Hoy es 22 deNoviembre de2017

Blog de Félix Sautié Mederos

Por un socialismo participativo y democrático (SPD)

Artículos de actualidad

Nuevamente y por tercera vez consecutiva  en La Habana se ha celebrado el programa, feria y festival denominado ELLAS CREAN para promover los emprendimientos en donde la  mujer pueda mostrar sus habilidades y realizar una activa participación creativa y productiva en la sociedad, auspiciado desde la España de nuestros ancestros, como muestra de los importantes lazos de familia e historia que existen entre nuestros dos países.

Leer más ...

No.173 (23/año 7). La Habana, 23-octubre-2015

"Se reconoce a los ciudadanos libertad de palabra y prensa conforme a los fines de la sociedad socialista".
 Art. 53 de la Constitución.

Boletín por un socialismo participativo y democrático.
Artículos, notas, reseñas, publicaciones de interés.
Los autores son los responsables de sus escritos.
Reenvíe este boletín a todos los que estime conveniente.
Se autoriza la reproducción total o parcial en cualquier soporte.
Recopilación de Pedro Campos.
Se agradece críticas, comentarios, sugerencias y opiniones sobre forma/contenido
El boletín SPD se puede encontrar en el sitio www.felixsautie.com y en el blog Primero Cuba

Índice

Una democracia donde el comandante en Jefe sea el pueblo

Es falso de que se trate hoy de escoger entre el pasado oprobioso de los 50 y el presente, sino de proyectar entre todos una nueva Cuba

Por Pedro Campos

Para proyectar una nueva Cuba, yo también voy a opinar.

Por Félix Sautié Mederos.

Ordenamiento jurídico del país

Por Orlando Ocaña

La economía cubana centra los debates en ‘Abriendo Espacio’

14YMEDIO

Contenido

Una democracia donde el comandante en Jefe sea el pueblo

Es falso de que se trate hoy de escoger entre el pasado oprobioso de los 50 y el presente, sino de proyectar entre todos una nueva Cuba

Por Pedro Campos

Hay un consenso bastante amplio en la sociedad cubana sobre la necesidad de avanzar en un proceso de democratización, solo que todavía no hemos sido capaces de intercambiar, de negociar  qué democracia.

Comisiones del gobierno-partido-estado trabajan en secreto sobre proyectos de nueva constitución y ley electoral, lo que evidencia que allí mismo parecen haber entendido que algo tendrán que hacer en este sentido.  Grave error sería dejar la profundidad de las propuestas  para esos proyectos a grupos escogidos y olvidarse de que es asunto que compete a  todos los cubanos sin exclusiones, que todos debemos discutir horizontalmente y votar en un referendo.

Los que conocemos el ¨paño¨ pudiéramos pensar que si bien Raúl podría cumplir su promesa de dejar la Presidencia en el 2018, nada ha dicho sobre su cargo en el PCC. De no cambiarse el Artículo 5to Constitucional que establece la dirección del PCC sobre la sociedad y de seguir siendo él el 1er Secretario del PCC, pues la verdad que no importa mucho a quien se elija o designe Presidente, ni la forma en que se haga, él seguiría detrás del trono y el gobierno tendría que ser un simple ejecutor de las decisiones del PCC y sus líderes.

No olvidar que en China, después de Mao Tsé-tung, la dirección verdadera del gobierno y del Partido se hacía desde la Comisión Militar Central del PCCH que dirigió durante varios años Deng Xiaoping, artífice de las reformas que llevaron a China del capitalismo monopolista de estado, creído socialismo, al predominio del capitalismo privado ahora en ampliación por la crisis en que ha caído la economía de ese país.

De manera que el problema no es solo hacer  elecciones y votar por alguien que nos pongan en la boleta. Se precisa de un proceso de democratización. Al respecto un llamamiento  para fortalecer la Izquierda democrática ha propuesto en su primero de cinco puntos:

¨Creación de un ambiente de distensión y concordia que lleve al establecimiento de un Diálogo Nacional inclusivo, al reconocimiento de las libertades fundamentales; a una nueva Constitución fruto de la creación y discusión colectivas y horizontal del pueblo cubano, aprobada luego en referendo; a una nueva ley electoral democrática, y al establecimiento de un estado moderno de derecho con plena transparencia funcional e informativa, bajo control popular,  con autonomías municipales, presupuestos participativos  en los diferentes niveles y el sometimiento a referendo de las leyes que afecten a todos los ciudadanos. En fin la República Democrática humanista y solidaria, con plena justicia social, donde rijan integralmente  los principios consagrados en la Declaración Universal de Derechos Humanos y en la que quepamos todos¨.

Desde sectores de  la oposición tradicional, desde el mundo oficial jurídico y desde la propia izquierda democrática se ha expuesto un pensamiento nacional constitucionalista democrático, con propuestas concretas, que no ha podido cuajar en un esfuerzo nacional mancomunado hasta ahora debido al sectarismo y la exclusión que caracteriza la filosofía del partido-estado-gobierno.

Las sugerencias van desde la eliminación del punto 5 de la Constitución, pasando por reformar la Constitución hasta un nuevo texto constitucional, la restitución de los poderes independientes (ejecutivo, legislativo y judicial), el pluripartidismo, la plena libertad de expresión y asociación, la alternancia en los poderes, la limitación a un solo período de mandato,  la elección por el voto directo y secreto de todos los cubanos de todos los cargos públicos importantes a todos los niveles, los presupuestos participativos y la municipalización de los poderes, los referendos para todas las leyes que afectan a todos y la transparencia informativa sobre el funcionamiento y las finanzas del país a todos los niveles, bajo estricto control popular.

Pretender vincular el avance en esa dirección democrática a los problemas pendientes del bloqueo-embargo, es un error político estratégico, que solo puede servir para que continúe el estancamiento.  Es una idea neoplattista como quiera que se la mire. Y esto va para los dos extremos.

Y es que los asuntos internos de Cuba no pueden hacerse depender de la política de una potencia extranjera. Cuba es un problema de los cubanos, todos, y somos nosotros los que tenemos que resolver esos problemas y hacer lo necesario para concertar los intereses y opiniones de una masa crítica capaz de trabajar por ese cambio democrático por vías afines.

Los cubanos que tienen alguna influencia en el Congreso de EEUU, podrían usarla para hacer avanzar el proceso de democratización en Cuba, si dejaran de establecer ese vínculo y con ello podrían mejorar la visión que de ellos se tiene en muchas partes del pueblo cubano influido por la propaganda sobre ¨la loba feroz, la mafia de Miami y el exilio plagado de terroristas¨.

Los actuales gobernantes saben que Cuba necesita ese tipo de proceso, pero temen que se les vaya de las manos y con él, el poder absoluto que han detentado por más de medio siglo. Es lo mismo que explica el paso lento y controlado de las reformas económicas. Pero argumentan que hay que tener cuidado en que ese proceso no nos conduzca a la Cuba oprobiosa de los 50 bajo la absurda amenaza de que vendrán a arrebatar a los cubanos las propiedades que actualmente disfrutan que pertenecieron  a quienes las dejaron atrás o les fueron incautadas y que los ¨comunistas¨ serán arrastrados como perros por las calles.

Desgraciadamente, todavía ese lenguaje es usado por personas al otro lado del charco, donde algunos no han sido todo lo amplio y preciso en relación con estos temas, dando ¨razones¨ a algunos de acá para divulgarlas.

Pero es falso de que se trate hoy de escoger entre aquel pasado y este presente, sino de proyectar entre todos una nueva Cuba donde las libertades y los derechos civiles y democráticos no permitan que las elites, ningún tipo de ellas, no importa cómo se autodenominen, puedan llegar a controlar el poder en función de sus estrechos intereses.

Por tanto lo que necesitamos como sociedad es algo superior a la sociedad actual y a la de antes del 59, capaz de articular las distintas formas de producción que demanda la realidad y la etapa histórica que estamos viviendo, donde la justicia social y la solidaridad; el respeto a todos los derechos ciudadanos;  el poder real de los trabajadores y el pueblo expresado en propiedades individuales o colectivas, pequeñas, medianas y grande, y en su participación directa en todas las decisiones que les atañen,  sea lo que armonice el desarrollo social y no las confrontaciones ni las luchas por  el poder, que deberá residir plenamente en el pueblo.

Una Cuba reconciliada, democrática y en armonía no implica la eliminación de las diferencias políticas y de otros tipos, sino la plena posibilidad de su manifestación, pero a partir de su encuentro y no de la confrontación y la solución de sus contradicciones por la vía del diálogo y la negociación, sin imposiciones ni arbitrariedades de un poder hegemónico, porque el poder no estaría en manos de unos pocos poderosos, sino repartido en el pueblo.

Ante todo, habrá que repetir que la mejor democracia no sería la que quiera este o aquel grupo, la que a alguien le parezca más efectiva, la mejor, sino la que el pueblo desee y apruebe expresada en una Constitución  propuesta por una Asamblea Constituyente , luego de una amplia discusión horizontal, libre y democrática, que  sea aprobada en referendo.

En fin una democracia donde los electos para cargos públicos, sean servidores y no servidos y en la que el Comandante en Jefe sea el pueblo.

------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------

Para proyectar una nueva Cuba, yo también voy a opinar.

Por Félix Sautié Mederos.  Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Usted necesita tener Javascript activado para poder verla.

Quiero referirme a una preocupación que recorre el pensamiento de muchos en la Cuba de hoy que se refiere a la necesidad de la renovación, la actualización, el perfeccionamiento y el cambio para poder enfrentar el futuro (1). En  mi opinión constituye de conjunto algo que se manifiesta recurrentemente a partir de diversos puntos de vista y expresiones específicas conforme a los modelos políticos y económicos que cada cual prefiere; pero en mi criterio, si se realiza un recorrido desapasionado y objetivo por el pensamiento de quienes  plantean públicamente sus inquietudes principales y recurrentes, nos vamos a encontrar  muchas preocupaciones e ideas encontradas unas contra otras y no pocas opiniones y propuestas que van desde los extremos radicales que se ubican en los polos de la derecha o de la izquierda por denominarlos de una manera comprensible, hasta las expresiones más moderadas o incluso apologéticas.  Es un calidoscopio mediante el cual se pueden apreciar múltiples y variados colores ideológicos, políticos y económicos.

En este sentido considero lógica la intensificación actual de estos anhelos de presente y de futuro que plantean la necesidad de una renovación, dado el hecho de las nuevas situaciones y circunstancias que se están presentando en Cuba con motivo del restablecimiento de relaciones diplomáticas con los Estados Unidos; así como por causa del paso del tiempo y del momento histórico que significan 57 años consecutivos de proceso revolucionario, incluyendo además la necesidad actual del imprescindible relevo de la generación histórica que encabezó el proceso revolucionario cubano, la que por su avanzada edad no puede aguantar más tiempo en los cargos de dirección del país aunque algunos no cejen en sus empeños de continuar desempeñándolos aún y cuando les cierren el paso a los demás. En estos últimos, describo a personas que hasta su presencia y sobre todo sus planteamientos se hacen cada vez más  obsoletos a simple vista.

En este mismo sentido, considero necesario incluir en el análisis próxima celebración del VII Congreso del PCC en abril del 2016 dada la importancia que se le concede en el artículo 5 de la Constitución, así como los cambios que deben  significar estos acontecimientos ante los  desgastes del tiempo y las contradicciones que se presentan en la actualidad más el estancamiento evidente de la sociedad cubana contemporánea de la cual los jóvenes se están marchando en significativas proporciones. En estos momentos ya son muchos los que no se ocultan para expresar públicamente sus intenciones de irse del país, incluyendo  sus deseos y preferencias de no continuar en las situaciones precarias evidentes en que se encuentran, lo que se consigna además en algunas encuestas que andan por ahí. Ante todo esto, debo decir, que por mucha puja e incluso veladas o explícitas amenazas que planteen los apologistas de lo establecido, la realidad día a día se va imponiendo y las personas cada vez más se desinhiben de sus miedos y prejuicios limitantes de la expresión de sus opiniones más íntimas. En consecuencia, los anhelos de cambios y transformaciones que conforman el concepto de proyectar una Cuba Nueva;  que además en mi criterio, ilusione al presente y al futuro en una República en la que podamos caber todos sin exclusiones onerosas, con todos y para el bien de todos, constituye un objetivo esencial en el que necesariamente deberíamos concertarnos todos, lo que para muchos se hace también necesariamente inmediato. Así es que deberíamos ponernos de acuerdo unos y otros, para echar para adelante el carro del país y sacarlo del letargo en que se encuentra en medio de un mundo nuevo y cambiante en el que las nuevas tecnologías de la comunicación social nos acercan y comunican intersubjetivamente cada vez más estrechamente y en tiempo real.

En estas circunstancias pienso que ante todo es necesario que se esclarezcan en su correcto sentido y definición las categorías de análisis de la cuales  partimos unos y otros. En primer lugar,  la necesidad de definir claramente el concepto de nuevo,  porque bien podría proyectarse a partir de dos tendencias diferentes y encontradas: una en donde lo nuevo arrasa con todo lo establecido y no aprovecha lo positivo acumulado; y la otra en donde lo nuevo conserva y se afinca en lo positivo acumulado y establecido para perfeccionarlo y completarlo, con una radical y profunda erradicación de errores y tendencias negativas que facilite el desarrollo de lo nuevo que necesariamente debería establecerse; en esta última tendencia me inscribo. También se hace necesario dejar  a un lado los insultos, descalificaciones,  exclusiones, imposiciones y represiones  que lo nublan todo y que frenan las posibilidades y necesidades de concertarse en pro del bien común; y, por otra parte, desarrollar un alto sentido de reconciliación y perdón dejando a un lado los revanchismos, rencores, represiones y odios que podrían enturbiar para siempre el futuro de la Nación Cubana.  Lo esencial en mi criterio, constituye la democratización más profunda del país en su conjunto, dejando a un lado para siempre el autoritarismo, las burocracias políticas y económicas,  así como las meritocracias cargadas de heroicidades; optando principalmente por el pueblo como sujeto esencial y soberano de todos los procesos, en una sociedad de paz, equidad distributiva y justicia social con procesos económicos que propicien el desarrollo emprendedor, la creatividad la cooperativización, la autogestión, la economía familiar y una práctica de  inversión extranjera que traiga capital, tecnologías, mercados y empleos. Con estas condiciones esenciales es que concibo el proyecto de crear una nueva Cuba con sus leyes y Constitución claramente definidas con el referendo como procedimiento esencial de una sociedad en la que los poderes del estado sean independientes unos de otros, con un parlamento que funcione realmente como tal y con elecciones de primer grado en donde los ciudadanos elijan directamente a su presidente. Así lo pienso y así lo afirmo con mis respetos por el pensamiento diferente y sin querer ofender a nadie en particular.

(1) Ver Una democracia en donde el Comandante en Jefe sea el pueblo. Pedro Campos DDC 12 de octubre del 2015.

Publicado en el periódico Por Esto1 de Mérida Yucatán , México el lunes 19 de octubre del 2015

http://www.poresto.net/ver_nota.php?zona=yucatan&idSeccion=22&idTitulo=434846

------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------

Ordenamiento jurídico del país

Por Orlando Ocaña

Vistos los antecedentes y prácticas jurídicas del estado cubano en las últimas dos décadas,  aquellos que han sido designados a dedo para adecuar en el plano jurídico nuestra sociedad deben priorizar la creación de un Tribunal Constitucional que garantice el respeto a la Constitución del país,  con la potestad de revisar y adecuar  las leyes existentes y las nuevas que se proponen.

Hoy por hoy, en el marco de los lineamientos que rigen el desarrollo socio económico y político de nuestro país hay leyes que no están acordes con el espíritu y exigencia constitucional y muchas de las regulaciones a lo largo y ancho del país no están acordes al espíritu y la letra de la última Constitución aprobada.

Este tribunal sería la salvaguarda para que nuevas leyes, decretos-leyes, decretos y resoluciones del Gobierno no violen lo dispuesto en la Constitución, y legalmente tendría la potestad de declararlas inconstitucionales, y  procedería  a derogarlas de inmediato.

Hasta ahora, lo que funciona dentro del Parlamento cubano, en sustitución del Tribunal Constitucional, es la Comisión Permanente de Asuntos Constitucionales y Jurídicos, que desde el punto de vista legal no posee ninguna autoridad para impugnar y declarar nulos los decretos-leyes que dicte el Consejo de Estado, los decretos que promulgue el Consejo de Ministros y las resoluciones que emiten los diferentes ministerios, que en algunos casos, son violatorios en su letra y espíritu de  la actual Constitución.

Tal anomalía legal hace que los diputados violen de manera consuetudinaria el artículo 75, inciso (r) de la actual Constitución que les confiere  la facultad  para "revocar los decretos-leyes del Consejo de Estado y los decretos o disposiciones del Consejo  de Ministros que contradigan la Constitución".  Los diputados de la Asamblea Nacional del Poder Popular nunca han ejercido ese derecho constitucional.

En los Estados democráticos y de derecho, la constitución fija los límites y define las relaciones entre los tres poderes del Estado (legislativo, ejecutivo y judicial), y de estos con los ciudadanos, lo que permite establecer las bases para el gobierno y para las instituciones en que tales poderes se asientan y sería un decisivo paso del estado para garantizar un orden democrático y participativo de la población en todos los asuntos que le conciernen.

El fin de una Constitución no es otro que garantizar al pueblo sus derechos y libertades, pero, con una constitución como la que tenemos hoy, los cubanos todavía estamos a la espera de ellos. 

En recientes artículos que abordan el tema de la justicia en Cuba, algunos especialistas se han detenido para profundizar en el tema anterior, así como del control social como elemento muy vinculado al sistema judicial de un país.

Al respecto se señalan tres elementos fundamentales en ese control social: la familia, la escuela y el trabajo. Dos décadas de periodo especial han incidido fuertemente en la disfuncionalidad de la familia cubana, la miseria afecta los cánones éticos morales de cualquier sociedad, cuando se impone la lucha por la subsistencia diaria. El niño cuando tiene cinco años va para la escuela, y esta debe convertirse en su segunda casa, pero no es un secreto para nadie que  tenemos problemas en la educación, con las escuelas y con los maestros. En estos ámbitos el control social está debilitado. En tercer lugar, es el centro de trabajo, donde el ser humano pasa una buena parte de su vida; pero saben cuántos problemas tenemos en muchos centros de trabajo en Cuba; por ejemplo: de corrupción.

Este fenómeno de la corrupción, el rostro  feo de nuestras conquistas sociales, es un tema tabú en nuestra sociedad, se soslaya, se discrimina por los medios de prensa, que de cuando en vez nos informan cuando el caso, por su extensión, trasciende a la luz pública. 

Especialistas del sector judicial opinan que  la corrupción está bastante extendida en el país y se apresan a los comisores, pero con ello no se soluciona el problema ni actuamos sobre las causas que lo generan. Apresando gente no vamos a resolver la corrupción. Otros analistas del patio aseguran que el mal es sistémico y engendrado por la ausencia del control popular en la actividad estatal,  la falsa concepción de hacer creer que los trabajadores son los dueños de los medios de producción cuando la realidad indica que es el estado quien dispone a su antojo de ellos, y la  falta de democracia en la economía es uno de los factores que engendra el fenómeno de la corrupción,  unido a los salarios miserables de los trabajadores, que llegan a considerar  que el desvío de recursos, robo y sustracción de dinero y mercancías,  les permite recuperar los dividendos que el estado no le retribuye con el salario, es para ellos una acción si no legal, por lo menos permitida en el ámbito social y solo perseguida por el estado.

Esta es una cuña atravesada entre las aspiraciones y acciones regulatorias y represivas del estado y los trabajadores, que debe buscársele solución inmediata, no actuando sobre las consecuencias, sino sobre las causas que la originan, lo que implica tener en cuenta,  que la justicia no existe como ente superior, sino como núcleo intrínseco de las dinámicas sociales.

Destacan los especialistas que el control social formal se realiza por medio de los órganos de justicia del Estado: los tribunales, la fiscalía y los órganos de instrucción, que son los órganos fundamentales que tienen que ver con la justicia, pero que todo el sistema que relaciona estas entidades en Cuba necesita reformas y se está trabajando para hacerlo. ¿Cuándo va a ser público este trabajo?, ¿cuáles serán las reformas más importantes?, y ¿cómo se procederá en este empeño? Es harina de otro costal.

Entre otros temas que se debaten, existe la opinión  de que en Cuba debe mantenerse centralizado el aparato policial, lo que garantizaría la homogenización del enfrentamiento al delito en nuestra sociedad. Esto puede ser de gran utilidad, pero garantizando el control popular sobre sus actividades, es decir, la rendición de cuentas periódicas desde el nivel de los municipios hasta la última instancia, que es la Asamblea Nacional. Igual tratamiento debe dársele a las Fuerzas Armadas cubanas.  Ninguna institución u organización del estado está por encima de la Constitución y está en el deber de rendir cuentas de su accionar en el país y debe ser controlado a todas las instancias por los poderes populares elegidos a los diferentes niveles, en este último caso, la Asamblea Nacional debe velar porque los militares no estén dedicados a labores que corresponde ejecutarse por los civiles, como es el caso de la economía del país, las fuerzas armadas son el brazo defensor del país, no su cerebro.

En el caso de los órganos policiales y defensa deben limitarse a las funciones para los que fueron creadas y no servir de escudo o cobertura  para ejercer la represión política contra la población.

Otro aspecto a destacar es lo relativo a los Órganos de Instrucción, actualmente radicado en el Ministerio del Interior. Esta instancia judicial debe ser férreamente controlada por la Fiscalía General de la República, para evitar distorsiones de cualquier tipo. La Fiscalía, como órgano que controla la legalidad, tiene que inmiscuirse profundamente en los órganos de instrucción y revisar todos los expedientes e indicar cómo hacer mejor este trabajo, y cómo hacerlo estrictamente según lo legislado. Siempre es más saludable no ser juez y parte de un problema.

Otra digresión puede ocurrir en las atribuciones actuales de la fiscalía en la fase preparatoria. Cuando se comete un delito, puede imponer prisión provisional, lo que no sucede en casi ningún país; donde esa  atribución es de los tribunales, y nunca del tribunal que va a conocer el caso. Imponer fianza y otras medidas cautelares debe ser solo facultad de los tribunales.

Otro aspecto que reclaman los especialistas del sector judicial es que nadie debe poder decirle a los tribunales qué hacer y qué no hacer y los jueces deben  tomar sus decisiones, fundamentadas en su sentencia, con la mayor autonomía e independencia posible, sin que las motivaciones políticas incidan en su fallo.

Sobre el tema en cuestión hay integrantes de este sector que opinan que no debe verse el derecho en Cuba como simple expresión de la voluntad de la clase dominante, o como reflejo de la base económica de la sociedad y que en muy raras ocasiones se desarrolla la habilidad crítica, encaminada a analizar el tipo de sociedad y de sujeto social que son los destinatarios del Derecho que se crea por el Estado. Según estos especialistas, el Derecho no se reconoce ni se enseña como elemento de la cultura nacional, como expresión de identidad nacional, como músculo de la independencia como nación.

Para ellos la cultura jurídica que resulta de este panorama en Cuba y en cualquier lugar donde se dan estos síntomas sociales bastantes generales, es minimizada a simple conocimiento sobre algunas instituciones del Derecho y sobre los derechos individuales, quedando fuera del panorama cultural la propia producción de lo jurídico por el pueblo.

Recuerdan que “una polémica menos viva dentro de la Revolución discutió si nuestro Derecho era Romano o Socialista, pero estas discusiones no trascendieron el mundillo de las aulas universitarias, y en todo caso, triunfó la idea de que la Ley debía parecerse al pueblo y acercarse a él, vocación no despreciable, defendida, por ejemplo, por hombres como Blas Roca Calderío, pero convertida en vulgarización del Derecho y en sustitución de instituciones y conceptos del Derecho Romano milenario por formas jurídicas, supuestamente populares, que la vida demostró como improcedentes y anticientíficas”.

Se cuestiona  además, si en el futuro más inmediato del constitucionalismo cubano será otra vez crucial la decisión de qué República construiremos, si una abanderada del Estado de Derecho, democrática e inspirada en la economía política popular, u otra más parecida a los intentos fallidos de las Constituciones soportadas en pilares jurídicos liberales, mayoritarias en el mundo.

En el caso cubano se advierte un mayor peso y logros en materia de los derechos sociales y culturales e insuficiencia en otros derechos, en particular los civiles y políticos, y las llamadas libertades individuales, por lo que se entiende que, en virtud del principio de progresividad, cualquier examen crítico de los derechos humanos en Cuba es tan necesario como justificado.

Se reconoce que existen:

- Débiles mecanismos de defensa que se ponen de manifiesto en la falta de procesos que coadyuven a garantizarlos, como el extendido recurso de amparo, o la acción de inconstitucionalidad, por mencionar dos ejemplos; así como poca efectividad de la Fiscalía General de la República, en el restablecimiento de la legalidad en los casos de vulneración de derechos, en particular cuando es a causa de un conflicto entre un particular y la administración pública.

- Falta de una ley de desarrollo de cuestiones tan importantes relacionadas con los derechos humanos como lo son las leyes que regularán las libertades de palabra y prensa (artículo 53), la relación del Estado con las instituciones religiosas (art. 55) o los límites que tendrán los derechos durante las situaciones excepcionales.

- Deficiente formulación normativa de algunos derechos humanos, porque fueron concebidos no por su extensión y contenido –lo que desde hace un tiempo constituye una tendencia− sino en forma de garantía (véanse, el “controvertido” derecho a la propiedad personal, art. 21 o el mismo derecho a la educación, art. 39).

- No constitucionalización de algunos derechos que encuentran protección en leyes de menor jerarquía, como son los derechos a la vida y al honor, protegidos en el Código penal, a la libre circulación y a emigrar, regulados en el Código Penal y en la Ley de Migración de 1976, recién reformada.

- No constitucionalización de algunos derechos y garantías que no encuentran protección en el ordenamiento jurídico, de los cuales existe consenso internacional sobre la necesidad de su regulación, protección y defensa, referido al derecho a la información y a otras garantías procesales.

- Falta de complementos procesales para algunas garantías como la que establece el artículo 63 de nuestra Constitución, por el cual los ciudadanos pueden dirigir quejas y peticiones a las autoridades competentes.

- Ausencia de una actividad interpretativa por parte del Consejo de Estado, que permita lecturas actualizadas del contenido de los derechos, como podría ser para el derecho a la defensa del artículo 59, donde se establece que “Todo acusado tiene derecho a la defensa”, lo cual ha servido como uno de los fundamentos para que en las reformas de la ley procesal penal no se extienda la defensa a la fase preliminar o investigativa, al margen que se imponga o no medida cautelar.

Al instar a superar estas limitaciones los especialistas jurídicos señalan que todavía la regulación de los derechos humanos en Cuba parte de la concepción socialista de “Estado de todo el pueblo”, la que es incapaz por su propia esencia totalizadora de la subjetividad social, de prever soluciones a los conflictos antagónicos que se generen entre el individuo y el Estado.

Y agregan que cuando el socialismo no cumple con su acometido fundamental de emancipación del hombre, significa que en la sociedad perviven, se regeneran y surgen determinados conflictos que antepone al Estado o a sus representaciones orgánicas frente al individuo-ciudadano o al grupo-minoría. Ni la Constitución cubana de 1976, ni sus reformas de 1992 y del 2002, han regulado los derechos ante el poder.

Exigen además que los derechos humanos, por su significado y trascendencia para el individuo, tienen que ser desarrollados en una ley, y no a través de normas de menor jerarquía, que resulten de órganos con una legitimidad indirecta o de segundo grado, como lo ha sido el Consejo de Estado.

Finalmente destacan la necesidad de desarrollar una capacidad de diálogo −que no significa sometimiento− a nivel internacional, a partir de traer a nuestro ordenamiento jurídico los instrumentos internacionales, en especial, el Pacto de los Derechos Civiles y Políticos, y el Pacto de los Derechos Sociales, Económicos y Culturales, y sus protocolos facultativos; y que se hace necesario en un futuro, una fórmula normativa que conecte nuestro ordenamiento jurídico con los tratados, pactos y convenciones sobre derechos humanos que sean firmados y ratificados.

------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------

La economía cubana centra los debates en ‘Abriendo Espacio’

14YMEDIO, Octubre 11, 2015. Miami.

El estado de la economía cubana y las propuestas para mejorarla a corto y mediano plazo han sido el centro de las exposiciones de un itinerario de pensamiento que se desarrolló este fin de semana en la ciudad de Miami. Cuestiones como propiedad, trabajo y seguridad social, centran los debates en los que se han dado cita unos 40 participantes, de dentro y fuera de la Isla, reunidos este sábado y domingo en un salón de la Universidad de San Tomás y de la Universidad Internacional de la Florida.

Este primer momento, bajo el nombre de “Abriendo Espacios”, tiene como antecedente el encuentro ocurrido en septiembre pasado en la ciudad de Pinar del Río auspiciado por el  think tank independiente Centro de Estudios Convivencia. Las conclusiones y el resultado de las comisiones de trabajo fueron presentados en el evento en Estados Unidos y han servido como referente de los debates.

Cada una de las comisiones engloban a una decena de personas y los exponentes principales han sido la economista Karina Gálvez, el analista Pedro Campos, el investigador Siro del Castillo y el estudioso Horacio Spino. A cada uno de ellos ha correspondido una disertación inicial con las propuestas compiladas en la cita anterior y otras sugerencias.

Pedro Campos, expositor por la comisión que debatió los temas de propiedad, aseguró en su intervención de la primera jornada que “hoy la situación cubana demanda cambios políticos de mucho mayor calado que permitan cambios importantes en la propiedad”. Para el ex diplomático, “los cambios democráticos son necesarios e inevitables” aunque agregó que era difícil “predecir” el ritmo de estos cambios.

Por su parte el periodista Reinaldo Escobar abordó la propiedad sobre los medios de difusión en el futuro, con las ventajas y los riesgos que provocará el fin del actual monopolio partidista sobre la prensa nacional. La libertad editorial, la condición de un acceso a internet sin considerandos ideológicos y el compromiso político con el respeto a la liberta de expresión.

Siro del Castillo: “una Cuba donde muchos jóvenes a menudo no logran encontrar un trabajo digno y sucumben a cierta cubanización de la indiferencia”

Siro del Castillo, sindicalista, valoró que “seguimos encontrándonos en un país en crisis”, y agregó que se trata de “una Cuba donde muchos jóvenes a menudo no logran encontrar un trabajo digno y sucumben a cierta  cubanización de la indiferencia”. En la comisión en que participó Castillo se reafirmó la  necesidad de un nuevo Código del Trabajo y la implementación de los convenios de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

El respeto a los fondos de pensión, la autonomía sindical, el fomento del emprendimiento y la formación profesional, centraron las discusiones en las cuales se trató de hacer proyecciones para los próximos años en el escenario cubano. El espíritu de todo el encuentro ha priorizado las propuestas sobre la queja y las soluciones primero que el diagnóstico.

Igual protagonismo alcanzaron las proyecciones sobre el camino que seguirá la seguridad social en Cuba, especialmente en sectores como la educación y la salud pública. El rescate de la calidad de los servicios públicos y la protección de los más desfavorecidos, marcaron las mayores preocupaciones.

El evento concluye este domingo y en su sesión final se definirá el tema del próximo encuentro, la fecha en que se hará y el lugar. Las temáticas propuestas para futuros debates son educación y salud; cultura; marco jurídico; agricultura; medios de comunicación; ecología, desarme; sector de servicios e integración regional y global.

El académico Juan Antonio Blanco alabó el carácter plural del evento y apuntó la necesidad de “satisfacer necesidades no solo demandas”, mientras que el historiador Dimas Castellano adjudicó las restricciones sobre el sector privado a una voluntad del gobierno de “no permitir la emergencia de una clase media”.

Durante las conclusiones del encuentro se instó a continuar los debates y seguir aportando al futuro de Cuba. Uno de los organizadores principales, el economista Gerardo Martínez hizo un llamado a mantener el alto nivel de los debates y continuar trabajando por la nación. El director de la revista Convivencia, Dagoberto Valdés aseguró visiblemente emocionado que durante las sesiones de Abriendo Espacio había atisbado “la Cuba futura”.

Leer más ...

Quiero referirme a una preocupación que recorre el pensamiento de muchos en la Cuba de hoy que se refiere a la necesidad de la renovación, la actualización, el perfeccionamiento y el cambio para poder enfrentar el futuro (1).

Leer más ...

Aquello que popularmente se plantea con reiteración en el sentido de que los extremos se tocan y coinciden, es algo que estamos viviendo con mucha intensidad en la realidad cubana del momento actual.

Leer más ...

Quiero llamar la atención sobre algunas personas que Francisco defraudó, porque no le hizo ningún juego a sus rencores, revanchas, deseos de afincarse en sus posiciones de poder y mucho menos odios en medio de los impactos sorprendentes que incluso se están denominando como el efecto Francisco, las emociones brotadas del corazón que hicieron llorar a muchos y de las justas complacencias aparecidas por todas partes por motivo de su visita  a Cuba y a los Estados Unidos, de las que he estado escribiendo y testimoniando mis muy especiales sentimientos en las crónicas que al respecto he publicado en Por Esto! hasta el presente. (1).

Leer más ...

QUE NO HAN ENTENDIDO NADA…, primero las personas Destacado

Francisco, con su pensamiento y sus obras como Papa, y sobre todo como un “hombre de Dios” que verdaderamente es,  encarna la Revolución del Espíritu de Dios que muchos hemos esperado incluso desde tiempos inmemoriales, comenzando por la definición de la Palabra PAPA, que significa del Latín el sucesor de Pedro o históricamente el concepto de Pedro recibí la potestad (1), y no las otras pompas , oropeles y sumas expresiones  que con el tiempo le han cargado a quienes fueran elegidos como los sucesores del humilde pescador que un día dejó en la orilla a su barca y sus redes para seguir detrás de Jesús de Nazaret el hijo del Carpintero, Dios y hombre verdaderos, quien vino a redimir al mundo y a proclamar su Reino de Amor, Justicia y Paz. Ni Jesús, ni Pedro, nunca ostentaron vestiduras especiales ni joyas representativas y mucho menos séquitos y pompas imperiales de ningún tipo, heredados de la Constantinización de la piedra sobre la cual Jesús erigió su iglesia que es el significado de la palabra Pedro.

Leer más ...

No.171 (21/año 7). La Habana, 19-septiembre-2015

"Se reconoce a los ciudadanos libertad de palabra y prensa conforme a los fines de la sociedad socialista".
 Art. 53 de la Constitución.

Boletín por un socialismo participativo y democrático.
Artículos, notas, reseñas, publicaciones de interés.
Los autores son los responsables de sus escritos.
Reenvíe este boletín a todos los que estime conveniente.
Se autoriza la reproducción total o parcial en cualquier soporte.
Recopilación de Pedro Campos.
Se agradece críticas, comentarios, sugerencias y opiniones sobre forma/contenido
El boletín SPD se puede encontrar en el sitio www.felixsautie.com y en el blog Primero Cuba

Índice

Con todos es con todos

Por Orlando Ocaña Díaz   

El Papa Franciscos y sus críticos cubanos

El Papa Francisco está en mejores condiciones de influir a favor de la democratización en Cuba, por su política de acercamiento al gobierno, que quienes le critican desde la oposición

Por Pedro Campos.

Para comprender a Francisco…

Por Félix Sautié Mederos. 

“¿Hay otras Cubas posibles? Dilemas actuales y posibles vías”

Por Ovidio D´Angelo

------------------------------------------------------------------------------------------------------------

OTRAS VISIONES

Una nueva ley electoral desde la ciudadanía

Editorial de la Revista Convivencia, Año VIII no. 46

Contenido

Con todos es con todos

Por Orlando Ocaña Díaz

Hace varias semanas atrás fue anunciado que en alguna instancia del gobierno se estaba trabajando en la confección de una Nueva Ley Electoral; a ciencia cierta nadie sabe quiénes la redactan ni cuál es el posible contenido de la supuesta ley y sobre que basamento pudiera estar sustentada la misma.

La idea ha creado expectativa en algunos de los sectores de nuestra sociedad más por el aquello de que lo novedoso es siempre un atractivo, hasta que se palpa lo negativo o positivo de la acción, pero a ojo de buen cubero, puede anticiparse que nada bueno tendrá la novedad, puesto que la participación popular en el empeño es nula.

Las leyes se construyen con la contribución y para una sociedad determinada, por ello se le llaman leyes sociales, entonces cuando las elabora un partido o gobierno son llamadas de otra forma, a saber, leyes partidarias o gubernamentales y no necesariamente tienen que ser del agrado de la población, ni esta se ve compulsada a darles su apoyo.

Lo que si podemos avanzar es que si esa nueva ley no está encaminada a resolver la falta de democratización  del sistema político impuesto a la sociedad cubana, será el mismo perro con diferente collar.

Ya tenemos la experiencia cercana de lo que la burocracia llama democracia en nuestro sistema político. Cuando los lineamientos se dieron a conocer a la población cubana  se destapó la caja de pandora y cientos de miles de propuestas, esto reconocido por el propio gobierno, tuvieron lugar a lo largo y ancho del país. Pero ahí quedó el asunto.

El sistema está creado para que el pueblo opine y decida una elite, y no para que el pueblo opine y también decida.

La nueva ley electoral, de ser cierta, tiene que ser sometida a plebiscito, como debe hacerse con cualquier otra nueva propuesta que emane de las altas instancias de la burocracia, que tenga que ver con el desarrollo económico, político o social de nuestra isla.

Debe existir además la posibilidad de que los planteamientos de la sociedad sean ampliamente conocidos por el resto de los habitantes del país. Nunca se supieron las apreciaciones sobre los lineamientos del resto de nuestra sociedad y hubo que apelar a la fe y a la confianza en nuestra burocracia al respecto, aunque nos pareció heroica, casi imposible,  la tarea de procesar tal cantidad de opiniones, con tan poco tiempo, con miras a delinear los conocidos lineamientos.

La perspectiva en ciernes, de la nueva ley, debe dar un vuelco radical a nuestro sistema político, porque no pueden existir elecciones democráticas sin una adecuada  libertad de expresión, donde todas las visiones de nuestro espectro político puedan verse representadas.

Hemos estado acostumbrados a citar a Martí con la razón y a abandonarlo con la pasión: con todos y para el bien de todos es más una razón que una  pasión y solo podremos construir ese país si priorizamos la construcción de un presente dejando de vivir en el pasado.

--------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------

El Papa Franciscos y sus críticos cubanos

El Papa Francisco está en mejores condiciones de influir a favor de la democratización en Cuba, por su política de acercamiento al gobierno, que quienes le critican desde la oposición

Por Pedro Campos. La Habana 14 de septiembre de 2015

Desde luego, todo cubano, no importa donde esté, tiene el derecho a pensar como lo estime sobre los acontecimientos en Cuba y a mirar a los demás y a los hechos relacionados, de acuerdo con la capacidad de su visión o la calibración de sus lentes y, los demás, pues tienen derecho a compartir o no esas visiones. Mis respetos para todos.

Y henos aquí frente a la tercera visita de un Papa a Cuba en unos pocos años, visitas de los tres últimos Papas, cuando en toda la historia anterior de Cuba, no habíamos tenía ninguna. Es suficiente evidencia de la importancia que concede el Vaticano a este pequeño archipiélago del Caribe, a sus moradores y originarios en general.

Algunos critican a Bergoglio sus constantes referencias a los pobres y sus insatisfacciones con los sistemas mundiales de dominación, sus declaraciones que les parecen muy izquierdistas, sus reformas y acciones en el seno de la Iglesia,  o su prólogo de algún libro donde se mencionan beneficios sociales que alcanzó el pueblo cubano en sus luchas por mejorar sus condiciones de vida y que algunos se atribuyen, como si hubieran tenido ellos  el don de multiplicar panes y peces.

No es posible establecer una relación de dependencia entre las angostas modificaciones introducidas por Raúl Castro y la influencia de la Iglesia en las mismas, pero es indiscutible que en los últimos años ha estado jugando algún papel en las mismas. Para algunos ha sido una simple pantalla, para otros algo más.

Pero lo que nadie podría discutir es el papel mediador del Papa Francisco en el restablecimiento de relaciones entre Cuba y EEUU, uno de los eventos políticos de mayor trascendencia en el mundo en lo que va de año y del cual espera muchas cosas buenas el pueblo cubano.

Este Papa bien pudiera venir a "pasar revista" a ese acontecimiento con el cual quedará históricamente relacionado. No por pura casualidad, de Cuba se va a hacia los EEUU.

El papel  reconciliador de la Iglesia, sin duda alguna, ahí está claramente expresado. También quisiéramos que nos ayude en la reconciliación interna… es verdad.

Algunos opositores no concuerden con ese restablecimiento, como igual rechazan toda eventual conversación o diálogo con el gobierno. Pudieran no compartir  la reconciliación, las políticas de diálogo, la misericordia y el perdón que promueve la Iglesia Católica, como parte de la convivencia social.  También tienen derecho a ello.

En este contexto cabe hacer referencia a posiciones que estamos defendiendo en una parte de la izquierda democrática cubana. Y es que el primer  punto de la plataforma  ¨Por un amplio movimiento político de la izquierda democrática cubana¨, levantada por los  tres grupos que hicieron el llamado,  precisa:

1-La creación de un ambiente de distensión y concordia que lleve al establecimiento de un Diálogo Nacional inclusivo, al reconocimiento de las libertades fundamentales; a una nueva Constitución fruto de la creación y discusión colectivas y horizontal del pueblo cubano, aprobada luego en referendo; a una nueva ley electoral democrática, y al establecimiento de un estado moderno de derechos con plena transparencia funcional e informativa, bajo control popular,  con autonomías municipales, presupuestos participativos  en los diferentes niveles y el sometimiento a referendo de las leyes que afecten a todos los ciudadanos. En fin la República Democrática humanista y solidaria, con plena justicia social, donde rijan integralmente  los principios consagrados en la Declaración Universal de Derechos Humanos y en la que quepamos todos.

Desde estas posiciones damos la bienvenida a todo lo que ayude a la creación de ese clima.

¿Alguien duda que Cuba hoy necesite un ambiente de distensión y concordia que nos lleve a ese diálogo constructivo y gestor de condiciones para un amplio proceso de democratización? ¿O todavía alguien cree que puede alcanzarse la democratización por otros medios que no le sean afines?

¿Alguien no desea ese proceso de democratización para Cuba?

Y cabría preguntarse ¿y quién está en mejores condiciones de influir para hacer realidad la concreción de ese ambiente que a casi  todos los cubanos convendría? ¿Figuras como el Papa Francisco en su acercamiento al gobierno cubano  o aquellos que desde la oposición desdeñan y hasta tratan de  ridiculizar  los esfuerzos de la Iglesia Católica y de sus figuras por tratar de ayudar, precisamente, a la creación de ese clima imprescindible?

La respuesta es obvia, pero debe quedar expresa: el Papa Francisco está en mejores condiciones de influir a favor de la democratización en Cuba, por su política de acercamiento al gobierno, que quienes le critican desde la oposición.

Que su acción resulte en respaldo a la continuación del actual estado autoritario, intransigente, o en influencia positiva a favor de los cambios graduales que desea una inmensa mayoría, es cuestión que la práctica misma ha venido ya mostrando.

En política cada cual dice y hace desde la posición que se ha dado a sí mismo, pero hay posiciones desde las cuales se puede conversar, dialogar, negociar y conseguir resultados; y existen otras que dificultan o imposibilitan esas posibilidades, que alejan y dividen.

Cada cual es libre de escoger su posición política, su actuar, que no es lo mismo que la ideológica, pero no espere recoger los mismos frutos. En todas partes no hay la misma tierra fértil, no hay la misma humedad, no hay el mismo sol y desde luego no están los mismos cultivadores y cosecheros.

Escoja cada uno como referirse al Papa y a sus gestiones en Cuba: recoja cada cual lo que siembre.

Desde las posiciones de un socialismo participativo y democrático,  que contempla muchos aspectos coincidentes con la doctrina social de la Iglesia Católica, esperamos que la próxima visita del  Papa Francisco pueda contribuir  a que en nuestro país se cree ese clima de distensión y concordia que propicie otros desarrollos democráticos por el bien de todos los cubanos.

De hecho ya su venida está contribuyendo,  con la reciente liberación por el gobierno de más de 3500 sancionados por diferentes delitos, a propósito de su viaje a Cuba. Ojalá también logre estimular cambios en las leyes que impidan tanto preso y arbitrariedad y más.

Bienvenido a la Llave del Golfo, Papa Francisco. Que tenga Usted una feliz estancia y que se cumplan con éxitos sus expectativas.

--------------------------------------------------------------------------------------------------

Para comprender a Francisco…

Por Félix Sautié Mederos.

El viaje de Francisco a Cuba tiene sus claves básicas tal y como el Papa se plantea en cada una de las visitas que hasta el presente ha realizado a diversos países del mundo, las que lamentablemente algunos tratan de tergiversar intentando definirle objetivos y planteamientos que solo al Papa le corresponde decidirlos conforme a su Misión de Vicario de Cristo en la tierra y al objetivo específico que se ha planteado para su visita a Cuba de venir a nuestro país como “Misionero de la Misericordia”. Tampoco han faltado quienes intentan implicarlo en sus rencores contenidos y ocasionalmente devenidos en odios profundos. Nada más alejado del Amor Evangélico que Cristo predicó y que Pablo en su Primera Encíclica a los Corintios  expresó que si “no tengo amor nada soy”.

En mi criterio en esta visita del Papa a nuestro país, deberíamos plantearnos que no todo vale ni todo lo que sucede alrededor de Cuba debería mirarse a través  de un prisma de frustraciones y  deseos de revanchas; porque la clave principal para los cristianos e incluso para todos los seres humanos, según  la Doctrina del Evangelio de Jesús, está en el amor sin límites a Dios y al prójimo como a nosotros mismos. Esos mandamientos resumidos por Jesús constituyen la clave principal del Pontificado de Francisco. 

Si no se entiende eso y muy especialmente el sentido del concepto misericordia,  nunca se podrá comprender a Francisco, porque Francisco se desenvuelve en otras dimensiones marcadas en sus sendas por el Evangelio de Jesús, que se expresan en la misericordia, la caridad, así como su opción por la justicia, por los más desfavorecidos y por la paz. Todas ellas más allá de cualquier concepto específicamente mundano, porque Francisco está en el mundo sin ser del mundo, algo que no pueden comprender los que hacen del mundo su dios Baal del poder y de la puja por la superioridad económica, política y social viendo a sus prójimos,  los seres humanos, como objetos que pueden ser movidos al arbitrio  de sus  propios intereses, en una o en otra dirección; en nuestro caso específico a favor o en contra del Gobierno.

Personalmente estoy plenamente de acuerdo en el derecho a la lucha contra la injusticia, la sojuzgación de los derechos humanos inalienables y la liberación de los presos injustamente encarcelados; sea en  donde sea, y por quienes sean sin distingo alguno. Esos son derechos que no se les pueden escamotear a las personas que los tienen sojuzgados porque no reconocerlos es tanto como sojuzgarlos uno mismo. Eso se corresponde con la ética evangélica de la cual Francisco es un verdadero adelantado y  un fiel seguidor de Jesús.

Todo se puede plantear, reclamar y luchar desde la respectiva dimensión de cada cual sin tener que cargárselo a los demás; incluso en el Evangelio en el Sermón del Monte una de las bienaventuranzas que se plantean expresa textualmente: “Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia porque ellos serán saciados”. Mientras que en el Evangelio de Lucas se narran las palabras que María de Nazaret planteó durante  su visita a su prima Isabel en las que específicamente  dijo que Dios “Desplegó la fuerza de su brazo, dispersó  a los de corazón altanero. Derribó a los potentados de sus tronos y exaltó a los humildes. A los hambrientos colmó de bienes y despidió a los ricos con las manos vacías” 

Reitero finalmente, que Francisco ha demostrado con hechos concretos durante el tiempo de su Pontificado que es un seguidor incansable de Jesús y que lleva al Evangelio en su corazón y  actúa en consecuencia. En su visita a Cuba no será otra persona cobradora de favores como alguien lo definió injustamente a partir de sus propios rencores y deseos de revanchas totalmente alejados de lo que siente y expresa Francisco en su fructífero Pontificado (1), que en mi opinión y permítaseme usar una frase muy popular actualmente “está fuera de serie”

Así lo pienso y así lo expreso con mis respetos por el pensamiento diferente y sin querer ofender a nadie en particular.

(1) Ver en Por Esto! “¡FRANCISCO NO VIENE A COBRAR NADA!,…por favor no se equivoquen”  Sección de Cultura el sábado 12 de septiembre del 2015.

http://www.poresto.net/ver_nota.php?zona=yucatan&idSeccion=33&idTitulo=427101

Publicado en el periódico Por Esto!, de Mérida, Yucatán, México, el miércoles 15 de septiembre del 2015.

http://www.poresto.net/ver_nota.php?zona=yucatan&idSeccion=22&idTitulo=427900

----------------------------------------------------------------------------------------------------------------

 “¿Hay otras Cubas posibles? Dilemas actuales y posibles vías”,

Por Ovidio D´Angelo

La realidad cubana del momento (sobre todo a partir de la aprobación de los Lineamientos de la Política Económica y Social, hace varios años), se mueve en algunas direcciones, con sentidos diferentes al de momentos anteriores –aunque no bien precisos y sujetos a incertidumbres a despejar- y ha traído nuevas opciones, a la vez que limitaciones y desafíos, al campo social del país.

Desde diversos grupos de pensamiento y de opciones políticas –a veces contrapuestas- se han generado, en estos años, plataformas de posicionamiento y perspectiva socio-política, que muchas veces son desconocidas para la gran masa de población y circulan en los medios digitales, preferentemente –a falta de la existencia de otros aprobados por el Estado.

Actualmente se habla de grupos y corrientes heterogéneas al interior del país, no legitimados oficialmente, aunque operativos en diversos espacios y medios limitados, cada uno con sus propuestas –para no mencionar los grupos de exiliados en Estados Unidos y otros países, generalmente más orientados hacia una derecha recalcitrante y agresiva, no sin excepciones?, muchos de ellos centrados en personas que los encabezan. La lista puede ser amplia: Estado de Sats, Damas de Blanco, Unión Patriótica de Cuba (UNPACU), Socialdemocracia, Movimiento Cristiano Liberación, periodistas independientes, Socialismo Participativo y Democrático (SPD)(1), Observatorio Crítico, Izquierda Unida, Movimiento de Derechos Humanos, etc. Se mencionan también, además de los grupos en sí mismos, espacios o proyectos que reúnen a varios de ellos en una especie de programa mínimo confluyente desde su diversidad: Espacio Abierto, Arco Progresista y otros, dentro del espectro denominado grupos de oposición.

Han surgido espacios sistemáticos de debate profundo, en el ámbito de la intelectualidad cubana, como Último Jueves de Temas –con su revista y DVD´s de las sesiones-, otros en la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC), e iniciativas en instituciones profesionales, académicas y culturales. Existen otros ámbitos críticos nacidos desde las iglesias cristianas, con medios de publicación, como: revista Caminos y, aún de mayor amplitud participativa y divulgativa, la revista Espacio Laical (EL), sobre todo en su primera época.

Desde la dirección de esta última surgió el proyecto Cuba Posible, acogido, con vocación ecuménica, por el Centro de Reflexión y Diálogo de Cárdenas (CCRD-C), en el que se mantienen las líneas deliberativas y de debate constructivo iniciadas en EL. Este proyecto tiene, entre sus virtudes, el haber podido sumar personalidades de diferentes corrientes de pensamiento constructivo-crítico, incluidos profesionales, laicos, intelectuales y miembros de algunos grupos alternativos, en debates temáticos de cuestiones centrales para el país en estos momentos y que han tenido un grado excepcional de difusión digital y escrita, asequible a distintos sectores de la población.

Sin embargo, casi todos estos espacios mencionados –con excepción del último- permanecen más bien cerrados a públicos específicos, aunque contando con medios de difusión –igualmente más o menos limitados en alcance a la población. Muchos se definen como movimientos alternativos o de oposición: unos apostando a una postura beligerante donde lo que se pretende es el cambio de sistema a un capitalismo desembozado, afín a los intereses norteamericanos, que los considera como la única sociedad civil cubana.

Otros grupos, o personas –casi siempre intelectuales a título individual o proyectos más inclusivos, o bien de posiciones más de izquierda y centro-, se ubican con posturas críticas constructivas de una nueva sociedad –no necesariamente capitalista y más bien conservando rasgos importantes de logros sociales del viejo socialismo estatal y de aportes importantes de diversas corrientes de pensamiento universal, de carácter marxista, anarquista, liberal, cristiana, etc. Estos se han distinguido como oposición constructiva (también, en algunos casos denominada moderada o leal –en la correcta acepción del término como: propositiva, no violenta, no sometida a intereses foráneos y en contra de medidas imperialistas como el bloqueo norteamericano, etc.).

En este sentido, me voy a referir a las potencialidades que considero muy positivas del actual proyecto Cuba Posible (CP), como espacio aglutinador para una plataforma de diálogo nacional, en el entendido de que sí hay varias Cubas posibles, pero deberíamos reflexionar sobre cuáles de esas Cubas avanzarían a un programa de soberanía nacional, democracia participativa (lo que requiere precisiones novedosas), ejercicio de derechos humanos (también con aclaraciones necesarias) en su acepción más amplia y profunda para toda la ciudadanía, para construir la Patria “con todos y para el bien de todos”. 

CP es un proyecto inclusivo, en el que caben diferentes corrientes de pensamiento y de acción política no definidos por el obcecado desmantelamiento de todo lo realizado en el período revolucionario (a pesar de sus extremos, limitaciones y desaciertos en varios campos). Eso implica los objetivos del proceso y marca una diferencia con los grupos de derecha y extrema derecha del interior y el exterior del país, que pulsan por un pase de cuentas a la “tiranía castrista” en una política de tierra arrasada, en la que ellos se sitúan como campeones de la libertad (al más rancio estilo norteamericano, supuestamente defensor de todas las libertades y del ejercicio democrático –entendido a la manera de acción de los lobbys financieros del establisment) y su propósito es instaurar un régimen capitalista que mantenga los privilegios de clases y la inequidad social, que ya los cubanos conocimos en las repúblicas anteriores.

En cambio, CP, como lo interpreto, promueve la crítica –dura en ocasiones pero constructiva e inclusiva de todos los sectores del país- hacia propuestas de una sociedad mejor, en la que se pueden insertar todos los que aspiren a un ideal de igualdad, equidad social, estado de derecho y convivencia armónica entre las diferencias de posiciones, en la que se establezcan garantías para el ejercicio de la justicia social, la participación ciudadana (en el sentido más amplio y actual del término).

En esta propuesta, no caben los pases de cuenta –sin perder de vista las reparaciones necesarias producto de los excesos cometidos en acciones de represión o posibles acciones punitivas no aclaradas-, sino reconocer la realidad actual del status gubernamental en sus logros, limitaciones y dificultades. No se trata de un proyecto reformista, sino de reconstrucción nacional profunda, en la que también tendrían cabida aquellas posiciones de derecha que pasen de la beligerancia ofuscada al diálogo civilizado por la construcción de una nación de progreso y justicia social, con el mayor consenso posible de todos.

En este sentido, se elaboran, desde diferentes grupos y espacios de confluencias, determinadas plataformas mínimas. Sin embargo, la polaridad de las posiciones extremas contrasta aún con la posibilidad real de su promoción como vías efectivas. Igualmente, y por esa misma polarización, una posición oficial encerrada en sí misma y adherida a un modelo de socialismo estatal-partidario inoperante desde hace mucho tiempo, aún cree en la ilusión de la homogeneidad social en la defensa de los intereses “patrióticos” de los que se consideran garantes exclusivos, justificando las acciones represivas de los críticos, alternativos o beligerantes, a partir de su consideración, generalizadora e injusta, de que todos son “mercenarios del imperio”.

Retomando a Juan Valdés Paz(2), en la web de Cuba Posible, destacaría el papel de este proyecto, por la importancia inclusiva desde una posición propositiva crítica de avance hacia una sociedad sin odios, de progreso económico-social y de democracia real. En palabras de Juan Valdés Paz, en una reciente compilación de trabajos de varios autores en EL:

«Los textos de Veiga y de González (gestores del proyecto Cuba Posible –n. del a.-) en particular, se caracterizan por su ubicación en el centro del espectro político, el cual advierten cada vez más diverso y menos representado en las actuales instituciones políticas y civiles del país». 

«Desde ese centro, no tan distante de propuestas del gobierno cubano, enuncian políticas reformistas graduales; así como numerosas reformas puntuales que, opinan, están ausentes en el actual proceso y que son tan necesarias como posibles. En esta perspectiva entienden que las reformas, necesarias o deseables, admiten la conciliación y permanencia de algunas de las instituciones que han caracterizado al régimen revolucionario cubano en estas décadas, tales como: la primacía de la defensa y ejercicio de la soberanía nacional, la política social de la Revolución, el papel de Raúl Castro y la dirección histórica en la le¬gitimización del gobierno y las políticas de reforma, el papel dirigente del PCC, el rol de las Fuerzas Armadas; la opción socialista de desarrollo; el papel regulador del Estado en la economía y la preservación de un sector estatal de la economía a cargo de los “sectores nacionales estratégicos”, etc».
(No obstante, en mi opinión, los planteos de estos y otros autores que hemos estado incluidos en los trabajos de EL y CP abordan innumerables aspectos críticos acerca de esos temas, como Juan Valdés Paz enumera más abajo –n. del a.-)
 
«Obviamente y a la par –continúa la cita de Valdés Paz-, estas reformas deberían acompañarse de importantes transformaciones constitucionales, institucionales e ideológico-culturales, signadas por el regreso a la tradición martiana y a su paradigma de una República “con to¬dos y para el bien de todos”». 

«También desde esta perspectiva, los autores reclaman una reforma política y civil que acompañe desde ahora la reforma económica en curso y de cuenta de la diversidad social y la pluralidad política de la sociedad cubana actual».

Algunos de los temas, a consideración de Juan Valdés Paz, en su excelente compilación (enumeradas con puntos en negrita), son: (apunto en cursiva algunos de los asuntos pendientes de consideración o conclusión en los debates realizados, algunos ya planteados por los propios participantes en los mismos, a manera de breve resumen inconcluso y aclaratorio –n. del a.-):
 
• El diagnóstico socioeconómico y sociopolítico de la sociedad cubana actual. Cambios estructurales y tendencias. 
(¿Hacia una sociedad de capitalismo liberal o de Estado, o hacia una sociedad con justicia socioeconómica redistributiva de los beneficios entre Estado-Capital, dinero y capital-trabajo –lo que plantearía una nueva teoría de la equidad socioeconómica basada en principios de fraternidad y solidaridad social?).

• El alcance, ritmo y estilo, de la reforma económica en curso 
(La acumulación de necesidades de la población exige una modificación radical de la conservadora consigna gubernamental: “sin prisas, pero sin pausas. Sin políticas de choque se puede avanzar de manera mucho más expedita hacia una sociedad de progreso, levantando muchas limitaciones jurídicas existentes.).

• Su complementación con una reforma política y civil 
(O, inclusive, más que un complemento, como necesidad prioritaria del ejercicio de una nueva democracia, no signada por intereses de poder político o económico, sino basada en la real participación ciudadana, protagónica y decisora en los asuntos de la localidad y del Estado –concepto que requiere otros espacios de abordaje más amplios). Esto nos distanciaría de la “democracia formal” predominante en muchos países y del autoritarismo estatal que nos define.

• La reforma del Estado 
(Con la necesidad de poderes independientes y elegidos por la población, de manera que se articulen, dinámicamente, como representantes reales del pueblo, con una organización eficiente y de amplitud reducida, garante de los derechos ciudadanos de manera integral y de la ejecución de políticas públicas socialmente concertadas).

• El papel del Gobierno en esos procesos de cambio 
(Como ente regulador basado en la supervisión y dirección popular desde una democracia directa y de representantes con agendas legítimamente constituidas, no como el Decisor de todas las políticas ni a partir de “representantes” seleccionados desde arriba o por control de instituciones partidarias).

• La ampliación de las libertades y las responsabilidades sociales
 (La reconstrucción de una sociedad civil de participación ciudadana amplia, por oposición a su definición como los grupos de oposición más agresivos o por la sujeción estatal-partidaria de organizaciones sociales supuestamente independientes).

• La instauración de un Estado de derecho
 (Básicamente hacia un Estado republicano de derechos y oportunidades para todos, incluidos garantías claras, elaboración de políticas y control transparente del funcionariado por la población y sus agrupaciones sociales diversas).

• La reforma de la Constitución de la República y su implementación irrestricta.
 (La Constitución actual, no solo ha quedado obsoleta por los cambios en los Lineamientos, sino por su visión general de la Sociedad y el Socialismo, por tanto debería tener en cuenta los argumentos de diferentes grupos de pensamiento  y otros actores populares y ser sometida a amplios espacios deliberativos y referendo).

• La reforma del sistema de representación y participación social y política.
(No sólo debería basarse en las agendas de los postulantes, sino eliminar cuotas del Partido en el caso de las representatividades; la participación ciudadana debería tener un balance entre esas representatividades y la democracia directa, participativa y decisoria).

• La creación de una esfera pública autónoma, comunicacional y deliberativa.
(La creación de una real sociedad civil amplia y no definida por la oposición al gobierno, necesariamente, con medios de expresión populares y de grupos sociales, de manera que se convierta en una sociedad múltiplemente deliberativa)
 
• La refundación del PCC.
(El PCC debería ser una entre otras organizaciones políticas y movimientos sociales inscritos por la cantidad mínima de membresía aceptable. Debería existir una separación entre Estado y Partidos y movimientos sociales, cada uno con sus roles específicos. El PCC no responde a la elección de la población, no responde al Soberano, por tanto, no podría imponer sus políticas a través del uso de los mecanismos del Estado y marcar sus direcciones).

• La creación y desarrollo de una clase política. El relevo generacional.
(Esto debería ser obra de la participación popular ciudadana generalizada)
 
• El papel de las Instituciones Armadas en el proceso de reforma y en el futuro de la sociedad cubana.
(Las instituciones armadas tienen el deber de ser garantes de la estabilidad interna y externa del país, no ser parte principal de su dirección económica y política; sin ser neutrales tendrán que someterse al dictado de las políticas públicas generadas desde el pueblo).
 
• La promoción de una cultura de la inclusión, del diálogo y del debate.
(Esta sería la base de una sociedad civil sana y propiciadora de modos de concertación y consenso en los temas principales del país).
 
• El papel de la Iglesia Católica y de su laicado.
(Imprescindible por su papel internacional, junto a otras denominaciones cristianas y religiosas en general, además de que se fortalecería su papel con la mediación y próxima visita del Papa Francisco al país. La Iglesia –en general? tiene un rol muy importante en el balance moral de la sociedad y su progreso en la profusión de valores éticos y espirituales en los ciudadanos).

• El papel de la intelectualidad
(Es esencial una intelectualidad comprometida, no de doble discurso y en eso hemos avanzado bastante, aunque no hay suficientes espacios públicos para su influencia y la expresión de ideas novedosas; por otro lado, debe jugar un papel importante junto a otros grupos de pensamiento en el ordenamiento futuro de la sociedad y en el asesoramiento de los sectores e instituciones de gobierno de democracia representativa real y participativa).

• El proyecto de nación. Los consensos mínimos.
(Esto es un resumen de todo lo anterior y ha sido también ampliamente abordado –como las temáticas anteriores en EL y CP).

Otros autores, comentados o no en la compilación de Juan Valdés Paz, tienen posiciones más drásticas sobre algunos de los temas en debate. Lo positivo de las reflexiones mostradas en EL y CP, a partir del posicionamiento de los autores principales mencionados, es que no son impositivas y quedan como interrogantes a partir de las cuales se pueden construir plataformas de entendimiento, tan necesarias hoy incluso para un reposicionamiento oficial del gobierno, en conjunción con toda la sociedad civil cubana.

La apelación de los trabajos reseñados va por la vía de la conveniencia colectiva y el bien común y llama a renunciar a las posiciones de consenso forzado –desde dentro y desde fuera- que, en la situación de los nuevos tiempos, se hace insostenible.

Cuba Posible es un proyecto que llama al diálogo respetuoso, a la negociación de posiciones diversas, sin ceder a principios de dignidad y soberanía nacional, con vistas a lograr un proceso democrático y un Estado de Derecho que, como lo entiendo, no pueden estar sujetos a una visión dominante exclusiva y deberían ser fruto de una concertación de los actores, organizaciones e instituciones de toda la sociedad (exclusión de los beligerantes opositores a todo lo que realmente existe, o sometidos a modelos e intereses extranjeros no patrióticos propios de una ultraderecha recalcitrante, mientras mantengan esas actitudes, en mi opinión).

Como también se ha expresado en diversas ocasiones, los problemas de los cubanos debemos resolverlos los propios cubanos, sin interferencias foráneas –por mucho que la distención en las relaciones históricas entre Cuba y Estados Unidos pueda favorecer el clima apropiado para ello. Pero entonces, tenemos que resolverlos internamente, y no hay otra vía que la de la concertación democrática. Una posibilidad es la convocatoria de una Plataforma de Encuentro Socialamplia y contando con otros diferentes proyectos-movimientos de carácter constructivo y propositivo, incluso sería probablemente oportuna la participación de mediadores de países bien intencionados (¿CELAC y de otras regiones?), como salida hacia adelante y no como retroceso al progreso económico, político y social de la nación cubana.

Quedaría pendiente la pregunta: ¿Cuáles fuerzas sociales o posiciones políticas, estarán dispuestas a compartir, de manera concreta, esos principios fundantes? ¿Serían capaces, algunos de los representantes de las posiciones extremas, a ambos lados de la ecuación política nacional –incluida la oficial gubernamental- de abrirse a nuevos reposicionamientos en aras del interés patriótico y del desarrollo de la calidad de vida, la justicia social y la soberanía popular?

Notas al pie:

1.    El colectivo de SPD (Socialismo Participativo y Democrático), por ejemplo,  propuso, desde hace algunos años, una Plataforma Programática interesante para la renovación del socialismo cubano.
2.    Comentarios sobre la compilación y comentarios de Juan Valdés Paz, Premio Nacional de Ciencias Sociales: Urgencias del presente, Cuaderno Cuba Posible no. 8-2015, en el sitio web www.cubaposible.net. Esta compilación de trabajos de Roberto Veiga, Lenier González y otros autores, en la revista Espacio Laical y materiales de Cuba Posible, es titulada por Juan Valdés Paz: PROPUESTAS CONCRETAS DE REFORMAS A LOS SISTEMAS ECONÓMICO, POLÍTICO Y SOCIAL.

----------------------------------------------------------------------------------------------------------------

OTRAS VISIONES

Una nueva ley electoral desde la ciudadanía

Editorial de la Revista Convivencia, Año VIII no. 46

Las autoridades cubanas han anunciado, en un evento del Partido Comunista, que se elaborará una nueva ley electoral en Cuba. Con esta previsión los anunciados cambios pasarían del tema económico al campo político. Los ciudadanos cubanos, que somos el soberano, no debemos esperar pasivamente que nos presenten la propuesta del partido único. Ejercer la soberanía ciudadana exige tomar la iniciativa, consensuar las propuestas y presentar proyectos alternativos de ley electoral.

Sin entrar en detalles técnicos, damos nuestro aporte a este ejercicio de democracia ciudadana, proponiendo tres instrumentos jurídicos que son inherentes a la creación de un marco electoral nuevo de verdad:

1. Del partido único al pluripartidismo

No hay reforma electoral sustancial si se mantiene el sistema de partido único refrendado en el artículo 5 de la Constitución cubana. Este artículo debe desaparecer y la Constitución debe consagrar un sistema pluripartidista.

Así lo demanda anticipadamente el cuarto punto de Espacio Abierto de la Sociedad Civil Cubana, plataforma mayoritaria para la construcción de consensos de más de 30 organizaciones y personalidades del tejido cívico en la Isla:

“El carácter plural de la sociedad cubana impone la necesidad de realizar una reforma constitucional y también legal, para posibilitar la creación de espacios que garanticen el ejercicio del pluralismo político como base para la realización de elecciones libres, democráticas y competitivas.”

Una nueva división político-administrativa y de circunscripciones electorales que garanticen la mayor participación y la igualdad de oportunidades a todos los electores debe formar parte de la nueva ley electoral.

2. Una nueva ley de asociaciones y partidos

Por otro lado, “la creación de espacios que garanticen el ejercicio del pluralismo político”, y también el pluralismo cívico, debe reconocerse en una nueva ley de asociaciones y partidos. Nuestra propuesta concreta es la abolición de la arcaica Ley 54 de Asociaciones y la ya obsoleta Ley 88 conocida como Ley Mordaza. Los tiempos han cambiado, las relaciones diplomáticas entre Cuba y Estados Unidos, restablecidas; las negociaciones con Europa avanzan y América Latina demanda cada vez más inclusión. El síndrome de plaza sitiada ha desaparecido y la nación cubana aspira a integrarse a la normalidad del mundo democrático.

Una nueva ley electoral no tendría sentido, ni eficacia, si no va acompañada o precedida de una ley de asociaciones y partidos que legalice lo que ya es una realidad comprobable en nuestro país: el pluralismo político y los grupos multicolores de la sociedad civil. Es urgente la necesidad de legalizar la discrepancia para que se cree un clima de paz civil, cese la represión, finalice el presidio político y podamos de esta forma respirar una atmósfera de normalidad y confianza, para poder emprender entre todos la ingente labor de reconstrucción de la Isla y de la Nación que habita en ella y en la Diáspora.

Igualmente deberá ser establecida la correcta y legal subvención de partidos y asociaciones de tal forma que se garantice, la posibilidad de los ciudadanos de apoyar materialmente a las agrupaciones de su preferencia, al mismo tiempo que se evite la corrupción en el funcionamiento de los partidos, el clientelismo y la intromisión extranjera en los eventos electorales. Este instrumento legal debe asegurar la transparencia y limpieza del ejercicio cotidiano de la democracia.

Una nueva ley de asociaciones y partidos colocará a Cuba en el concierto de las naciones que viven en la normalidad y abrirá para todos los cubanos y cubanas las oportunidades y derechos que nos corresponden y que permitirán el eficaz emprendimiento de una nueva Cuba en que quepamos todos y ningún cubano oprima, maltrate o bloquee la dignidad, la libertad, los derechos y los sueños de otro cubano.

3. Una nueva ley de medios de comunicación social

Como una secuencia inseparable, las dos leyes antes mencionadas reclaman una tercera ineludible: ley de medios de comunicación social. Este nuevo marco jurídico deberá reconocer y garantizar el derecho a la libertad de expresión sin la cual la democracia se queda muda. Debe también establecer la legalización de los medios independientes que ya existen dentro de Cuba y que sistemática, profesional y respetuosamente, cumplen con eticidad el sagrado deber de comunicar, informar, dar voz a los que no tienen y promover el debate público, prueba inequívoca de la democracia.

Esta nueva ley de medios de comunicación debe igualmente consagrar el acceso de todos los cubanos a la Internet de forma libre, económicamente accesible y con la calidad de tráfico digital propio de un país moderno. Otro requerimiento supone igualdad de acceso a los Medios y la garantía de que ningún cubano sea reprimido ni discriminado por razón de las ideas pacíficas que divulgue, siempre que lo haga con respeto a las demás opiniones, personas, grupos e instituciones. La decencia en el uso de los Medios es garantía de una atmósfera sana para la democracia y una señal inequívoca a la comunidad internacional de que Cuba es un país civilizado, respetuoso de la diversidad y educado en el pluralismo.

La creación de un nuevo marco jurídico relacionado con elecciones libres y limpias va indisolublemente unida al derecho de los electores de conocer, evaluar y apoyar o rechazar los programas políticos de los diferentes candidatos. La actual ley electoral de Cuba favorece una política de personas y no de programas. Se vota por la biografía, no por las propuestas de los candidatos y esto es una práctica ruinosa para elegir a servidores públicos, que eso son y deben ser los políticos. Lo primero que deben conocer los servidos es el programa de servicios que les ofrecen los servidores propuestos como candidatos y poder elegir así a quien ofrece la mejor solución a las necesidades de cada persona y de la sociedad. La forma moderna y civilizada de dar a conocer estos programas es con un acceso igual y sistemático a los Medios de Comunicación Social.

Apoyamos y acompañamos a nuestros hermanos de la sociedad civil que son especialistas en Derecho y que, por diversos caminos, están elaborando con profesionalidad y diligencia las propuestas de ley electoral y de ley de asociaciones y partidos que Cuba merece.

Pinar del Río, 20 de julio de 2015

Leer más ...

El viaje de Francisco a Cuba tiene sus claves básicas tal y como el Papa se plantea en cada una de las visitas que hasta el presente ha realizado a diversos países del mundo, las que lamentablemente algunos tratan de tergiversar intentando definirle objetivos y planteamientos que solo al Papa le corresponde decidirlos conforme a su Misión de Vicario de Cristo en la tierra y al objetivo específico que se ha planteado para su visita a Cuba de venir a nuestro país como “Misionero de la Misericordia”. Tampoco han faltado quienes intentan implicarlo en sus rencores contenidos y ocasionalmente devenidos en odios profundos. Nada más alejado del Amor Evangélico que Cristo predicó y que Pablo en su Primera Encíclica a los Corintios expresó que si “no tengo amor nada soy”.

Leer más ...

¡FRANCISCO NO VIENE A COBRAR NADA!,…por favor no se equivoquen. Destacado

Hace algunos días leí en un artículo de prensa algunas expresiones que califican a la próxima visita de Francisco como una operación de cobro por servicios prestados; textualmente el autor expresa al inicio de sus artículo titulado “¿Y qué va a sacar la Iglesia?” (1) que “El Papa que llegará este septiembre a Cuba no es el mismo que sirvió de intermediario entre Raúl y Obama; es más bien un señor que viene a cobrar, a que le paguen por hacer bien su tarea”

Leer más ...

Una importante consecuencia de las nuevas realidades que estamos viviendo en Cuba, a la que me quiero referir, describir  y/o comentar en esta crónica,  es que la política de Plaza Sitiada, que cada día se hace más obsoleta, constituye el sostén básico de que algunos burócratas detenidos en el tiempo se valen  para tratar de mantenerse empinados sobre  las cúpulas de la sociedad, añorando recomponer y regresar a los momentos de máxima centralización y autoritarismo indiscutible, los que  han entrado en un proceso de decadencia ya irreversible en mi opinión,  que ellos quisieran detener a toda costa, pero que ya no pueden lograrlo, caen en picada porque la vida ha entrado en movimiento de cambio que podría ser para bien o para mal, eso siempre será una incógnita mientras que no culminen los procesos que estamos viviendo en la actualidad.

Así es que en estas circunstancias se sostienen unos a otros, regañando a la población sistemáticamente a partir del tema de un pueblo culpable de todo por causa de su indisciplina social; azuzando además los repudios masivos cargados de agresividad hacia quienes  osen desafiarlos; y apoyándose para toda su carga conservadora,  en la ingenuidad ocasionalmente superficial, inculta y oportunista, de quienes en todo este tiempo no han crecido lo suficiente para comprender que estamos en una nueva época distinta a lo que hemos vivido en las décadas de los años 50  del Siglo pasado que desembocaron en una revolución radical.

Todo ello sucede y se mantiene vivo en sus expresiones más activas,  aun cuando poco a poco, quienes lo detentan van comprendiendo que la época del mando único estructurado integralmente de arriba a abajo y de abajo hacia arriba, según lo previsto por el Centralismo Democrático, se les hace cada vez más inviable sostenerlo, porque estamos en una etapa en la que la diversidad no puede ser obviada y/o ahogada, porque el Siglo XXI será el siglo de la diversidad sostenida por la ciencia y la técnica que revolucionan a la vida y a la humanidad. Estamos ante una nueva era intercomunicada que aunque quieran hacérnosla ignorar a toda costa deteniendo y/o retrasando todo lo que le sea posible el acceso a las nuevas tecnologías de la información para mantener un único filtro central de todo, ya no será posible porque la tecnología, la instrucción y la cultura los ha sobrepasado con creces.

En estas circunstancias, comienza a manifestarse  que los ciudadanos que antes no se sentían ni actuaban como ciudadanos plenos, ahora cada vez más lo sienten y lo comprenden al ritmo del ejemplo intercomunicado planetario que comienzan percibirlo en todas sus magnitudes comunicativas en tiempo real, mediante los accesos a los ámbitos digitales y/o televisivos ayer vedados. A tales efectos, como consecuencia de esta comunicación intersubjetiva mundial, que emana de las nuevas tecnologías del Siglo XXI, se generaliza la conciencia  práctica cotidiana de la necesidad de convertirse realmente en ciudadanos que puedan decidir, con todos sus derechos inherentes a la condición humana sin que se les menoscabe ninguno en nombre de una Plaza Sitiada que ya no se sostiene como tal. Para comprender mejor lo que estoy expresando recomiendo ir a los parques y áreas en que se ha abierto el WIFI en la Cuba actual, para apreciar lo que allí se está manifestando en las personas que acceden y se intercomunican con el exterior. Vivo cerca del parque “Fe del Valle” en Centro Habana que es una de esas áreas que se han abierto; y puedo apreciarlo cotidianamente en toda su magnitud y reflexionar con conocimiento de causa. Entonces cuando lo analizo comprendo mejor los motivos de que se hayan retrasado las posibilidades de acceso con múltiples excusas que ya no se sostienen; tenían que defender la centralización que les es inherente a su subsistencia socio política y económica incluso.

Como resultado, las personas que hoy por fin acceden se abren a un mundo vedado e instintivamente  reclaman su condición de sujetos, comenzando a dejar a un lado el concepto reduccionista de ser solo objetos que esperan orientaciones  de arriba para manifestarse y/o decidirse a actuar y tomar partido ante cualquier dilema existencial que se presente.   Una mirada sociológica profunda hacia lo interno del momento actual de la sociedad cubana, permite conocer estos sentimientos internos de la conciencia ciudadana, que poco a poco se van haciendo más evidentes. Baste solo con apreciar la desinhibición con que las personas públicamente se conectan con INTERNET, reciben las noticias que quieran, hablan con quienes viven en el exterior de nuestras fronteras, y reclaman ante las situaciones que se les presentan porque tienen en donde hacerlo: la WEB, sobre todo cuando los burócratas de turno se les manifiestan en sus desatenciones, regaños y exclusiones. ¡Se ha abierto una nueva era!

Para los burócratas de la economía y de la política, todo sin excepción en la sociedad plana y gris que ellos propugnan y que está desapareciendo al ritmo de la intercomunicación social, las personas deben pasar a través de un único filtro determinante que las clasifica en amigos o enemigos, confiables o no confiables. Esos burócratas centralizadores no aceptan otras alternativas que no  sean  conmigo o contra Mí; y eso ya no están en capacidad de sostenerlo. Ese filtro generalizado a que me refiero, propio de la Política de Plaza Sitiada en extinción y las concepciones que lo fundamentan, han sido un factor empobrecedor de la sociedad cubana contemporánea durante muchos años,  que ha retrasado las cotas de desarrollo  que añoramos alcanzar,  incluso las que los mismos burócratas no se cansan de repetirnos de boca para fuera. En consecuencia el dilema   de amigos o enemigos, confiables o no confiables, ya no se podrá imponer como antes y tendrán que profundizar en los  hechos, buscar las verdaderas causas, tomar en cuenta la opinión de las personas,  para que podamos todos juntos avanzar sostenidamente hacia una real democratización que nos permita edificar una República en la que en realidad quepamos todos, con todos y para el bien de todo, como la soñó Martí , lo que no me canso de repetirlo aún y cuando mis expresiones sean parte de una “Voz que Clama en el Desierto”, pero que algún día tendrá que ser escuchada y considero que estamos arribando a ese momento. Así lo pienso y así lo expreso con mis respetos para el pensamiento diferente y sin querer ofender a nadie en particular.

Publicado en Por esto! de Mérida , Yucatán , México, Sección de Opinión

Leer más ...

No.170 (20/año 7). La Habana, 3-septiembre-2015

"Se reconoce a los ciudadanos libertad de palabra y prensa conforme a los fines de la sociedad socialista".
 Art. 53 de la Constitución.

Boletín por un socialismo participativo y democrático.
Artículos, notas, reseñas, publicaciones de interés.
Los autores son los responsables de sus escritos.
Reenvíe este boletín a todos los que estime conveniente.
Se autoriza la reproducción total o parcial en cualquier soporte.
Recopilación de Pedro Campos.
Se agradece críticas, comentarios, sugerencias y opiniones sobre forma/contenido
El boletín SPD se puede encontrar en el sitio www.felixsautie.com y en el blog Primero Cuba

Índice

Las extremas frente a frente

Muchos factores, incluso contradictorios, coinciden en la necesidad de iniciar un proceso de democratización. Oponerse es absurdo y hasta políticamente suicida

Por Pedro Campos, La Habana 25 de Agosto de 2015

Otras  propuestas básicas  de cierta  izquierda inconforme. -2-

Recordemos que… “La madurez es aquella edad en que uno no se deja engañar ni siquiera por sí mismo“. Lo aquí expuesto no   es una propuesta cerrada, nuevas  aspiraciones continuaran  surgiendo.

Por Leonel González Díaz.

Confiables o no confiables…

Por Félix Sautié Mederos.

Contenido

Las extremas frente a frente

Muchos factores, incluso contradictorios, coinciden en la necesidad de iniciar un proceso de democratización. Oponerse es absurdo y hasta políticamente suicida.

Por Pedro Campos, La Habana 25 de Agosto de 2015

Antes de finalizar su reciente visita a La Habana, el Secretario de Estado de EE UU, John Kerry, le recordó al Gobierno cubano que si no había cambios democráticos en Cuba, difícilmente el Congreso podría levantar el bloqueo-embargo.

Con estas palabras, Kerry dejaba claro que era con el Congreso de EE UU con quien tenía que lidiar La Habana y muy especialmente con las demandas de los cubanoamericanos que tienen influencias en esa instancia y condicionan cualquier movimiento en esa dirección a avances en los temas de derechos humanos y democracia en la Isla.

Así que el Ejecutivo de EE UU se las ha arreglado para poner frente a frente a los dos extremos.

No es que los cubanoamericanos dominen el Congreso ni mucho menos; es que ellos forman parte de la bancada republicana que, de frente a las próximas elecciones presidenciales, no está interesada en cooperar con Barack Obama para que este pueda ofrecer un triunfo contundente en su política exterior con el asunto Cuba.

El Gobierno de La Habana tendría que írselas "arreglando" con las medidas parciales del Ejecutivo estadounidense, sin que las leyes esenciales, fuertes, del bloqueo-embargo sobre el comercio y las inversiones cambien por ahora, a menos que decida emprender el necesario e inevitable proceso hacia la democratización de la sociedad cubana.

Y es aquí donde viene el problema. La "dirección histórica", que se ha pasado decenios diciendo que el bloqueo-embargo es la causa de todas nuestras desgracias, no está dispuesta a iniciar ese proceso de democratización que elimine "la causa de todas nuestras desgracias", porque hacerlo sería dar su brazo a torcer ante la "contrarrevolución histórica".

Y la "contrarrevolución histórica" no está de acuerdo en entrar en ningún diálogo con el Gobierno de la "dirección histórica" si este primero no acepta iniciar de alguna manera el proceso de democratización.

De este modo, queda al descubierto que hoy el tema del bloqueo-embargo no se relaciona con las contradicciones nación cubana/imperio, ni capitalismo imperialista/socialismo que nunca ha existido, sino entre fuerzas políticas y económicas internas, unas que fueron desplazadas del poder entre 1959 y 1960 y sus nuevos ocupantes.

Entre los anteriores dueños de tierras, industrias y grandes negocios capitalistas privados y los nuevos poseedores, los burócratas que en nombre de la Revolución, la clase obrera y el socialismo han administrado a su modo y manera aquel patrimonio, no nacionalizado sino estatizado.

Esas extremas tienen sus razones para mantener sus posiciones. Aquella desde "el nunca más" lo que ocurre hoy en Cuba y, la de acá, desde su "nunca más" lo que ocurría antes. Y, en el medio, aplastado, el pueblo cubano, el convidado de piedras, con el que no cuentan las extremas.

¿Están interesadas en buscar una solución política a sus contradicciones por la vía del diálogo y la negociación?

El Gobierno cubano sigue culpando de todas nuestras desgracias al bloqueo-embargo, pero el pueblo ve que no hace nada para aflojar las posiciones de los que tienen en sus manos la posibilidad de eliminarlo. Entonces, ¿qué es más importante, que se eliminen "todas las causas de nuestros problemas" o que los históricos no arriesguen su poder en un proceso de democratización, que es en definitiva lo que parece trabarlo?

Los de allá no quieren "dar más victorias a los Castros", pero con su actitud se están quedando aislados en Cuba, en EE UU, en América Latina y ante el mundo, y se están cerrando el paso ellos mismos a poder jugar un papel positivo en la reconstrucción de la nación. ¿Qué es más importante para ellos?

La situación cubana está complicada. Los que tienen el poder no quieren compartirlo con los trabajadores y el pueblo, que no ven salida a su situación en la "actualización". La burocracia ha buscado como aliado para compartir el poder económico, nada más y nada menos, que al capital extranjero, especialmente norteamericano, el "enemigo histórico".

No han faltado disímiles propuestas de cómo salir de la situación actual desde la izquierda democrática y desde otras fuerzas democráticas, a la cuales no se le escucha, se les ignora y hasta se las demoniza.

En este contexto, está ocurriendo un fenómeno nuevo, de gran complejidad: el inicio de un proceso de democratización, al que condiciona la extrema de allá avances en dirección al levantamiento de las leyes más importantes del bloqueo-embargo, no solo es imprescindible para el desarrollo económico, social y político de Cuba, sino que es un reclamo de toda la oposición pacífica, de su vertiente democrática, de buena parte de la izquierda democrática, de mucha gente dentro de las mismas instituciones oficiales y probablemente de la mayoría de los ciudadanos.

El propio Gobierno dice trabajar en una nueva ley electoral y en una nueva Constitución, pero lo hace a espaldas del pueblo, lo que inquieta más sobre sus propósitos democráticos.

Por otro lado, estar de acuerdo en avanzar en un proceso de democratización de la vida política del país no quiere decir estar de acuerdo en todo lo demás.

Señores, piensen, pensemos todos. Cuando intereses tan disímiles y hasta contradictorios coinciden, aislarse, desvincularse, oponerse no solo no tiene sentido, es suicidarse políticamente.

Muchas veces hemos advertido: el agua busca cauces y es preferible abrirlos a enfrentar los desbordamientos.

------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------

Otras  propuestas básicas  de cierta  izquierda inconforme. -2-

Recordemos que… “La madurez es aquella edad en que uno no se deja engañar ni siquiera por sí mismo“. Lo aquí expuesto no   es una propuesta cerrada, nuevas  aspiraciones continuaran  surgiendo.

Por Leonel González Díaz. 

En la Economía. La izquierda ha afirmado que  mientras no se unifique la moneda, se establezcan tasas de cambios racionales, se concrete una relación salario-precios más racional y se determinen  claramente las condiciones que  determinaran  qué personas  serán beneficiadas con los subsidios directos. Las medidas que se están implementando, no darán el resultado deseado y  de hecho,  pueden ser injustas e inadecuadas.

Es necesaria una economía plural. Se ha sugerido que debemos ir a una nueva  propiedad socialista de los colectivos de trabajadores y sociales, sobre bases estatales, grupales o individuales, según su desarrollo, en la siguiente forma general: Cooperativa, Familiares, Auto gestionada, Cogestionada, municipales, comunales y pequeña propiedad privada. La propiedad y la administración podrían ser o no compartidas por el nivel estatal correspondiente, entregada parcial o totalmente en usufructo o arriendo a los trabajadores, y funcionando sobre los principios de la gestión colectiva democrática y la repartición equitativa de una parte de las utilidades. El carácter compartido de la administración y la propiedad entre el estado y los trabajadores, entre las autoridades municipales electas, la comunidad  y los trabajadores, garantizarían que no haya subestimación de los intereses de la nación o el surgimiento de tendencias localistas o regionales perjudiciales.

Debemos crear el subsistema o área de la Economía Social Solidaria y debemos ampliar los derechos de los trabajadores en un nuevo modelo  de empresa estatal socialista mucho más autónoma que la actual.

Es imprescindible en el área económica poner énfasis  en el desarrollo territorial y otorgar a los municipios y regiones  posibilidades para identificar y desarrollar sus producciones y no continuar replicando como copia  y calco las estructuras nacionales.

La necesaria Ley de inversión extranjera debe ser mejorada, cuidadosamente  implementada, cuidadosamente diversificada y cuidadosamente controlada por la Asamblea nacional. La izquierda entiende la necesidad de la inversión extranjera, pero exige mayores posibilidades para la defensa de los intereses de los trabajadores, participación en ella de todas las formas de producción y control del parlamento sobre su implementación y desarrollo.

La izquierda demanda una Ley General de Cooperativas, la ampliación del trabajo por cuenta propia, demanda la existencia de un mercado mayorista, y establecer un sistema independiente  de protección al consumidor. Todo con el fin de ampliar las posibilidades de los trabajadores y su bienestar.

En lo social. Hay que mitigar la fragmentación y las visiones simplistas y reduccionista de la realidad. Se defiende  la priorización y utilización de las ciencias sociales para entender los problemas de nuestra nación y la creación de un congreso permanente de intelectuales –en la más amplia acepción del término-que funcione como tribunal moral y cuerpo creativo y educativo para todos. Hay que rediseñar nuestras estructuras participativas y lograr unas instituciones más integrales  y democráticas.

La propuesta social de un Congreso reflexivo de la nación donde pueda participar todo el que desee, sin exclusiones ni estigmas, puede ayudar a rediseñar nuestro proyecto emancipador y el futuro de una Cuba mejor para todos..

En lo educacional. Estamos contra el modelo educativo prusiano que aun predomina en Cuba, en el cual los maestros son sargentos inapelables y los estudiantes pelotones obedientes y  disciplinados. Estamos contra  la instrucción como esencia del proceso de socialización del individuo, creemos en la educación y la cultura, en la jerarquización de la creatividad y la autonomía sobre la repetición y el acatamiento. Hay que dignificar y pagar  bien la labor de los profesores e implicar en la educación a  toda la sociedad.

En la información y las comunicaciones. La izquierda demanda el acceso a internet de todos los ciudadanos y rechaza la creación de una élite para el acceso a esta, sea por el dinero o por los puestos oficiales.

La izquierda aboga por  un modelo informativo diferente, ético, investigativo, no sensacionalista, divulgador de la pluralidad y buscador de la verdad, estimulador del progreso y de la renovación constante de sus formas. Cada cual debe ser libre de expresar, por los medios libres de información, su pensamiento, sin ofensas, descalificaciones, ni agresiones de ningún tipo,  guste o disguste. La libertad real de expresión consiste, como mínimo, en poder replicar en el mismo medio y con el mismo espacio a cada opinión contraria o mentira que haya sido publicada.

En cuanto al talento científico,  cultural, deportivo o en cualquier otra esfera, la izquierda considera que la nación tiene que adoptar  políticas y consideraciones para su reconocimiento y respeto,  sin sobrevaloración ni subestimación, pero  transparentes y discutidas  en proporción y justeza por nuestra legislación y  acorde con el grado de desarrollo del país. Por otra parte, nadie puede monopolizar cargos o posiciones,  ni obstruir el surgimiento de nuevos aportes. Nadie puede ser privado por el respeto, reconocimiento y remuneración que con sus  legítimas capacidades puedan obtener en  otro ámbito internacional excepto por la ley que corresponde a todos los ciudadanos. No deben aceptarse políticas creadoras de diferentes tipos de  ciudadanos y menos en forma  inconsulta y confidencial.

Se está por una política internacional basada en el respeto al derecho internacional, la paz, la amistad y la cooperación con todos los pueblos y gobiernos del mundo y la solución de los conflictos internacionales por vía pacífica, excluyendo el uso de la violencia.

Especialmente una integración efectiva con la América Latina y Caribeña que beneficie a todos los pueblos del libre intercambio de comercio, movimiento de personas, bienes y capitales y una normalización de relaciones con EEUU, en igualdad de condiciones, que deje atrás  la confrontación tradicional y todas sus negativas consecuencias.

Tenemos que  aprovechar rápidamente las ventajas y potencialidades de las relaciones con EE.UU. Es oportuno hoy citar  a Martí……“Es preciso que se sepa en nuestra América la verdad de los Estados Unidos. Ni se debe exagerar sus faltas de propósito, por el prurito de negarles toda virtud, ni se ha de esconder sus faltas, o pregonarlas como virtudes…Lo malo se ha de aborrecer, aunque sea nuestro; y aun cuando no lo sea. Lo bueno no se ha de desamar, sólo porque no sea nuestro”.

Reconocer las accione nobles y correctas del opositor no denigra a nadie, nos eleva a los ojos de todos. Como el criticar, sin mentir, sus  insuficiencias y errores no convierten a nadie en enemigo del bien, ni la libertad, ni la democracia.

Llegó el momento del consenso real, de mayor madurez política, incluyendo la aceptación de que no habrá reino de justicias sin socialización, libertad y democracia. No lo habrá si los implicados en cualquier afectación son ignorados. Recordemos que  “no son solo las mentiras, el mayor enemigo de la verdad, sino, también  las convicciones fanáticas y anti dialécticas." Recordemos que… “La madurez es aquella edad en que uno no se deja engañar ni siquiera por sí mismo”.

 Por supuesto, ninguna de las sugerencias expuestas son inmodificables ni estáticas. No nos creemos monopolizadores de verdad alguna. Y reconocemos que existen aéreas oscuras, riesgosas  y difíciles que debemos abordar entre todos los revolucionarios en pos de un consenso adecuado.

Tampoco es una propuesta cerrada, nuevas  aspiraciones continuaran  surgiendo y del necesario proceso de intercambio y dialogo  con todos los que quieren a Cuba, surgirán aportes y modificaciones. Y de ser convencidos, rectificaciones.  .

Con todos y para el bien de todos.

Viva Cuba libre, democrática, libertaria y solidaria.

----------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------

Confiables o no confiables…

Por Félix Sautié Mederos.

Una importante consecuencia de las nuevas realidades que estamos viviendo en Cuba, a la que me quiero referir, describir  y/o comentar en esta crónica,  es que la política de Plaza Sitiada, que cada día se hace más obsoleta, constituye el sostén básico de que algunos burócratas detenidos en el tiempo se valen  para tratar de mantenerse empinados sobre  las cúpulas de la sociedad, añorando recomponer y regresar a los momentos de máxima centralización y autoritarismo indiscutible, los que  han entrado en un proceso de decadencia ya irreversible en mi opinión,  que ellos quisieran detener a toda costa, pero que ya no pueden lograrlo, caen en picada porque la vida ha entrado en movimiento de cambio que podría ser para bien o para mal, eso siempre será una incógnita mientras que no culminen los procesos que estamos viviendo en la actualidad.

Así es que en estas circunstancias se sostienen unos a otros, regañando a la población sistemáticamente a partir del tema de un pueblo culpable de todo por causa de su indisciplina social; azuzando además los repudios masivos cargados de agresividad hacia quienes  osen desafiarlos; y apoyándose para toda su carga conservadora,  en la ingenuidad ocasionalmente superficial, inculta y oportunista, de quienes en todo este tiempo no han crecido lo suficiente para comprender que estamos en una nueva época distinta a lo que hemos vivido en las décadas de los años 50  del Siglo pasado que desembocaron en una revolución radical.

Todo ello sucede y se mantiene vivo en sus expresiones más activas,  aun cuando poco a poco, quienes lo detentan van comprendiendo que la época del mando único estructurado integralmente de arriba a abajo y de abajo hacia arriba, según lo previsto por el Centralismo Democrático, se les hace cada vez más inviable sostenerlo, porque estamos en una etapa en la que la diversidad no puede ser obviada y/o ahogada, porque el Siglo XXI será el siglo de la diversidad sostenida por la ciencia y la técnica que revolucionan a la vida y a la humanidad. Estamos ante una nueva era intercomunicada que aunque quieran hacérnosla ignorar a toda costa deteniendo y/o retrasando todo lo que le sea posible el acceso a las nuevas tecnologías de la información para mantener un único filtro central de todo, ya no será posible porque la tecnología, la instrucción y la cultura los ha sobrepasado con creces.

En estas circunstancias, comienza a manifestarse  que los ciudadanos que antes no se sentían ni actuaban como ciudadanos plenos, ahora cada vez más lo sienten y lo comprenden al ritmo del ejemplo intercomunicado planetario que comienzan percibirlo en todas sus magnitudes comunicativas en tiempo real, mediante los accesos a los ámbitos digitales y/o televisivos ayer vedados. A tales efectos, como consecuencia de esta comunicación intersubjetiva mundial, que emana de las nuevas tecnologías del Siglo XXI, se generaliza la conciencia  práctica cotidiana de la necesidad de convertirse realmente en ciudadanos que puedan decidir, con todos sus derechos inherentes a la condición humana sin que se les menoscabe ninguno en nombre de una Plaza Sitiada que ya no se sostiene como tal. Para comprender mejor lo que estoy expresando recomiendo ir a los parques y áreas en que se ha abierto el WIFI en la Cuba actual, para apreciar lo que allí se está manifestando en las personas que acceden y se intercomunican con el exterior. Vivo cerca del parque “Fe del Valle” en Centro Habana que es una de esas áreas que se han abierto; y puedo apreciarlo cotidianamente en toda su magnitud y reflexionar con conocimiento de causa. Entonces cuando lo analizo comprendo mejor los motivos de que se hayan retrasado las posibilidades de acceso con múltiples excusas que ya no se sostienen; tenían que defender la centralización que les es inherente a su subsistencia socio política y económica incluso.

Como resultado, las personas que hoy por fin acceden se abren a un mundo vedado e instintivamente  reclaman su condición de sujetos, comenzando a dejar a un lado el concepto reduccionista de ser solo objetos que esperan orientaciones  de arriba para manifestarse y/o decidirse a actuar y tomar partido ante cualquier dilema existencial que se presente. Una mirada sociológica profunda hacia lo interno del momento actual de la sociedad cubana, permite conocer estos sentimientos internos de la conciencia ciudadana, que poco a poco se van haciendo más evidentes. Baste solo con apreciar la desinhibición con que las personas públicamente se conectan con INTERNET, reciben las noticias que quieran, hablan con quienes viven en el exterior de nuestras fronteras, y reclaman ante las situaciones que se les presentan porque tienen en donde hacerlo: la WEB, sobre todo cuando los burócratas de turno se les manifiestan en sus desatenciones, regaños y exclusiones. ¡Se ha abierto una nueva era!

Para los burócratas de la economía y de la política, todo sin excepción en la sociedad plana y gris que ellos propugnan y que está desapareciendo al ritmo de la intercomunicación social, las personas deben pasar a través de un único filtro determinante que las clasifica en amigos o enemigos, confiables o no confiables. Esos burócratas centralizadores no aceptan otras alternativas que no  sean  conmigo o contra Mí; y eso ya no están en capacidad de sostenerlo.

Ese filtro generalizado a que me refiero, propio de la Política de Plaza Sitiada en extinción y las concepciones que lo fundamentan, han sido un factor empobrecedor de la sociedad cubana contemporánea durante muchos años,  que ha retrasado las cotas de desarrollo  que añoramos alcanzar,  incluso las que los mismos burócratas no se cansan de repetirnos de boca para fuera. En consecuencia el dilema   de amigos o enemigos, confiables o no confiables, ya no se podrá imponer como antes y tendrán que profundizar en los  hechos, buscar las verdaderas causas, tomar en cuenta la opinión de las personas,  para que podamos todos juntos avanzar sostenidamente hacia una real democratización que nos permita edificar una República en la que en realidad quepamos todos, con todos y para el bien de todo, como la soñó Martí , lo que no me canso de repetirlo aún y cuando mis expresiones sean parte de una “Voz que Clama en el Desierto”, pero que algún día tendrá que ser escuchada y considero que estamos arribando a ese momento. Así lo pienso y así lo expreso con mis respetos para el pensamiento diferente y sin querer ofender a nadie en particular.

Publicado en Por esto! de Mérida , Yucatán , México, Sección de Opinión, el sábado 5 de septiembre del 2015

http://www.poresto.net/ver_nota.php?zona=yucatan&idSeccion=22&idTitulo=425746

----------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------

El comité del PCC en Pinar del Río abre una nueva vía para recibir propuestas de temas a tratar en el VII Congreso

Los ciudadanos pueden hacer llegar sus opiniones por teléfono, correo electrónico y la prensa local

Por Orlando Palma (14YMedio)

Muchos cubanos llaman el muro de los lamentos a las convocatorias que con frecuencia lanza el Gobierno para opinar o quejarse a través de algún mecanismo oficial. A esta práctica se suma ahora una nueva modalidad, esta vez como preámbulo a la celebración del VII Congreso del PCC en abril del próximo año. El Comité del partido de la provincia de Pinar del Río ha habilitado varios números telefónicos y un correo electrónico para enviar temas que discutir en su Asamblea Provincial.

La entidad publicó en la prensa local los números +53 48755941/42/43/44/45 y los correos Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Usted necesita tener Javascript activado para poder verla. y Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Usted necesita tener Javascript activado para poder verla. para que todos los interesados emitan sus criterios acerca de las cuestiones que consideran que deben ser abordadas en la cita.

Aquellos que no tengan la posibilidad de hacerlo por esas vías pueden llevar directamente sus propuestas a la sede del Comité en la capital provincial, según confirma el periódico local Guerrillero. Una comisión encargada de recolectar las inquietudes tendrá la obligación de evaluarlas y elevarlas, agrega el sitio digital de la publicación.

Entre la población hay un escepticismo generalizado de que en esos eventos se alcancen las soluciones a los agudos problemas que padece la población, algo que parece confirmarse a la luz de las escasas propuestas visibles en la prensa. Se desconoce, sin embargo, el éxito del anuncio a través de la vía telefónica y por correo electrónico.

En el sitio web de Guerrillero en el que se publica el anuncio, apenas han aparecido algunas quejas, relacionadas con la pobre oferta de alimentos en Pinar del Río o las dificultades con el transporte. "Solo croquetas y hamburguesas, no hay pollo y la carne de cerdo es tan cara que es imposible adquirirla cuando hay feria", refería un comentarista que firmaba como Juan Calderón. "Ese es un aspecto medular que se debe priorizar", apuntaba con molestia el internauta.

La Asamblea está prevista para finales de octubre o inicios de noviembre, y ya tiene conformada su agenda de trabajo que, según se ha informado, se centrará en "la producción de alimentos, con énfasis en el arroz y la leche; en el cultivo del tabaco, su rendimiento y calidad; así como la atención del Partido a la Unión de Jóvenes Comunistas (UJC) y a las nuevas generaciones".

Leer más ...

No.169 (19/año 7). La Habana, 24-agosto-2015

"Se reconoce a los ciudadanos libertad de palabra y prensa conforme a los fines de la sociedad socialista".
 Art. 53 de la Constitución.

Boletín por un socialismo participativo y democrático.
Artículos, notas, reseñas, publicaciones de interés.
Los autores son los responsables de sus escritos.
Reenvíe este boletín a todos los que estime conveniente.
Se autoriza la reproducción total o parcial en cualquier soporte.
Recopilación de Pedro Campos.
Se agradece críticas, comentarios, sugerencias y opiniones sobre forma/contenido
El boletín SPD se puede encontrar en el sitio www.felixsautie.com y en el blog Primero Cuba

Índice

Las relaciones Cuba-EU., impactos y escenarios posibles en la realidad política del país.-
Por Ovidio D´Angelo Hernández

De acuerdo en dejarnos de tratar como enemigos, sin rencores, pero preocupado…
Por Félix Sautié Mederos

Contenido

Las relaciones Cuba-EU, impactos y escenarios posibles en la realidad política del país.
Por Ovidio D´Angelo Hernández

El 17 de diciembre de 2014 marcó un momento histórico en las relaciones Cuba-E.U., si no de carácter regional y mundial. Se abrió una Nueva posibilidad de entendimientos básicos entre países con diferentes regímenes sociales, en la vía de relaciones civilizatorias que han de tener, quiérase o no un impacto en la vida económica, social y política de ambos países –y de otros en la Región.

Las ventajas mutuas en el terreno de la cooperación económica, tecnológica y en otros asuntos de interés bilateral ya ha sido bien comentada por diferentes autores y expertos.
Uno de los puntos dilemáticos, en perspectiva, parece ser el de la dimensión del asunto, de cara al tipo de régimen político aceptable.

En un principio ha quedado claro, por ambas partes, sus propósitos al respecto. En el discurso inicial del presidente Barack Obama y en otras alocuciones, tanto de él como de otros funcionarios norteamericanos, ha quedado claro que, entre otras cosas, se trata de mantener el foco sobre la infusión de los “valores norteamericanos” (cuestión de amplia interpretación posible, como veremos) y de avanzar sus intereses nacionales en el territorio y la región.

En el discurso del presidente Raúl Castro y en otras intervenciones se han ratificado los puntos de diferencia fundamental sobre la cuestión política, la comprensión de los derechos humanos y otras cuestiones relativas al modelo de democracia, desde la posición oficial cubana.

Muchos analistas han argumentado que estas cuestiones del diferendo, entre otras de distinto tipo, son lógicas en el marco histórico de las relaciones de enemistad entre ambos estados y, en gran parte, debido a la política agresiva e intolerante de los gobiernos de la nación del norte, desde las primeras medidas revolucionarias del 59, lo que trajo sus contragolpes y limitaciones en el campo de la expresión democrática en Cuba.

Los innumerables incidentes de agresión desde el norte y el apoyo a una oposición dañada en sus fueros internos, naturalizados desde la corruptela de los gobiernos nacionales de la primera y segunda repúblicas, así como la subordinación al dictado imperial de toda la época o por la comprensión de ese “orden natural” capitalista entronizado en el país como la única forma de convivencia, llevaron a un estado de irreconciabilidad posible entre ambos estados.

Unido a ello, una política de resistencia ante los bloqueos y agresiones del norte, además de la mano generosa tendida desde otro polo, a la sazón descubierto: el del socialismo vigente (con sus solidaridades, discursos y acciones de una anunciada emancipación social), llevaron por el camino de la implementación de unas modalidades cubanas de socialismo de estado, en el que el peso de la guerra fría y la fortaleza del Estado-Partido deberían ser los conductores del país por el camino del desarrollo (cuestión asumida por la mayoría de la población, además en tempranas épocas de los 60 y 70 del siglo pasado).

Pero, más allá de la vuelta a la semilla sobre la historia inicial y sus dinámicas subsecuentes, un nuevo contexto se va esbozando con el restablecimiento de las relaciones entre ambas naciones. Entonces sería oportuno analizar los posibles escenarios, la ductilidad al cambio de estereotipos y esquemas previos, con el fin de avanzar en la realización, por nuestra parte, del ideal soñado de sociedad realmente socialista en toda su profundidad.

Diversos temas originarios quedarán en la mesa de debate y no en todos se logrará consenso, por la naturaleza misma de las posiciones ideológicas de cada parte. Pero se podría adelantar algunas ideas contrastantes al respecto de los modelos políticos de ambos estados y las oportunidades que nos plantea a los cubanos la nueva situación creada.

Respecto a los valores de cada “sistema social”, los norteamericanos exaltan los de democracia y derechos humanos como si fueran SUS valores originarios. Valdría la pena, brevemente –porque el tema daría para extensos ensayos a propósito de Martí, que vivió en el monstruo y conoció sus entrañas-, señalar que esa “democracia”, basada básicamente en dos partidos que se alternan en poder, está amañada por los lobbys de intereses económicos y militares-geopolíticos, a pesar de las fenoménicas apariencias de expresión de la diversidad y el infrecuente ejercicio del mandato popular que se manifiesta, casi exclusivamente, en el momento de elecciones de representantes y gobierno o en acciones de protesta pública, mientras que la decisión recae en aquellos, por encima de cualquier voluntad popular diferente en cada situación.

Habría que ver como proliferan, en la sociedad norteamericana, valores como el individualismo, el consumismo, la inequidad, la agresividad y otros, intrínsecos del propio sistema de relaciones socioeconómicas del sistema. De manera que no todo lo podrían pintar color de rosa.

Del lado de acá, se observan los excesos de limitaciones a los derechos ciudadanos –a expensas de los derechos sociales ampliamente logrados en una primera etapa, con relación a la salud, educación gratuitas, seguridad social y otros beneficios sociales, pero con algunos problemas en la actualidad (baste mencionar el exiguo papel del pago del trabajo en la economía familiar, la baja de calidad en algunos servicios médicos y educacionales, a pesar de la cobertura para todos, etc.).

Las fórmulas democráticas, que a partir de los 70 generaron los Poderes Populares, parecían encaminadas a realizar el ideal socialista del gobierno del pueblo. Sin embargo, tanto esa institución como las organizaciones sociales y de masas –que originariamente se animaban de una vocación popular- fueron finalmente convertidas en instrumentos del aparato central del Estado-Partido para mover sus intereses y no, necesariamente, las demandas de la población.

No obstante, desde antes, pero más activos, desde el último Congreso del Partido y con la elaboración de los Lineamientos de la Política económica y social, algunos espacios de expresión alternativa –unos más originales y otros en la consabida letanía de reinstauración del capitalismo- lograron espacios –no legitimizados la mayoría- en el campo social cubano.

Así las cosas, el nuevo contexto de reanudación de relaciones Cuba-EU pasa a relajar tensiones que perjudicaban de muchas maneras el imaginario social y la vida cotidiana del cubano.

Este podría ser un momento de “incentivación de los valores norteamericanos” o podría ser un momento de “reconstrucción de nuestro tejido social, económico y político”, en aras de una renovación nacional patriótica, con todos y para el bien de todos. Este aspecto nos llevaría a consensuar los límites de los Todos (aunque para el cruel que nos arranca el corazón con que vivimos, cultivemos también una rosa blanca).

Ciertos principios de convivencia, respeto y legitimidad, bajo la expresión amplia de los derechos humanos universalmente reconocidos en su integralidad y la reconfiguración de las garantías de un Estado de Derecho con las libertades del caso, nuevas formas democráticas participativas y decisorias en las que el papel del Soberano (el pueblo), puedan manifestarse de manera irrestricta y ordenada, serían claves importantes de la nueva configuración social del país.

No hay por qué imitar modelos y valores que, más allá de su apariencia parecerían ser inapropiados para la construcción ética y solidaria de los individuos y la colectividad. Si se puede hallar lo mejor de otras experiencias, pero las raíces han de ser las nuestras, como decía Martí.

Tenemos, todos, una oportunidad en este momento histórico de distenciones para que las diversas tendencias patrióticas cubanas, incluidas dentro de la oficialidad y en el seno de grupos de pensamiento y del pueblo en general, podamos reconstruir favorablemente nuestros futuros posibles.

Los escenarios futuros –en este contexto- pueden ser favorables a esa reconstrucción nacional desde una visión de socialismo democrático, republicano, participativo, si se facilitan los encuentros entre fuerzas alternativas y del oficialismo con vocación de conceder y formar nuevas visiones de sociedad, inclusive conformando hojas de ruta de cambio gradual en aspectos principales.

Otros escenarios que parecieran prefigurarse son: el de la emigración masiva de jóvenes y profesionales, decepcionados de las medidas de Actualización del Modelo vigente, o el del imaginario “salvífico” de la nueva presencia de EU en algunos sectores –no menospreciables- de la población, incorporando los valores de la libre propiedad ilimitada (nada que ver con una propiedad privada, cooperativa, autogestionaria, equilibrada y con responsabilidad social), el individualismo a mansalva y la obtención de ganancias como fines supremos y generadores de felicidad.

Algunos espacios de relación entre posiciones de izquierda y centro (por no mencionar los que se configuran desde una derecha recalcitrante), llamados: Espacio abierto, Izquierda Unida, Cuba Posible (ideal de Casa Cuba), entre otros –unos más abiertos, otros más limitados a identidades ideológicas), podrían confluir gradualmente en una propuesta de Plataforma de Encuentro con el sector oficial partidista –si está bien dispuesto-, o presentar ante la Asamblea Nacional una propuesta de renovación, -dentro,  incluso, de la normativa del Referendo constitucional del 92-, ya que no trataría de eliminar el Socialismo, sino de entenderlo desde sus bases originarias, de manera diferente y renovada. Una propuesta así no podría ser negada por la Asamblea Nacional (al estilo del Programa del Movimiento Cristiano Liberación de Osvaldo Payá, presentado en años anteriores y que dio lugar a la proclamación irrenunciable del carácter socialista de dicho referendo constitucional).

El propio líder Fidel Castro, entre sus elementos definitorios de una Revolución, planteó: “Cambiar todo lo que deba ser cambiado” (el asunto es quien decide cuáles son los cambios si la dirección actual del país o el consenso popular deliberativo).

Al final del discurso del 17 de diciembre del presidente cubano se expresaba: “debemos aprender el arte de convivir, de forma civilizada, con nuestras diferencias”. La afirmación, referida a las relaciones Cuba-Estados Unidos, dejaría, profundamente, de ser coherente, si no abarcara también a los diferentes sectores de pensamiento (ya sean populares, académicos, políticos, alternativos u oficiales, etc.) existentes en nuestra sociedad.

El canciller Bruno Rodríguez, ante una pregunta de periodistas posterior a su encuentro con el Secretario de Estado John Kerry, en ocasión de su reciente visita a Cuba, mencionó que “nuestra democracia es perfectible”, reconocimiento que debería ir más allá de los trazados por los pequeños grupos representantes de la oficialidad en la Asamblea Nacional.

Las nuevas Leyes de Municipios, de Asociaciones, y otras reformas jurídicas, la construcción de una visión de socialismo del país, las reformas constitucionales, etc., no pueden ser amañadas en pequeños salones de “especialistas” dirigidos por un funcionariado oficial y que responde a sus intereses del modelo de sociedad que aceptan. Debería ser una acción deliberativa de amplitud popular y de grupos de pensamiento diversos –dentro de las posiciones constructivas y no violentas que se aparten de la beligerancia intransigente de los grupos de ultraderecha de aquí y de allá-.

Como también se ha expresado en diversas ocasiones, los problemas de los cubanos debemos resolverlos los propios cubanos, sin interferencias foráneas –por mucho que la distención en las relaciones históricas entre Cuba y EU pueda favorecer el clima apropiado para ello-. PERO ENTONCES, TENEMOS QUE RESOLVERLOS INTERNAMENTE…Y NO HAY OTRA VÍA QUE LA DE LA CONCERTACIÓN DEMOCRÁTICA. Una posibilidad es la convocatoria de una Plataforma de Encuentro Social amplia y con mediadores de países bien intencionados (¿CELAC y de otras regiones?), como salida hacia adelante y no como retroceso al progreso económico, político y social de la nación cubana.

(1) Por ejemplo, con elementos de la Plataforma por un Socialismo Participativo y Democrático (ver Boletín SPD 168-agosto 2015, o por las propuestas emergidas del proyecto Cuba Posible sitio web 2015).

------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------

De acuerdo en dejarnos de tratar como enemigos, sin rencores, pero preocupado…
Por Félix Sautié Mederos,

Después de 54 años sin relaciones diplomáticas, caracterizados por confrontaciones, agresiones  y bloqueos, nuevamente se ha izado la bandera norteamericana en el Malecón de La Habana. Ha sido realmente un gran acontecimiento significativo de los Siglos XX e incluso considero que también del  XXI, casi impensable en el pasado inmediato;  quizás de los más destacados, que pasará a la historia de las dos américas. No exagero en esta apreciación que puedo plantearla hoy desde La Habana, donde viví la ruptura de relaciones diplomáticas con todas sus consecuencias posteriores y he acabo de vivir su restablecimiento con la esperanza de lo que podría significar.

Confieso que muy a pesar de que siempre pensé que algún día con otras condiciones y circunstancias iba a suceder este restablecimiento, nunca llegué a considerar y ni siquiera a imaginármelo que lo iba a poder ver en vida; tal y como acabo de verlo y de vivirlo. Siempre lo había visto como algo que necesariamente iba a suceder, pero muy lejano en el tiempo; y, definitivamente sucedió, y me congratulo de haberlo podido apreciar hace algunos días desde mi Rincón de Centro Habana.

Las cosas del tiempo, del peregrinaje existencial y de la historia muchas veces nos sorprenden; y a mí personalmente me ha sorprendido este hecho que espero que sea para bien de la población y, que el posible mal que pueda continuar latente dado algunas intenciones enunciadas o más bien esbozadas, aunque continúe,  tenga otras dinámicas menos agresivas,  más soportables y que podamos continuar venciéndolo para que el pueblo pueda a su vez algún día vivir en paz plena y no tenga que soportar a “tirios” y “troyanos” unos contra los “enemigos” y otros a favor de ellos.

Comprendo que quizás haya quien no me entienda, o quiera  no entenderme, o tenga miedo entenderme, o su oportunismo le aconseje no entenderme en esta contraposición de tirios y troyanos que planteo; en definitiva lo lamento si no me entienden. Eso es un problema de ellos y no mío...
               
En las actuales circunstancias y coyunturas que estamos viviendo  con la apertura de una Embajada norteamericana nuevamente en La Habana, así como con la visita a Cuba de un Secretario de Estado de los Estados Unidos, la primera en 70 años, marcan el inicio de una nueva era no menos compleja que la anterior, pero quizás más civilizada y vivible tal y como espero que sea, sobre todo  si se respeta el planteamiento del propio Señor Kerry que me permito parafrasear porque concuerdo plenamente con ello, de que somos los propios cubanos los responsables de definir y realizar cualquier cambio que se produzca  en Cuba.

En este orden de pensamiento debo decir abiertamente, que  considero que nadie en particular debería cantar victoria ni asumirse como paradigma y/o vocero de lo realmente justo por causa de este restablecimiento de relaciones diplomáticas, lo afirmo así por respeto al pueblo cubano de a pie quien es verdaderamente en mi opinión, quien ha triunfado  en este intermedio de tiempo muy parcial aún porque estamos ante un proceso largo y muy complicado; así ha sucedido por su resistencia ejemplar sin poderes, sin reconocimientos, siempre castigado  por quienes han querido vencerlo por hambre y desesperación , mientras que otros, los burócratas que han sabido aprovecharse de  la condición de “Plaza Sitiada “ en que hemos vivido desde aquella ruptura a la fecha, se han encargado de hacerle sentir su poder, su autoritarismo, sus inculpaciones y regaños constantes, unidos a su triunfalismo sin fundamento objetivo alguno que pudiera avalarlo, incluyendo sus desatinos que han empeorado las cargas de lo que por sí ya era muy pesado. Me refiero a las cargas del bloqueo externo que son intensificadas por causa de un bloqueo interno de prohibiciones absurdas, exclusiones  reiteradas y atrasos al desarrollo científico-técnico que implican las nuevas tecnologías de la comunicación propias del Siglo XXI, no justificados por otra cuestión que no fuera mantenerse en las cúpulas de la sociedad contra vientos y mareas.

En estas mismas circunstancias que han surgido en la actualidad que comento, rechazo plenamente los rencores sostenidos que algunos han comenzado a manifestar desde sus concepciones de enfrentamiento a ultranza y ciego, como si ellos fueran los únicos que tuvieran la razón y la posibilidad de erigirse en jueces dueños de la verdad absoluta  en capacidad de dictar sentencia “urbi et orbi” hacia quienes no piensan igual que ellos e incluso condenando también a quienes hemos entendido que las realidades son las realidades y que como se ha planteado no partimos de una actitud anti norteamericana, porque siempre ambos pueblos hemos sido y somos vecinos hermanados por la historia y la geografía, pero que en cambio nos afirmamos en un sentimiento antimperialista. Eso no es nuevo, de que muchos nunca hemos sido antinorteamericanos, pero sí anti imperialistas. Si hay quienes no lo sabían aún, sépanlo ahora porque ha llegado la “hora de los hornos”. Para ello debería recordarse la historia de las dos américas de conjunto  porque la historia es la historia; y Nuestra América, está cuajada de intervenciones por la fuerza de los Estados Unidos en función de sus intereses imperiales, que nada han tenido que ver con su propio pueblo muchas veces discriminado y olvidado por sus propios gobernantes, lo que tampoco deberíamos olvidar.

Si la actitud del actual Gobierno de los EU es respetar el derecho de nuestro pueblo a la autodeterminación, bienvenidas sean  relaciones diplomáticas; y estoy de acuerdo y las apoyo plenamente, aunque haya personas detenidas en el tiempo que no entiendan este pensamiento y las actitudes que le son consecuentes en los actuales momentos; porque la vida está en movimiento perenne y quien no lo comprenda así y no actúe en consecuencia, se quedará atrapado y prisionero por la historia de un pasado realmente oneroso, sin entender el presente y menos aún el futuro que se abre con este hecho trascendental.

Debo decir además,  que si bien he confesado que todo me ha sorprendido y que no lo esperaba ver, también quiero añadir que estoy de acuerdo en que haya sucedido, y en que comencemos a transitar por la nueva etapa sin rencores ni odios malsanos que podrían corroernos por dentro si les diéramos razón de ser y/o alientos; pero también quiero añadir que me siento preocupado porque se abre ante nosotros un futuro muy complicado en el que no podemos darnos el lujo de equivocarnos porque podríamos precipitarnos definitivamente al abismo tan anunciado que hace tiempo estamos bordeando.

Pienso todo esto y lo planteo muy en especial cuando vivo en la etapa final de  mi peregrinaje terreno, porque con 77 años cumplidos no podría esperar otra cosa que no fuera la culminación de mi existencia tal y como expresé en una de mis últimas crónicas publicada por mis 77 años (1) cuando afirmé que la mayor parte de mi vida ha transitado por un tiempo  de sueños, breves y endebles realizaciones, dolores físicos y espirituales colmados por  amargas frustraciones, que bien pudieran reiterarse de nuevo por causa de los tirios y troyanos de la nueva era; a quienes me he referido anteriormente.

En estas circunstancias antes de terminar mi crónica quiero expresar que estoy de acuerdo con algunas cuestiones que muy lucidamente ha planteado Dagoberto Valdés, sobre este proceso y cito: “…Es la hora de la serenidad, el discernimiento y el compromiso…Para que los cubanos dejemos de exigir a un Gobierno extranjero que le exija al nuestro lo que nosotros debemos exigirle. Y por otro lado, para que ningún gobierno, nunca más, considere como un derecho la injerencia en los asuntos internos de otro porque ha convertido el diferendo entre ellos en política doméstica….Dejemos de exigir a un Gobierno extranjero que le exija al nuestro lo que nosotros debemos exigirle.” (2)

Cuando lo que se expresa es objetivo, constructivo y positivo, debemos estar de acuerdo en ello con independencia de quien lo exprese; pienso que la política de “Plaza Sitiada” que tanto he reiterado con insistencia en mis crónicas y artículos ha quedado cada vez más obsoleta y contraproducente; y que todos juntos debemos disponernos a edificar algo que también he planteado muchas veces: una República donde quepamos todos, efectivamente con todos y para el bien de todos, como la soñó Martí.

Así lo pienso y así lo expreso, con mis respetos por el pensamiento diferente y sin querer ofender a nadie en particular.

Ver en Por Esto! EN MIS 77, por la esperanza y el futuro…, publicado el lunes 3 de agosto del 2015
http://www.poresto.net/ver_nota.php?zona=yucatan&idSeccion=22&idTitulo=418891
Revista Guanajay , Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Usted necesita tener Javascript activado para poder verla.
Revista Ideal www.idealpress.com

Publicado en el periódico Por Esto! de Mérida, Yucatán, México el domingo 23 de agosto del 2015
http://www.poresto.net/ver_nota.php?zona=yucatan&idSeccion=22&idTitulo=423035

------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------

Cuba, futuro inmediato
Por Orlando Ocaña Díaz

La blogosfera abunda en noticias  y  apreciaciones sobre Cuba, sobre todo a partir  de la reanudación de relaciones diplomáticas entre Estados Unidos  y nuestro país, pero una cosa son las intenciones  y necesidades de cada bando en el juego y otra las aspiraciones de cada elemento de la sociedad cubana  inserta en el diferendo.

En eso de imaginar futuros las visiones no hacen daño, pero endulzan  como la ambrosía y pueden llevarnos a desengaños. Si el aspirante  a Nostradamus  está alejado del padecimiento  social de nuestro pueblo  y menos aún comprende nuestra realidad,  el enfoque termina en la casilla de artículos para las selecciones del Reader Digest, pura engañifa o material de entretenimiento `para mentes sencillas.

Hay proyecciones que mezclan realidades con anhelos y eso hace más creíble al agorero, pero no nos llamemos a engaño, el futuro de nuestro país fue sellado con la caída o desastre  del campo socialista y por la visión espartana de un partido único que por día pierde credibilidad ante su pueblo.

Una de esas visiones aparece en La Jornada el pasado 15 de agosto bajo la firma de Pedro Miguel, donde preconiza que el futuro económico de la isla no  repetirá  lo que ocurrió en Rusia, China, Vietnam o Polonia.

Destaca el analista que tal perspectiva  percibe  la vuelta  de Cuba a la economía regida por el mercado, a la democracia representativa al estilo occidental y un acatamiento de las fórmulas neoliberales del llamado consenso de Washington.

El análisis padece de la tendencia maniquea a creer que los malos solo se cocinan en Washington y da por sentado que aquí no ocurre nada de eso.

Hoy, la economía cubana ya se rige por el mercado y tenemos una democracia limitada  que representa y responde a la burocracia en el poder, existen promesas de un cambio en la Ley Electoral y la Constitución  cuyas cláusulas y contenido se cocinan en forma secreta, sin participación alguna de la sociedad civil cubana y eso, ya de por sí, anuncia cual se intenta que sea el futuro de nuestra sociedad.  

Para que el analista Pedro Miguel gane en perspectiva, el pueblo cubano considera que es tan falso  que la democracia dependa del pluripartidismo como de un partido único, supongo que nos inclinaríamos  por nuevas fórmulas en las que las  leyes  no solo sean aprobadas por las opiniones del pueblo en “consultas”, sino también mediante el voto y plebiscito real. Estamos hastiados y en contra de los consensos.

La soberanía e independencia no son conceptos vacuos y cuando nos referimos a ellos no podemos divorciarlos de su inmediata conexión a la fortaleza económica del país. Por ejemplo, de que soberanía e independencia hablamos cuando el propio hecho de la reanudación de relaciones  se logró mediante negociaciones secretas y sin hacerse alguna consulta popular.

De que soberanía e independencia hablamos cuando las nuevas leyes de inversiones solo benefician al capital extranjero, incluso a la hora de impuestos y exenciones lleva el nacional cubano las de perder y el obrero está obligado a sobrevivir con un dólar diario de salario.

No sé en qué parte de la isla Pedro Miguel constató que  la soberanía, las conquistas sociales y la consolidación entre la población de una ética colectiva  se mantiene en pie y  es mucho más sólida que los procesos de lumpenización heredados del periodo especial, que la corrupción en algunos ámbitos de la administración pública y que el florecimiento del individualismo en ciertos sectores dedicados a negocios de oportunidad.

En primer lugar, todo ese proceso negativo no es consecuencia del periodo especial, equivoca los orígenes, porque ya se venían arrastrando desde la década del ochenta del pasado siglo.
Para que usted gane en elementos debe documentarse en todo aquel proceso iniciado por Fidel con la rectificación de errores. La burocracia no nació con el período especial, comenzó a gestarse desde el 1ro de Enero de 1959 y el período especial fue su mejor caldo de cultivo.

Estoy de acuerdo con que el producto de más de seis décadas de educación socialista no va a derrumbarse porque una bandera estadounidense haya sido izada en un edificio de La Habana, pero detenerse en ese detalle es obviar el resto de la visión nacional; son las medidas internas de la burocracia las que destrozarán esa educación solidaria, como por ejemplo, declarar como internacionalismo la colaboración médica actual, una de las principales fuentes de ingreso del país.

Ni agarrado por los pelos puede compararse la ayuda internacionalista cubana a los países del tercer mundo para su liberación, con esta nueva modalidad de colaboración económica,  sin que por ello restemos la importancia que tiene  desde el punto de vista humano. No cualquier médico del mundo desarrollado está dispuesto al sacrificio que hacen nuestros médicos por llevar la salud allí donde nunca existió.  Sería más bonito llamarla ayuda o solidaridad internacional retribuida.

No se puede ser solidario y tener educación socialista en un país donde la construcción de tal sociedad  no se ve por parte alguna y donde cada día más la miseria y falta de oportunidades engendra el individualismo.

Luego discrepamos cuando me intenta vender cebo por mantequilla. Lo que quedó demostrado con la caída del campo socialista no fue que la economía planificada  sea inviable, sino que sin democracia plena y participativa del pueblo  no se construye el socialismo. Usando la misma muleta camino junto a usted diciendo que la no planificada tampoco ha sido muy viable para millones de seres que mueren de hambre diariamente en el mundo y que engendran mercados donde la mercancía más apreciada son los suministros militares.

Y cuando se refiera a nuestro país no confunda los términos. La dirección y el ritmo de la evolución institucional y económica del país no  están en manos de los cubanos, y dudamos que eso no lo sepa  el propio John Kerry, pues la sociedad cubana no estuvo presente en momento alguno de tal negociación.

Le hubiera quedado más completa su apreciación si hubiera concluido que la sociedad cubana debe arrebatarle  a la burocracia la dirección y el ritmo de la evolución institucional y económica del país.

Y para no perdernos en el llano, le recomiendo el reciente artículo de Armando Chaguaceda “Diplomacia, no apaciguamiento”,  en el que estratifica de manera bastante acertada nuestra sociedad actual: ““un equilibrio precario entre una minoría dominante, una mayoría expectante y otra minoría resistente”.

Partiendo de este supuesto, construyamos una mejor visión de nuestra realidad.

------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------

El quinquenio gris y el  medio siglo negro
No fue un quinquenio gris, ha sido medio siglo negro para el pensamiento cubano, cercenado, coartado, perseguido, apresado, manipulado hasta nuestros días
Por Pedro Campos

Recientemente, el último Jueves de la revista Temas correspondiente al pasado mes de julio, abordó los años 70 e, irremediablemente, salió a relucir el llamado Quinquenio Gris. No me extiendo en lo allí ocurrido pues la revista tiene sus mecanismos de publicidad y solicita a los invitados no adelantarse a los mismos.

Sin embargo, aprovecho la ocasión para recordar que la censura al arte, a la cultura, a la política y en general al pensamiento diferente al detentado por la elite gobernante, no fue una característica de los primeros años setenta, solamente. Ha estado presente desde los primeros días de 1959, cuando comenzó la represión violenta e indiscriminada contra ¨chivatos¨ y batistianos y se extendió a todos los que de alguna manera no compartieran las políticas que intentaba el ¨gobierno revolucionario¨.

Todo lo que vino después se asocia con una profundización de la Revolución, según sus defensores, cuando en verdad estuvimos desde entonces frente a la imposición de un modo de pensar y gobernar centralizado desde las posiciones tradicionales del campamento, donde todo pensamiento discordante era considerado traición y la democracia una desviación contrarrevolucionaria y burguesa.

Así,  durante los primeros años de más de medio siglo de ¨gobierno revolucionario¨, lo mismo fueron acusados de traidores los antiguos combatientes revolucionarios que se opusieron a Fidel y a su grupo desde los primeros meses del 59 por no restaurar la Constitución del 40 y la institucionalidad democrática, que los que mostraban desacuerdo con el corte filocomunista que estaban tomando las medidas impulsadas por Fidel y su gente, o los comunistas después.

Cayeron en el saco de traidores, contrarrevolucionarios y enemigos desde viejos aliados como el ex Presidente Carlos Prío que había financiado el yate Granma y había pedido a Fidel la pronta celebración de elecciones democráticas, muchos auténticos, otros del MNR que aportaron sus armas y  ortodoxos, el mismo Presidente Manuel Urrutia por  ¨obstaculizar¨ los decretos revolucionarios, el Comandante Hubert Matos por manifestarle  al Jefe de la Revolución en carta personal su preocupación por el avance de las posiciones ¨comunistas¨, hasta varios viejos comunistas que desplegaron una ofensiva para copar el poder con la anuncia de Fidel, acusados más tarde de ¨sectarismo¨ y años después de ¨micro fraccionarios¨ al servicio de la URSS, aliada principal gracias a la cual subsistió el entuerto ¨socialista¨.

Los años 60 se caracterizaron por el enfrentamiento incluso militar contra las fuerzas que se oponían a las leyes como la Reforma Agraria, las cuales fueron concentrando en manos del estado siempre bajo la dirección y administración de la misma elite gobernante, encabezada por Fidel, todo el control de la economía y la política del país.

Todas aquellas leyes que decretaban la ¨nacionalización¨, debería decirse estatización, de tierras, fabricas, empresas, inmuebles, bienes de todo tipo que se hicieron en nombre de la revolución de los humildes, por los humildes y para los humildes, resultaron en la concentración de todo el poder político y económico en manos de un hombre y su grupo de allegados y cuando la oposición nacional e internacional crecía, le pusieron como nombre ¨socialismo¨ para granjearse el respaldo de los trabajadores y del entonces llamado ¨campo socialista¨, la Unión Soviética y del movimiento revolucionario mundial del momento.

Fue aquella concentración del poder político y económico lo que a lo largo de este medio siglo generó oposición y críticas desde todos los ángulos y estratos de la sociedad, especialmente de los intelectuales y la cultura en general, lo que ha convertido a todos estos años en verdaderamente traumáticos para todo el pensamiento diferente.

No fue un quinquenio gris, ha sido medio siglo negro para el pensamiento cubano, cercenado, coartado, perseguido, apresado, manipulado hasta nuestros días por quienes han hecho todo lo posible por mantenerse en el poder en nombre de la revolución, la clase obrera y el socialismo que nunca ha existido, porque nunca los trabajadores han sido dueños de los medios de producción que ahora el estado-partido-gobierno pretende compartir con el capital extranjero, específicamente norteamericano, su enemigo acérrimo, para poder continuar explotando a los asalariados cubanos y seguir disfrutando de las ¨mieles del poder¨.

Y ese ultraje al pensamiento político cubano, a la cultura cubana en general, está llegando a su fin, no porque sus detentadores principales estén concluyendo su ciclo de vida, sino porque el modelo socioeconómico en que se apoyaba ya es insostenible desde todo punto de vista y especialmente, porque su   antiimperialismo que tanta popularidad le ofrecía interna y externamente se ha ¨desmerengado¨, atropellado por las necesidades de dinero e inversiones que pueda proporcionar el ¨imperialismo¨ otrora enemigo acérrimo y mortal, ante la incapacidad y el despilfarro del estatalismo asalariado y su burocracia para mantener siquiera niveles mínimos en sus dos principales caballos de batalla, la salud y la educación al alcance de todos.

La máxima maquiavélica de usar el enemigo externo y si no existe inventarlo para unir el principado en torno al regente, cayó en coma.

Por su parte la intelectualidad y la cultura cubanas, por mucho que el fidelismo, disfrazado de socialismo, ha tratado de aplastar cuando no se ha amoldado a sus intereses, se renueva y fortalece con recursos mayoritariamente autogestionados por ella misma fuera del estado y el país.

Si quinquenios atrás era la burocracia a través de su Ministerio de Cultura la que sostenía económicamente en lo fundamental sus actividades, ya una gran parte del sector se sostiene de sus propios esfuerzos y es esa independencia la que le ha ido permitiendo ampliar paulatinamente su discurso y actuar con mayor libertad frente al estado opresor.

Aunque será la historia la que dicte el veredicto final, por todo su accionar objetivo, no hablemos ya de propósitos enunciados, contra le economía, la cultura y el desarrollo del pensamiento político y filosófico de los cubanos en estos años desde 1959, este período ¨revolucionario¨ en la historia de Cuba, probablemente quede como la etapa más contraproducente de su historia como nación.

El fin del medio siglo negro para el pensamiento, la intelectualidad y la cultura cubanos ya es cuestión de tiempo. El quinquenio gris, quedará como otro, de tantos, mal recuerdo de esta etapa ¨revolucionaria¨, que se les mencionará como ejemplo de lo que nunca deberá volver a ocurrir.

Leer más ...

Página 7 de 27

left

Félix Sautié Mederos

Licenciado en Ciencias Sociales, especializado en Economía. Licenciado en Estudios Bíblicos y Teológicos. Corresponsal Permanente en Cuba de la Revista Tiempo de Paz...  Leer más