Web de Félix Sautié Mederos

NO PORQUE VIVAMOS CON TRANQUILIDAD, QUIERE DECIR QUE NO ESTEMOS AMENAZADOS...

Queridos lectores de Crónicas Cubanas, en un reciente artículo suyo el muy conocido inteletual argentino  Atilio Borón, plantea una exposición que considero muy acertada para el momento que estamos viviendo y que realmente me impresionó muy favorablemente en mis preocupaciones actuales. Expresó que las revoluciones son procesos en desarrollo y nunca rayos de luz que aparecen como si fueran creados de la nada. Pienso que es importante tomarla muy en consideración, en momentos en que la defensa de la Revolución es cada vez más necesaria ante los avances de las derechas en el mundo, así como ante los ataques y sanciones cada día más intensos y agresivos de Mr. Trump y sus acólitos, en  sus intentos  de poner a flote la decadencia de un imperialismo, que está dando muestras de sus extertores que bien pudieran ser los finales de su gran poderío mundial. Su atual guerra económica y de sanciones contra China puede ser un buen ejemplo de deseperación, ante la pérdida por día de sus poderes hegemónicos. Por otra parte, considero que en esa agonía bien podría acertar coletazos mortales a algunos pueblos del mundo; y en su agenda perversa se encuentra Venezuela, Cuba, Siria , Nicargaua e Irán entre otros países progresistas y revolucionarios.

 

Dice textualmente al respecto de lo que expreso en un párrafo, Atilio Borón que “la revolución es una larga construcción a lo largo del tiempo, en donde la lucha de clases se exaspera hasta lo inimaginable. Un proceso que desafía al determinismo triunfalista de los "creacionistas" y que siempre se enfrenta a un final abierto, porque toda revolución lleva en su seno las semillas de la contrarrevolución, que sólo puede ser neutralizada por la conciencia y la organización de las fuerzas revolucionarias. Esta sería la concepción no teológica sino secular y darwinista -es decir, marxista de la revolución” (1)

 

Ese concepto de proceso entre otros aspectos esenciales, se fundamenta en el movimiento. El movimiento para enfrentarlo, requiere en este caso, también de la direccionalidad en el desenvolvimiento del proceso en sí mismo, que en todo momento debería encaminarse hacia un conjunto de definiciones básicas más allá de las dudas, de sus problemas no resueltos, de sus manifestaciones negativas internas como pueden ser la burocracia y/o su antítesis que formarían las actitudes contrarrevolucionarias como antítesis  enfrentadas al proceso, así como los intentos de detenerlo  en el tiempo. Además  habría que incluir, sobreponerse a la falta de audacia para plantearse lo que verdaderamente es revolucionario de acuerdo con los intereses esenciales del pueblo. Porque Revolución sin tener en cuenta los intereses del pueblo, nunca será una verdadera Revolución. En esto se encuentra lo fundamental de la complejidad, que en mi criterio posee el concepto proceso.

 

Y como precisamenten en Cuba estamos en medio de un proceso revolucionario, con todo lo que significa  el movimiento y la direccionalidad esencial en su desenvovimiento, considero que no porque vivamos con la relativa tranquilidad que nos garantiza en sí misma la Revolución que compartimos y defendemos, deberíamos perder el sentido de la percepción del riesgo inminente que comporta los ataques directos o encubiertos del Imperialismo. Digo esto, porque considero muy importante alertar con reiteración de que nunca deberíamos ver desde afuera los intentos y esfuerzos de todo tipo que el Gobierno imperial de los Estados Unidos está concentrando contra la Venezuela bolivariana, porque en esos intentos y pérfidos esfuerzos Cuba y los cubanos estamos incluídos como parte esencial de un escalonamiento estratégico y táctico. El despliegue total de la ley Helms Burton es un ejemplo decisivo al respecto.

 

En consecuencia, estamos en un momento en dónde la percepción del riesgo y las definiciones básicas juegan un papel esencial. De ahí que se desprenden muchas cosas que tenemos que mantener en el orden del día sin que se nos pasen por alto, en dos direcciones esenciales:

 

  • Un alto sentido del trabajo político e ideológico que sin esquemas dogmáticos tenemos que desarrollar con inteligencia y audacia, para enfrentar los ataques de las guerras de cuarta y quinta generación que nos están aplicando en las que el dominio de las conciencias por las vía de la desinformación, las fake news y la reiteración de mentiras que pueden convertirse en verdades, constituyen una estrategia esencial y básica que tenemos que enfrentar a toda costa.
  • Comprender y actuar en consecuencia de que la economía constituye un teatro de operaciones esencialmente definitorio, porque el Bloqueo , la Helms Burton integralmente y los ataques mediáticos van ecaminados con renovados bríos a los objetivos que ya hace 60 años planteó el entonces subsecretariio de Estado del Gobierno estadounidense  Lester Mallory como fundamentación esencial del criminal Bloqueo que desde entonces sufrimos. Memorando que nunca deberíamos olvidar lo esencial de su contenido que cito textual en síntesis: “La mayoría de los cubanos apoya a Castro… El único modo efectivo para hacerle perder el apoyo interno (al gobierno) es provocar el desengaño y el desaliento mediante la insatisfacción económica y la penuria… Hay que poner en práctica rápidamente todos los medios posibles para debilitar la vida económica… negándole a Cuba dinero y suministros con el fin de disminuir los salarios nominales y reales, con el objetivo de provocar hambre, desesperación y el derrocamiento del gobierno”

 

Así lo pienso y asi lo expreso en mi derecho a opinar con mis respetos para el pensamiento diferente y sin querer ofender a nadie en particular

 

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