura y de desdichas, después de que Espartaco había sido derrotado por los poderosos de la época y anegada en sangre su lucha por la libertad de los esclavos y por la justicia para los desposeídos.

Jesús de Nazaret inició una época distinta de posibilidades objetivas y subjetivas para que el amor, la paz y la justicia pudieran  abrirse paso en el mundo. Fue un acontecimiento que dividió la vida sobre la tierra en un antes y un después. En la profundidad de la Historia de la Humanidad, incluso más allá de los sentimientos y realidades de la Fe en Dios, Jesús vino al mundo para todos sin excepción y no es preciso creer en su Misión de Dios Redentor para recibir los influjos y resultados de la Redención en que creemos los cristianos porque realmente fue para todos, incluso para los que se esfuerzan en negarlo tal y como hace años aún recientes sucedió en Cuba. Me refiero a una época ya pasada cuando las expresiones de fe y alegría cristianas se prohibieron incluso con circulares, en las que se prohibían hasta los arbolitos y los belenes de Navidad, tal y como si borrando esos símbolos externos hubieran podido borrar las esperanzas y la historia que ellos simbolizan.

En definitiva no pudieron anularlos porque era ir contra natura y con el tiempo de nuevo Cuba regresó al Estado Laico de respeto a las creencias y religiones que animan la vida de los seres humanos, dejando atrás el estado confesionalmente ateo que en mi criterio lavó las esperanzas tratando de reconducir la vida social por una única dirección que solo nos trajo hastíos y desesperanzas en detrimento incluso de tradiciones tan cubanas como la “Noche Buena” familiar en que los qué éramos familia nos encontrábamos en las casas de los abuelos y padres con alegría y amor más allá de que fuéramos creyentes o no, simplemente porque éramos humanos y familia. Toda esa magia de creatividad alegre que algunos en el tiempo han tratado de comercializar, en sus verdaderas esencias de alegría, amor y paz ha calado profundamente en los sentimientos populares; y más allá de cualquier comercialización pagana que realmente se hace, marcan una época del año propicia para el amor, la paz y el encuentro que es lo más importante que se ha mantenido vigente en el tiempo.

En Cuba poco a poco se ha ido recuperando todo aquello que les describo e incluso los símbolos ayer prohibidos, han ido apareciendo de nuevo en los comercios y lugares públicos como señales y luces de que lo que es justo y humano se resiste a desaparecer por mucho que se le ataque y prohíba. Personalmente no puedo inhibirme de estas consideraciones y pensamientos porque nací en 1938 y he vivido intensamente las dos épocas a que me refiero con sus luces y sombras; y creo firmemente en la misión redentora del Niño-Dios, cuyo nacimiento conmemoramos cada Navidad.

En estas circunstancias, cuando camino por mi Habana abandonada por entre sus ruinas, medias ruinas y suciedades no barridas ni recogidas, sufro por causa de lo que se podría denominar como la “ineptitud urbana manifiesta” que cierra los entendimientos de que La Habana es Maravilla por sobre todo eso y la Capital de todos los cubanos, pero que con sus 496 años habrá de renacer por encima de todas esas desatenciones cada vez más incongruentes y envejecidas, propias de quienes con poder para transformarlas se encuentran detenidos en el tiempo con su más de lo mismo que realmente ya no convence a nadie. Hace algunos días cuando caminaba por la calle Obispo renacida por la obra ingente de la Oficina del Historiador de La Habana que ha luchado sin tregua por salvar a nuestra ciudad; y vi a la Obispo ayer renacida hoy en los inicios de un nueva etapa de desatención propia de los burócratas de siempre pero llena de transeúntes; entonces  se me reflejó el dilema que estamos viviendo en la Habana entre lo viejo y lo nuevo. Confieso que no perdí las esperanzas ni tampoco la fe en que lo nuevo en definitiva se habrá de imponer y La Habana renacerá con su esplendor innato que han tratado de arrancarle la desidia, el abandono y la secularización extrema de la sociedad.

Comprendo que es algo triste y cargado de hastíos mi testimonio sobre la Navidad habanera del 2015, que bien  se puede traducir en una denuncia de lo que no debe ser y se nos impone artificialmente como lo que es. Su causa y origen se asienta en la realidad en que estoy inmerso que no puedo maquillar ni menos aún manipular porque repudio lo que algunos escriben para no buscarse problemas; hacerlo sería indigno e impropio de quien pretenda ser cronista de su época.

¡Feliz Navidad 2015! para todos porque el espíritu y la esperanza que la anima es para todos sin excepción; y en consecuencia en estos momentos no puedo dejar de pensar en mis compatriotas varados en Centro América que pasarán estas navidades en lucha por su esperanza; con los cuales desde mi Rincón de Centro Habana, con mis muy limitadas posibilidades me solidarizo. Así lo pienso y así lo afirmo y lo escribo en esta Crónica de Navidad, con mis respetos para la opinión diferente y sin querer ofender a nadie en particular. De nuevo ¡Feliz Navidad 2015!

Publicado en el periódico Por Esto! de Mérida , Yucatán, México, sección de Opinión, el lunes 21 de diciembre del 2015.
http://www.poresto.net/ver_nota.php?zona=yucatan&idSeccion=22&idTitulo=448146

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Un emigrante es un ser humano
Por Orlando Ocaña Díaz

Es hora ya de que nuestro gobierno trace sus políticas internas sin hacerlas depender de la política que lleva a cabo Estados Unidos y en el caso de la política migratoria no tiene por qué supeditarse a la visión o las exigencias a nivel regional o particular de Washington. Tracemos una política a tono con las leyes internacionales y cumplámosla salga el sol por donde salga y evitaremos los traspiés intencionales de nuestros enemigos y nuestro descrédito como gobierno.

Ello conlleva que también nos atengamos a las leyes internacionales cuando surjan problemas con nuestros naturales que emigran al exterior, despojemos nuestra política migratoria de todo contenido ideológico parcializado. Un emigrante, por la razón que fuere es un emigrante, no un gusano, ni un traidor, ni un desagradecido.

Visualizar el problema desde un marco ideológico ortodoxo solo  desacredita la política gubernamental. ¿Cómo es posible que Cuba en el mismo momento en que la crisis de los emigrantes cubanos  está en su apogeo dona 200 mil dólares a los refugiados palestinos y se desentiende de la problemática de sus coterráneos? ¿Cómo puede explicarse que Cuba mande misiones médicas al fin del mundo y no haya enviado a un grupo de esos profesionales a atender los problemas sanitarios de los cubanos atorados en la frontera de Costa Rica con Nicaragua?

Esto más que un problema político es humanitario, y tales acciones están basadas  en el entendido oficialista de que el cubano cuando emigra pierde sus derechos como ciudadano y solo lo recupera parcialmente cuando puede enviar remesas económicas a Cuba. ¿Eso es humanismo?

De acuerdo a información suministrada por fuentes periodísticas extranjeras, de cada 10 personas varadas en la frontera Costarricense  tres son niños, lo que implica que cerca de 900 niños cubanos, que han gritado cada mañana en el matutino escolar que serán como el Che, sufren el rigor de una política errónea del gobierno cubano. ¿Alguien a esos altos niveles de decisión puede sensibilizarse con esta situación?

Seguimos empeñados en la creencia de que el cubano deja de serlo cuando no piensa como quiere el partido comunista cubano, seguimos empeñados en demostrar que con diversidad de ideas no se logra el socialismo y que a esa nueva sociedad solo se puede llegar esclavizando la opinión personal de la población. Emigrar es un derecho individual  de cada ser humano y hasta que no lo entendamos como tal estaremos errando en política y en nuestra visión de futuro.

Si para el estado isleño es negativo y descalifica a los cubanos que se encuentran en Costa Rica por aspirar a mejorar su condición económica en territorio estadounidense, donde muchos tienen familiares, se está oponiendo a la visión de la mayoría de su pueblo. Para nada incide el hecho de que hayan salido con pasaporte legal y que no deben ser considerados  perseguidos políticos.

SI Marx establecía que la economía en última instancia determinaba, podemos en este caso específico afirmar que la política económica errónea  interna de Cuba en última instancia obliga a que la única tabla de salvación para muchos sea emigrar. Esa decisión es personal, no política, pero condicionada por la política fracasada de nuestro gobierno, en la que entre otras cosas, dado el esquema democrático establecido internamente, poco puede decidir en ello el ciudadano común.

El ciudadano que emigra de la isla ha decidido ser participe y decisor de su futuro sin encomendárselo a ninguna tendencia o partido político.

Es huero seguir insistiendo en que la masa cubana emigra por existir una ley de ajuste. Esa ley solo tiene una intencionalidad política, pero no pone un cuchillo en el pecho al cubano para que emigre, quien empuña el perfilo cortante es el desastre económico en que nos encontramos.

Quienes deben luchar  para que la ley de ajuste se extienda  a todos los pueblos latinoamericanos no somos nosotros, sino aquellos que son discriminados por ella. ¿Por qué ofendernos porque traten con deferencia a los cubanos por la razón que fuere? Hay que tener muy mala leche para pedir que nuestros emigrantes sean tratados tan cruelmente como se trata a los espaldas mojadas.

Lo humanitario es luchar porque los espaldas mojadas sean tratados como a los cubanos cuando arriban a territorio norteamericano.

La exigencia para que el enemigo humanice sus políticas migratorias y el cese definitivo de las prácticas que definen la prepotencia en el tema,  debe comenzar por casa. Seamos humanos nosotros para exigirle humanidad al resto.

No somos los únicos en el mundo con tales problemas y la humanidad no desconoce que una de las principales causas de este fenómeno deriva de las políticas agresivas del capital internacional, que lleva siglos saqueando las  riquezas de nuestros pueblos. Visto así, el bloqueo norteamericano juega un rol principal en el desbande migratorio cubano desde hace cinco décadas, pero nuestros errores internos no dejan de incidir decisivamente también  en ese problema. Toda la culpa no es del totí.

La única respuesta a ello, más en pueblos que han logrado su independencia y soberanía, es actuar con humanidad y desprejuiciadamente, el no hacerlo conlleva que percibamos los fenómenos con  la misma visión imperial, considerando  al ser humano un objeto.

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El desplome del chavismo: causas y lecciones
Dimas Castellanos

Los siglos de injusticia social en América Latina caracterizados por la violencia, las dictaduras y la corrupción administrativa se agudizaron con el fracaso de las disimiles tentativas de solución, entre ellas la del socialismo totalitario cubano. En ese contexto el teniente coronel Hugo Chávez Frías, después de fracasar en su intento de golpe de Estado, en 1998 escaló el poder en Venezuela por la vía electoral y anunció la revolución bolivariana. Diecisiete años después, a pesar del enorme poder acumulado, el chavismo exhibió su agotamiento.

Entre las causas evidentes del agotamiento sobresalen la incapacidad administrativa, el descontrol de la violencia, la represión contra la oposición, los intentos de estatizar la economía, la corrupción galopante y el despilfarro de las riquezas nacionales. Una ojeada retrospectiva al intenso proceso electoral que tuvo lugar entre 1998 y 2015 develan otras causas menos evidentes pero esenciales para comprender el por qué la revolución bolivariana, concebida por Fidel Castro y ejecutada por Chávez, se agotó con Nicolás Maduro.
Ascenso del chavismo

En diciembre de 1998 Hugo Chávez al ganar las elecciones presidenciales con casi el 57% de los votos anunció una "revolución pacífica y democrática". Para proveerla de una base legal promovió un referendo y convocó una asamblea constituyente que remplazó la Carta Magna de 1961. Aunque al referendo celebrado en abril de 1999 solo asistió el 38% de los venezolanos, la mayoría de los asistentes lo respaldó y se redactó una nueva Constitución, que ajustada al propósito declarado por Chávez fue ratificada en referendo con el 72% de los votos. La victoria fue el disparo de arrancada de la revolución bolivariana: la asamblea bicameral se fundió en una sola cámara denominada Asamblea Nacional; el período presidencial se aumentó de cinco a seis años; los poderes públicos se reorganizaron; se estableció la reelección inmediata por un periodo; se aprobó el derecho al voto de los militares activos y el país pasó llamarse República Bolivariana de Venezuela.

En julio de 2000, haciendo uso del derecho de reelección inmediata, Chávez se presentó y fue electo para un mandato de seis años. Entonces solicitó a la Asamblea Nacional poderes especiales para legislar por decreto en materia económica, social y de administración pública. Ante ese hecho los oponentes dieron dos respuestas: el fallido golpe de Estado de abril de 2002 y la promoción de un referendo revocatorio en agosto de 2004, en el que Chávez fue ratificado con el 59,1% de los votos.

En las elecciones regionales y municipales de 2004 sus seguidores ganaron el 58,31% de los votos, se impusieron en 22 de los 24 estados y dominaron más del 80% de las alcaldías. Al igual que en 1999 Chávez utilizó la victoria para convocar otra asamblea constituyente y reformar la Constitución de 1999. Así estableció un mayor control del Estado sobre los medios de comunicación y de producción. En diciembre de 2005 acrecentó el poder acumulado cuando la oposición no participó en los comicios parlamentarios y la Asamblea Nacional quedó totalmente en manos del Movimiento Quinta República, partido político fundado por Chávez en 1997 y disuelto en 2007 para integrarse al Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV).

Equilibrio, declive y fracaso

En diciembre de 2006 Chávez se impuso por tercera vez en las elecciones presidencialescon casi el 63% de los sufragios. Al asumir el mandato en enero de 2007 anunció la construcción del Socialismo del siglo XXI y lanzó el lema "Patria, Socialismo o Muerte”. En la cresta de su triunfal marcha —con un poder acumulado cercano al que Fidel Castro logró en Cuba con la revolución de 1959— convocó otro referendo con el objetivo de reformar la Constitución para establecer la reelección presidencial ilimitada. Enarbolando el antinorteamericanismo durante la campaña proclamó enfáticamente: "el que vote por el Sí está votando por Chávez, el que vote por el No, vota por Bush". Así, en diciembre de 2007 la mayoría votó por el No, según sus palabras por Bush. Sin embargo, el chavismo no aprendió la lección que la derrota encerraba.

En los comicios regionales y municipales de noviembre de 2008 volvió a conquistar la mayoría de los estados y alcaldías con el 52% de los votos, pero la oposición se impuso en varios estados importantes. En un nuevo referendo para eliminar los límites a la reelección de cargos, el Sí obtuvo cerca del 55% de los votos, pero en las elecciones parlamentarias de septiembre de 2010 perdió la mayoría absoluta que le permitía gobernar por decreto. En octubre de 2012, en las cuartas elecciones presidenciales, aunque alcanzó el 55,07 % de los votos contra 44,31% de Henrique Capriles, la oposición demostró su ascenso al acumular 6,5 millones de votos. Y en diciembre de 2012, cuando Chávez convalecía en Cuba, ayudado por una enorme campaña electoral ganó la mayoría de las gobernaciones pero Henrique Capriles se consolidó en el importante Estado de Miranda.

En 2013 el declive tomó cuerpo. La muerte de Hugo Chávez el 5 de marzo precipitó las elecciones que ganó Nicolás Maduro en el mes de abril con el 50,61% de los votos, cinco puntos menos de los obtenidos por Chávez en su última elección presidencial. El 8 de diciembre de 2013, en las elecciones municipales, el chavismo ganó el 76% de las alcaldías, cuatro menos que en 2004. Y el 6 de diciembre de 2015 la revolución bolivariana recibió un golpe mortal al perder abrumadoramente las elecciones parlamentarias.

Cuatro causas esenciales

La imposibilidad en las condiciones contemporánea de emplear el poder adquirido en las urnas como fuente de derecho para imponer una ideología y eternizarse en el poder.

La no observación del tiempo —propiedad universal del movimiento del que la política no escapa— condujo al desaprovechamiento de la oportunidad para emprender los cambios estructurales que el país urgía, pues los pueblos cansados de esperar requieren de soluciones para el ahora, no para el después.

El continuado sufragio en el que los venezolanos aprendieron a usar los mecanismos democráticos institucionalizados. Ello se expresó en la división de los votos entre el 40 y el 60% durante las 20 citas electorales a lo largo de 17 años. Lo que legitimó al chavismo, validó a la oposición y alzó un insalvable obstáculo para desmontar la sociedad civil e imponer un modelo totalitario.

Refiriéndose al maniqueísmo derecha-izquierda y revolución-contrarrevolución, como plantea, Loris Zanatta en "Cuba entre el Atlántico y el Pacífico, pero sin escapatoria": "la pobreza y la desigualdad se redujo tanto en Bolivia como en Colombia, en Ecuador como en Perú, en Brasil como en México por lo que no se ve ninguna relación directa y empírica entre mayor equidad y color ideológico del gobierno de turno". Y agrega que el amplio apoyo de que han disfrutado hasta ahora los regímenes populistas se está desinflando y está creciendo la demanda de democracias normales, sin adjetivos.

Cinco lecciones del fracaso

Los principios ideológicos enarbolados por los partidos políticos tienen que subordinarse a los intereses de la nación. Cuando un partido político se subordina a una ideología y desde ella se somete a la economía y a la sociedad comienza el retroceso social y termina negándose a sí mismo.

Aunque durante el chavismo el país recibió más divisas que en todas las épocas anteriores debido al alto precio del petróleo, no se aprovechó para emprender los cambios estructurales dirigidos a limitar la alta dependencia del crudo y en su lugar se despilfarró para atraer votos y consolidar gobiernos fuera de las fronteras.

Al aceptarse la vía electoral para competir por poder hay que aceptar sus reglas. Ese es el ABC de la democracia. Lo contrario es lo que expresó más o menos Nicolás Maduro en vísperas de las parlamentarias en caso de que perdiera: "Pasaría a gobernar con el pueblo en unión cívico militar", es decir, con la minoría.

El escenario emergido de las elecciones parlamentarias es tan desfavorable al chavismo que, con independencia de las desesperadas maniobras antes de la toma de posesión de la nueva Asamblea, lo único que podrían es conducir al país a una guerra civil, pero eso no revertiría la derrota sufrida, sino que sería su suicidio.

Estas lecciones del fracaso de la revolución bolivarianas son válidas no solo para el chavismo y para la oposición, sino también para los modelos semejantes de la región, especialmente para Cuba, país donde se concibió la revolución bolivariana y el único donde la oposición está impedida de existir legalmente ni se celebran elecciones libres y democráticas. Como las libertades cívicas pueden conducir tanto a tomar el poder como a perderlo, el Gobierno de Cuba solo tiene dos caminos: se democratiza el país o se frenan los cambios iniciados para conservar el poder. El problema radica en que el segundo camino no garantiza la conservación del poder, por tanto los cambios se impondrán. Lo ideal es que ocurran de forma pacífica y eso depende de las autoridades cubanas.

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Elecciones en Venezuela y experiencias cubanas
Por Pedro Campos

El triunfo de la MUD en Venezuela traerá un sin número de implicaciones para Cuba, en dependencia de cómo se desarrollen allí los acontecimientos. Habrá que esperar algún tiempo para poder realizar una valoración integral sobre el tema.  En este escrito trataré algunos fenómenos que llevaron a la derrota del PSUV y su relación con  la experiencia cubana.

Para la dirección madurista, la culpa de su derrota aplastante en las elecciones parlamentarias es  del imperialismo, sus acólitos internos y su guerra económica y mediática. Los cubanos conocemos ese discurso justificativo incapaz de la autocrítica.

El madurismo ha llegado a decir que triunfó la contrarrevolución en unas elecciones donde perdió el PSUV abrumadoramente, por sus propios errores.  Las mayorías populares que votaron  por el cambio democrático, según esas expresiones, serían contrarrevolucionarias, incluidas las fuerzas de izquierda y chavistas que votaron por candidatos de la oposición: mala lectura.

Este enfoque es parte de la filosofía del populismo autoritario tradicional de una “izquierda” que ha visto lo revolucionario, lo socialista en el control centralizado del estado sobre la economía y la política y en el maniqueo conmigo o contra mí, porque la revolución soy yo.

Una visión constructiva de futuro obliga al PSUV, a  la izquierda cubana e internacional a realizar una valoración serena, profunda y dialéctica del triunfo de la MUD en las recién celebradas elecciones parlamentarias en Venezuela que parecen marcar  el fracaso, acaso  anunciado, de la experiencia estatalista del chavismo, desviado de sus corrientes socializantes iniciales.

Para empezar, una derrota tan aplastante no puede achacarse únicamente a la “guerra económica y mediática del imperialismo y la oposición”, la que sin duda ha existido. No podía esperarse respaldo a una política populista de amplio gasto público, restricción de la inversión interna y el sostenimiento de una enorme burocracia a costa de un petróleo que no podía recuperar sus precios, por muchas razones. Gobierno además, autoritario, de sistemático acoso a la oposición y  solidario, con estrechos vínculos y contribuciones al único estado no democrático de la región.

Durante los últimos años  lo que más centraba el interés del gobierno de Maduro era el accionar violento de grupos de extrema derecha, con el que vinculaban a  toda la oposición, fuera de centro, derecha o izquierda, olvidando las causas del fenómeno: la ausencia de políticas efectivas encaminadas a enfrentar el crecimiento de la inseguridad ciudadana, la corrupción gubernamental, la inflación y el desabastecimiento. Esto unido al abandono del rumbo socializante inicial del proceso ya presente en los últimos años de Chávez, alejaba al gobierno de sus bases originales. Todo muy típico del voluntarismo cubano: prestar atención a los efectos, no a las cusas.

Hubo mucha  vocinglería  antimperialista, mucha represión innecesaria y poca política práctica y económica para enfrentar esos problemas. Se dedicó tiempo y recursos a tratar de elevar el precio del petróleo, a la “solidaridad internacional” en busca de amigos y apoyos internacionales, se aumentaron voluntaristamente los salarios de los trabajadores públicos y del sector privado y poco esfuerzo hubo para diversificar la economía y conseguir el concurso y funcionamiento del capital productivo nacional. A falta de producción y liquidez: inflación. ¡Buena asesoría cubana!

Si bien siguieron las misiones y los planes generales centrales de beneficio social a los sectores de menos ingresos a costa del petróleo, con precios sistemáticamente devaluados en el mercado internacional, se priorizó la distribución centralizada de los recursos agenciados por el estado, a costa del funcionamiento de los presupuestos participativos locales y el fomento del trabajo libre, privado o asociado, inicialmente impulsados como ejes del socialismo chavista.

Aquellas modalidades, que muchos vimos con entusiasmo, fueron derivando al enfoque cubano de capitalismo monopolista de estado, nada socialista, donde el papel principal del desarrollo económico no se confiere a la iniciativa privada y social, sino a las empresas asalariadas del estado, se intenta vulnerar y controlar las leyes de la economía, se subestiman y hasta desestiman las formas de producción autogestionarias, privadas o asociadas, mientras que francamente se rechazan las distintas modalidades de capitalismo privado, o se aceptan a regañadientes.

En vez de que el chavismo originalmente democrático, autogestionario y socializante,  influyera sobre el fidelismo autoritario, estatalista asalariado, ocurrió lo contrario y esa es una de las causas del desastre que enfrenta ahora el PSUV. Allá y acá con el “socialismo” se ha barrido el piso.

La historia demostró en todas partes que el  estatalismo asalariado y el control centralizado de los mercados son contrarios al desarrollo sostenible de la economía. Otros gobiernos latinoamericanos que se han sentido solidarios con el gobierno cubano, se cuidaron de no caer en el mismo bache, como son los casos de los gobiernos nicaragüense, ecuatoriano y boliviano.

En Cuba el sistema político autoritario y antidemocrático de control absoluto del Partido Comunista sobre el estado y la sociedad  impiden que la oposición democrática y la izquierda socialista, se organicen, divulguen públicamente sus programas y trabajen por un cambio político desde las estructuras democráticas, como sí ha podido hacer la oposición al PSUV.

Los líderes de la Sierra que capitalizaron el triunfo del 59 jamás han permitido una elección democrática y, con lo que ha pasado en Venezuela, posiblemente concluyan que el sistema democrático nada tiene que ver con sus intereses políticos. Lástima que no aprendan aquella  lección del “campo socialista”: es preferible compartir y hasta perder el poder democráticamente, que perderlo definitivamente por otros medios.

A un año del anuncio del restablecimiento de relaciones con EEUU y a nueve de que Raúl Castro se encargara del gobierno, las mejoras para el pueblo llegan a cuenta gotas y se ven inestables.

Como en Cuba no existen mecanismos democráticos de participación que permitan la manifestación de las fuerzas opositoras y distintas a las del gobierno-partido-estado, se ha ido gestando un movimiento telúrico que podría estallar como volcán, con todas sus consecuencias.

Pero el pueblo no quiere volcán, sino cauces para sus inquietudes. El éxodo sostenido y últimamente aumentado de cubanos es la muestra más evidente del descontento popular.

Pero en el gobierno-partido-estado cubano parecen predominar las fuerzas contrarias a un proceso de democratización que los incluya, por temor a perder todas las palancas del poder. Las últimas declaraciones del oficialista Presidente de la UNEAC patentizan el pavor del poder ante la democratización que viene creciendo desde abajo y la falta de realismos político en las alturas.

Esas fuerzas ciegas y oscuras serán responsables de todo lo negativo que generen.

Es más fácil hacer las cosas  para el bien de todos: un cumplimiento consecuente de los principales acuerdos del VI Congreso del PCC (apertura real al trabajo autónomo, al cooperativismo, a la autonomía empresarial, a la descentralización de los presupuestos, a la inversión extranjera y especialmente a la inversión de los cubanos que están fuera del país),  junto a una clara apertura democrática que elimine la represión por razones políticas y amplíe la libertad de expresión y asociación, potenciarían un ambiente de diálogo  y concordia nacional, un casi inmediato crecimiento de la economía interna con prosperidad para todos los cubanos, un renacer del deseo de vivir en esta tierra para tantos jóvenes que se van y sería crucial para que el Congreso de EEUU empiece a eliminar todas las ataduras pendientes del bloqueo-embargo.

Un cambio en esa dirección inclusiva, democrática, permitiría un aterrizaje suave en la inevitable desestatización y descentralización de la economía y la política, en consecuencia con un principio elemental de la politología: el poder del estado es inversamente proporcional al del pueblo.

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EL FIN O la ESPERANZA
Por Félix Guerra
Poemas de la sangre cotidiana

Ahora conquistamos o somos conquistados.
Ahora ratificamos vida o la terminamos
en las nuestras. Ahora definitivamente poblamos
el paisaje o convertimos
en gran desierto
el Universo.
Ahora construimos o destruimos para siempre. Ahora
damos pan
al sueño
o nos olvidamos
de Panes y
Sueños.
Ahora nos decidimos
por la Historia o borramos todo vestigio de historia. Ahora afirmamos criterios
de lo infinito o finalizamos con todo criterio.

Cada final y principio de  año, se nos crea una profunda carga subjetiva sobre nuestra conciencia y nuestro Ser Interior, dado la información que recibimos y la que no recibimos que afectan nuestras perspectivas del futuro cuando comienza un nuevo año, así como por motivo de las actividades conmemorativas y festivas que se desarrollan en cada país en esas fechas de acuerdo con su cultura y tradiciones.

Lunes, 21 Diciembre 2015 00:00

EN LA NAVIDAD HABANERA DEL 2015…

Escrito por

Estamos en tiempo de Navidad que es una etapa siempre cercana al final del año, de alegrías, encuentros familiares y entusiasmos por el futuro. La alegría y el ejercicio del entusiasmo aunque sea solo en una época  del año se origina en la expresión de una necesidad humana reconocida en el tiempo y estimulada por la fe de los cristianos por motivo de la conmemoración hace tres milenios, del  nacimiento de un Mesías adelantado de la paz, pletórico de amor y justicia.

Jueves, 18 Diciembre 2015 00:00

CUBA A LAS PUERTAS DEL 2016…

CRÓNICAS CUBANAS,

Es muy tradicional que cuando el año en curso va llegando a sus postrimerías se escuchen planteamientos recurrentes por parte de muchas personas en relación a que ha transcurrido muy rápido, casi en un suspiro. Eso sucede en estos días en mi entorno habanero y no puedo dejar de mencionarlo en mis Crónicas Cubanas, porque tiene que ver con las situaciones que pretendo testimoniar en la presente crónica.

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Félix Sautié Mederos

Licenciado en Ciencias Sociales, especializado en Economía. Licenciado en Estudios Bíblicos y Teológicos. Corresponsal Permanente en Cuba de la Revista Tiempo de Paz...  Leer más